Derribemos mitos sobre la esquizofrenia

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La esquizofrenia es una enfermedad mental de la que han generado una serie de mitos extendidos ampliamente en la sociedad. Hoy os hablo sobre estos mitos y lo que sucede realmente.

14 jul 2017 · Lectura: min.
Encarni Muñoz

La esquizofrenia es una enfermedad mental compleja que poca gente comprende. Se tiende a tener miedo ante las personas que la sufren y los que la padecen son unos incomprendidos por la sociedad. Mi artículo de hoy va destinado a entender un poco más esta enfermedad derribando mitos que están extendidos en nuestra sociedad.

Lo primero de todo es explicar que la esquizofrenia no es un trastorno psicológico sino que es una enfermedad psiquiátrica. La diferencia es básicamente que no se trata de un estado transitorio, sino que quien debuta con esquizofrenia, la tendrá siempre.

Hay que diferenciar esta enfermedad de los estados delirantes transitorios tras el efecto de las drogas o una depresión muy severa, donde los síntomas son similares pero una vez tratados y eliminados, no tienen porque volver a aparecer.

Los síntomas principales que suelen padecer las personas con esquizofrenia son: alucinaciones (auditivas o visuales), ideas delirantes (que pueden ser de diversa índole), lenguaje desorganizado (frecuentemente inician frases que no saben acabar, empiezan explicando una idea y cambian a otra sin comprender exactamente lo que están diciendo), entre otros.

¿Cuáles son los principales mitos sobre la esquizofrenia?

  1. Es una enfermedad genética que se transmite generación tras generación: Es cierto que hay un componente genético que puede hacer debutar en la enfermedad. Sin embargo, llevar contigo los genes no te hará desarrollar los síntomas siempre. Muchas veces el entorno familiar y social pueden propiciar que esto suceda (familias desestructuradas, apego inseguro en la infancia o ausencia de cariño por parte de los progenitores) además de otros predisponentes como por ejemplo el abuso de sustancias o momentos vitales traumáticos. Yo siempre digo que la esquizofrenia es como las enfermedades de transmisión sexual en las que puedes ser portador pero no mostrar síntomas.
  2. La esquizofrenia aparece de forma repentina: Este mito es totalmente falso. Se trata de una enfermedad que puede aparecer en la adolescencia o el inicio de la vida adulta. En los estadios iniciales aparecen conductas extrañas como un aislamiento social o dificultades de higiene. A medida que van apareciendo brotes es cuando empiezan a incrementarse las ideas delirantes y empiezan a aparecer las alucinaciones.
  3. Los esquizofrénicos son peligrosos: La esquizofrenia necesita tratamiento farmacológico. Cuando una persona sufre esta enfermedad y se medica, es difícil que aparezca la agresividad excepto cuando se produce un brote agudo de desconfianza o psicosis y estos brotes con la medicación no suelen suceder. Además, no todos los esquizofrénicos tienen delirios en los que se puedan volver agresivos. Por ejemplo, en la esquizofrenia con delirios megalomaníacos la persona se siente especial, mejor que el resto o con cualidades especiales y rara vez tendrá comportamientos agresivos.
  4. La medicación empeora el comportamiento de los esquizofrénicos y los hace ir como zombies: Este mito también es totalmente falso. La medicación es imprescindible en esta enfermedad ya que lo que hace es controlar los síntomas positivos (alucinaciones, delirios...) y evitar que se produzcan brotes. Con cada brote que experimenta la persona, la enfermedad va empeorando y se pasa cada vez más a los síntomas negativos (estados catatónicos o aplanamiento afectivo). Esos síntomas negativos son los que hacen que la persona parezca anestesiada y ralentizada, como un zombi, y no la medicación, que lo que hace es evitar llegar a ese punto, pero cuando ya se ha llegado lo único que hace es evitar que vaya a peor.
  5. Los esquizofrénicos son tontos: Cuando alguien dice eso lo primero que digo es que Miguel de Cervantes retrató a un esquizofrénico en toda regla. Si hubiera existido, Don Quijote sería un ejemplo de esquizofrénico, y de tonto no tenía un pelo. Hay personas con esta enfermedad que son tremendamente inteligentes o simplemente están en la media. Sus capacidades intelectuales no se ven afectadas con la enfermedad pero lo que sucede es que al tener el discurso desorganizado o tener delirios que son muy "locos", se tiende a pensar que la persona tiene poca inteligencia.
  6. Quien tiene esquizofrenia ya nunca recuperará sus funcionamiento normal: Esta afirmación no es cierta, ya que si una persona por ejemplo sólo tiene un brote y se controla rápidamente con la medicación adecuada, esta persona puede volver a tener un funcionamiento normal y llevar una vida totalmente productiva. No todas las personas que sufren esquizofrenia lo hacen con la misma gravedad.

Para acabar me gustaría pedir un poco de respeto a los enfermos y sus familiares. Normalmente se tiende a tenerle miedo a estas personas o a reírse de ellas, ya que a veces los síntomas pueden ser algo cómicos y despertar la mofa por parte de quienes lo escuchan. Pues bien, yo he tenido la oportunidad de trabajar con este tipo de pacientes en la unidad de subagudos de un hospital psiquiátrico y puedo decir que son personas que llevan consigo un gran sufrimiento y dolor, tanto ellos como sus familiares y es tal la incomprensión que padecen, que se merecen un poco de compasión, ya que esta enfermedad no es algo que ellos escojan ni decidan voluntariamente.

Encarni Muñoz Silva

Psicóloga sanitaria, colegiada nº16918

Escrito por

Encarni Muñoz Psicoterapia

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