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La ansiedad en niños y adolescentes, síntomas, causas y tratamiento

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Al hablar de la ansiedad en niños y adolescentes es conveniente comenzar definiendo qué es exactamente la ansiedad.

16 JUL 2017 · Lectura: min.
La ansiedad en niños y adolescentes, síntomas, causas y tratamiento

Es muy normal que algunos padres piensen que el problema se solucionará por sí solo con el paso del tiempo. No obstante, la experiencia de los profesionales demuestra justamente lo contrario. Siempre hay que actuar y cuanto antes mejor. Desde TERAPIUM, centro de asesoramiento familiar, psicología infantil y de adolescentes, dividimos los transtornos de ansiedad en niños y adolescentes en los siguiente subtipos:

Ansiedad de separación

El síntoma principal es ansiedad excesiva cuando el niño tiene que separarse de las figuras vinculares principales. Se diagnostica cuando la ansiedad es muy intensa o no es apropiada para la etapa del desarrollo. Es un fenómeno normal a partir de los 4-5 meses. Sin embargo, a partir de los tres años los niños tienen la capacidad de percibir que separarse no es para siempre ya que pueden tener una representación mental de las figuras de apego durante su ausencia. En condiciones normales las manifestaciones normales de ansiedad de separación van disminuyendo entre los 3-5 años. Hay niños/as en los que esto no ocurre de esta forma, presentando los siguientes síntomas:

  • Preocupación excesiva al separarse de su hogar o de las figuras vinculares principales.
  • Miedo a perder a los padres o a que les pase algo malo.
  • Miedo a que ocurra algo que pueda resultar en una separación
  • Resistencia a ir a la escuela o a cualquier otro sitio (no poder dormir alejado de sus padres o fuera de su casa).
  • Resistencia a estar solo/a.
  • Tener pesadillas repetidas con contenidos de raptos, accidentes, pérdidas.

Los niños/as pueden síntomas somáticos (dolor abdominal, dolor de cabeza, nauseas, palpitaciones, temblor, sensación de mareo) o quejas poco definidas; y también presentar conductas como el evitar las situaciones a las que se teme, conductas dirigidas a "su seguridad", es decir, garantizar la presencia de las figuras de apego.

En ocasiones toda esta sintomatología puede acabar influyendo en el rendimiento escolar de los menores, o un empobrecimiento general del funcionamiento diario.

Ansiedad por hipersensibilidad social en infancia

Es la tendencia del niño a evitar el contacto con personas desconocidas. Mientras que las relaciones con familiares y conocidas pueden ser muy favorables, la presencia de personas desconocidas activa el malestar en el menor, quien se muestra cohibido/a, tímido, u elude el contacto social. Cuando se da este problema, frecuentemente ocurre al principio de la escolarización.

Ansiedad fóbica

Durante las diferentes fases evolutivas, es normal que los niños/as puedan desarrollar miedo ante diferentes estímulos o situaciones (ir a dormir solos, permanecer en la cama, fantasear imágenes que les genera miedo). Todo ello forma parte de un aprendizaje, y el miedo actúa como protección para evitar salir dañado de algún modo en los diferentes escenarios en los que el menor se va relacionando. De ese modo, el menor va comprobando y aprendiendo que existen objetos, cosas o situaciones peligrosas y otras no. Cuando se pone de manifiesto un miedo persistente o recurrente en un grado anormal y asociado a deterioro funcional general en la vida diaria significativo es cuando hablamos de ansiedad fóbica. Aparece miedo irracional a objetos, situaciones, etc, que va acompañado de la conducta de evitación del mismo.

Ansiedad escolar

Aparece en los menores un miedo irracional a la escuela que como consecuencia, provoca que no quieran ir al colegio, hasta el punto en que puede desembocar en empezar a no acudir al centro escolar.

Afecta principalmente en la preadolescencia (11-14 años), y aunque puede observarse en niños/as menores, no es tan habitual.

En ocasiones, el niño no expresa abiertamente lo que le preocupa, pero muestra pistas de que algo no va bien: el fin de semana se encuentra bien, y el domingo empieza a dar muestras de nerviosismo, durante la semana manifiesta quejas somáticas recurrentes…

Trastorno de pánico

Un ataque de pánico es un episodio de miedo intenso o malestar que tiene un inicio brusco, alcanzando un pico de intensidad en 10 minutos, y apareciendo esta sintomatología o parte de ella:

  • Palpitaciones.
  • Temblor.
  • Hiperventilación.
  • Miedo a perder el control.
  • Temor a morir.
  • Mareos, Nauseas.

En adolescentes las crisis de pánico pueden aparecer por separaciones o ante situaciones temidas. También pueden ocurrir inesperadamente sin aparente causa.

TRATAMIENTO

Desde Terapium, centro de Asesoramiento Familiar, psicología infantil y psicología de adolescentes en Barcelona, trabajamos los problemas de ansiedad con un enfoque propio, fruto de la experiencia y la evidencia de los tratamientos que mejor resultado aportan. Cómo trabajamos las dificultades del vínculo o apego desde TERAPIUM, Centro de Asesoramiento Familiar y Atención Infanto Juvenil:

Tres fases:

FASE 1: Diagnóstico.

Lo primero que realizamos es un estudio exhaustivo del caso/familia. Para ello resulta muy importante poder ver a los diferentes miembros de la familia, en ocasiones conjuntamente y en otras por separado. Resulta imprescindible ver qué tipo de ansiedad presenta el /la menor y con que está relacionado. Hemos podido constatar que en ocasiones la ansiedad nos alerta de otros problemas existentes, como baja autoestima, o dinámicas familiares que pueden favorecer de manera involuntaria la aparición de esta sintomatología.

FASE 2: Plan terapéutico individual

Una vez localizados los factores que están relacionados con la causa del problema, se diseña un plan terapéutico conjuntamente con el/la menor y su familia. Para TERAPIUM, es muy importante que todos los miembros (incluidos los profesionales) trabajemos con objetivos comunes, y éstos han de ser entendidos por todos los miembros de forma clara. Es importante también saber el por qué hemos de modificar ciertos comportamientos y qué es lo que vamos a conseguir con ellos.

Los objetivos fundamentales son:

    • Reducir la sintomatología que pueda presentar el menor.
    • Identificar los motivos/causas desencadenantes de los síntomas, y establecimiento de nuevas conductas más adaptadas.
    • Modificar/cambiar las pautas educativas si es necesario.
    • Trabajo de crecimiento personal en el menor, con la finalidad de reforzar la autoestima.
    • Dar respuesta, por parte de las figuras parentales, a las necesidades detectadas de/la menor.

FASE 3: Evaluación de mejoras y prevención

Una vez conseguidos los objetivos marcados, se evalúan los resultados conjuntamente con el núcleo familiar. Para TERAPIUM es importante la prevención, es decir, localizar aquellas conductas que han llevado al desarrollo del problema, e intentar mantener los cambios realizados a largo plazo, como garantía de que estos cambios se transformen en una nueva dinámica familiar más adaptada a las necesidades del menor. Desde TERAPIUM, un equipo de profesionales situados en Barcelona, y expertos en Terapia infantil y Terapia con adolescentes y sus familias, estamos a su disposición si quieren comentarnos su caso o algo que les preocupe.

Escrito por

TERAPIUM. Psicologia y Psicoterapia

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