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¿Y qué hago cuando no quiero hacer nada?

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Artículo revisado por el Comité de MundoPsicologos

En esos días en los que te levantas sin ganas de nada, que sientes que no tienes fuerzas para levantarte de la cama… ¿Seguro que no hay nada que te apetezca hacer?

22 ENE 2014 · Lectura: min.
¿Y qué hago cuando no quiero hacer nada?

Existen muchas cosas, personas, actividades que pueden ayudarte a salir de ese estado anímico en el que te encuentras.

Piensa en alguna situación en la que te hayas desternillado de risa, en la que te hayas sentido feliz, en la que te hayas sentido a gusto con tu vida… ¿La tienes? ¿Qué situación es? ¿Qué personajes se encuentran en esa historia? Intenta recordar físicamente ese estado de alegría, la energía que se mueve por dentro y que te empuja al movimiento.

Marcarse un objetivo y desgranarlo en pequeñas metas para conseguirlo promueve la satisfacción y nuestro sentimiento de utilidad y capacidad. Como una escalera en la que cada esfuerzo que supone subir un peldaño te acerca más a la cima a la que quieres llegar.

El primer paso es una buena definición del objetivo a conseguir. Una técnica para de definir sus características podría ser SMART, muy usada en diversos ámbitos. Se trata de definir diferentes aspectos del objetivo planteado.

S: specific/específico: un objetivo debe ser lo más concreto posible. Un ejemplo de objetivo poco específico sería “Quiero ponerme en forma”. Lo más concreto sería: “Iré a correr los lunes, miércoles y jueves”.

M: measurable/medible: Se refiere a la capacidad de medir si se está cumpliendo el objetivo o no. Continuando con el ejemplo anterior, sería comprobar si estamos siguiendo la planificación de los días marcados para ir a correr.

A: agreed/acordado: Esta característica se refiere a que si hay más personas implicadas en el objetivo, todas ellas lo conozcan y lo vean viable. En grupos de trabajo, en familias, parejas deberían estar comprometidas y trabajar juntas para conseguirlo.

R: realistic/realista: Debe estar dentro de nuestras propias posibilidades alcanzar dicho objetivo. Lo suficientemente difícil para que suponga un reto y lo suficientemente apropiado a cada uno para que no suponga un fracaso antes de empezar.

T: time-linked/limitado en el tiempo: Un objetivo debe tener un plazo pactado en el tiempo, un fecha límite para permitirnos organizarnos en su consecución. Esta fecha límite debe ser real para no relajarnos y dejarlo siempre para mañana, ni tampoco ir ahogados con las mil cosas que hacemos en el día a día.

De la teoría a la práctica suele verse un abismo, pero no es tan difícil como lo pintan. Ánimate a buscar tus pequeños y grandes objetivos, que te reten en tu día a día a esforzarte por aquello que quieres. Aprovecha la energía del nuevo año que está por estrenar.

Y si no sabes por dónde empezar… ¡Pregunta!

¿Qué sueños tenías cuando eras niño/a? ¿Qué cosas te gusta hacer? ¿En qué actividades eres bueno/a?

¿Cómo te gustaría verte dentro de 3 años? ¿En qué estás trabajando? ¿Dónde vives? ¿Qué personas están a tu lado?

Escrito por

Carolina Vázquez Morocho

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