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El problema de regalar en exceso

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Llegadas estas fechas hay exceso de regalos para los niños. ¿Qué podemos hacer al respecto? En el siguiente post os hablo sobre este problema y os doy algunas claves

3 ENE 2017 · Lectura: min.
El problema de regalar en exceso

¿Cuántas veces habremos escuchado frases como: "yo por mi niño lo doy todo", "a mí me puede faltar pero a mi hijo no"...? Está muy bien querer que los hijos tengan una vida feliz y despreocupada pero muchas veces eso se traduce en múltiples regalos y caprichos, la mayoría de ellos innecesarios, que abocan a los niños a volverse materialistas, caprichosos, poco autocríticos y poco empáticos.

Llegadas estas fechas es oportuno hablar de este tema, ya que los reyes se están convirtiendo en un ir y venir de regalos cada vez más numerosos. Ya no sólo se reciben los regalos de los padres, la familia extensa y los amigos también aportan sus regalos. Si a esto le sumamos que hemos adoptado la tradición de Papá Noel y hay comunidades que tienen un personaje propio como es el caso del Caga Tió en Cataluña, el cómputo total de regalos que se reciben en estas fechas es demasiado elevado.

Si os fijáis, muchos de esos niños abren con ansia cada regalo, que luego prácticamente no observan. Se pasan al siguiente paquete y así uno por uno hasta acabar con todos. De todos los regalos recibidos, muchas veces sólo juegan con uno o dos, y los demás pasan a olvidarse dentro de los armarios. Se dedican a decir con orgullo que han conseguido X regalos y entre ellos siempre tiene que estar el regalo de moda de este año pero luego no juegan con ellos.

Me voy a centrar en el tema de los regalos de navidad, pero cabe mencionar que la "cultura del regalo así porque sí" cada vez está más extendida. Se regalan pequeños juguetes cada día, muchas veces para aliviar el sentimiento de culpa que tienen algunos padres por no poder ver más tiempo a los hijos, o para ganarse la confianza y cariño de un hijo de padres separados, o para que así estén entretenidos y no molesten mientras los padres hacen alguna tarea.

Los niños que reciben excesivos regalos no aprenden el valor y el esfuerzo que supone conseguir el dinero para poder tener esos bienes. Si desde pequeños se les regala de forma excesiva y esto no se cambia con los años, cuando el niño sea un adolescente exigirá cada vez cosas de mayor valor. Dará por hecho que es un derecho adquirido y un deber de los padres proporcionarle todo aquello que él/ella quiera: ropa de marca, ordenadores de última generación, la última videoconsola del mercado, el móvil más puntero... Todo ello sin tener en cuenta los esfuerzos que eso puede suponer a los padres, lo cual quiere decir, que estos niños serán personas poco empáticas (no son capaces de ponerse en el lugar del otro) y caprichosos. Probablemente no tratarán esos objetos de manera cuidadosa y lo peor de todo es que no desarrollan la tolerancia a la frustración. La frustración es un sentimiento que tenemos cuando no podemos conseguir algo. La vida está llena de momentos en los que podemos sentirnos frustrados, pero si esos niños no aprenden a aguantar esa frustración, de adultos serán personas exigentes con los demás, caprichosas, poco empáticas y poco autocríticas (luego nos preguntamos qué está pasando para que las nuevas generaciones estén llenas de Ni-Ni).

Consejos para padres/familias que regalan demasiado

  1. El mejor regalo que un hijo puede recibir, es el tiempo con los padres. A veces no es necesario que sean muchas horas (se entiende que el trabajo quita mucho tiempo libre), apenas con media hora al día de jugar con ellos es suficiente. Así que no hay excusa, media hora la tenemos todos. A eso se le llama tiempo de calidad y los niños lo valoran mucho más que un simple juguete.
  2. Los niños escriben una carta a los reyes llena de juguetes. Que la completen no quiere decir que tengas que comprarlo todo. Piensa en los regalos que más ilusión le pueden hacer (normalmente son los primeros que escriben) y céntrate en regalarle sólo esos.
  3. Habla con familiares y amigos para que esos regalos que son los que más ilusión le hacen a tu hijo/a os los podáis repartir. No los regales tú todos. Tu bolsillo lo agradecerá y tus familiares también al no tener que pensar qué juguete regalar.
  4. Piensa en las necesidades del niño/a. ¿Qué puede ayudarle de una forma divertida a desarrollar sus habilidades? Regala aprendizaje y no sólo entretenimiento. Los juegos de mesa, puzzles o juegos que impliquen pensar ayudan a sus capacidades intelectuales y además se puede jugar en familia.
  5. Pide unas semanas antes a tu hijo/a que vaya haciendo cosas productivas para que los reyes magos vean lo bien que se porta (que recoja su habitación, haga la cama, ayude a poner o quitar la mesa...). De esa manera el niño/a aprenderá que los regalos no caen del cielo sino que se los ha ganado.

Me gustaría acabar este artículo con un vídeo que fue campaña de una conocida marca de muebles hace unos años. Este vídeo representa en unos pocos minutos lo que os he explicado. Aunque ya lo hayáis visto u os suene, os pido que le dediquéis pocos minutos a verlo y luego reflexionar.

Encarni Muñoz Silva

Psicóloga sanitaria 16918

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Psicóloga nº colegiado: 16918

Encarni Muñoz es psicóloga sanitaria, especializada en adultos y con más de 10 años de experiencia. Realiza terapias individuales y de pareja a partir de una corriente integradora. Su objetivo es dotar a la persona de recursos y ayudar a descubrir los que posee para mejorar su calidad de vida en el mínimo número de sesiones posible.

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