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¿Por qué digo sí, cuando en realidad quiero decir no?

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Aprender a decir no es una de las grandes dificultades que encontramos día a día en nuestras consultas, trabajar esta habilidad es básico para sentirnos bien con nosotros mismos.

22 JUN 2020 · Lectura: min.
¿Por qué digo sí, cuando en realidad quiero decir no?

¿Cuántas veces te has sentido obligado a acudir a esa cena aunque no te apeteciese lo más mínimo y las personas que ibas a encontrar en ella ni siquiera te caían bien?

¿Cuántas veces te has sentido obligado a pagar una cuenta a medias, a sabiendas que tú habías consumido mucho menos pero no lo hiciste por el miedo a quedar mal?

¿Cuántas veces has quedado con un amigo haciendo malabares con tu empleo del tiempo, a sabiendas que no te venía bien sólo porque te costaba decirle que no?

Por no hablar de esa llamada intempestiva de tu amigo, en un momento que no te viene nada bien... (en la que pasaste horas escuchando ese problema, que ya habías escuchado unas 100 veces antes...).

Todas estas situaciones por raro que te parezcan, tienen un denominador común, y es la existencia de un déficit de habilidades asertivas de la persona que las sufre. Ya sea por miedo al rechazo, miedo a quedar mal, miedo a no ser considerado una persona "atenta", la mayoría de las personas y sobre todo (encontramos mucho este problema entre mujeres) tienen dificultades a la hora de expresar sus verdaderas emociones cuando existe de por medio una presión social del grupo a "quedar bien y ajustarme a lo que se espera de mí".

La habilidad de decir no es muy valiosa en nuestro día a día, nos ayuda a poner límites a nuestro entorno, a sentirnos más seguros y cómodos con nuestras decisiones y a validar nuestra manera de actuar de una manera acorde a nuestros valores, por supuesto, nos evita muchos quebraderos de cabeza innecesarios debido a que no después de haber sabido expresar nuestro desacuerdo no pasaremos tiempo dándole mil vueltas la cabeza por decisiones que tomamos sin estar seguros de ellas.

Es importante también remarcar, que la asertividad, y la importancia de saber poner límites y decir NO, no es sólo importante para nuestra salud mental, sino que, desde el modelo bio-psico-social que sigue la terapia cognitivo-comportamental hoy en día sabemos que está correlacionada con nuestra salud física.

Algunos ejemplos que podemos encontrar en la literatura actual son, por ejemplo, el estudio llevado a cabo por Camino et al. (2009) con pacientes con diagnóstico de fibromialgia que habla de cómo éstos pacientes se caracterizan por ser excesivamente responsables y autoexigentes, este estilo de funcionamiento superyoico dificulta el cambio ya que fácilmente se sienten culpables y adoptan una posición "no asertiva", cuando no se permiten delegar en los demás o buscar ayuda para evitar la sobrecarga de obligaciones y responsabilidades. Encontramos también, ligado a las enfermedades crónicas y los déficit de asertividad un estudio llevado a cabo por Tillman et al. (2013) entre pacientes con diagnóstico de Artritis Reumatoide , viendo que éstos se definían a sí mismos inferiores en adaptabilidad, asertividad, manejo del estrés y las emociones,sociabilidad, y superiores en empatía comparados con el grupo control.

Si te sientes identificado con estas situaciones, es hora de ponerse manos a la obra, te aseguro que los resultados ¡son muy,pero que muy, prometedores!

Escrito por

Beltaine Psicología

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