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La cinofobia: miedo irracional a los perros

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El miedo a los perros es poco conocido pero es una fobia más habitual de lo que creemos. Descubre qué es, cómo se manifiesta y cómo tratarla.

27 NOV 2018 · Lectura: min.
Encarni Muñoz Psicoterapia

Al perro se le define como "el mejor amigo del hombre", y esto es así porque es uno de los animales que hace más años que se convirtió en animal de compañía o mascota. Son muchas las familias que tienen perros en sus hogares y aunque casi siempre son adorados por la gente, hay quien simplemente los ignora. No obstante, parece algo raro tenerle miedo a un animal que daría la vida por ti, que nada más ver a cualquier persona se pone contento y mueve la colita deseando unas pocas caricias, etc, pero es una realidad. La fobia a los perros existe y se llama Cinofobia.

¿Qué es y cómo se manifiesta?

La Cinofobia responde del mismo modo que cualquier fobia específica, con un temor irracional o asco. Del mismo modo que es ilógico temer a las cucarachas, seres inofensivos que lo único que hacen es huir de la luz, es igual de ilógico que temer a los pájaros o los perros. Se trata de una fobia específica. La persona que la sufre, sabe racionalmente que los perros no son peligrosos, que son raros los casos en los que un perro ataca a una persona y por tanto, no tienen nada que temer. Sin embargo, se trata de una respuesta instintiva que no se puede controlar.

Los síntomas que se sufren son los mismos que con la ansiedad, ya que de hecho, se produce un pico de angustia súbito y elevado, que no se puede controlar y que genera un gran malestar, pudiendo llegar a sufrir incluso un ataque de pánico. Así, los síntomas más frecuentes son:

  • Taquicardia
  • Respiración entrecortada
  • Mareo
  • Pulso acelerado
  • Opresión en el pecho
  • Sudoración
  • Hormigueo en manos y pies

¿Por qué aparece esta fobia?

La Cinofobia es más común de lo que pensamos, lo que ocurre es que se puede vivir con cierta vergüenza y no expresarlo abiertamente.

Los síntomas pueden aparecer por diversas causas: una causa posible es una mala experiencia con un perro en la infancia (por ejemplo, que un perro se te abalanzara cuando eras pequeño/a para lamerte y te tirara al suelo o una mordida inesperada). Pero no necesariamente la Cinofobia puede aparecer por una experiencia pasada que se ha quedado en el recuerdo como traumática. También puede surgir por miedo ante la posibilidad (que aunque sea reducida la probabilidad, existe) de que un perro se pueda volver agresivo de repente o simplemente por ser una persona muy escrupulosa y sentir asco a las babas o al olor que desprende el sudor del animal. También puede aparecer por el miedo a que te contagie alguna enfermedad o simplemente por no poder controlar lo imprevisibles que son.

Ejemplificaré esta fobia con un caso real, una chica que conocí en un viaje de ocio. Nos encontrábamos en un país donde los perros son callejeros y no hay un control sanitario de los canes. Haciendo una excursión pasamos por un lugar donde había dos o tres perros sueltos y la chica de repente se paralizó y empezó a gritar. Cuando los perros simplemente pasaron de largo y al cabo de unos minutos, la chica se relajó y me contó que tiene un pánico atroz a estos animales. Su visión es que en España no tiene tanto problema porque la gente suele llevar atados a los perros. Ella puede verlos y no se asusta ni le da tanto miedo, igualmente se pone ansiosa pero lo puede controlar, lo que le da mucho miedo es ver un animal suelto por el riesgo que hay de que se le acerque. El simple hecho de que le huela, le lama o le muerda es algo que no puede tolerar. Me comentó que su miedo es a que uno de estos animales le pueda morder y tener que recibir puntos y además, que le transmitan alguna enfermedad.

¿Qué puedes hacer para solucionar tu fobia?

  1. Entender de dónde viene: Ante cualquier dificultad, lo primero es detectar el origen. ¿Qué es exactamente lo que te da miedo y por qué? Ves al pasado, indaga en qué momento apareció y si puedes relacionarlo con algo. Entender la causa hará que puedas trabajar mejor los miedos.
  2. Conocer cómo funciona la ansiedad: Cualquier fobia funciona con ansiedad y muchas veces a lo que se tiene miedo es simplemente a la aparición de los síntomas, que una vez asociaste con una escena donde había un perro. Saber cómo funciona una crisis de ansiedad te ayudará a poder controlar y reducir los síntomas cada vez que veas un perro.
  3. Cuestionarte tus miedos: A veces los miedos son afirmaciones rotundas que nos hacemos. Por ejemplo, si ves a un perro puedes pensar "me va a morder". Cuestionarte esa afirmación y ese miedo puede hacer que controles el miedo y que éste se reduzca.
  4. Exponerte a los perros poco a poco: Si cada vez que ves un perro cambias de acera o evitas ir a lugares donde te puedes encontrar estos animales, tu fobia irá cada vez a más. Exponte poco a poco, progresivamente a los canes para ir acostumbrándote a ellos y a sus reacciones.
  5. Pedir ayuda profesional: Como siempre digo, si ves que por ti mismo/a no puedes controlar ese miedo, la ayuda de un psicólogo/a te puede ir bien para conseguir estar en paz con estos animales y salir a la calle sin miedo.

Encarni Muñoz Silva

Psicóloga sanitaria, colegiada nº 16918

Escrito por

Encarni Muñoz Psicoterapia

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