Jugar con Barbie

<strong>Artículo revisado</strong> por el

Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Breve reflexión sobre la problemática de los Trastonos de la Alimentación y el imparable aumento de casos en las consultas.

15 mar 2016 · Lectura: min.
Jugar con Barbie

Me llama la atención que las campañas de prevención contra los trastornos de la conducta alimentaria se sigan centrando casi exclusivamente en las etapas de adolescencia y juventud, y descuiden tanto las primeros años de vida.

Es cierto que los niños no suelen tener un contacto demasiado directo con el mundo de la moda (aunque cada vez más), ni con los productos adelgazantes ni con sus anunciantes, pero el niño está rodeado de adultos preocupados por estas cuestiones y en su papel de modelos inmediatos, de algún modo les transmiten esas preocupaciones.

Desde la psicología infantil se afirma que una gran parte de los aprendizajes relativos a comportamientos adultos que llevan a cabo los niños, los realizan mediante lo que se llaman "dramatizaciones lúdicas", las cuales no son más que juegos en los que representan papeles que les permiten interpretar, practicar, adquirir, asumir y, en última instancia, interiorizar una gran parte de conductas de los adultos con las actitudes a ellas asociadas.

Como todos sabemos, en esos juegos los muñecos desempeñan un papel estelar. Con ellos hablan, les miman, riñen, o incluso a la hora de dormir, la muñeca o muñeco preferido está también entre las sábanas velando su sueño. Los llamados "muñecos de toda la vida", tradicionalmente eran figuras con rostro y cuerpo de niño. Desde hace algunos años, prácticamente sólo salen muñecos de cuerpo y gesto adulto.

La más popular, la más conocida, la más vendida, la más elogiada, la más potencialmente influyente, ha sido y es, sin duda, la muñeca Barbie. Pero, ¿quién es Barbie y de dónde viene?

Dicen las hemerotecas que es obra de Mattel Toys, entidad que a su vez la copió de una muñeca publicitaria alemana de la posguerra llamada Lilí, considerada en su momento una broma pornográfica por su parecido con el estereotipo de prostituta teutona de después de la Segunda Guerra Mundial.

En cualquier caso lo que más me interesa resaltar es que la famosa, prestigiada e insisto, influyente Barbie, es un prototipo de delgadez extrema. Ese es el modelo de cuerpo que millones de niñas en el mundo contemplan, manipulan, visten y desnudan cada día. Si la contemplación diaria de ciertos modelos conductuales no fuera suficiente, se completa el círculo a través del acto más genuinamente infantil: jugar.

Escrito por

Gabinete De Psicología Andrés Sampayo Salgueiro

Deja tu comentario