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Algunos consejos útiles para que apostar no se convierta en un infierno

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Los juegos de apuestas, por si mismos, no son ni buenos ni malos, todo dependerá de como y para que lo usemos. Aquí van algunos consejos para que el gozo no acabe en un pozo.

23 DIC 2019 · Lectura: min.
Algunos consejos útiles para que apostar no se convierta en un infierno

Partamos de la base de que es legítimo que a usted le guste tanto jugar (si esta frase le resulta chocante, o le parece casi un insulto, le convendría plantearse seriamente sus motivaciones para hacer lo que hace) que desea seguir haciéndolo y no concibe su vida sin dedicar un rato a esa actividad. ¿Cómo hacer para que resulte aceptable e incluso se coordine con el resto de su vida? ¿Existe una forma?.

Si, existe una forma que en el "argot" de las gentes que estudiamos este problema, se denomina "juego controlado". o "juego responsable". La sola mención de esta posibilidad entre las asociaciones de autoayuda dedicadas a la rehabilitación del juego patológico provoca normalmente la misma reacción que si mentáramos al diablo en el Vaticano ante el Papa. Sin embargo, les garantizo (hay estudios sobre el tema) que en algunos casos funciona, y como si usted está leyendo esto, es posible que esté teniendo problemas con su conducta de juego, y que por ahora no piense en dejar de realizarla, y tampoco en acudir pidiendo ayuda a ninguna parte, creo que en general será positivo que disponga de esta información y haga el intento.

Antes de entrar en materia, he de decirle que si hace lo que le digo al pié de la letra, difícilmente el juego supondrá un problema para usted. También he de advertirle de que le resultará complicado, ya que el juego dejará de ser una actividad tan apasionante como antes, y además tendrá un tiempo y un espacio limitado, con lo cual la diversión también será limitada (y por tanto los problemas también, esta es la parte buena).

Paso a exponerle los pasos a realizar, que repito, es conveniente que siga al pié de la letra:

  1. Calcule cuanto dinero puede gastar mensualmente en jugar. No cuente nunca con las ganancias. Póngase en el peor de los casos, y el cálculo hágalo suponiendo que va a perder siempre. O hágase a la idea de que tiene una afición mas o menos cara y calcule cuanto está dispuesto a invertir en ella. Dependiendo de su situación personal, es evidente que podrá gastar mas o menos. Si el presupuesto calculado incluye el tener que engañar a su pareja o a su entorno, tenga en cuenta que esto tendrá consecuencias, así que todo esto que va a hacer, tarde o temprano se revelará como ineficaz (los demás también tienen derechos). Es conveniente que el presupuesto mensual, por tanto, sea tan ajustado a su economía como para no tener que estar dando continuamente explicaciones (estaríamos en las mismas...).
  2. Calcule los días al mes que suele jugar. Normalmente hay una regularidad, en algunos casos, sorprendente. Es posible que solo juegue los fines de semana, o solo días entre semana. También es posible que juegue a diario.
  3. Divida el presupuesto mensual para juego entre los días que juega. El resultado es su presupuesto para juego, por sesión de juego. 
  4. Una vez obtenido su presupuesto por sesión, dedique solo esa cantidad para jugar, es decir, cuando entre pérdidas y ganancias liquide el presupuesto, se irá usted a casa, sin tener en cuenta intuiciones, estado de la sesión de juego, contexto de la sesión, ni cualquier otro factor que pudiera hacerle permanecer jugando mas allá del presupuesto que usted mismo se ha asignado.
  5. Si el presupuesto por sesión le parece muy corto, puede reducir el número de sesiones para disponer de mas presupuesto, pero esto hágalo previamente, y una vez calculado, comprométase y realice lo que usted mismo ha acordado a rajatabla.
  6. En este punto se preguntará para que sale a la calle con tanto dinero, si el presupuesto para juego es limitado. Si señor, es conveniente que deje todo ese dinero en casa y no lo saque a paseo sin necesidad.
  7. Es decisión suya si quiere irse ganando en una sesión o no, pero no debe cambiar el presupuesto por sesión bajo ningún concepto, haya ganado o no. Si se da el caso, que haciendo esto, el juego incluso le reporta algún beneficio económico, por favor, más motivo para no cambiar el sistema, seguramente la es la primera vez que gana usted algo más que diversión y dolores de cabeza a posteriori, con esta actividad. Le repito que siguiendo este sencillísimo sistema, el "inconveniente" es que el juego se convertirá en algo limitado y controlado, y perderá la esencia de lo que le llevaba a usted a sobreutilizarlo. La ventaja es que empezará a solucionar algunos problemas que hasta este momento le parecían insalvables. Si hacer esto al cabo de un tiempo le resulta imposible, ¿que necesita usted que le ocurra para tener claro que juega por todos los motivos que se le ocurran, menos para ganar dinero?Llegados a este punto, comparta su problema con alguien, es el principio de empezar a solucionarlo.
Escrito por

Todo Psicología - Centro Especializado

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