Somatizar: ¿Cuáles son sus síntomas y cómo podemos afrontarlo?

¿Qué es somatizar y cómo aparece? ¿Cuáles son los síntomas más frecuentes? ¿Quién puede sufrir este trastorno? Descubre en qué consiste la somatización y cómo podemos afrontarla.

26 JUL 2018 · Última modificación: 4 MAR 2021 · Lectura: min.

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¿Qué es la somatización?¿Cómo podemos paliar sus síntomas?

Somatizar es, según la definición de la RAE, transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos de manera involuntaria. Así pues, el cuerpo y la mente están conectados, aunque durante años se creyera que no.

Hay veces en las que la persona experimenta síntomas físicos en forma de dolor, cansancio, etc, pero cuando va al médico, este no encuentra ninguna patología que corrobore dichos síntomas. Aunque se realicen diferentes pruebas médicas, no se encuentra un origen identificable pero el dolor o la dolencia interfiere significativamente en la vida de la persona, tanto a nivel personal como social e incluso laboral. Empieza así un periplo de búsqueda de diagnóstico que desgasta emocionalmente. Las personas que sufren de una enfermedad somática y de estas situaciones se sienten perdidas e incomprendidas y acaban desconfiando de los profesionales tras la realización infructuosa de múltiples pruebas médicas. Aquí es donde entra la somatización.

¿Qué es somatizar las emociones?

Hay que decir que los trastornos de somatización o una enfermedad somática no son invenciones de la persona, es decir, no hay que confundir con el trastorno facticio de la personalidad. Si bien en este último la persona se produce deliberadamente síntomas físicos para recibir atención médica o asumir el rol de enfermo, en el trastorno de somatización no hay nada de eso. Al somatizar las emociones, la persona cree tener una enfermedad física (que no se ha provocado de ninguna manera) de la cual los médicos no pueden encontrar el origen en algo orgánico pero los síntomas son completamente reales.

Este tipo de afectación está incluida en el Manual diagnóstico y estadístico de la clasificación de los trastornos mentales de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, DSM-5, como trastorno por síntomas somáticos y se caracteriza por la presencia de síntomas con o sin explicación médica. Además, estos síntomas suelen ser persistentes y acostumbran a manifestarse junto a pensamientos y sentimientos que suponen unas molestias que interfieren en su vida.

En algunos casos, se consigue diagnosticar alguna enfermedad médica que está presente paralelamente al trastorno por somatización. Además, somatizar suele conllevar la aparición de estrés, estados depresivos o trastornos de ansiedad debido a las dificultades para encontrar respuestas a lo que sucede, que causa frustración.

Aunque un trastorno somático es una enfermedad muy compleja, la realidad es que la mayoría de las personas experimentan somatizaciones en algún momento de su vida. De esta forma, vomitar por nevios, el dolor de cabeza debido a un exceso de estrés o sentirse físicamente débiles después de un trauma o una mala experiencia pueden ser algunos ejemplos de psicomatizar nuestras emociones. Pero cuando estos síntomas somáticos son prolongados en el tiempo y causan angustia en la persona que lo padece, es cuando estamos delante de un trastorno de somatización. Las personas que experimentan las enfermedades somáticas se sienten muy frustradas alrededor de la somatización ya que muchas personas perciben sus síntomas como imaginarios o falsos. 

¿Cuándo es un trastorno de somatización?

¿Cuándo se considera un trastorno por somatización?

Existe un trastorno por somatización que abarca síntomas tanto de somatizar como de la hipocondría como el trastorno por dolor. De esta forma se recoge este trastorno de somatización dentro del Manual de Diagnóstico y Estadística (DSM-5). Las personas que tienen este trastorno tienen los siguientes síntomas:

  • Obsesión con los síntomas

Las personas que padecen de somatizar emociones o de somatización acostumbran a obsesionarse con todos los síntomas detrás de la enfermedad. Tanto es así que pueden dedicar mucho tiempo y energía a raíz de este problema de salud. 

  • Ansiedad

En muchas ocasiones la ansiedad somática puede causar estagos en la persona que padece de la somatización. De esta forma, la ansiedad suele ser muy desproporcionada en relación a los síntomas. 

  • Identificación con el problema

En los casos más graves del trastorno de somatización y de las somatizaciones causadas en la persona que lo padece, esta acaba estructurando su vida alrededor de este problema. Tanto es así que incluso la persona puede llegar a negar que sus síntomas somáticas o la enfermedad somática en cuestión tenga raíces psicológicas. 

Estos pueden ser algunos de los síntomas que pueden presentar los individuos con un trastorno de somatización. En la mayoría de los casos, las personas que padecen de esta enfermedad somática deberán acudir a un psicólogo profesional para poder remediar su patología. 

¿Cómo aparece este trastorno? Causas

Se cree que la causa de la somatización es un estado de estrés continuado, largos periodos de ansiedad pronunciada o problemas emocionales persistentes con una pobre gestión emocional. Es decir, afecta a personas que se han centrado en ser resolutivas, no se han detenido ante las dificultades que han ido apareciendo a nivel emocional y por tanto, no las han trabajado ni elaborado.

“En otras palabras, cuando la persona no escucha a su corazón, el cuerpo la detiene para que lo haga.”

Veamos dos ejemplos para que quede más claro qué es somatizar y cuáles son sus causas. Por un lado, encontramos a una persona que soporta elevados niveles de estrés en el trabajo, no descansa las horas que necesita, sale del trabajo y sigue trabajando en casa, etc. Cuando acaba por fin ese periodo de estrés y se supone que ya puede disfrutar de sus vacaciones, cae enferma. Por otro lado, otro ejemplo: una mujer pasa dos años cuidando de su marido enfermo terminal sin preocuparse de ella misma ni dedicarse un minuto. Cuando la persona fallece, aparecen en ella síntomas físicos de alguna enfermedad. Estos dos casos vienen a significar que cuando la mente se relaja el cuerpo reclama su atención y muestra las consecuencias.

A veces los síntomas se dan cuando la persona aún está en el periodo estresante o ansioso persistente, no necesariamente cuando todo ha acabado. Aun así existen algunas causas principales que pueden provocar uno de estos trastornos somáticos

  • Sensibilidad biológica

Las personas que padecen de somatización suelen tener una mayor sensibilidad a ciertas sensaciones, como puede ser el dolor o las náuseas. De esta forma, las personas que suelen ser más sensibles a una percepción corporal pueden maliterpretar ciertos síntomas psicológicos como puede ser la ansiedad en la garganta o la diarrea emocional, entre otros.

  • Trauma

Diversas investigaciones muestran que las personas que han padecido un trauma pueden provocar niveles altos de cortisol y otras hormonas relacionadas con el estrés cada vez que se recuerda o se vive una experiencia similar. 

  • Mecanismo de defensa

Somatizar emociones puede ser un mecanismo de defensa que proteja a las personas de una situación que le abruma de manera emocional. Tanto es así que los síntomas psicológicos pueden llegar a afectar tanto a la persona que no puede ni afrontarlos conscientemente. 

Estas pueden ser algunas de las principales causas que puede tener los síntomas somáticos. En la mayoría de los casos, la solución de uno de estos trastornos somáticos pasa por acudir a un psicólogo profesional.

Síntomas de la somatización

¿Cuáles son los síntomas más habituales de la somatización?

Puede haber una gran variedad de síntomas y se pueden mostrar de diferentes maneras. Los síntomas de somatizar pueden ser muy concretos como dolor en alguna parte del cuerpo o más inespecíficos como molestias en la piel, fatiga, ligeras incomodidades en las articulaciones... Los síntomas se pueden confundir con sensaciones corporales normales, especialmente en gente de edad avanzada, pero generalmente no significa que haya detrás una enfermedad grave. No obstante, según los especialistas tienen que tener dos puntos en común:

  1. Al menos un síntoma somático (o más de uno) que provoca preocupación o una interferencia importante en el día a día de la persona afectada.
  2. Demasiados pensamientos, sentimientos, ansiedad o conductas relacionadas con los síntomas.

Y en cuanto a la forma de manifestarse, los tipos de somatización más frecuentes son de lo más diversos y pasan por dolores en alguna parte del cuerpo a reacciones alérgicas, problemas sexuales o trastornos gastrointestinales. Veamos algunos de los más habituales:

  • Dolores de cabeza
  • Dolores de espalda
  • Dolores en las articulaciones
  • Dolor en el pecho
  • Problemas gastrointestinales: ardor, náuseas, vómitos y diarrea
  • Dolores menstruales
  • Dolor en las relaciones sexuales o disfunción eréctil

¿Puede sufrir este problema todo el mundo?

Según un artículo publicado por el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, la prevalencia del trastorno de somatización en la población general está alrededor del 5-7%. Suele ser más común en mujeres que en hombres y se acostumbra a iniciar al principio de la edad adulta.

Generalmente hay un patrón de personalidad que hace más probable la aparición de este trastorno. Por tanto, no todo el mundo puede sufrir somatización aunque cualquier persona que lleva situaciones de estrés constante puede somatizar puntualmente sin llegar sufrir dicho trastorno. Este último hecho es relativamente común.

El patrón de personalidad es de dependencia emocional, dependiente de las relaciones sociales que siente muchas veces que el apoyo que recibe es insuficiente. La persona desea ser atendida emocionalmente de una forma excesiva y suele conllevar el desgaste de la familia que se vuelca en el enfermo. Suelen ser personas a las que les cuesta asimilar que el problema es psicológico y siguen buscando incansables diferentes profesionales que den con su diagnóstico médico, llegando a exagerar los síntomas porque viven la situación de una manera dramática.

¿Cómo dejar de somatizar?

Existen una serie de consejos que puedes seguir para intentar paliar la somatización a través de tu actitud. A pesar de ello, en muchos casos se deberá acudir a un psicólogo profesional para poder paliar todos los síntomas de un trastorno somático o de psicomatizar. 

1. Examina tus síntomas físicos

Es importante que una persona que tenga algunos de los ejemplos de somatización que hemos presentado, empiece por analizar de dónde viene esa percepción o ese dolor físico. Puede ser que sean en ciertas situaciones dónde se percibe un exceso de estrés o de ansiedad. 

2. Reduce tu estrés

Son muchas las personas que padecen de las somatizaciones debido a tener un exceso de estrés en sus vidas. De esta forma, se puede combatir la enfermedad somática reduciendo el nivel de estrés al que estamos expuestos. Existen técnicas de relajación o de meditación que son muy efectivas para paliar el estrés de nuestras vidas. 

¿Cómo paliar la somatización?

3. Aprende a afrontar los síntomas físicos

La somatización produce ciertos síntomas físicos que pueden ser un estrago para la vida de la persona que los padece. En estos casos puede ser una buena actitud intentar paliar estos problemas a través de infusiones, o teniendo un estilo de vida mucho más saludable. A pesar de que ello no hará que desaparezcan si que pueden debilitar su dolor. 

4. Reducir la preocupación alrededor de los síntomas

En muchas ocasiones las enfermedades somáticas son más perjudiciales debido a la preocupación alrededor de los síntomas. Por ello, puede ser esencial intentar reducir este tipo de pensamientos negativos o obsesivos alrededor del somatismo. 

5. Sal de tu zona de confort

A veces las personas que padecen de una somatización o de psicomatizar una emoción pueden llegar a condicionar su vida debido a los síntomas que perciben. De este modo es vital intentar reducir al máximo estas evitaciones e intentar salir de la zona de confort sin dejar que esta pueda interferir en nuestra vida. 

6. Trabaja en tu interior

Una de las claves para dejar una enfermedad somática atrás es principalmente trabajar en el bienestar mental y físico. De esta forma, equilibrando nuestra salud psicológica podremos dejar atrás cualquiera de estos trastornos somáticos

Todos estos ejercicios para dejar de somatizar pueden ser efectivos en los casos leves o moderados. A pesar de ello, será esencial consultar con un psicólogo si los dolores y las emociones negativas van a más.

Tratamiento de la somatización

El primer paso es importante que lo dé el médico que está atendiendo a esa persona viendo su historial y pruebas médicas realizadas. Es importante escuchar a la persona, atenderla y evitar frases como: "usted no tiene nada" o "eso son nervios". Hay que recordar que el sufrimiento de la persona es real, por lo que hay que ayudar a la concienciación de la realización de una terapia psicológica como la terapia cognitivo-conductual mientras se le acompaña a nivel médico a través de antidepresivos o ansiolíticos que suelen aliviar los síntomas.

Lo ideal sería la combinación del tratamiento farmacológico con el apoyo psicológico, aunque en la mayoría de ocasiones estas personas descartan el apoyo psicológico ya que se niegan a aceptar que el problema venga de ahí. Por tanto, el tratamiento ideal para los casos en los que la persona tiende a somatizar debería consistir en la toma de conciencia del problema para posteriormente realizar una terapia psicológica.

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Escrito por

Encarni Muñoz Psicoterapia

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Bibliografía

  • Guzmán, R. E. (2011) Trastorno por somatización: su abordaje en Atención Primaria. Revista clínica de medicina de familia vol.4 no.3 Albacete 
  • Granel, A. (2006) Pacientes con síntomas somáticos no explicables. Evid Actual Pract Ambul; 9(6):176-80
  • American Psychiatric Association (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Editorial Médica Panamericana.

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Comentarios 12
  • Loki2020

    No creo que se pudiese haber explicado de una forma más clara y más sencilla.

  • Luis Sotto

    Excelente nota. Muy clara. Me despejó muchísimas dudas.

  • July Paola Torres

    Muchas gracias por esté tipos de información que a veces no está al alcancé fácilmente y que es indispensable en nuestro diario vivir.

  • Eliz Vásquez

    Leí su artículo, hace más de 2 años que sufro de infecciones urinarias cistitis y infecciones vaginal, he acudido al médico y todo bien pero después de un tiempo los síntomas aparecen,, estos últimos días he padecido mucho de cistitis, trato de cambiar mi ritmo de vida y siento que nada mejora, estoy en terapia psicológica, comente al psicólogo que el doctor me digo que los síntomas son psicológicos, pero el me dice que a la intensidad que los padezco no es psicológico, ahorita estoy viendo acudir con un urologo, pero me encuentro con esto y me sacude no se si todo lo que me pasa si es psicólogo y no fisiológico, como me puedo saber si es causa psicológica?

  • Roxana auburtin

    He leido todo y me parece que describiriera mi vida pero resulta que me han diagnosticado fibromialgia ...y hasta le pusieron el mismo % 5 a 7 de personas q lo padecen.... esque hay una relacion con esta enfermedad ??? Porque hay gente que la viene teniendo 20 años y las terapias no han ayudado.... siento que antes de la fibromialgia existe un transtorno de psicosomatizacion o es esta misma pero mas grave.

  • Roselyn Sierra

    Excelnte artículo, muy interesante y enriquecedor.. Felicidsder al escritor.. Fue de mucho provecho y aprendizaje

  • Montserrat CB

    Hola, a principios de febrero del 2019 tuve un accidente de tráfico (un camión se me llevó por delante), por suerte solo fue un susto y nada más. Alguna quemadura del airbag, una costilla tocada y dolor en la espalda. Pongo el comentario por lo que voy a contar a continuación. Justo al día siguiente empecé a notar picores por la barriga y los brazos. Iban y venían, de repente salía una erupción me picaba mucho y desaparecía al cabo de un rato. Al principio no le di mucha importancia porque casi no afectaba mi día a día, era un par o tres de veces al día y era soportable. Hasta que iban pasando las semanas y cada vez los picores eran más y más agudos y por todo el cuerpo (barriga, brazos, piernas, cuello, espalda). No podía parar de rascarme en todo el día. Me levantaba por la mañana y ya me picaba todo y por la noche me empezó a ser imposible dormir, me despertaba rascándome a media noche. Sentía un picor tan intenso que me era imposible dormir. Durante el verano desaparecieron, estuve todo el verano de campamentos trabajando como monitora. Al llegar setiembre mi situación familiar empeoró: desde hacía años vivía en una familia totalmente disfuncional y en setiembre acabó por estallar toda la situación. Los picores volvieron. El doble de intensos. Alguna noche tuve que ir al hospital para que me tratarán con antihistamínicos para bajar las erupciones que me provocaban el picor. Desesperada fui al dermatólogo, me dijo que tengo piel atópica de adulto. Me recetó unas pastillas y un tratamiento que en dos semanas debía dejar porque "se iba a volver a regular mi piel". Efectivamente funcionó. A los dos días de dejar el tratamiento los picores volvieron. Me hice análisis, todo correcto. En febrero del 2020 hubo un momento en que el panorama familiar para mí era insostenible y tuve algún episodio de casi perder el control. Decidí acudir a terapia psicológica. Empecé yendo los primeros 7 meses una vez por semana. Los picores fueron disminuyendo. Mis niveles de estrés y ansiedad estaban más bajo mi control, era capaz de gestionar y atender mis emociones, tratando muchas situaciones que había vivido de las que no había sido nunca consciente. Ahora mismo ya hace más de un año que voy a terapia y los picores han desaparecido por completo. Si es cierto que cuando estoy afrontando una situación que me provoca cierto estrés o ansiedad me aparece algún pequeño sarpullido. Pero ahora ya sé de qué va el tema y ya no me asusta. Los picores fueron un infierno, la gente todo el rato me decía: "pero mujer, no te rasques, te harás más daño". Yo veía que la gente de mi alrededor hacía de menos al problema, no eran capaces de entender cuánto me picaba. Tengo cicatrices por el cuerpo de rascarme, me hice mucho daño. LO MEJOR QUE HE HECHO EN MI VIDA ES EMPEZAR TERAPIA. Los picores eran una consecuencia de lo que yo había estado desatendiendo o a lo que yo no tenía herramientas para atender. Yendo solucionando el problema, las consecuencias como puede ser la somatización, van desapareciendo. Sé que la historia que he contado es larga, pero a mí me hubiese gustado leer algo así. Creo que me hubiese ayudado a empezar a poner orden antes. ¡Gracias!

  • Belis vi

    Hola, no sabía que esto tenía nombre como un trastorno. Pudiera hablar con alguien sobre este tema?

  • Lourdes

    ¿La fibromialgia podría ser en realidad somatización? Ya que los médicos dicen que es una enfermedad que no existe, pero la gente que la padece sufre mucho.

  • Fredy Castro

    Se trata a nivel psicológico o psiquiatrico


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