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Nos vamos a divorciar, ¿cómo se lo decimos a los niños?

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Si se presentan dudas o desacuerdos en la pareja es preferible solicitar orientación a un psicólogo especializado, os asesorará en función de la edad y madurez de vuestro hijo/a.

17 AGO 2015 · Lectura: min.
Nos vamos a divorciar, ¿cómo se lo decimos a los niños?

La forma de comunicar a nuestro/a hijo/a esta decisión va a depender de la edad que tenga y de sus características de personalidad.

Lo más importante es que los padres tengan clara la idea de la separación. No es conveniente basarse en conjeturas y esperar a que en función de la reacción del hijo/a se tome la decisión de separarse o no. La decisión debe estar consensuada por los dos padres antes de comunicársela al niño/a.

Aunque para cada edad existen unas pautas más adecuadas, hay una regla de oro que debemos respetar: la sinceridad. Nunca debemos engañar al niño/a diciéndole que papá o mamá se van de viaje o cosas similares. Hemos de plantear al niño/a la situación pero siempre adecuando los términos y la explicación a la edad del niño/a.

Como suele ocurrir, no hay recetas que puedan seguirse al pie de la letra porque va a depender de cada situación concreta. Un ejemplo podría ser sentarse con el niño/a y comentarle: "papá y mamá hemos tomado la decisión de no vivir juntos porque pensamos que es mejor así. Esto significa que papá y mamá van a vivir en casas distintas pero tú vas a estar siempre con alguno de nosotros, nunca vas a estar solo. Esta decisión depende de papá y mamá y no es algo que dependa de ti o en la que tú tengas culpa alguna. Es una decisión que toman los mayores."

Las reacciones que el niño/a puede tener ante la noticia pueden variar: puede echarse a llorar, quedarse callado, decir que no quiere que eso suceda, etc. Estas reacciones van a depender, entre otros aspectos, de la edad del niño/a y del tipo de comunicación que se dé en el entorno familiar.

Puede ser una situación muy dura para los padres, verle llorar o suplicar que no quiere que papá y mamá vivan por separado, pero es necesario mantenerse firmes aunque mostrando nuestro afecto y comprensión. No conviene hacer sentir al niño que nuestra decisión puede variar en función de su respuesta.

Indudablemente el niño/a va a tener que adaptarse a una nueva circunstancia y es normal que manifieste cambios en su comportamiento para poder asimilar el nuevo modelo de familia. Estos cambios son normales si no se alargan en el tiempo y se mantienen dentro de los parámetros normales cuando se da un cambio de este tipo.

Si se presentan inseguridades, dudas, desacuerdos en la pareja en la forma de comunicar la noticia a lo/as hijo/as, lo más indicado es que acudan a un especialista que les pueda orientar al respecto. Es preferible orientarse antes para saber cómo actuar que intentar solucionar las consecuencias cuando los pasos ya están dados.

Algunas orientaciones para facilitar la aceptación y adaptación de tu hijo/a ante la noticia:

  • El momento de comunicar la noticia será uno de los más duros. Es mejor afrontarlo con madurez y hacerlo los dos padres juntos.
  • Explicadle que la decisión que se ha tomado es responsabilidad de los adultos, no de los niños. Esto reducirá el sentimiento de culpa y responsabilidad que puede sentir.
  • Explicadle la situación de forma clara. Sed sinceros y adaptad vuestra explicación a la edad de vuestro hijo/a, no le deis más detalles de los necesarios para su edad, pero responded con sinceridad a sus preguntas.
  • No es necesario explicar las causas de la separación, podría incluso confundir al niño/a, simplemente que ya no vais a vivir todos juntos y en ningún caso culpabilizar a uno de los dos cónyuges, sino mantener que es una decisión tomada en conjunto por la pareja.
  • Escuchadle mientras expresa su tristeza o enojo. Aunque su comportamiento os parezca desproporcionado, guardad la calma y hacedle sentir vuestra comprensión.
  • Explicadle que ya no vais a vivir juntos, pero resaltad que esto no significa que os odiéis y mucho menos que no le queráis a él. Insistid en que viviréis en distintas casas, pero que eso no cambiará la relación con él.
  • Es muy importante que mantengáis a vuestro hijo/a al margen de las diferencias con entre vosotros. Nunca habléis mal el uno del otro delante de vuestro hijo/a. Ni saquéis trapos sucios para justificar la separación. No hay que olvidar que los niños, son capaces de captar la falta de acuerdo entre los padres y perciben cuándo se les utiliza a ello/as como arma arrojadiza. Hay que evitar criticar al otro padre, aunque tengamos razón e incluso en las situaciones realmente duras e injustas, es mejor buscar otros confidentes: amigos u orientadores y mantener a los pequeños al margen.
  • Será muy positivo para el niño/a que dejéis al margen vuestras diferencias y os centréis en lo que sea mejor para él. Anteponed su armonía emocional como la principal prioridad, sin usarle como arma arrojadiza o manipularle para influir en las decisiones de alguno de los progenitores.
  • Es conveniente reducir al máximo su incertidumbre. Tratad de centrad la conversación en concretar aspectos puramente organizativos básicos como dónde va a vivir o cuándo verá al otro papá, ya que en este momento mantener la estabilidad y hacer que se sientan seguros es muy importante. El niño/a necesita saber cuáles van a ser rutinas ahora y aspectos básicos de organización para sentirse seguro.

Ana Marchal

Psicóloga Especialista en Infancia y Familia

Escrito por

Hijos y Padres 10

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