Acceso centros Añade tu centro gratis

Cánnabis y síndrome amotivacional

<strong>Artículo revisado</strong> por el

Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El consumo crónico de cánnabis se ha relacionado entre otros muchos trastornos con el sindrome amotivacional o disminución de la capacidad de disfrute y pérdida de objetivos.

27 ABR 2016 · Lectura: min.
Cánnabis y síndrome amotivacional

El consumo crónico de Marihuana provoca un síndrome llamado amotivacional. Este tipo de cuadro se caracteriza por disminución del afecto o aplanamiento del mismo y trastornos de tipo cognitivo como la memoria y la capacidad de aprendizaje.

Los afectados por este síndrome secundario al consumo de marihuana, progresivamente van cogiendo distancia del mundo exterior para sumirse en un aislamiento social. Asimismo pierden la reactividad emocional, transformándose en personas distantes, con escasa reactividad y semblantes a personas con escasa capacidad sentimental. Progresivamente van perdiendo objetivos, sobretodo si se inicia en la adolescencia, sin saber qué camino escoger, mostrándose totalmente dubitativos a las propuestas que tenían antes de padecer el síndrome y formulando las propuestas como negativas e inalcanzables por lo que pierden radicalmente los objetivos y la motivación para llegar a ellos. Poco a poco pierden la capacidad de sentir placer por esencias cotidianas de la vida diaria y focalizan toda su actividad placentera en el consumo de marihuana creando un circulo vicioso difícil de romper. La memoria y la atención se ven artefactadas en este síndrome con funcionamiento alterado a nivel del aprendizaje, por lo que si se encuentran en época de estudios son personas con alto riesgo de fracaso académico. La memoria de trabajo se ve mermada con continuos despistes, pérdidas de objetos y fácil distracción por lo que la actividad laboral puede verse también afectada con predisposición a perder su puesto y estabilidad socioeconómica. La irritabilidad es un componente también muy llamativo en este tipo de pacientes, que además se ven involucrados en muchas ocasiones en conflictos con las autoridades por convicciones erróneas sobre su consumo, volviéndose más antinormativos y revolucionarios contra las normas básicas de la vida diaria.

La administración aguda de THC (tetrahidrocannabiol) aumenta el metabolismo sobre el area tegemental ventral (area cerebral del circuito de la recompensa) para interactuar con los receptores CB1. Esto genera un aumento de la liberación de dopamina sobre el nucleo accumbens (nucleo de la recompensa). Los receptores CB1 se encuentran en los ganglios de la base, cerebelo e hipocampo, modulando los sistemas gabergicos, glutamatergicos y dopaminergicos. A su vez, el consumo crónico de THC provoca por si mismo alteración en los anteriores sistemas neuronales, empeorando los síntomas que se describen de cada area y via neuronal afectada.

Así el consumo crónico afecta al funcionamiento neuronal y la actividad cerebral relacionada con los síntomas que se describen al principio del texto. Su consumo agudo tiene como consecuencia un aumento en la liberación de dopamina a nivel del sistema de recompensa, relacionado con la disminución de la concentración y de la desensibilización de los receptores CB1. Estos cambios a nivel de los receptores se relacionan con la pérdida a los estímulos placenteros, pérdida de interés y disminución de la capacidad de disfrute.

Estas alteraciones relacionadas con la sensibilidad a la recompensa se vinculan con el sistema dopaminérgico. Asi tenemos que el síndrome amotivacional se relaciona con el consumo crónico de marihuana y se vincula con alteraciones en la función de la dopamina en el cerebro y más concretamente sobre el sistema de recompensa a través de los receptores cannabinoides y su modulación.

Es importante reconocer el consumo crónico de cannabis y sobretodo reconocer los síntomas del síndrome amotivacional, sobretodo en adolescentes. En la adolescencia con la plasticidad cerebral, cambios hormonales, adquisición de conductas y consolidación de la personalidad, es importante evitar el consumo de sustancias y el mencionado síndrome, dado que esta falta de interés, disminución de la capacidad de disfrute y la pérdida de objetivos, pueden hacer que el pronóstico tanto académico como social de los consumidores se vea ensombrecido por causas tan evitables como el uso de cánnabis.

Rafael Rodríguez García

Médico Psiquiatra

Cánnabis y síndrome amotivacional
Escrito por

Rocona Adicciones

Ver perfil
Deja tu comentario
4 Comentarios
  • Josafat lozada romero

    Me gusto esta información sobre el consumo de marihuana. Es triste reconocer y darle la razón al titular. Perdí tanto en salud y destruí mis relaciones familiares, dañé mi capacidad receptiva y cognitiva. Confieso se cuando empecé y jamás pude parar de ese viaje interminable. Cuánto lo lamento, hoy vivo con lo que tengo limitado porque el tiempo transcurrió sinsentido cuando pesaba que disfrutaba de la vida. Está acabando con mis capacidades para vivir, hoy soy libre y me dedico a la prevención de adicciones. Si de algo puede servirle mi experiencia vivida y superada

  • Andres perez steen

    Es bastante obvio que un adolescente no debería consumir, dicho esto... ¿Por qué nadie se pregunta por qué a un chaval de 13-14 años le resulta más atractivo fumarse un porro que ir a clase y que te obliguen hacer algo que no te gusta? Ese es el problema y el hecho de que sea ilegal lo único que hace es empeorar las cosas por varias razones: es más accesible para los adolescentes, crea un precio artificial muy por encima de su valor real, no tributa impuestos y sirve como fuente de financiación para bandas, mafias... e incluso adolescentes. Ah y si eres muy curioso a lo mejor te enganchas a otras drogas porque es muy probable que el que venda marihuana también venda otras cosas ilegales que te ofrecerá alguna vez... La marihuana es inocua y cualquiera que diga lo contrario es que no tiene ni puta idea de lo que está hablando o jamás la ha probado... Sólo decir que el síndrome amotivacional que tanto se liga al consumo de marihuana realmente lo causa, ¿o ya estabas jodido antes de tomarla? No sé, yo fumo a diario y llevo una vida normal... Da igual si fumas o no, si eres un inútil lo eres fumando sin fumar o de cualquier manera. En fin, espero que dejen de sacar este tipo de artículos que usan términos como: suele, debería, relacionado... y mi favorito podría... ¿qué tipo de ciencia es esa? ¿Quieres ciencia? Las drogas legales causan 30 veces más muertos que las ilegales, la OMS revela que el 12% de las muertes las causa el alcohol y el tabaco, el 0,4% las drogas ilegales.

  • Francisco pistigo

    Tiene toda la razón y te lo dice un es fumador. Después de desarrollar mi adolescencia con unos 20 años me dejé llevar por este consumo transcurriendo varios años consumiendo paulatinamente de menos a más. Llegó un sobreconsumo diario y las consecuencias fueron gravísimas a término personal. Lo que llevó a estar en cierta manera en desacuerdo conmigo mismo con lo que hacía y queriendo salir de ello. Pero como supongo era muy engañosa esa droga, pues al principio del consumo después de que tu cuerpo lleva cierta experiencia y tolerancia, todas las sensaciones se multiplican y a mí personalmente me agudizó lo sensorial con la energía exterior y sobre todo con la agudeza y placentera incrementación sexual y sensibilidad en ella. Con el tiempo todas esas sensaciones maravillosas desaparecen y las que surgen y empiezan a llenar tu vida son la desconfianza, la agresividad en la abstinencia y caes en una espiral de aislamiento de malestar contigo mismo y los demás... Con los años al intentar cientos de veces salir del consumo fue exageradamente difícil e intenté dejarlo paulatinamente como me fui enganchando. Todos los intentos fueron fracasando y lo peor es que después de un tiempo de dejarlo, al volver las sensaciones de bienestar volvían a surgir hasta que mi cuerpo se acostumbraba y otra vez con los malos rollos y el bienestar desaparece y solo hay dolor. Todos los intentos se iban asemejando hasta que un di a me di cuenta que a la larga al encontrarme sereno me empezaba a sentir mejor y que eso me podía hacer volver pero que el patrón volvería a repetirse. Primero bien después mal y vuelta a empezar y era un no acabar. Decidí que era inútil seguir en ese laberinto de repetición y para que no volviera a repetir el mismo ciclo que me estuvo costando varios años de dejarlo decidí que si al final era malestar de las veces que volví lo dejé, era menos doloroso el seguir abstemio y las tentaciones de riesgo fueron desapareciendo. Cuando tenía tentaciones ya sabía cuál iba a ser el final del ciclo y al haberlo repetido tantas veces no compensaba ni las excitaciones positivas del principio al malestar de la tolerancia así que para qué volver a repetir la operación. Pero ya te digo, me llevó años para comprenderlo (que eso fue más fácil) y ya no siento el estímulo de tentación. Hoy en día una persona puede estar fumando a mi lado y yo oler el humo y es que ya ni me pregunto. Uno me dice que ya verás que bien me sienta y otra parte de mi más poderosa me dice que nada, ni caso, el final es encontrar el malestar. Yo creo por mis experiencias personales que las personas a las que le sienta bien no podrán dejarlo nunca pero las personas a las que mentalmente agudizan su malestar lo seguirán intentando hasta que la sensación de fortaleza se les reafirme tanto como para no consumir. Eso ya no será ni un esfuerzo, el no querer consumir. No consumirán con una tranquilidad mayor que las que les sujetaban para hacerlo. Espero que os sirva. Gracias.

  • Olga Morales

    La lástima es no poder tener claro cómo trabajar esto, y si es reversible, supongo que dependerá del nivel de afectación y los años de consumo. Acabo de enterarme que se llama síndrome amotivacional, simplemente es una falta de hedonismo, de placer por cualquier cosa.

últimos artículos sobre drogadicción