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Terapia cognitivo-conductual, ¿cómo puede ayudarme?

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

La terapia cognitivo-conductual es la terapia psicológica que cuenta con mayor apoyo científico, ya que se ha demostrado su eficacia en numerosos problemas emocionales. ¿En qué consiste?

4 DIC 2016 · Lectura: min.
Terapia cognitivo-conductual, ¿cómo puede ayudarme?

La terapia cognitivo-conductual se basa en las leyes del aprendizaje, es decir, partimos de la base de que todo problema emocional es aprendido, por lo tanto podemos "desaprenderlo".

A lo largo de nuestra vida asociamos ciertas situaciones con pensamientos y emociones. Por ejemplo, puede ser que haya aprendido que hablar en público es peligroso para mi porque una vez lo pasé muy mal en el colegio. Cada vez que surja la opción de hablar en público se dispararán una serie de pensamientos como "seguro que lo hago mal", "seguro que me quedo en blanco", "todos lo notarán", "pensarán de mi que no se del tema". Obviamente, esos pensamientos van acompañados de emociones negativas como la inseguridad y la ansiedad, que condicionarán mi conducta a evitar por todos los medios hablar en público o a hacerlo con un gran malestar.

Como comentábamos, la terapia cognitivo- conductual, se centra en trabajar esos pensamientos, analizándolos y comprobando si realmente son objetivos, es decir, si se basan en pruebas o datos reales.

Muchos de los pensamientos que tenemos a lo largo del día son automáticos, no los analizamos y dejamos que nos aporten emociones y conductas que quizá no sean adecuadas para esa situación. Cuántas veces nos hemos enfadado por perder el autobús o porque se nos cae algo al suelo y después de un rato nos hemos dado cuenta de que ese enfado era desproporcionado y que me ha durado demasiado tiempo, interfiriendo en mi día a día. Con la terapia cognitivo- conductual seremos más conscientes de los pensamientos que nos condicionan y nos limitan y de ese modo podremos empezar a cambiarlos por otros que se adapten más a mi realidad actual.

Si cambiamos los pensamientos, cambiamos la emoción que nos aportan y por lo tanto nuestra forma de actuar. Puede que hablar en público siga sin gustarme pero si en lugar de los pensamientos anteriores me enfrento a esa situación pensando "me he preparado muy bien lo que voy a decir", "si me quedo en blanco no será mucho tiempo", "no tienen por qué pensar mal de mi", etc haré mi exposición con menos ansiedad y podré expresarme mejor.

Ahora, piensa en todas las situaciones de tu vida que se ven alteradas por pensamientos basados en situaciones del pasado o que ni siquiera sabes en que se basan, ¿ya es hora de cambiarlos no crees?.

Escrito por

Centro de Psicología Laura Fuster

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