Acceso centros Añade tu centro gratis

Mojar la cama

<strong>Artículo revisado</strong> por el

Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El problema de la enuresis infantil puede recurrir por sí solo, o necesitar de ayuda profesional para ello.

18 MAY 2015 · Lectura: min.
Mojar la cama

La descarga de orina involuntaria y repetida una vez pasados los tres o cuatro años, se denomina enuresis.

Efectivamente, a los dos años, el 82% de los niños controla sus esfínteres, a los tres años lo hace un 49%, a los cuatro el 26%, a los seis el 10%, y de los diez años a los dieciocho un 3%.

Hay dos clases de enuresis. La primaria es aquella en la que el niño no ha alcanzado el control y permanece. La secundaria es la que tras un periodo de tiempo con control, reaparecen episodios de mojar la cama.

Las causas de la enuresis han sido muy estudiadas y no hay unanimidad al respecto.

Hay partidarios que apostan por causas emocionales que padece el niño , asociadas a su vez a otras perturbaciones como la onicofagia (comerse las uñas), problemas de atención o trastornos alimentarios.

Otros mantienen que la enuresis es debida a un incontrol en el desarrollo del niño por inmadurez del SN (Sistema Nervioso) y sigue en esa situación aun conseguida esa madurez.

Hay autores que lo relacionan con la incapacidad del sujeto a romper el reflejo voluntario de orinar precedente al la evacuación voluntaria. El incontrol puede ser diurno o nocturno, siendo este un 80% más frecuente que el diurno.

Entre los 5 y 9 años desaparecen sin tratamiento en el 14% de los casos, entre los 10 y 19 años el 17%. A pesar de esto, a los 20 años podemos decir que no existen casos de enuresis, lo cual quiere decir que no se puede tratar como una enfermedad desde el punto de vista médico.

las consecuencias de sufrir este trastorno es que el niño sufre, por eso hay que mentalizar a los responsables del niño a tratar el problema terapéuticamente.

Lo primordial es que el niño realice correctamente un aprendizaje de control de esfínteres.

Hay que hacer comprender al niño lo que se espera de él. Enseñarle a que avise de sus necesidades. Que sea autónomo a la hora del vestido y desvestido que la micción conlleva (desvinculándose de la asistencia paterna) y cuanto antes mejor.

las consecuencias emocionales que este trastorno trae consigo recaen tanto en el niño como en los padres.

Cuando se da en edades tempranas despierta la angustia y preocupación de los padres y alteraciones del sueño como el insomnio. En el niño hay una leve insatisfacción por el hecho de mojar la cama.

En edades más avanzadas como los 10 años, nace el el niño una frustración, un sentimiento de culpa, de humillación y demarginación. En los padres aparece la sobreprotección del pequeño la ansiedad, agresividad y sentimiento de culpa también.

A los 15 años el sujeto tiene problemas de relación pues suele mantener en secreto el problema ante sus compañeros, y le es difícil dormir fuera de casa, ir a campamentos, lo que tiene como consecuencia un aislamiento social, unido a la culpa y los trastornos el sueño que padece.

Con un buen tratamiento y una terapia conducida por un psicoterapeuta, tanto a los padres como al niño, el problema desaparece.

La enuresis es más frecuente en varones que en mujeres, y suele tener un factor, a veces, familiar. Tener como ascendente a alguien de la familia que ha sufrido el problema.

Como dato daré que hay 150.000 niños en España con enuresis que no han sido tratados por un pediatra o terapeuta.

A los padres, el consejo que les doy es mantener la calma ante el problema, y aunque sabemos que se puede resolver espontáneamente con el tiempo, sin un tratamiento adecuado no se cura en todos los casos, o puede retrasarse meses o años.

Si tu hijo moja la cama no esperes, no lo mantengas en secreto y habla con tu médico-pediatra o con un psicólogo.

Escrito por

Gabinete de psicología, Claudia Arango

Ver perfil
Deja tu comentario

últimos artículos sobre psicología infantil