Personas tóxicas que agreden con el silencio: los pasivos agresivos

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Puede que a lo largo de tu vida te hayas cruzado con alguno. Son personas que no entran en conflicto directo contigo pero terminan por hacer lo que quieren. Hablemos de los pasivos agresivos

27 ago 2019 · Lectura: min.
Personas tóxicas que agreden con el silencio: los pasivos agresivos

Imagina esta situación: necesitas que tu compañero de trabajo te pase unos datos para poder elaborar un informe pero nunca te los envía. Se lo recuerdas y encima hace como que la cosa no va con él. Tu compañero de trabajo no se ha negado a hacer la tarea pero tampoco la ha hecho. Es un pasivo agresivo.

Es posible que hayas vivido algo similar en el ámbito familiar o laboral ya que es muy común. Esta manera de actuar tiene diferentes causas: falta de autoestima, imposibilidad de crear relaciones sanas, pocas habilidades sociales… Y se da tanto en hombres como en mujeres. Además, este tipo de comportamientos son difíciles de reconocer e implican un sentimiento de dolor para quien los sufre.

Hacerse el sueco es su especialidad

A simple vista puede parecer que un pasivo agresivo no se enfada pero eso no es cierto. Sí lo hace pero no lo exterioriza: usa el silencio para ignorar a la persona y dilatar los tiempos. ¿Qué hay detrás de esta actitud? El miedo de poner sobre la mesa cuáles son sus necesidades o la imposibilidad de decir “no”. Así, si alguien le pone el conflicto sobre la mesa, simplemente lo rehuirá.

El pasivo agresivo actúa como el perro del Hortelano

Ni come, ni deja comer. Quiere sentirse cuidado y que le vayan detrás pero no soporta que le den órdenes y desea autonomía y libertad. Como hemos comentado, le es difícil expresar sus deseos, así que cuando no se siente querido emplea estrategias de no confrontación: dejar de hablar, desaparecer, apagar el móvil, no contestar, no prestar atención al otro… Cuando alguien le enfrenta, la persona pasivo agresiva buscará salirse con la suya en la discusión, negando hasta la evidencia más clara.

Esa es una actitud claramente victimista. No reconoce lo que le ocurre ante los demás pero porque ni siquiera se lo reconoce a sí mismo. La falta de autocrítica y de flexibilidad manda y le reafirma en sus actitudes: “es el resto del mundo el que está equivocado, no yo”. El resultado es que, aunque lleve dos días sin hablar con la pareja, solo será consciente de su propio dolor, nunca del que causa.

¿Cómo actúo ante un pasivo agresivo?

Si has identificado en tu entorno a un pasivo agresivo, puedes combatirlo con las siguientes estrategias:

  1. Reconoce cuando ocurre esta situación y deja que se le pase. De nada sirve enrocarse en intentar hacerle entender que está equivocado: solo le estarás reafirmando en su postura. Si no le insistes acabará por recular y pedir ayuda, si la necesita. No se sentirá tan juzgado si le das tiempo.
  2. Distánciate. Es muy lógico que vivas la situación como un ataque personal pero no lo es. Ni siquiera tú eres el problema. Practica la compasión.
  3. Cuando haya pasado el tiempo, razónale su actitud. Que seas compasivo no implica que tengas que dejarle pasar cualquier cosa. Explícale cómo te hace sentir y huye de las acusaciones personales.

Si ves que nada de esto funciona, busca ayuda profesional.

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Comentarios 1
  • Saray

    Mi pareja es asi y discutimos mucho y él siempre yiene que tener la razon. Nunca quiere arreglr, nada y huye de todo. Ahora nos vamos a dar un tiempo porue la situacion ya no da para ms..... Que me recomiendas??