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¿Qué es la profecía autocumplida?

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

Cada día vivimos muchas experiencias nuevas, pero hay otras que son parecidas a algunas que ya hemos vivido y en las que aplicamos el sesgo de profecía autocumplida. Veamos en qué consiste.

28 FEB 2019 · Lectura: min.
¿Qué es la profecía autocumplida?

La profecía autocumplida en psicología es un sesgo en la percepción a través del cual anticipamos hechos y sus consecuencias antes de que ocurran y con una seguridad aplastante. Resulta completamente normal que cuando vivimos una situación cualquiera guardemos en nuestra memoria un registro y nos sirva como aprendizaje de cara al futuro. A lo largo de nuestra vida nos encontramos con situaciones que son parecidas a otras que ya hemos vivido y reaccionamos a ellas en base a esa experiencia anterior. Los seres humanos construimos nuestra realidad a base de vivencias.

El problema viene cuando hacemos una anticipación o predicción de las cosas sin tener ninguna base lógica o realista para llegar a una conclusión. ¿Cuántas veces hemos dicho eso de "Al final va a ocurrir esto, ya lo verás"? Y lo hacemos sin que haya ninguna razón real que nos lleva a estar seguros de que va a ser así. Ahí es cuando nos estamos dejando llevar por lo que se llama profecía autocumplida o profecía autorrealizada.

Teoría de la profecía autocumplida

El sesgo de la profecía autocumplida se basa en los análisis que el sociólogo Robert King Merton hizo de los estudios de otro sociólogo estadounidense, William I. Thomas, que profundizó en la sociología del conocimiento y planteó el siguiente teorema:

“Si los individuos definen las situaciones como reales, son reales en sus consecuencias.”

Robert King Merton ahondó en este planteamiento para llegar a la conclusión de que las personas responden a la percepción y al sentido que le dan a una situación y no a su realidad objetiva, y esto influye totalmente en sus conductas respecto a esa situación. Así, el autor planteó como ejemplo de profecía autocumplida el caso del Last National Bank en 1932, cuando se corrió el rumor infundado de una inminente quiebra del banco y todos sus clientes fueron a llevarse su dinero presos del miedo. Efectivamente, tras estos hechos, el banco presentó su insolvencia. Merton lo resume en una parábola:

“La parábola nos dice que las definiciones públicas de una situación (profecías o predicciones) llegan a ser parte integrante de la situación y, en consecuencia, afectan a los acontecimientos posteriores”.

No obstante, este autor avanza que una de las soluciones para cesar la influencia de la profecía autocumplida es poner en duda la idea inicial y darla como falsa para a partir de ahí volver a reformular la situación presente y sus posibles consecuencias.

La profecía autocumplida y el sesgo de confirmación

Como ya hemos comentado, diariamente actuamos en base a lo que percibimos y al significado que le damos a esa vivencia. Además, no solo eso, sino que además de la profecía autocumplida cometemos otro error que nos distorsiona la realidad: el sesgo de confirmación.

Profecía autocumplida y sesgos

El sesgo de confirmación es una creencia irracional, al igual que la profecía autocumplida, que se basa en la búsqueda que hacemos constantemente en el contexto en el cual estamos actuando para confirmar nuestros pensamientos o percepciones. Se trata de un prejuicio de pensamiento selectivo en el que nos quedamos con lo que confirma lo que queremos y deshecha lo que no lo hace.

Un ejemplo de esto lo vemos cuando, tras haber anticipado algo que ocurriría, analizamos cada cosa para confirmar que verdaderamente se ha cumplido. Casualmente, este sesgo de confirmación nos lleva a pronunciar las famosas frases de "te lo dije" o "ya sabía que al final ocurriría". Este sesgo tiene muchas implicaciones en distintas áreas y es muy peligroso ya que nos hace percibir las cosas de una manera manipulada y equivocada al dar una subjetividad a los acontecimientos que está únicamente basada en nuestras percepciones.

Tanto la profecía autocumplida como el sesgo de confirmación entran dentro de lo que en psicología se conoce como sesgos cognitivos, que son pensamientos erróneos que nos sobrevienen por nuestra percepción subjetiva y distorsionada de la realidad.

Estos sesgos, estudiados por la psicología cognitiva, son involuntarios pero a la vez nos ayudan a tomar decisiones rápidas, de forma intuitiva y eficiente aunque no siempre acertadas ya que los sesgos nos condicionan constantemente.

Consecuencias de este prejuicio cognitivo

Una de las consecuencias que tiene la profecía autocumplida es que nos pone en una situación de alerta, nos presenta un escenario mental en el cual ya sabemos qué va a ocurrir y lo que va a suceder después, haciéndonos caer sin darnos cuenta en una posición de indefensión y vulnerabilidad ante el futuro y de ansiedad ante la incontrolabilidad de los sucesos.

Asimismo, otra de las consecuencias es que este sesgo nos lleva a menudo al error: el simple hecho de creer algo no significa que exista pero al creerlo podemos hacer que llegue a existir, tanto si nuestras creencias juegan a nuestro favor o en contra.

Ejemplos de profecías autocumplidas

En numerosas ocasiones nos encontraremos inconsciente e irracionalmente con que nos estaremos dejando llevar por la profecía autocumplida o también llamada profecía autorrealizada.

  • Por ejemplo, si un estudiante empieza a pensar que no vale para estudiar y profetiza que va a suspender un examen, automáticamente empezará a sentir angustia y tristeza que, a su vez, limitarán su capacidad de estudiar y memorizar. Finalmente, el día que haga el examen puede que suspenda y entonces eso confirmaría su pensamiento inicial (aquí vemos el ejemplo tanto de la profecía autocumplida como del sesgo de confirmación).
  • En el ámbito laboral también podemos encontrar ejemplos de profecías autocumplidas. Este es el caso de cuando vas a pedir un aumento de sueldo, para el que si no tienes expectativas y crees que no te lo van a dar, no serás capaz de demostrar tu valía ni defenderlo con suficiente convicción para lograr una respuesta positiva. En cambio, si tu creencia es firme en que te lo mereces, harás todo lo posible para que así sea independientemente del resultado final.
  • Otro ejemplo de profecía autocumplida en la pareja es cuando creemos que nuestra pareja nos es infiel o nos va a dejar. En ese caso pondremos el foco en buscar pistas que confirmen nuestra percepción y nos centraremos en todo lo negativo para encontrar las razones que lo justifiquen. De este modo, entraremos en una espiral en la que la desmotivación hará que quizás acabe pasando lo que hemos profetizado.

Son solo tres ejemplos de profecías autorrealizadas de lo más comunes pero podrían ser muchísimas más ya que estas actitudes solemos llevarlas a cabo sin darnos cuenta y en los ámbitos más diversos, desde el personal al laboral o el familiar.

El efecto Pigmalión

El efecto Pigmalión es una forma de profecía autocumplida que se basa en la influencia que provoca sobre las personas las creencias que terceros tienen sobre ellas. En este sentido, estos juicios o creencias moldean su forma de ser y hacen que sus comportamientos las confirmen. Este efecto pone el poder en las expectativas tanto propias como de otras personas y en la necesidad de verse reflejados en esas expectativas, tanto si son positivas como negativas. Se trata de una forma de confirmar lo que se espera de nosotros mismos sin plantearse si en realidad y objetivamente somos así o no.

El efecto Pigmalion toma su nombre una figura de la mitología griega en la que el escultor Pigmalion se enamoró de una de sus esculturas llamada Galatea. Pigmalión trataba a Galatea como a una mujer real viva y tanto fue su creencia que la obra acabó cobrando vida.

El efecto Pigmalión en la escuela

Una de las mayores representaciones del efecto Pigmalión y de la profecía autocumplida se da en el contexto educativo, en el que debido a los estudios de Robert Rosenthal y Lenore Jacobson en 1968, se demostró que los profesores vuelcan, de forma casi inconsciente, diferentes expectativas en los alumnos y, como consecuencia, les tratan de forma diferente. El resultado es que los alumnos acaban confirmando las expectativas que tienen en ellos. En otras palabras, los alumnos considerados capaces reciben mayores dosis de motivación y más estímulos y acaban obteniendo un mejor rendimiento y buenos resultados.

Profecía autocumplida y efecto Pigmalión

Los autores M. Sánchez Hernandez y M. López Fernández, en su obra Pigmalión en la escuela resumen este efecto de la siguiente forma:

“El efecto Pigmalión requiere de tres aspectos: creer firmemente en un hecho, tener la expectativa de que se va a cumplir y acompañar con mensajes que animen su consecución.”

Precisamente es en los niños donde las etiquetas tienen un mayor efecto al estar en plena formación de su personalidad. Cuando las expectativas sobre él ya se muestran en forma de etiqueta (el niño es travieso, responsable, tímido...), estas afectarán de forma determinante en su comportamiento. Esto sucede porque para crear nuestra identidad como personas necesitamos que haya cierta coherencia entre las expectativas de los demás y lo que nosotros creemos que somos.

Hay muchas frases del efecto Pigmalión pero os dejamos dos frases respecto a este efecto y a la profecía autocumplida que reflejan muy bien su alcance tanto en niños como, especialmente, en adultos. Seguro que os hacen reflexionar sobre ello.

  • “Trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser y se convertirá en lo que puede y debe ser.” Goethe
  • “Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es estúpido.” Albert Einstein

Cómo evitar ser víctima de la profecía autocumplida

Para no caer en las redes de este sesgo y evitar que la profecía autocumplida condicione nuestros actos y decisiones, hay algunas pautas que se pueden empezar a aplicar:

Profecía autocumplida y cómo evitarla

  1. Observa tus pensamientos constantemente y, sobre todo, vigila la forma en la que aparecen: si son flexibles o estrictos, si se versan en el presente o más en el futuro, etc. Analiza el lenguaje que usas en esos casos, qué palabras utilizas para describirlos y cómo te influyen.
  2. Date cuenta de si estás anticipando una situación futura que aún no ha sucedido y si esa predicción está formulada en términos negativos.
  3. Si ves que estas anticipando el posible escenario, lo que tenemos que preguntarnos es si tenemos alguna evidencia real y objetiva que nos indique es eso va a ocurrir sí o sí.
  4. Tendemos a pensar que lo ocurrido anteriormente tiene que volver a pasar y en los mismos términos. Es necesario ser consciente de esto y observar si te estás basando en recuerdos de otros momentos y en cómo te sentiste en ese momento para profetizar lo que va a ocurrir.
  5. Toma un papel y apunta las pruebas reales que tengas a favor y en contra de esa profecía, y observa si las pruebas que apuntas son reales o imaginadas.
  6. Busca pensamientos alternativos a esa profecía y ponlos en palabras neutras. Ya sabes que en esta vida nada es perfecto y estrictamente de una sola forma con lo que seguro que hay más posibilidades además de la que hemos visto de primera.
  7. Tendemos a quedarnos con las experiencias negativas pero analizando todas las opciones seguro que en más de una ocasión esa profecía que hiciste en el pasado, no se llegó a cumplir. Céntrate en esas experiencias.

Es importante darnos cuenta cuando tenemos ese tipo de creencias de profecía autocumplida ya que nos limitan en nuestra vida diaria y además nos afecta en muchas áreas interrelacionadas entre sí, desde las personales como la autoestima y la confianza en nosotros mismos como en las profesionales, de pareja, etc.

Si crees que esto te está ocurriendo y no sabes cómo manejarte con este tipo de percepciones y pensamientos negativos, quizás es un buen momento de consultar con un profesional de la psicología. Acudir a terapia te dotará de herramientas para detectar los pensamientos y saber cómo gestionarlos para lograr un mejor entendimiento y una mayor libertad a la hora de tomar tus propias decisiones sin que este prejuicio cognitivo te limite.

Escrito por

Antonio Guerrero Linkedin

Psicólogo nº colegiado: AN07941

Antonio Guerrero es Licenciado en Psicología por la Universidad de Sevilla, adscrito al Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía Occidental con nº AN-07941. Su formación académica está orientada principalmente en el ámbito sanitario, donde posee un Máster en Psicología Clínica de adultos así como diferentes cursos sobre intervención en ansiedad, fobia, parejas, etc.

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Bibliografía

García Vargas, J. (2015) El efecto Pigmalión y su efecto transformador a través de las expectativas.

Textos y Contextos. Perspectivas docentes, 57.

Rosenthal, R. y Jacobson, L. (1968). Pygmalion in the classroom, The Urban Review 3, 1

Merton, R.K. Teoría y estructura sociales. Fondo de Cultura Económica de España, S.L.; Edición: 4 (1 de enero de 2002)

Vargas Castro, D.A. (2016). Profecía autocumplida o los dos tiempos de la verdad. Universidad de Buenos Aires, Argentina.

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2 Comentarios
  • Jose Manuel Francisco Gonzalez

    Me ha aclarado muchas cosas y veo que he caído muchas veces en ese error, ahora cada vez que tenga una duda seguiré los pasaos que indica tu articulo, muchas gracias.

  • Marta

    Hola yo desde que tengo uso de razón me ha pasado, y entonces para que no ocurriera lo que pensaba que ocurriría hago cosas como no pisar las rallas del suelo cerrar las puertas....

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