Acceso centros Añade tu centro gratis

¿Cómo aprender a lidiar con la familia política?

<strong>Artículo revisado</strong> por el

Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Lidiar con la familia política a veces puede resultar una tarea realmente complicada. ¿Sabes por qué? Hoy explico las causas de estos problemas y cómo aprender a mantener el equilibrio.

28 DIC 2018 · Lectura: min.
Encarni Muñoz Psicoterapia

 La relación con la familia política es en muchas ocasiones complicada. Cuando empiezas una relación sentimental no te planteas esto como un problema pero a medida que va avanzando la relación, vas conociendo todo el entorno de tu pareja, y eso no sólo implica amistades, sino también familia política. De las amistades puedes hacer un filtro en el caso de que alguien no te caiga bien; suele ser relativamente fácil distanciarse de los amigos de tu pareja. Sin embargo, de la familia es más difícil poder aplicar este embudo, ya que suelen ser habituales las reuniones conjuntas. 

Son muchas las parejas que tienen conflictos debido a los suegros o cuñados por este motivo, porque cada familia es educada con unas particularidades y cuando éstas no encajan entre sí, es cuando aparecen los problemas.

Vamos a plantear esta disyuntiva con varios ejemplos reales de terapias de pareja:

  • Caso 1: Se trata de una pareja que tiene alrededor de los 50 años con una hija en común que ahora es adolescente, tendrá unos 15 años. Vienen a terapia porque ha habido una discusión suegra-nuera que ha provocado una fractura familiar. La relación entre la nuera y la suegra nunca fue buena, pues la nuera pensaba que la suegra nunca aceptó que su hijo formara una familia, se fuera del domicilio de la familia de origen y dedicara menos tiempo a ir a casa (no ir todos los fines de semana). La nuera dejó durante años de ir a casa de los suegros debido a los desplantes que decía sufrir por su suegra y esperaba que su marido la defendiera y se posicionara por la familia que había creado, cosa que él no hacía nunca porque se sentía traidor. Esa situación se perpetuó durante años pero finalmente estalló en una gran discusión donde ambas se dijeron todo lo que pensaban y él no se posicionó por ninguna de las dos.   
  • Caso 2: Pareja de alrededor de los 35 años de edad. Tienen un hijo de 3 años y la relación con los padres de ella es poco frecuente debido a que la madre es una persona inestable emocionalmente. Ella sabe que su madre es tóxica y se distancia, pero al fin y al cabo, no deja de ser su madre y tiene que ir de vez en cuando a verla y hacer el esfuerzo, cosa que su marido se niega a hacer. Vienen a terapia porque en los últimos meses han aumentado las discusiones como consecuencia de que el marido quiere prohibir que el niño vaya a casa de los abuelos maternos porque considera que no son una buena influencia y eso provoca discusiones en el entorno de la pareja.
  • Caso 3: Pareja de unos 30 años. Vienen a terapia porque los problemas de pareja empezaron al nacer su primer hijo. No fue como consecuencia a problemas entre ellos sino por la familia política. Los padres de ella son tan entrometidos que él se siente totalmente desplazado de su hijo. Siente que no puede coger a su bebé ni cambiarlo porque sencillamente se lo quitan de las manos. Y ese contacto es diario cosa que a él le hace sentir incómodo dentro de su propia casa. Ella no lo entiende porque siempre ha tenido un vínculo muy fuerte con sus padres y porque considera que lo hacen fruto de la ilusión que tienen. Evidentemente esta diferencia provoca problemas de pareja y están distanciados.

¿Cuáles son los principales motivos de los problemas con la familia política?

Principalmente la educación recibida. Como se dice comúnmente, cada cual es de su padre y de su madre. No todas las familias son iguales, hay padres sobreprotectores, padres autoritarios, padres desprendidos emocionalmente, padres prudentes, etc.  Y la manera en la que te han educado marca cómo eres, pero también cómo educarás a tus propios hijos. Además, la educación que tú has recibido puede ser opuesta a la recibida por los padres de tu pareja, y por tanto, aquí es donde puede aparecer el choque de trenes.

Normalmente suele haber conflicto cuando unos padres tienden a la sobreprotección y/o vínculo muy fusionado, es decir, donde no existen límites claros (familias aglutinadas) mientras que los padres del otro miembro de la pareja son más distantes y van más a la suya aunque también pueden estar ahí cuando sea necesario, es decir, tienen los límites más marcados (familias desligadas). Quien haya crecido en el seno de una familia desligada tenderá a la autonomía y la independencia, y por tanto, llevará bastante mal que se “entrometan” en su vida y su relación de pareja. Por el contrario, quien haya crecido en una familia aglutinada percibirá esa autonomía e independencia como algo negativo, como si le quisieran arrancar a su familia, y por tanto, aparecerán los conflictos. 

¿Cómo puedo aprender a lidiar con la familia política?

No existe una receta mágica para poder llevar mejor la relación que tienes con tus suegros pero sí que puedes trabajarte para que la relación con la familia política no acabe teniendo consecuencias en la pareja:

  1. Entender de dónde viene cada uno: ¿Cómo fue educada tu pareja?, ¿cómo te educaron a ti?, ¿qué tipo de vínculo emocional tienes con tus padres?, ¿y tu pareja con los suyos? Sabiendo esto, podrás entender mucho mejor su comportamiento y por tanto, podrás valorar si te estás pasando queriendo que funcione de otra manera a la que va con su naturaleza. Habla con él/ella, que te explique situaciones o anécdotas que te ayuden a entenderlo/a mejor.
  2. Marcar límites con tu pareja: Entender no quiere decir tragar o claudicar. Como toda relación, se trata de llegar a acuerdos. Si hay algo que es superior a ti, se trata de negociarlo con tu pareja. Los dos debéis marcar vuestras “reglas del juego” pero estando dispuestos/as a tolerar y aceptar ciertas cosas pese a que no te gusten.
  3. Ser un poco más tolerante y respetuoso/a: Iría en la línea de los acuerdos. Debes hacer el esfuerzo de entender que no le puedes hacer cambiar todo. Se trata de aceptar que haya cosas que aunque a ti no te gusten, a la otra persona sí. Del mismo modo que si a ti te gusta viajar y a tu pareja no llegaréis a acuerdos para las vacaciones (un año se viaja y otro no por ejemplo), con la familia política también tienes que estar dispuesto/a a ceder en cosas.
  4. Haz lo que beneficie a la relación de pareja: Intenta pensar en lo que os está perjudicando discutir siempre por lo mismo. Si trabajas tu tolerancia, entiendes a la otra persona y llegáis a acuerdos, la sangre no llegará al río. Además, a nadie le gusta que le digan lo mala que es su familia, así que recordarle que su madre es X o Y, lejos de ayudar, puede fragmentar la relación. Desahógate con amigos si quieres, pero intenta mantener al margen a la familia de origen, ya que puede marcar un precedente en las reuniones conjuntas. Si hablas mal a tu madre de tu suegra, es probable que en la cena de navidad (por ejemplo) tu madre no esté muy abierta ni amigable con tu suegra y el malestar se hace viral.
  5. Acepta la familia política que te ha tocado: Si intentas cambiar a tu pareja puedes tener un problema, pero si intentas cambiar a tu familia política, puedes tener otro. Cuando conoces a tu pareja, esa persona viene en pack. A veces te llevas mejor que otras con tus suegros y/o cuñados pero es lo que te ha tocado. Si tu pareja te compensa, debes aceptar la familia que tiene. De lo contrario estarás siempre en un conflicto interno o en problemas de pareja.

Ahora ya sabes lo que puedes hacer para mejorar la relación familiar y sentiros más cómodos en familia. ¡Manos a la obra!

Encarni Muñoz Psicoterapia

Psicóloga sanitaria, colegiada nº 16918    
Escrito por

Encarni Muñoz Linkedin

Psicóloga nº colegiado: 16918

Encarni Muñoz es psicóloga sanitaria, especializada en adultos y con más de 10 años de experiencia. Realiza terapias individuales y de pareja a partir de una corriente integradora. Su objetivo es dotar a la persona de recursos y ayudar a descubrir los que posee para mejorar su calidad de vida en el mínimo número de sesiones posible.

Ver perfil
Deja tu comentario
1 Comentarios
  • Judith Garcia

    Hola, qué tal. Muy bien los artículos. Pero qué pasa cuando la esposa de tu cuñado es el problema. Es la típica que todo lo que tú haces o dices critica, comenta negativos, etc. Es una celosa, con su esposo, con el cariño de los suegros y ahora con su hijo. Quiere ser la única, toda la entencion a ella y su hijo. No tenemos nada de relación ella y yo. Me ha hecho muchas, hoy en día decidir cortar y evitarla a toda costas. Pero mi suegra me pide que aguante, que tienen que recapacitar. Que tienen que cambiar. Que sea paciente y tolerante. Ya la aguante más de 7 años y aún me pide más!!

últimos artículos sobre terapias familiares