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Más delgado

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Artículo sobre uno de los trastornos de la alimentación más complicados para quien lo sufre y de mayor actualidad: la anorexia.

28 ENE 2015 · Lectura: min.
Más delgado

El escritor de terror Stephen King publicó un libro titulado "Maleficio". El protagonista de la historia, Billy Halleck, atropella por un descuido a una chica provocando su muerte. Como venganza, un familiar de la fallecida, conjuró un maleficio sobre Billy de dos palabras: "Más delgado". Entonces, el protagonista comienza a ver cómo va perdiendo peso de manera progresiva. Al principio, esto no inquieta a Billy e incluso lo considera positivo, ya que se nota más ligero y a gusto con su cuerpo. Pero, al cabo de pocas semanas su cuerpo ha perdido cuarenta kilos y el proceso continúa, comienza a horrorizarse y a encontrarse en una situación de difícil salida y sin control.

Las sensaciones del protagonista de la historia podrían equipararse a las de las personas que padecen un trastorno del que se habla mucho: la anorexia. Los pacientes anoréxicos presentan un miedo exagerado a engordar y la necesidad de reducir su peso corporal al máximo. Al igual que Billy, al inicio del trastorno, las personas anoréxicas se sienten bien porque se ven cada vez más delgadas y más a gusto con su cuerpo. No obstante, a medida que avanza el trastorno, desarrollan una distorsión significativa de la apreciación del peso, tamaño o forma de su cuerpo, que les lleva a pensar que nunca están lo suficientemente delgadas.

Desean seguir perdiendo peso, y, para ello, se niegan a ingerir comida, llevan a cabo excesiva actividad física, vómitos, etc. Este proceso les lleva a una situación de falta de control de sus vidas, con importantes repercusiones físicas.

Para superar el trastorno, es imprescindible la intervención de un profesional que actúe sobre la persona afectada y también sobre su entorno. Y es que los efectos que esta enfermedad tiene sobre las familias son considerables. La no aceptación del problema por parte del afectado hace que los conflictos sean constantes e intensos. La convivencia con un anoréxico es muy complicada y requiere unas pautas muy concretas para que la incomprensión del afectado no aumente y evitar el distanciamiento de los demás.

La anorexia se presenta con mayor predominancia en el sexo femenino. Suelen ser chicas sin obesidad acusada, aunque en algunos casos puede haber un discreto sobrepeso. El perfil de estas personas suele corresponder al de adolescentes sin trastornos psicológicos previos, responsables, perfeccionistas, con éxito escolar, emocionalmente inmaduras y dependientes del núcleo familiar. Presentan poca confianza en sí mismas y baja autoestima, por lo que se muestran sumisas y obedientes de las figuras de autoridad. Son chicas obsesivas e inseguras con miedos y preocupaciones y tienden al aislamiento social. Temen la maduración física, personal y sexual, desean interrumpir su desarrollo corporal con la no ingesta de comida, evitando así la pubertad y las responsabilidades del rol adulto, para el que no se sienten preparadas.

En los inicios del trastorno, el carácter de estas chicas cambia con respecto a la comida y se vuelven irritables, agresivas, emocionalmente inestables y con dificultades para concentrarse. Tratan de reprimir sus deseos de comer y, en lugar de aversión a la comida, desarrollan un interés por ella que se manifiesta en la compra de libros de cocina o en cocinar para los demás a pesar de que ellas ni lo prueben. Evitar la ingesta de comida para buscar la delgadez se convierte en el centro de sus vidas. Este estilo de pensamiento les otorga una identidad y tener una personalidad propia, que les da seguridad.

Algunas de las estrategias y argumentos que utilizan los anoréxicos para ocultar su problema son: ingerir comida sólo delante de los familiares y ayunar en el resto de situaciones, evitar comer en casa, automedicarse para malestares ficticios, defender que ya es mayorcito para que le controlen lo que come, evitar que los padres entren u ordenen su cuarto, realizar una actividad física desmedida, evitar mostrar su cuerpo, utilizar ropa holgada, ir al baño tras la ingesta de comida, etc. Si usted aprecia que en su entorno hay alguien que encaje en este perfil, no dude y consulte con un especialista.

José Antonio Alcuéscar Martínez

Psicólogo Colegiado Núm. 15069

Escrito por

Gabinet Psicologic Rehder

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