Cómo saber si estamos preparados para adoptar

Manejar correctamente la fuerte carga emocional que implica iniciar un proceso de adopción no siempre es fácil. Aunque se trata de uno de los actos de amor más puros que existe, tomar una decisión de tal envergadura conlleva también una responsabilidad y una valentía enorme.

29 MAY 2014 · Lectura: min.

PUBLICIDAD

Cómo saber si estamos preparados para adoptar
Manejar correctamente la fuerte carga emocional que implica iniciar un proceso de adopción no siempre es fácil. Aunque se trata de uno de los actos de amor más puros que existe, tomar una decisión de tal envergadura conlleva también una responsabilidad y una valentía enorme.

A lo largo del proceso de adopción es normal que surjan dudas, miedos e incertidumbre en todas aquellas personas que se están planteando esta opción para vivir la maternidad-paternidad. ¿Estoy preparado/a para la adopción? Ésta es una de las primeras preguntas que se plantean muchos de los que están pensando en la posibilidad de adoptar a un niño.

Ponerse en manos de profesionales

Aunque el número de solicitudes de adopción ha disminuido en los últimos años, España sigue siendo uno de los países europeos a la cabeza en este ámbito. Los problemas de infertilidad, la falta de una pareja estable o las ganas de ampliar la familia son algunas de las muchas y variadas razones que llevan a las personas a querer adoptar a un niño. Y aunque la ilusión constituye el motor principal de todo el proceso, antes de iniciar los trámites resulta imprescindible estar informados.

Antes de adoptar debemos estar al corriente de todo lo que implica el asunto y ser conocedores del abanico de posibilidades que existen al respecto. ¿Adopción nacional o internacional? ¿Adopción plena o abierta? ¿Qué es el Certificado de Idoneidad y cómo lo consigo? ¿Cómo inicio los trámites? Lo más recomendable es ponerse en manos de expertos acudiendo a los organismos oficiales que gestionan las adopciones en cada comunidad autónoma o contratando los servicios de una agencia especializada.

Hay que tener presente en todo momento que la adopción es un proceso legal que integra de forma definitiva a un menor en el sino de una familia en la cual no ha nacido. Más allá del aspecto burocrático, la adopción es un proceso social y psicológico que debe ser el resultado de una reflexión previa profunda y responsable.
Apoyo psicológico previo y posterior a la adopción

Adoptar a un niño puede desencadenar situaciones difíciles en el núcleo de convivencia y no siempre podemos manejarlas por nosotros mismos de forma exitosa. Muchos de los adoptantes necesitan apoyo psicológico tras la adopción, en pos de mejorar la comunicación paterno-filial, incrementar el bienestar emocional del niño y facilitar la convivencia en el hogar.

Somos conscientes de que probablemente vayamos a necesitar asesoramiento tras haber completado la adopción pero, ¿y antes? Tomar una decisión de esta índole implica una carga emocional muy fuerte y, para sobrellevarla, vamos a necesitar rodearnos de todo el apoyo que podamos: pareja, familia, amistades e incluso profesionales especializados en los aspectos psicológicos que conllevan esos procesos. Ten en cuenta que se trata de un proyecto que va a alargarse muchos meses (hasta años), así que lo mejor es contar con un buen acompañamiento.

10 preguntas que debemos hacernos antes de adoptar
  1. Antes de saber si estás preparada para adoptar, ¿sabes si estás preparado/a para ser padre/madre?
  2. Un hijo nos cambia la vida completamente, ¿eres consciente de que muchos aspectos de tu rutina diaria van a ser distintos?
  3. Una de las pocas cosas que no podemos comprar es tiempo, ¿estás seguro/a de que dispones del tiempo para dedicarle a un hijo?
  4. Es más, ¿tienes tiempo para recorrer todo el camino que conlleva una adopción?
  5. El proceso de adopción podría alargarse años, ¿tienes la paciencia que se necesita para poder sobrellevarlo?
  6. Rodearte de tus seres queridos es fundamental, ¿cuentas con el apoyo de tu familia?
  7. En el caso de que adoptes en pareja, ¿estáis dispuestos a anteponer vuestra relación a los intereses del niño?
  8. Si adoptas solo/a, ¿eres capaz de asumir el papel de padre y de madre a la vez?
  9. ¿Dispones de solvencia económica tanto para costear los trámites de adopción como para criar, posteriormente, a un hijo?
  10. ¿Sabes que un hijo adoptado ya ha tenido padres y puede tener recuerdos, traumas, inseguridades? ¿Estás dispuesto a ayudarle a superarlos aunque eso suponga un reto dificil?

PUBLICIDAD

psicólogos
Linkedin
Escrito por

MundoPsicologos.com

Deja tu comentario

PUBLICIDAD

últimos artículos sobre terapias de pareja