Acceso centros Añade tu centro gratis

¡Cuidado! Si dices estas frases es probable que debas trabajar tu inteligencia emocional

<strong>Artículo revisado</strong> por el

Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Las intenciones pueden ser buenas… pero no los resultados. Intentamos animar a los demás pero, sin saberlo, les estamos haciendo sentir peor. ¿Por qué? Por la falta de inteligencia emocional

4 JUL 2019 · Lectura: min.
¡Cuidado! Si dices estas frases es probable que debas trabajar tu inteligencia emocional

En la República Democrática del Congo encontramos a un grupo de primates: los bonobos. Aunque aún son un misterio para la ciencia, de estos animales sabemos que son muy inteligentes, que mantienen relaciones intensas y que su capacidad de cooperación, especialmente entre sus hembras, hace que se ayuden mutuamente. Sin embargo, el aspecto que los hace más apasionantes es su intensa vida emocional.

La psicóloga Mariska Kret, de la Universidad de Leiden, demostró en un estudio que los bonobos dirigían la mirada y pasaban más tiempo prestando atención a otros primates que expresaban algún sentimiento que a los que mostraban expresiones neutras. A los humanos nos pasa lo mismo: por ejemplo, si pones a una persona ante dos pantallas y en una hay alguien llorando y en la otra cualquier actividad neutra, se tiende a mirar más tiempo a lo que tiene significados emocionales y menos a los comportamientos rutinarios. Detrás de este comportamiento está, nada más y nada menos que la inteligencia emocional.

El manejo de la inteligencia emocional es la llave del éxito

Carecer de inteligencia emocional nos puede jugar malas pasadas a la hora de gestionar nuestras propias emociones. ¿Pero cómo mejorarla? Describirla suele ser complicado, sobre todo porque está basada en la experiencia.

La inteligencia emocional no solo es básica a la hora de entendernos, sino que también nos ayuda a relacionarnos con los demás. La empatía o la resolución de conflictos son aspectos que beben de la inteligencia emocional y mejorarla te será muy útil en todo tipo de circunstancias, ya sea en el trabajo, en casa o a la hora de socializar.

¡Muestra tu apoyo a quienes te rodean!

Somos seres eminentemente sociales y, como tales, nos relacionamos con nuestros allegados buscando consuelo, aliento o compartir alegrías. La respuesta que damos puede ayudar al otro a aligerar las emociones negativas que siente… siempre que sea la adecuada.

Hay veces en que intentamos ayudar diciendo una serie de frases a quienes nos confían sus problemas o miedos. Sin embargo, pese a que actuábamos con la mejor de las intenciones, resulta que hemos terminando construyendo un muro entre la otra persona y nosotros. 

Aparta tu ego

Muchas de estas frases acaban por significar lo contrario de lo que expresamos. Por ejemplo, nuestro compañero de piso nos acaba de explicar lo mal que le ha hecho sentir su jefe en una reunión con la plana mayor de la empresa y nosotros contestamos “sé cómo te sientes”. En realidad lo que estamos transmitiendo es que no entendemos por lo que está pasando el otro y, además, parece que queramos reconducir la conversación hacia nuestra propia experiencia.

En esta situación lo ideal es que, ante cualquier frase que quieras decirle, te plantees si le estás ofreciendo apoyo real o solo una respuesta vacía para salir del paso. Mientras que estas últimas se centran en ti, las primeras dejan de lado tu ego y se centran  en los sentimientos de la otra persona.

Veamos ejemplos prácticos

"Mi jefe me falta al respeto".

  • Respuesta para salir del paso: "Me pasó exactamente lo mismo el año pasado. Terminé dimitiendo y buscando otro trabajo"
  • Respuesta de apoyo: "Lo siento mucho, ¿por qué te hace sentir así?"

"No he podido dormir nada bien por la alergia y estoy muy cansado/a"

  • Respuesta para salir del paso: "Yo también, me acosté tarde leyendo y me duermo"
  • Respuesta de apoyo: "¿No hay nada que puedas tomarte para la alergia?"

"Me he peleado con mi hermano"

  • Respuesta para salir del paso: "Yo con mi hermana me peleo muy a menudo, al final tengo que dejarle de hablar unas horas para que se calme"
  • Respuesta de apoyo: “Vaya, ¿qué ha pasado? ¿Cómo podríais solucionarlo?"

"Si pudiera organizarme las cosas me irían mejor"

  • Respuesta para salir del paso: "Lo sé, a mí me pasa lo mismo"
  • Respuesta de apoyo: "¿Cómo podrías hacerlo mejor? ¿Qué crees que te impide hacerlo bien?"

"Estoy muy triste desde que lo dejé con mi pareja"

  • Respuesta para salir del paso: "Necesitas salir y empezar de nuevo"
  • Respuesta de apoyo: “¿Qué te impide avanzar?"

La empatía es la clave

Recuerda que es básico ponerse en la piel del otro para entender las motivaciones que le ha llevado a sentirse así y ofrecer tu apoyo. Según afirma el escritor Justin Bariso, la mejor estrategia sacare partido a la inteligencia emocional al comunicarse es evitar frases como: "Sé exactamente cómo te sientes", "he pasado por esto antes" o "lo entiendo perfectamente" y sustituirlas por "siento que haya pasado así", "¿cómo te sentirías mejor?" o "gracias por compartirlo. Cuéntame más si quieres".

psicólogos
Linkedin
Escrito por

MundoPsicologos.com

Deja tu comentario

Últimos artículos sobre Crecimiento personal