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Descubre si las autoafirmaciones producen cambios positivos

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Casi todos hemos escuchado que las autoafirmaciones positivas pueden producir cambios positivos y mejorar nuestras vidas, desempeñando el inconsciente un papel relevante en este cambio.

24 jul 2019 · Lectura: min.
Descubre si las autoafirmaciones producen cambios positivos

Algunos escritores como la autora y conferenciante Louise Hay, ha mostrado en sus libros, su experiencia con difíciles vivencias personales, que superó con el reforzamiento psicológico de sus creencias e ideas a través de las afirmaciones positivas.

Sin embargo, muchos podemos preguntarnos ¿qué son las autoafirmaciones? Y aunque no hay una definición consensuada, podemos definirla como palabras o frases positivas que realizamos, y que cuando son practicadas de forma regular y mantenidas en el tiempo, pueden producir cambios en las formas de pensar, sentir y actuar de los practicantes. Algunos estudios indican que pueden funcionar porque pueden motivar, ilusionar e incluso programar nuestra mente para alcanzar los objetivos deseados.

¿Qué dice la ciencia de las afirmaciones positivas?

Hay numerosa literatura científica sobre las afirmaciones, y aunque lógicamente hay opiniones contrarias de los efectos positivos de las afirmaciones. También es cierto, que numerosos estudios experimentales, muestran efectos positivos. Según los autores Critcher & Dunning (2015) las autoafirmaciones disminuyen el estrés que deteriora la salud, y amplían las perspectivas de la persona, reduciendo el efecto de las emociones negativas (Sherman, 2003). Afirmaciones que también facilitan ver los aspectos positivos ante circunstancias adversas, así como una mayor capacidad de adaptación (Nagendra et al., 2012).

Otros autores consideran que las afirmaciones pueden mejorar de forma positiva la salud, ayudando a incrementar la actividad física, reduciendo el sedentarismo, o mejorar la calidad del sueño (Nagendra et al., 2012). También en la reducción de hábitos perjudiciales como el fumar, o la ingesta de alcohol cambiando comportamientos dañinos (Napper, Harris, Epton, 2009), y adquiriendo conductas alimentarias más saludables. No obstante, hay estudios que intentan mostrar una relación curativa de ciertas enfermedades con las afirmaciones. Y aunque han mostrado mejoras con algunos estados de ánimos, y niveles de ansiedad, debemos de ser prudente sobre la capacidad de las afirmaciones para sanar patologías graves, porque una buen condición mental ayuda, pero no determina la curación de una enfermedad.

Los efectos que se relacionan con las afirmaciones, suceden sin el conocimiento explícito (Sherman et al., 2009), y en este sentido incluiríamos la influencia del subconsciente o inconsciente en los cambios de nuestra forma de pensar y de comportamiento. Lo que probablemente es menos conocido, es las bases científicas de las afirmaciones y que podrían explicar su función, como la teoría de la autoafirmación de Steele (1988), quien promovió estudios experimentales, basados en la idea de que podemos mantener nuestro sentido de integridad personal, realizando afirmaciones de manera positiva de lo que realmente creemos. Las afirmaciones también se relacionan con la profecía autocumplida del prestigioso sociólogo Merton (1975), que postula que al realizar una predicción (afirmación) es en sí misma la causa de que se haga realidad y, dicho de otro modo, “cuando definimos una situación como real, esa situación tiene efectos reales”.

Más recientemente, las aportaciones de la neurociencia y la neuroimagen como la resonancia magnética funcional (fRMN), muestran estudios sobre los procesos neuronales asociados con el acto de la autoafirmación. Los resultados indican que las afirmaciones generan una mayor actividad en las regiones de recompensa del cerebro. Esta regiones incluyen el cuerpo estriado ventral (EV) y la corteza prefrontal medial ventral (CPMV), según los estudios de Bartra, McGuire y Kable (2013), las afirmaciones podrían funcionar al enfocar las personas hacia una autoestima positiva, que lleven a éxitos personales, debido también al uso de los recursos psicológicos de las personas con la práctica con autoafirmaciones (Sherman, 2013).

De acuerdo con lo comentado, las afirmaciones cuando son realistas y se practican con persistencia, pueden ser una herramienta sencilla de autoayuda, con capacidad para motivar, aumentar la autoestima y confianza, elementos necesarios para adoptar cambios positivos, y a alcanzar las metas deseadas.

Escrito por

Adela Amado

Bibliografía

Critcher, C. R. & Dunning, D. (2012). Self-affirmations provide a broader perspective on self-threat. Personality & Social Psichology Bulletin, 41(1), 3-18.

Nagendra, R., Maruthai, N. & Kutty, B. (2012). Meditations and its regulatory role on sleep. Frontiers in Neurology, 3(54), 1-4.

Napper L., Harris P.R., Epton T. (2009). Developing and testing a self-affirmation manipulation. Self and Identity, 8(1), 45-62.

Sherman D.K., Cohen G.L., Nelson L.D., Nussbaum A.D., Bunyan D.P., Garcia J. (2009). Affirmed yet unaware: exploring the role of awareness in the process of self-affirmation. Journal of Personality and Social Psychology, 97(5), 745.

Sherman D.K., Hartson K.A., Binning K.R., et al. (2013). Deflecting the trajectory and changing the narrative: how self-affirmation affects academic performance and motivation under identity threat. Journal of Personality and Social Psychology, 104(4), 591.

Steele C.M. (1988). The psychology of self-affirmation: sustaining the integrity of the self. Advances in Experimental Social Psychology, 21(2), 261–302.

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