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Inmigración y resiliencia: Emigrando de la Adversidad

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El análisis de la migración y la resiliencia como binomio ha sido poco estudiado y como dice Anthony de Mello “Jamás ha captado nadie la belleza de una rosa diseccionando sus pétalos".

16 AGO 2019 · Lectura: min.
Inmigración y resiliencia: Emigrando de la Adversidad

El análisis de la migración y la resiliencia como binomio ha sido poco estudiado. El proyecto migratorio muestra un carácter de alta vulnerabilidad y riesgo ante nuevas y mejores perspectivas de vida, pero también es fundamental destacar los factores protectores que rodean dicho proceso. En este artículo se reflexiona sobre esas fortalezas personales, familiares y sociales, metas silenciosas de gran valor para el logro de objetivos y que forman parte de ese concepto psicológico denominado "resiliencia".

El enfoque de resiliencia propone un cambio de paradigma en la manera de visualizar las condiciones de adversidad, del daño se transita hacia la fortaleza. El concepto aplicado a las ciencias del comportamiento pone de manifiesto la capacidad que el individuo tiene para enfrentar con éxito la adversidad y la fuerza flexible que permite resistir y rehacerse después de una condición adversa, constituyendo la migración fuente emanente de la misma.

La migración asume un carácter familiar (Gallo, 2004), ya que en sí mismo es una estrategia e incluso un proceso de vida (existen ocasiones que no se llega a regresar al país de origen) y esas habilidades y estrategias varían en cada familia, hay que esperar el momento preciso que incluye, entre otras cosas, tener un trabajo seguro y una estabilidad económica suficiente para poder comenzar ese nuevo proyecto de vida.

Ante este escenario son muchas las variables y características a estudiar, intrínsecas a los valores personales y familiares. La vulnerabilidad y el mecanismo protector es la capacidad de modificar las respuestas que tienen las personas frente a las situaciones de riesgo, constituyendo el polo negativo y positivo de una misma situación (Rutter, 1985), la migración puede causar una depresión, pero también puede ser una manera de tener a la familia reunida y equilibrada mental y socialmente, constituyendo un reto en sí mismo. El factor protector es la influencia que modifica, mejora o altera la respuesta de una persona ante esa adversidad y proceso novedoso, que predispone a un resultado no adaptativo y que posee algunas características: puede no constituir un suceso agradable, tiene un componente de interacción o puede ser una cualidad o característica intrínseca de la personalidad del individuo.

Entre esos aspectos que conforman el concepto de resiliencia, importantes en dicho proceso migratorio, los estudios avalan de una manera entrelazada, las siguientes: en relación con los factores personales la etapa evolutiva en la que se encuentre el niño/a, la etapa de la adolescencia (Oliva, 2007), con sus inseguridades y miedos pueden llegar a conformar una realidad ajena a ellos mismos; la inteligencia emocional y afectiva adquirida hasta dicha etapa es fundamental como medio de relación intra e interpersonal; la tolerancia desde un punto de vista adaptativo al medio y pragmático a su entorno, así como el grado de confianza y aceptación inculcado en su educación que predisponen de un alto autoconcepto y autoestima a la persona en el desarrollo a esa nueva realidad, son entre otros aspectos fundamentales,

Por otro lado, las variables familiares se ordenan desde la seguridad y la comunicación como punto de flecha hacia un orden más estable, interaccionando nuevamente con las variables sociales y culturales que predominen en el país de destino, donde se incluyen, de nuevo, el respeto, la tolerancia y el resignificado positivo de los valores, como seña de identidad en dicho trasvase madurativo y emocional, ante las adversidades que puedan acaecer.

En resumen, los tutores de resiliencia, ante un cambio migratorio se sustentan de una manera multidimensional, siendo factores endógenos (personalidad) y exógenos (situacionales) los que configuran de un mayor control y compromiso el valor y rasgo potencial del nuevo modelo.

Mayte Vázquez Resino

Psicóloga Col. M-33219

Bibliografía:

BLANCO, C. (2000). Las migraciones contemporáneas. Madrid- Alianza.

CYRULNIK, B. (2002). Los patitos feos: La resiliencia una infancia infeliz no determina la vida.

Barcelona. Gedisa. 2002.

GALLO, K. (2004). Niñez Migrante en la Frontera Norte. Legislación y Procesos.

OLIVA L. (2007). La emigración el adulto como factor de riesgo en la autoestima de los adolescentes. Revista Enseñanza e Investigación en Psicología. Vol. 12, 2.

RUTTER, M. (1993). Resilience: Some conceptual considerations. Journal of Adolescent Health, 14.

Escrito por

APADM - Ayuda Psicológica a Domicilio Y ON-LINE.

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