Acceso centros Añade tu centro gratis

Sí, el suicidio se puede prevenir

¿Podemos evitar que una persona que quiere morir se quite la vida? ¿Cómo puede actuar la sociedad para normalizar las enfermedades que están asociadas al suicidio?

16 NOV 2018 · Última modificación: 10 SEP 2019 · Lectura: min.
Sí, el suicidio se puede prevenir

Es difícil tratar de ayudar a una persona que quiere quitarse la vida, una persona que padece un caso grave de depresión y cuyo malestar y sufrimiento son tan elevados que no desea seguir formando parte de este mundo.

Por eso, muchas veces pensamos que el suicidio no se puede prevenir, porque es complicado evitar que alguien que no quiere vivir se acabe quitando la vida. Pero sí hay algunos mecanismos con los que, como sociedad, podemos ayudar a que esas personas no acaben suicidándose. En este artículo queremos apuntar los más destacados.

Eliminar la vergüenza que persigue a las personas que padecen trastornos mentales

Las personas que sufren algún tipo de enfermedad emocional suelen mostrarse reticentes a compartirla con los demás. Y las razones son simples: vergüenza, miedo al qué dirán, el estigma de que los demás piensen que está loco… Hay casos en los que solo los familiares que conviven con el enfermo conocen su sufrimiento y su lucha diaria. Por tanto, la ayuda solo puede proceder de ese lado.

Si socialmente conseguimos normalizar el padecimiento de enfermedades como el trastorno bipolar o la depresión, por ejemplo; si informamos seriamente y con rigor de lo que suponen estas enfermedades; si eliminamos los prejuicios que en el ámbito laboral, familiar, social, académico y sanitario conllevan, contribuiremos a crear un entorno más cómodo y libre de juicios de valor, un espacio donde sea normal hablar de depresión como lo haríamos de gripe, sin comentarios negativos.

Quizá así comprenderíamos mucho mejor qué sienten estas personas, cómo es su día a día y qué podemos hacer para integrarlas en la sociedad. Si respetamos que no todos reaccionan emocionalmente igual, que no todas las emociones son iguales; si pensamos que todo el mundo tiene cabida y vemos como algo normal que cada persona es única y actúa y reacciona diferente, esa sensación de vergüenza, de soledad y de incomprensión podría reducirse y, por tanto, se podría reducir también el deseo de acabar con todo.

Fortalecer los lazos sociales y familiares

Vivimos en un mundo en el que las prisas, el estrés y la independencia ha determinado que muchas personas vivan solas y alejadas de todos. Hoy en día no nos parece raro no tener noticias de fulanito durante días o no verlo en meses; no nos parece raro si menganito ya no sale o no quiere relacionarse con los demás. Las redes sociales y la individualidad han hecho que sea normal. Por eso, en algunas ocasiones, resulta complejo determinar si alguien ha cambiado su ritmo de vida y se ha encerrado en su casa porque tenga un problema.

Si fortalecemos los lazos sociales y familiares, si, además de las redes sociales, quedamos para hablar con los amigos y estamos pendientes de ellos, hablamos con los familiares por algo más que Skype o WhatsApp, sin mostramos interés en lo que hacen y en su día a día, será más fácil conocer si una persona tiene un problema y podremos ayudarlo para que pueda superarlo.

Normalizar la psicoterapia

Ir al psicólogo o al psiquiatra sigue dando mucha vergüenza, cuando no debería ser así. Hemos de tratar de normalizar la asistencia al psicólogo o al psiquiatra como algo habitual. Porque ¿por qué cuando tenemos fiebre no nos da vergüenza decir que vamos al médico pero sí la sentimos cuando decimos que vamos a terapia?

Al normalizar la asistencia a estos profesionales ayudaremos a que muchas personas enfermas acudan a sus consultas y reciban asistencia, paso indispensable para tratar estos problemas emocionales y reducir el malestar de aquellos que padecen depresión, esquizofrenia… Estos expertos trabajan con los pacientes para ofrecer otras alternativas a la muerte. Si eliminamos los conceptos negativos, ayudaremos a que las personas que sufren consigan atención sanitaria adecuada y, por tanto, podremos evitar que se suiciden.

psicólogos
Linkedin
Escrito por

MundoPsicologos.com

Deja tu comentario
1 Comentarios
  • Verónica Ginebra

    Ya ni los familiares quieren saber de enfermos mentales, ellos son los primeros que deberían estar apoyándolos y conociendo de primera mano su lucha y sufrimiento pero son los primeros que se desentienden y dicen una frase horrorosa que dice: no sé cómo ayudarte?? Pero como eres así?? Ellos son los primeros que estigmatizan al enfermo

últimos artículos sobre depresión