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Cuidando de nuestro niño/a interior

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

¿Qué es exactamente el llamado niño/a interior? ¿Existe realmente? ¿Y por qué debería importarnos? ​En realidad, la mayoría de los llamados adultos no somos realmente adultos.

5 JUN 2019 · Lectura: min.
Cuidando de nuestro niño/a interior

En realidad, la mayoría de los llamados adultos no somos realmente adultos. Es un hecho que los años pasan para todos a nivel cronológico, pero, psicológicamente hablando, esto no implica que nos convirtamos en adultos. La verdadera adultez trata de reconocer, aceptar y asumir la responsabilidad de querer y cuidar del propio niño interior.

Para la mayoría de los adultos, esto no se da y el niño interior queda negado, descuidado, desprestigiado, abandonado o rechazado. Vamos perdiendo la capacidad infantil de inocencia, sorpresa, alegría, sensibilidad y juego, las cualidades positivas que potencia un niño interior sano. Pero este, también guarda nuestras heridas acumuladas en la infancia, traumas, miedos y enojos.

¿Tu niño/a interior manda en ti?

De hecho, estos llamados adultos están siendo inconscientemente influenciados o controlados de manera encubierta por este inconsciente niño interior emocionalmente herido que habita un cuerpo adulto. Se trata de un niño o niña herido, enfadado y con miedo que toma las decisiones de adultos. ¿Puede un niño tener una relación madura? ¿Una carrera? ¿Una vida independiente?

El no atender a nuestro niño/a interior hace que nos preguntemos por qué nuestras relaciones no funcionan, por qué nos sentimos tan ansiosos, por qué tenemos miedo o inseguridad. Pero pensando en este; ¿de qué otra manera se sentiría un niño teniendo que valerse por sí mismo sin ser acompañado?¿Sin la supervisión, protección, estructura o apoyo adecuados de los padres?

El primer paso es tomar consciencia y reconectar con nuestro propio niño interior. Luego, aprendemos a tomar en serio a nuestro niño interior y a comunicarnos conscientemente con él: escuchar cómo se siente y qué necesita de nosotros aquí y ahora. Las necesidades primarias, a menudo frustradas, de amor, aceptación, protección, cuidado y comprensión.

En terapia, la parte adulta de la personalidad aprende a relacionarse con el niño interior exactamente como un buen padre se relaciona con su hijo, aportando disciplina, límites y estructura. Estos son todos, junto con el apoyo, el cuidado y la aceptación, elementos indispensables de amar y vivir con cualquier niño, ya sean metafóricos o reales.

¿Has pasado tiempo adulto con tu niño interior hoy?

Escrito por

Maria Palou Coaching

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