Cocaína, debemos dejarlo. ¿Pero cómo?

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La desintoxicación de cocaína es uno de los procesos más complicados que existen. Por ello, es menester trabajar cuanto antes para conseguir superar la adicción.

7 jul 2016 · Lectura: min.
Cocaína, debemos dejarlo. ¿Pero cómo?

España es, junto al Reino Unido, uno de los países donde más cocaína se consume, situándose por encima de otros como Estados Unidos. Los jóvenes son quienes más abusan de ella, a pesar de que más del 60% de lo que se consume es cocaína adulterada.

La tradicional euforia asociada a esta droga es uno de los múltiples efectos inmediatos que conlleva el consumo de cocaína; también produce sensación de vértigo, inquietud y hambre, ausencia de dolor o de sueño... Dicho consumo está asociado a muchos comportamientos agresivos. Puede provocar ataques cerebrovasculares o cardíacos, paradas respiratorias, e incluso la muerte. A la larga, las consecuencias de su consumo también son desastrosas: psicosis paranoica, alucinaciones, hemorragias nasales, etc.

Por todo ello, el tratamiento de la adicción a la cocaína es muy complicado, ya que requiere trabajar desde varios frentes, no solo atendiendo al componente psicológico, sino también al social o familiar, por ejemplo. Es imprescindible que el profesional que trabaja con cocainómanos se adapte al complejo proceso que conlleva la deshabituación.

Fases de deshabituación

Para que nos entendamos, la desintoxicación de un consumidor de cocaína se puede establecer en varias fases, que se corresponden con los momentos por los que pasa un adicto a esta droga hasta su completa abstinencia.

La primera fase es la que se produce tras el cese del consumo de la cocaína y se caracteriza por episodios de desorientación, psicosis tóxica, crisis de ansiedad, alteraciones cardíacas o respiratorias y agresividad.

La segunda es la del síndrome de abstinencia, conocido coloquialmente como mono, que se divide, a su vez, en tres etapas:

  • Etapa de choque, que comienza pasadas 18 horas desde el último consumo, en la que la adicción se hace más patente si cabe. Los cocainómanos suelen manifestar ansiedad, nerviosismo, sudor, cansancio…
  • Etapa de privación, que suele empezar una semana después. Durante esta etapa, que puede durar entre 2 y 4 meses y en la que sigue existiendo un gran deseo por consumir droga, el estado emocional del adicto decae, por lo que este siente tristeza y cansancio.
  • Etapa de extinción, que es quizá la más complicada, ya que el sujeto manifiesta un deseo irresistible por la cocaína.

La tercera fase se conoce como etapa de euforia, ya que durante la misma, que puede durar entre 2 y 8 meses, el sujeto tiene la sensación de haber superado su adicción. Precisamente por ello, suele relajarse su actitud, lo que, en muchos casos, acaba en una recaída.

La llamada fase pared es otra etapa compleja, ya que la sensación de soledad y tristeza vuelve.

Finalmente, esa sensación de decepción y desengaño se supera, y hacia el primer año el sujeto se instala en una fase de mantenimiento.

El psicólogo, el mejor aliado

Como hemos comentado, se trata de un proceso complejo y largo. Por ello, el trabajo con los psicólogos es sumamente importante. Además del tratamiento farmacológico con antidepresivos durante los momentos de bajón y tristeza, los profesionales abogan por desarrollar una terapia conductivo conductual para afrontar la deshabituación. Desde este punto de vista, las terapias están encaminadas a ofrecer herramientas con las que los sujetos puedan hacer frente a los problemas que puedan surgir durante este proceso.

En los últimos meses hemos conocido que investigadores del Hospital del Mar, en Barcelona, están llevando a cabo diversos estudios que evidencian el importante papel de las isoflavonas de la soja a la hora de eliminar los efectos euforizantes de la cocaína que incitan a su consumo. Pero además, a diferencia de otros ensayos, las isoflavonas de la soja no tendrían efectos secundarios, ya que solo afectan a la dopamina —neurotransmisor responsable, entre otras cosas, de la sensación placentera asociada al consumo de cocaína—, inhibiéndola.

Este importante estudio está en fase de ensayo, pero las perspectivas de éxito son alentadoras. Esperamos que los resultados permitan presentar un nuevo panorama para combatir la adicción a la cocaína.

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Escrito por

Raquel Rodríguez

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Comentarios 1
  • Veronica González

    Buenas noches,no se como empezar mi marido consume cocaina,y desde hace unos meses casi a diario,hablamos de ello y parece que lo entiende,pero lo vuelve a hacer y me pide perdón,no se que hacer,no quiere estar con una pareja que se está auto destruyendo,estoy en una situación muy difícil:tenemos dos hijas adolescentes y son conscientes de lo que hace su padre,hace un año estuvimos separados y lo volvimos a intentar y nada no cambia,que hago? El de arrrepiente de lo que hace,le digo que acuda a un profesional y no lo consigo,por favor aconsejarme,gracias de antemano