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Pensamiento Positivo en Acción

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Escucha tu voz interior: en este capítulo de mi libro explico qué es la voz interior, por qué y cómo escucharla.

28 FEB 2020 · Lectura: min.
Pensamiento Positivo en Acción

En el corazón de cada uno de nosotros está la clave de nuestra libertad.

Pensamiento positivo es realizar el esfuerzo consciente, deliberado, de elegir en cada situación el pensamiento que te va a dar paz interior y felicidad.

La palabra felicidad tiene en su origen la palabra latina "félix", que significa fértil, fecundo. La fertilidad en los orígenes de la especie era aquello que nos hacía felices, porque contribuía a la continuidad de uno mismo y de su especie. En unos tiempos en lo que escaseaba la comida y la dureza de las condiciones hacía la vida difícil en su más estricto sentido-el de la supervivencia-, la fertilidad era la clave de la paz interior, puesto que continuando con uno mismo a través de un ser salido de ti, uno continuaba también, su esencia, así como su especie, que era a su vez la extensión de uno mismo.

Al principio, cuando los seres humanos no eran tan humanos y el lenguaje no se hallaba tan desarrollado, no existía tan marcada diferencia entre uno mismo y los demás, los de su clan. De ahí que aún hoy en día, en bastantes culturas (y en el inconsciente de todas) lo que hace un solo individuo que suponga deshonor (romper reglas sociales o morales implícitas) le va a suponer o bien el exilio o la muerte, muchas veces por los de su misma familia.

Afortunadamente, con la evolución de la mente hemos evolucionado un sentido de la individualidad que nos permite liberarnos de que nuestros actos sean colectivos y podamos responsabilizarnos de lo que nosotros mismos hacemos. El problema es que esto puede ser una carga pesada si uno mismo no es plenamente consciente de ello: de la libertad de elegir en el momento presente o lo que la tradición judeo-cristiana llama "libre albedrío".

Existe en nosotros una voz interior y esa voz sabe, conoce la verdad en cada momento. Esa voz es quien realmente somos y el problema es que la mayoría de las veces no la oímos, es muda porque la enmudecemos. Si practicásemos el escuchar nuestra voz interior (la voz formada por múltiples voces al unísono, todas ellas unidas formando tu verdadero yo) seríamos capaces de enderezar nuestras vidas hacia lo que realmente nos hace felices, sin miedo de caer en todos los peligros que nos imaginamos, ya que nuestra voz interior es sabia, porque ha sido creada como a golpe de cincel durante miles de millones de años de evolución, desde la primera célula que habitó el planeta.

Escucha en todo momento lo que te dice tu voz interior: ella te habla.

Ejercicio para escuchar la voz interior

1.Busca un lugar en el que te sientas cómodo y en el cual vayas a estar unos quince minutos sin que nadie te moleste, en silencio.

2.A poder ser, pon una música de relajación (es fácil: si tienes acceso a internet, busca en youtube: "música de relajación" o bien "música de reiki".

3.Sentado sobre una alfombra, o sobre la cama o un sofá, (o al aire libre, siempre que haya silencio y tranquilidad), cruza las piernas, a poder ser. Si te resulta incómodo, busca una posición cómoda, pero es importante que no te duermas.

4.Haz unas tres respiraciones profundas y junta las palmas de tus manos, cierra los ojos y comienza a separar las palmas, hasta que estén a unos dos centímetros una de la otra.

5. Mientras sigues respirando profunda y lentamente, concéntrate en el cosquilleo que sientes entre las palmas de tus manos.

6.Continúa concentrado en ese cosquilleo mientras separas y juntas las palmas e imagina que entre tus palmas hay unos hilos de luz que se expanden y contraen cuando separas y juntas las palmas.

7.Si en algún momento tu concentración se distrae, vuelve a la sensación de cosquilleo.

8. Tras unos minutos, en voz alta, dite a ti mismo: "Ahora estoy relajado/a". Expón entonces aquello que te preocupa y pide ayuda: " Me preocupa … y pido ayuda a mi voz interior, para hablarme e inspirarme durante el día y durante la noche, hacia la solución de este problema. Yo pido ayuda también para recordarme que la escuche."

9. Continúa unos dos minutos más respirando y con tus palmas separadas por unos dos centímetros, y despacio, abre los ojos. La sesión ha terminado.

Escrito por

Psicóloga Pilar Sánchez Galiano.

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