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Sobrevivir en la "Cultura del sufrimiento"

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

El sufrimiento genera en el ser humano un ocultamiento de uno mismo o de quien realmente es, una retirada a la oscuridad más inhóspita, un vivir estando muerto...

19 NOV 2018 · Lectura: min.
Sobrevivir en la "Cultura del sufrimiento"

DE DONDE SE ESCONDEN LOS CORALES: CÓMO SOBREVIVIR A LA CULTURA DEL SUFRIMIENTO.

El sufrimiento genera en el ser humano un ocultamiento de uno mismo o de quien realmente es, una retirada a la oscuridad más inhóspita, un vivir estando muerto… El título de este artículo es un alegato a lo que para mí como psicólogo y psicoterapeuta representan todas esas personas que han vivido bajo la indignidad del dolor emocional durante años. La metáfora del coral hace referencia a la vida en las profundidades, es decir, cuando se vive muy lejos, a kilómetros y kilómetros de uno mismo, lejos de nuestra verdadera esencia, lejos de lo que nos hace estar bien.

Basta ya de permanecer aletargado en la morriña que aporta el sufrimiento, porque algo muy característico del sufrimiento es que no se mueve, está estático, es siempre lo mismo. Es una situación difícil, pero que acomoda mucho a la persona en más de lo mismo ya que es lo que conoce, estar mal en esta vida. Se acabó ese tiempo de no hacer nada por lo más valioso que tenemos, NOSOTROS. Pues ya toca ese momento de vivir en el presente y desprendernos de ese pasado que tanto daño nos hizo, tanto dolor nos provocó y tanto miedo generó. Cuando nos atrevemos a salir a la luz es cuando empieza a brillar.

Este artículo supone un antes y un después ya que supone un descubrimiento de lo mejor que tenemos para aportarnos y aportar al mundo. En este descubrimiento o investigación de nosotros mismos vamos a desprendernos de todas esas memorias antiguas de lo que nos pasó en el pasado y que me dolió tanto y me hizo sufrir para reencontrarnos con un presente. El presente es el único tiempo que tenemos para trabajar y transformar aquello que fue malo en lo mejor del ahora y empezar poco a poco, pero cada vez más a tener devaneos, a relacionarnos con nuestras memorias de felicidad que todos tenemos.

No nos enseñan a conocernos a nosotros mismos porque en la cultura del sufrimiento la humanidad está muy centrada en los conflictos y en las guerrillas sin fin. La gente vive muy conectada con lo que ocurre fuera de ellos mismos porque es más fácil ser observador de las vidas ajenas que protagonista de la propia vida. Si no nos conocemos no podemos amarnos, y esto es lo que os propongo en este viaje, conocernos desde nuestra propia fuerza de amarnos desde hoy mismo.

Es muy importante para nuestro cerebro tener una base teórica para que vaya adquiriendo conocimiento acerca de lo le pasa, lo que está ocurriendo en la vida desde hace tantos años ya. Pero es un artículo que además de aportarnos un conocimiento teórico en el que vas a poder sentirte identificado porque probablemente lo que se va a tratar tenga que ver con tu propia historia, con todo lo experimentado hasta ahora, también nos centraremos en ponerlo en práctica. Por eso es un artículo meramente práctico porque el solo hecho de ir leyendo te va a permitir ir enlazando ideas con todo lo que te ha ido ocurriendo a lo largo de la vida. Es en ese momento, es decir, en el momento que empiezas a sentir que esto que contamos tiene que ver contigo, cuando ya el cerebro está elaborando y adquiriendo una nueva perspectiva de trabajo en la propia vida y en la cotidianidad de cada uno. Entonces ya estamos trabajando de una forma práctica a medida que el cerebro va creando otras memorias. Son memorias ahora nuevas porque surgen nuevas conexiones sinápticas en nuestro cerebro que nos permiten ir actuando o comportándonos de manera diferente con nosotros mismos y con el mundo. Una forma ahora nueva que nos haga sentirnos por fin bien, y poder despertar tras el letargo que produjo el sufrimiento que nos ha bloqueado durante mucho tiempo y no nos ha dejado avanzar o evolucionar en lo mejor que somos, en lo mejor de nosotros mismos o en nuestros talentos. Ya en ese momento estamos practicando porque estamos actuando de una forma nueva y diferente ante mi mismo, ante los demás o ante una situación en la que hace un tiempo no era capaz, bien porque me producía un miedo atroz o porque simplemente no era capaz de esforzarme o atreverme. Este descubrimiento de uno mismo te va a dotar de herramientas personales para darte cuenta que desde el sufrimiento no se hace nada porque no se mueve nada, para que empieces a utilizar todas esas armas emocionales positivas ahora no para dañar o hacerme sentir mal, sino para seguir creciendo y evolucionando en la vida con todas mis destrezas y con mis nuevas memorias de felicidad. Cuando una persona se siente mal hace aluciones constante a molestias por ejemplo en el pecho, estómago, cabeza, espalda…, son claves que nos indican que el cuerpo juega un papel muy importante a la hora de realizar cualquier trabajo psicológico. Entonces atendiendo de forma holística (completa) a nuestro ser vamos a empezar a brillar indudablemente en nuestro presente no por lo que no tenemos, si no por lo que tenemos y apreciamos con el máximo respeto hacia nosotros mismos.

Todo lo que he escrito en este artículo es una mínima parte y fruto de ser un investigador incansable en el campo de la conciencia lúcida en la cultura del sufrimiento, y el trabajo en mi consulta privada como psicólogo y psicoterapeuta especialista en liberación del trauma psicológico. No pretendo interponer una verdad absoluta, pero si mi experiencia con los pacientes en los que hemos trabajado para desprendernos del sufrimiento con éxito y felicidad en sus vidas. Con esto, lo que trato de explicar es que no trato de convencer a nadie de nada, pero el trabajo con la lucidez y la evolución de la conciencia siempre resulta de especial relevancia a la hora de despertar tras el trauma, y empezar a vivir estando bien para siempre. Es un trabajo individual que tendrá un rebote muy positivo con las personas que nos rodean.

Buen viaje a todos…

Escrito por

Agustín Jódar Martos. Psicólogo-Psicoterapeuta.

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