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El tratamiento de la agorafobia con la terapia a domicilio

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La agorafobia es un trastorno psicológico que impide a las personas que lo padecen estar en espacios abiertos o públicos.

19 nov 2015 · Lectura: min.
El tratamiento de la agorafobia con la terapia a domicilio

La agorafobia es un trastorno psicológico que impide a las personas que lo padecen estar en espacios abiertos o públicos. En nuestro país afecta a casi un 1% de la población y conlleva que el paciente sufra también episodios de crisis de ansiedad o ataques de pánico.

Este trastorno limita la vida de aquellos que lo padecen, llegando a afectar a su día a día en los casos más graves, ya sea para ir a recoger a los niños al colegio, salir a la compra o quedar con los amigos. Las personas que sufren agorafobia grave ven cómo ese miedo impide hacer su vida con normalidad.

En Apec: Apoyo Psicológico en Casa ofrecen tratamientos a domicilio para superar éste y otro tipo de trastornos. Tal y como apunta su directora, Natalia Pedrajas, «la incapacidad de las personas es total, y entorpece enormemente su vida y la de sus familiares cercanos».

Salvo algunos casos en los que un suceso traumático desencadena la aparición de agorafobia, lo normal es que este trastorno surja de manera progresiva. Cuando la limitación en su día a día es importante, cuando la agorafobia está en su estado más agudo, es cuando los pacientes y sus familiares acuden a un especialista.

«Es muy común, que los pacientes o sus familiares, recurran a un psicólogo en una fase avanzada de la enfermedad, cuando la interferencia de su vida cotidiana es total. Esto conlleva tratamientos largos en el tiempo, que pueden durar incluso años, hasta que el paciente recupera su autonomía. El pronóstico por lo tanto es peor que si llegan en fases más tempranas», afirma Natalia Pedrajas.

Precisamente, el miedo a salir de estas personas hace que sea preferible plantearse realizar la terapia en el propio domicilio del paciente. Es mejor programar terapias de manera gradual que llevar a cabo tratamientos de choque, que pueden funcionar para otros trastornos pero que, este caso en concreto, podría suponer la interrupción del tratamiento.

Como indica la directora de Apec: «en el tratamiento a domicilio el psicólogo debe preparar al paciente y, por tanto, bajar sus niveles de ansiedad, aproximándolo poco a poco al hecho de abrir la puerta, salir al pasillo, bajar la escalera, estar en su jardín, andar 200 m alejado de su casa, etc.».

Lo principal es conseguir reducir la ansiedad ante el estímulo ansiógeno por medio de una desensibilización sistemática basada en la superación de pequeños hitos hasta conseguir que el paciente sea capaz de salir de su casa. El número de sesiones dependerá de la gravedad del trastorno y de la evolución del propio paciente.

«En casos muy agudos, varias sesiones suelen servir simplemente para encuadrar el plan de tratamiento, ver cuáles son los objetivos que se van a alcanzar y saber qué herramientas tiene el paciente para superar la ansiedad. La fase de evaluación en estos pacientes y el diseño del plan de intervención es fundamental, y eso se hace en las primeras cuatro o cinco sesiones», sostiene Pedrajas.

Una vez superado el trastorno, se deben desarrollar los mecanismos de prevención necesarios para poder controlarla en el caso en el que vuelva a manifestarse. Como diría la psicóloga, Natalia Pedrajas, «sería como decir que si has sido fumador, aunque dejes de fumar, serás fumador toda la vida».

psicólogos
Escrito por

Raquel Rodríguez

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