“No fui yo”: cómo manejar la deshonestidad de su hijo

Este artículo orientado a padres y familias en general tiene como objetivo hacerlos reflexionar sobre el cómo trabajar la sinceridad de nuestros hijos.

7 JUL 2016 · Lectura: min.
“No fui yo”: cómo manejar la deshonestidad de su hijo

Como padres sabemos que la honestidad es fundamental para las relaciones sanas, la integridad, y la resolución de problemas. La deshonestidad puede conllevar a un montón de problemas interpersonales, académicos, legales y / o profesionales, tanto en el presente como en el futuro, y no queremos eso para nuestros hijos.

Ahora echemos un vistazo a nuestras metas para enfrentar la falta de honradez de nuestro hijo. En primer lugar, queremos saber la verdad y que nuestros hijos puedan compartirla con nosotros fácilmente. En segundo lugar, queremos que nuestros hijos sean capaces de hacer las paces cuando su comportamiento afecta a alguien más, no adornar la verdad y tratar de no asumir la responsabilidad por ello. En tercer lugar, queremos que nuestros hijos sean capaces de aprender de sus errores. Si no pueden ser honestos acerca de esos errores pues también se pierde el aprendizaje. Usted probablemente puede añadir un montón de otras metas para esta lista. Para este post, me centraré en los tres anteriores.

La obtención de la verdad. Esto es simplemente sentido común. Si nuestros hijos nos temen, temen ser castigados, etc., entonces van a ser menos propensos a "confesar". Muchos padres cuando el niño dice la verdad en cuanto a algo inadecuado que ha hecho lo castigan. Lección aprendida por los niños: no decir la verdad. En cambio, los padres pueden invitar al niño a decir la verdad y en lugar de castigarlos o explicarles sobre lo que es la verdad, pueden agradecer al niño por decir la verdad, reconocer que probablemente era difícil decirlo y, a continuación, pasar al segundo objetivo: hacer las paces.

A menudo, su niño ha sido colocado en una situación en la que puede sentirse obligado a mentir: tonos acusatorios, declaraciones y / o preguntas que probablemente darán lugar a la mentira como una manera de defenderse.

Y una cosa más a tener en cuenta aquí: si usted sabe la verdad por favor no finja que no la sabe. Es más productivo para todo el mundo simplemente decir la verdad y luego hacer las paces. Por ejemplo, su hijo viene a usted con pintura de dedos en su camisa y le dice: "¿Cómo fue que la pintura de tus dedos llegó a tu camisa ?!" Es obvio… no cree situaciones que lo obliguen a mentir.

Hacer las paces. Esta es una oportunidad para que los niños asuman la responsabilidad de su comportamiento y que se puede hacer de una manera correcta.¿Cuántos de nosotros hemos dicho estas palabras a nuestro hijo, "¿Ahora dices que lo sientes"? Y entonces ¿qué es lo que generalmente obtenemos? La disculpa vacía. Aquí hay otra manera de acercarse a la situación: "Bueno, se rompió el cuadro cuando estabas tirando la pelota en la casa. Probablemente estabas preocupado por lo que iba a hacer cuando me enterara. Bien ¿qué se puede hacer para solucionar esta situación del cuadro roto? ". Qué el niño ejecute un plan de solución puede producir muchas veces resultados sorprendentes. Y si tu hijo tiene dificultades para llegar a un plan, entonces usted puede hacerle una oferta sencilla. "Quiero saber si te gustaría un poco de ayuda para crear ideas." Este enfoque permite que su hijo permanezca en el asiento del conductor (porque nosotros en última instancia, queremos que ellos sean los que asuman la responsabilidad).

Con esto habremos logrado el aprendizaje (y el aprendizaje de los mensajes que realmente queremos que aprendan). Hemos permitido que nuestro hijo tenga la oportunidad de aprender que decir la verdad es beneficiosa y que los errores se pueden cometer y subsanarlos. Es cierto que nuestros comportamientos pueden tener consecuencias que no se pueden deshacer, pero al menos vamos a poner a nuestro hijo en el camino de hacer todo lo que se le ocurra para mejorar las cosas.

Una última cosa: cuando usted tiene un momento para conectarse con su hijo después de que todo haya pasado, es también el momento ideal para felicitar de nuevo a su hijo por decir la verdad y para hablar acerca de por qué la honestidad es importante, así como algunas de las razones por las que la gente miente.

Esta charla puede ser una manera de ayudar a su hijo a entenderse a sí mismo un poco más, y explicarle que a largo plazo es malo para él. Como siempre, esta charla no significa conferencia. Significa tener una charla algo como esto: "Quiero decirte de nuevo que estoy muy orgulloso de ti por decirme la verdad acerca de perder mi reloj. Yo sé que puedo molestarme cuando pierdes mis cosas y me entero de que no has sido honesto conmigo. Eso me da coraje, en serio. Como alguien que te quiere mucho, tengo que decirte algo acerca de decir la verdad. Sé lo importante que es ser honesto con la gente para que puedan confiar en ti y ayudarte cuando lo necesites. Te prometo que haré todo lo posible para no perder el control ante estas situaciones y realmente estoy segura que te sentirás mejor si me hablas de lo que está pasando".

Escrito por

María Dolores Betancor Psicóloga Las Palmas

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