¿Cómo puedo aprender a aceptar mis defectos? 6 Trucos para conseguirlo

¿Sientes que tienes demasiados defectos? ¿Te está perjudicando alguno de ellos? Descubre cómo aceptarlos a través de estos consejos psicológicos.

7 FEB 2017 · Última modificación: 22 ENE 2021 · Lectura: min.
¿Cómo aprender a aceptar nuestros defectos?

Partamos de la base de que tenemos la mala costumbre y la mala creencia de querer y creer que podemos ser perfectos. Intentamos limar cualquier aspereza relacionada con nosotros mismos para sentirnos un poco más completos. Pero no seamos necios, no podremos nunca conseguir la perfección. Es cierto que los medios de comunicación y la sociedad en general nos impulsan en ese sentido.

Desde pequeños vemos que si alguien es diferente se le tacha por ello y se le ridiculiza. Destacar, salirse de la media es lo que hace que estemos marcados, y en muchas ocasiones llega a acomplejarnos. Ahora bien, ¿qué hace que unas veces nos hundamos u obsesionemos con esos defectos y otras veces no? La respuesta es la seguridad en uno mismo y la autoestima, esa gran meta del ser humano.

En muchas ocasiones esa percepción sobre los defectos de una persona, viene marcada por una infancia en la que sufrieron bullying pero otras veces no, y simplemente han empezado a exigirse demasiado. Lo malo de los defectos es que tendemos a centrarnos en ellos, le damos demasiada importancia y nos ninguneamos a nosotros mismos.

¿Cuándo se consideran defectos de una persona?

En muchas ocasiones creemos que cuando no podemos visualizar las virtudes de una persona, esto conlleva que estamos delante de un defecto. La realidad es que ni todo es tan blanco ni tan negro como la mayoría pensamos: existen matices.

Consideramos los defectos de una persona cuando estos ejercen algún tipo de traba en nuestra vida. De esta forma, todos tenemos una lista de defectos que tenemos presente muchas veces en nuestra vida. El problema surge cuando creemos que poniendo nuestras virtudes y defectos encima de una balanza, ganan los últimos.

Aprender a aceptar tanto las cualidades y defectos que tenemos debe ser uno de los primeros pasos que tenemos que aprender para disfrutar de una buena autoestima. Tanto es así que en muchas ocasiones las personas sufren por sus defectos ya que creen que harán que los demás los rechacen por ellos.

Tipos de defectos

Existen diferentes tipos de cualidades negativas de una persona. Es decir entre los defectos podemos ver los siguientes:

  • Físico

Cuando una persona cree que uno de sus defectos es físico en muchas ocasiones se trata de una percepción. Además, si los defectos físicos no son genéticos siempre se pueden mejorar a través de la constancia y la dedicación.

  • Intelectual

Uno de los defectos de una persona que más importancia le damos es precisamente aquellos que están relacionados con el intelecto. Aun así, este tipo de defectos personales también se pueden solucionar a través de ejercicios.

  • Social

Cuando nos referimos a los defectos de una persona de este estilo, muchas veces estamos señalando al carisma. Este tipo de defectos puede acarrear cosas negativas en las relaciones que se establecen.

Como puedes comprobar, todos los defectos de una persona se pueden mejorar y hasta convertir en virtudes. Es por ello, que es esencial tener en mente una lista de las cualidades y una lista de defectos para saber dónde trabajar sin perder la motivación.

¿Cómo aceptar mis defectos?

¿Qué puedo hacer para aceptar mis defectos?

Muchas veces sólo ponemos atención encima de nuestras cualidades negativas. Tanto es así que los defectos casi nos pueden abrumar. Pero para aprender a aceptar los defectos, no sólo debemos enfocarnos en nuestra lista de virtudes sino que además tenemos que trabajar en ellos.

1. Reconocer los defectos

El primer punto es reconocer cuáles son tus principales defectos. ¿Alguna vez te has parado a escribirlos? Si lo haces te darás cuenta de que la lista puede llegar a ser muy larga. Hazle un círculo a los más importantes y céntrate en ellos. ¿Cuál es la causa de su aparición? ¿Son cualidades que deseas y no tienes?, ¿La sociedad dicta que tienes que ser de un modo que no eres? o ¿alguien algún día te hizo ver que eso es un defecto y te lo creíste? En ocasiones nos es más fácil ver los aspectos negativos de una persona, antes que los nuestros. Por ello también puede ser una buena idea pedir ayuda a alguien con quien tengas mucha confianza.

2. Verlos desde otra perspectiva

El segundo paso después de contestarte estas preguntas es preguntarte: ¿Qué hay de cierto en que eso sea un defecto?, ¿ese defecto es real?, ¿realmente es tan malo ser así?, y si es tan malo, ¿tener ese defecto anula mis virtudes? Os pongo un ejemplo: una persona se considera poco inteligente porque no tiene una carrera universitaria. Su hermano un día le dijo que él era el tonto de la familia y se lo empezó a creer. El cuestionamiento sería: "es cierto que está bien tener una carrera y ser poco inteligente es un defecto. No obstante, yo decidí no estudiar carrera universitaria porque quería empezar a trabajar pronto. Lo cierto es que se me daba bien estudiar aunque era perezoso para hacer deberes y estudiar. Quizás no soy tan poco inteligente y aunque lo fuera, soy una persona responsable, educada y buena para cualquier trabajo que me proponga. La inteligencia no lo es todo en esta vida".

Este tipo de razonamientos no sólo te permitirán descubrir mejor tus defectos y virtudes, sino que además te servirán también para visualizar que quizá los defectos de una persona que conoces tampoco son tan malos como a primera vista te los habías planteado.  

3. Aceptar que son defectos

Una vez hecho esto hay que mirar de frente a uno de estos defectos personales y aceptarlos. Cada día mírate durante un rato al espejo, céntrate en tus defectos y analízalos (esto no sólo sirve con los defectos físicos, puedes hacer el mismo ejercicio con los defectos emocionales). Después acompaña esa frase con un "aunque", es decir, busca la parte positiva del defecto.  Recuerda, cuando aceptes tus defectos nadie podrá utilizarlos para hacerte daño.

4. No los ocultes

A partir de ahí intenta no ocultar tus defectos. Llevarlo en secreto te hará vivirlo como un tabú y como algo vergonzoso. Mostrarlo, decirlo a los demás e incluso hacer broma (sin llevarlo al exceso) te ayudará a naturalizarlo, aceptarlo y además muchas personas puede que se atrevan a decir los suyos propios. Recuerda que aunque tú veas perfecta a la persona que tienes delante, él o ella se perciben defectos a sí mismo.

5. Remediar los defectos

El siguiente paso es pensar en la pregunta: ¿El defecto tiene remedio? Si es así, ¿a qué esperas? Si se te da mal bailar, apúntate a clases de baile, si eres poco inteligente lee libros o juega a juegos que te ayuden a fomentar tu inteligencia, si tienes la barriga flácida haz unos abdominales cada día. Recuerda que el objetivo no es ser perfecto sino hacer tus defectos menos importantes. Para ello es fundamental evitar la comparación selectiva. La cuestión es que tú notes tu mejora, no que te compares con los demás. Tenemos la fea costumbre de compararnos con quien es mucho mejor que nosotros como si eso fuera lo único que existe. Por ejemplo: si eres calvo y vas mirando sólo a los chicos que tienen un pelo frondoso, te frustrarás. Sin embargo, si observas a todos los chicos te darás cuenta de que hay más calvos, que no eres el único y muchos de ellos van con la cabeza bien alta.

6. Valora tus virtudes

El último paso a tener en cuenta es valorar lo positivo que tienes. Haz lo mismo que hiciste con los defectos, haz una lista de tus virtudes e intenta que esa lista sea lo más extensa que puedas. Una vez hecha la primera lista de virtudes, cada día al acabar el día haz un listado de cosas que has hecho bien y que consideras bueno de ti. Por ejemplo: "he ayudado a cruzar la calle a una anciana aunque tenía prisa por llegar al trabajo así que puedo decir que me he comportado de forma altruista, empática y con sentido del deber". Intenta valorar cada pequeña acción por ridícula que te parezca y pon cada día un mínimo de 10 frases. Por ejemplo: "ayer me fui a dormir pronto y así hoy me he levantado más descansado, por tanto, puedo decir que soy una persona responsable con mi sueño y que se cuida". Así con todas las virtudes que percibas en tu día a día.

"Háblate a ti mismo como lo harías con alguien a quien amas profundamente".

Brené Brown

¿Por qué debemos aceptar nuestros defectos?

¿Por qué debemos aceptar nuestros defectos?

Quizá pienses que no hace falta trabajar en los defectos de una persona. Pero la realidad es que para disfrutar de la vida no sólo debemos aceptarnos tal como somos sino que además siempre tenemos que intentar mejorar y evolucionar. Además por lo que hace a los defectos, si no se trabaja en su aceptación o mejora, estos pueden llevar a las siguientes consecuencias.

  • Sentirse inferior

Uno de los principales costes de no trabajar con los defectos de una persona es precisamente el hecho de compararse con los demás. Tanto es así que este sentimiento puede llevarte a relacionarte de una manera envidiosa con los demás.

  • Baja autoestima

Una de las características de una persona con baja autoestima es precisamente que no acepta sus defectos. En muchas ocasiones, estas personas acaban padeciendo enfermedades como la depresión y la ansiedad debido a su autopercepción negativa.

  • Inseguridad

Cuando no aceptamos nuestros defectos personales ni trabajamos con ellos es normal que acabemos sintiéndonos inseguros cuando estos toman protagonismo en algún momento. Por este motivo, es vital intentar aceptarlos y mejorarlos si estos los permiten.

Los defectos son parte de nuestra naturaleza imperfecta. Buscar la perfección es uno de los instintos más humanos que existen. A pesar de ello, siempre debemos buscar que nuestras virtudes tengan más fuerza que los defectos. Piensa que siempre se puede mejorar.

PUBLICIDAD

Escrito por

Encarni Muñoz

Encarni Muñoz es psicóloga sanitaria, especializada en adultos y con más de 10 años de experiencia. Realiza terapias individuales y de pareja a partir de una corriente integradora. Su objetivo es dotar a la persona de recursos y ayudar a descubrir los que posee para mejorar su calidad de vida en el mínimo número de sesiones posible.

Consulta a nuestros mejores especialistas en autoestima

Bibliografía

  • Naim, R (2018). When You Learn To Accept Your Flaws, You Thrive. Thought Catalog. https://thoughtcatalog.com/rania-naim/2018/02/when-you-learn-to-accept-your-flaws-you-thrive/
  • Woofle, S (2019). How to Accept Your Flaws. Healthy Place. https://www.healthyplace.com/blogs/buildingselfesteem/2018/10/how-to-accept-your-flaws

Deja tu comentario

PUBLICIDAD

Comentarios 7
  • Alejandra Tolosa

    Hola, acabo de leer el artículo, me ha parecido fascinante y muy esclarecedor, todo entendible y aplicable, en este mismo momento empiezo a trabajar en ello. He llegado a la conclusión de que necesito trabajar en mis defectos a fin de mejorar mi autoestima. Muchas gracias.

  • DP

    Tiene muy buenas recomendaciones, gracias por el artículo. Sirven de ayuda para empezar a poner más cariño en uno mismo.

  • Eimy Castillo Ortiz

    Gracias, por permitirme leer este artículo, aunque creo q es mas dificil de lo que parece, pero toda ayuda es buena; lo q uno cree de sí mismo es muy peligroso lo mío viene de años y justo hoy llegué al límite, que miro al espejo y lloro por dos motivos ( de tristeza y de coraje a la vez ) yo no debería sentirme así pero el poder de la mente puede mas alla de tus ideales o lo que sea, lo único que espero es encontrar a una persona que me ame y acepte tal como soy..

  • Christopher Fake R C

    Muchas gracias me salvo una materia y el año entero

  • Martha Caceres

    Es muy fácil como leerlo pero no piensas en como me siento.

  • Alba Prado Mares

    Gracias por la ayuda prestada ojala en cuanto acabe todo esto pueda ir con un psicólogo presencial que pueda seguir ayudando

  • Armando

    Creo que ha plasmado de una forma ideal el que debemos querernos más a uno mismo. Gran artículo.

últimos artículos sobre autoestima

PUBLICIDAD