Cómo seguir adelante con una pareja violenta y 3 niños
Hola,
Tengo 49 años y vivo desde 16 años con mi pareja. Tenemos 3 hijos de entre 8-14 años.
Mi marido es una persona inteligente, sociable, popular, divertida, romántica, generosa, cariñosa que ama a su familia más que todo. Se ocupa de los niños y colabora en casa para facilitarme la vida mas que pueda. Parece el padre y la pareja perfecta y yo sería una mujer muy afortunada y feliz si no había el otro lado de la medalla: Lo que no se ve desde fuera, es que es mandón, piensa que él tiene razón y exige que se cumplan sus expectativas. Cuando no se cumplen y esta decepciono o le cabreado, según el día y la situación puede resultar en una desagradable pelea con violencia verbal (palabrotas, insultos) o, peor, en una explosión de su ira con, además, violencia física en la forma de golpear y romper cosas.
Esta mañana, yo estaba con la peque en la cocina y ella me pidió la Tablet, aunque estaba acordado entres padres y hijos que durante el desayuno no se miran pantallas. Como el día anterior había visto poca pantalla y había sido muy cariñosa conmigo, sin pensarlo más, hoy se lo di.
Entra mi pareja a la cocina, la ve con la Tablet y empieza a soltar una bronca contra las dos. Que no respectamos los tratos, que yo le engaño, que le obligo a hacer el malo, etc. Visto su agresividad y que eran las 8h de la mañana y ahora no me sentía para empezar una discusión (como ya la tuvimos varias otras veces sobre ese tema), le dejé hablar. Cuando se puso demasiado violento con la niña que empezaba a llorar le dije que se vaya. Entonces cogió la Tablet y la tiró con tanta fuerza al suelo que se rompió la pantalla y él salió gritando y chillando como un loco.
Mas tarde, cuando se ha había calmado, quería hablar y dijo que se podría disculpar por la perdida de control pero que yo le he provocado y él ha sentido una gran injusticia y que no puede seguir así conmigo que no respecto la reglas que hemos acordado para la educación de los niños. Puedo entender que se haya enfadado, pero de ningún modo lo ocurrido podría justificar su reacción. Con un tal ataque ya no se puede discutir normalmente y se borra la posibilidad de que yo le dé la razón (aunque la tuviera).
En los años que vivimos juntos pasó varias veces que pierde el control y rompe cosas. Siempre he tenido que estar en alerta, vigilar que las cosas se hacían según sus expectativas para evitar ataques de ira y proteger a los niños cuando estaba perdiendo el control. Cuando eran más pequeños, a veces, cuando estaba muy enfadado, les hacía daño físicamente (golpes de pie o de mano, tirar el pelo). Ahora “solo” les hace daño con palabras y agresividad - cuando se enfada. Si no es un padre super cariñoso y presente y los niños le quieren, pero con reserva porque conocen su otro lado.
Hace años, le dije que no podía vivir así y que cuando no aguante más le iba a dejar.
Empezó a reconocer su problema, “la falta de madurez emocional” y quería salvar la pareja. Empezó a ver un coach/ psicólogo durante años, fuimos juntos 3 veces a ver un coach de pareja (donde él reconocía que sus reacciones en la ira están mal), empezó a hacer yoga y meditación.
He reconocido sus esfuerzos que han ayudado en parte. Aunque seguía siendo una persona “difícil a vivir”, había tiempos prolongados donde estaba más tranquilo y se controlaba más. Sin embargo, de la nada podía volver a pasar como esta mañana, pero es menos frecuente.
El lo sabe y intenta compensarlo con ayudarme en casa y con los niños, más que pueda. Piensa que con “todo lo que hace” y con lo cariñoso y bueno que está conmigo en los buenos momentos se puedan borrar estos "pocos segundos" de descontrol.
El problema es que me hace tanto daño en estos momentos que no lo puedo olvidar o ignorar. Las heridas se quedan y han quemado el amor. El me ama y me lo demuestra, pero yo no lo puedo sentir más por él. En los buenos momentos puedo sentir amistad y cariño, pero por el resto tengo que fingir para tener armonía en casa.
Yo me dije que no hay la pareja perfecta. Si no es una cosa, es otra que no va bien. Lo puse en un balance y decía que lo bueno de mi vida con él pesa más de lo malo.
Pero cada vez que vuelve a pasar una situación de descontrol como hoy, dudo, me digo que no puedo más vivir así y pienso en las opciones que tengo. Si no estaban los niños y nuestra casa en común (que es nuestro sueño nos costó mucho conseguirla), seguro que hubiera encontrado la fuerza de irme. Pero así, aunque económicamente esté independiente, me da mucho miedo separarme y tener que empezar sola desde cero con 3 niños en el medio. Somos los 2 extranjeros y no tengo ni familia, ni amigos “de toda la vida” aquí para apoyarme. Supongo que tendré que aguantar.
No pienso que ni vosotros ni nadie me podrá dar una solución. He decidido escribir esto, más para desahogarme y soltarlo, porque no lo puedo hablar con casi nadie.
Hemos intentado pedir ayuda externa (terapia), pero no ha funcionado. Solo ha podido mejorarlo en parte. No creo que pueda cambiar una persona en cosas tan fundamentales. Al mismo tiempo pienso que él si sabe controlarse con amigos, o en el trabajo, mientras que también allí puede sentir mucha rabia. Pero con su familia no necesita controlarse.
Gracias por leerme