Cuando era pequeño, mi prima y yo nos besamos

Realizada por MYC · 24 ago 2025 Terapias de adultos

Hola, Soy un chico de 27 años actualmente, estos últimos años han sido raros para mí, no han sido horribles, pero si han podido ser complicados, con muchos altibajos emocionales. Escribo esta consulta porque tengo dificultad para comunicarme con mi psicóloga, no por ella, es genial, sino porque el centro no coge llamadas, puedes llamar durante 30 min seguidos y no te cogerán las llamadas ni una sola vez (lo he hecho).
Mi consulta es que siento una gran culpa por algo que hice en el pasado siendo adolescente. Cuando era pequeño mi prima y yo pasábamos muchísimo tiempo juntos, y en la edad de crecimiento ubo experimentación o curiosidad sexual, incluso nos besamos más de una vez, hablo tanto de pequeños como una curiosidad genuina como de mayores con 10-12 años unos besos, me avergüenza un poco la verdad. Yo mi adolescencia fue algo dura recuerdo, mucho sentimiento de soledad, muchas horas solo, apenas contacto femenino y si lo había era para reírse de mi o ponían caras, yo era muy raro, ahora sé el por qué, pero, eso me afectó. Sufrí un pequeño encaprichamiento con mi prima, nada serio solo que una chica me había hecho caso y ya. Cuando venía a dormir a mi casa como a veces pasaba, pues de pequeños geniales, pero con 12 o así por la noche, yo le tocaba el pecho. Estuvo mal, y creo recordar que a los 15 me disculpé con ella, y me dijo que no pasaba nada, y siendo ahora ya adultos le pregunté si le había provocado algún malestar hoy en día y me dijo muy tranquilamente, que no. Aun así, yo me siento muy mal, recuerdo hacerlo pero no pensé que eso era algo como hoy, yo adulto, sé que está mal. También con otra prima lejana una vez le miré los pechos, creo que tenía 14 años, ella 12, estábamos en la calle, estaba lloviendo a mares, y yo le aparté la camiseta y le miré el pecho y con 16 o 17 me levanté por la noche mientras dormíamos para ver si le veía el pecho o las bragas o algo más, pero entre una mezcla de que no se podía y que lo que hacía sabía que estaba mal, no lo hice. Hoy siendo adulto sé que eso está muy mal, quiero creer que apoyo a las mujeres contra actos de este tipo, me siento un monstruo hipócrita que no debería hablar jamás con una mujer o ni siquiera acercarme a ellas. Me gusta mucho una chica, no he tenido muy buenas relaciones amorosas en el pasado, y me dejaron mella, con esta chica tengo miedo, pero me gusta de verdad y yo le gusto por algún motivo jaja, y quiero hacer las cosas bien, pero siento un remordimiento grande por lo que hice siendo adolescente o preadolescente, siendo adulto ni se me ocurriría hacerlo, pero, me puedo merecer yo ser amado y querido después de haber hecho eso? Tengo miedo.

Gracias por su atención

Att. M

Respuesta enviada

En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente

Ha habido un error

Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.

Reserva cita online inmediata por 40€

Recibe atención psicológica en menos de 72h con profesionales colegiados y eligiendo la hora que más se adapte a tus necesidades.

Mejor respuesta 25 AGO 2025

Buenos días,
Se nota que has reflexionado mucho sobre tu pasado y que hoy, como adulto de 27 años, tienes una clara conciencia de lo que está bien y lo que no, lo cual ya habla de un crecimiento personal importante.

Lo que describes forma parte de conductas de exploración sexual que ocurren en la infancia y preadolescencia, en un momento en que el cerebro aún no tiene desarrollada del todo la capacidad de regulación moral y empatía compleja. De hecho, desde la neurociencia sabemos que la corteza prefrontal, que está muy implicada en el control de impulsos y en la comprensión profunda de las consecuencias de los actos, no termina de madurar hasta alrededor de los 25 años. Esto no justifica, pero sí contextualiza que en esas edades las conductas sean más impulsivas y menos reflexionadas.

Es relevante que:
• Reconoces lo que pasó y lo nombras con honestidad.
• Te disculpaste con tu prima y ella te dijo que no se sintió dañada.
• Hoy eres consciente de que como adulto jamás repetirías esas conductas.

La culpa, en este caso, puede tener una función: recordarte que quieres ser alguien diferente, más respetuoso y responsable. Pero cuando la culpa se convierte en un castigo permanente, deja de ser constructiva. Lo importante es qué haces con eso hoy: cómo eliges relacionarte, cómo muestras respeto y cuidado en tus vínculos, y cómo transformas ese miedo en un compromiso real con ser una buena pareja y una buena persona.

Por supuesto que sí mereces ser amado y querido. Que de adolescente hayas tenido comportamientos que ahora juzgas negativamente no significa que tu identidad adulta esté definida por ellos. Lo que te define ahora es la reflexión, la conciencia y el deseo sincero de actuar bien.

Si sientes que esta culpa se vuelve muy pesada y te impide avanzar en tus relaciones, podrías llevarlo con calma a tu terapia: incluso si cuesta comunicárselo directamente a tu psicóloga por teléfono, quizás puedes escribirle un correo o una nota antes de la sesión, para romper ese bloqueo inicial.

No eres un monstruo; eres alguien humano, con errores pasados, que está eligiendo ser mejor en el presente.

Un abrazo,
Beatriz Troyano

Beatriz Troyano Díaz Psicólogo en Madrid

161 respuestas

851 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

29 AGO 2025

Hola, gracias por tu sinceridad al compartir tu historia.

Primero, quiero que sepas que sentir culpa por conductas pasadas es normal, sobre todo cuando ahora comprendes mejor sus implicaciones éticas y emocionales. Lo que describes corresponde a exploraciones y errores de la adolescencia, un período en el que el cerebro y la moral todavía se están desarrollando, y donde muchas personas actúan sin comprender completamente las consecuencias de sus actos.

Es importante diferenciar entre lo que hiciste siendo adolescente y cómo te comportas hoy. Tú ya eres un adulto, y lo que cuentas indica que has reflexionado profundamente sobre tus actos y que entiendes que estuvieron mal. Esa conciencia y arrepentimiento son claves para no repetir conductas dañinas. Además, mencionas que las personas a quienes te refieres no sienten resentimiento actualmente, lo que puede ayudarte a contextualizar los hechos y reducir la culpa que te acompaña.

Sobre el miedo a las relaciones actuales: tu deseo de hacerlo bien y de respetar a la persona que te gusta muestra tu crecimiento y tu capacidad de establecer vínculos saludables. La culpa excesiva puede dificultar las relaciones, pero el reconocimiento de tus errores y la intención de actuar correctamente son señales de madurez emocional.

En cuanto a si mereces ser amado: absolutamente sí. Todos cometemos errores, especialmente en la adolescencia, y aprender de ellos es parte del proceso de crecer como persona. Lo importante es cómo vives el presente y cómo tratas a los demás ahora. Reflexión, responsabilidad y respeto son indicadores de que puedes construir relaciones amorosas sanas.


En resumen: sentir culpa es humano, pero también mereces amor y conexión. Tu crecimiento y tus actos presentes son los que realmente definen quién eres.

Sonia Rodríguez Forte Psicólogo en Barcelona

24 respuestas

4 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

26 AGO 2025

Estimado M,

Estimado,

Comprendo tu gran malestar al no poder compartir con tu psicóloga recuerdos que te atormentan. Estoy segura que comprendes que tu psicóloga necesita desconectar algunos días para poder atenderte bien. Aun así me gustaría brindarte un poco de apoyo mientras esperas su regreso.

El tema que cuentas, de atracción por una prima y después por una prima lejana, con alguna acción que ahora descalificas totalmente, veo que te genera gran sentimiento de culpa. Me gustaría explicarte que la culpa es una emoción compleja que aparece muchas veces cuando no toca por una mala interpretación de la realidad, como es el caso de duelos o de lo que tu cuentas. Es absolutamente normal que un niño que va entrando en la adolescencia (y no es homosexual) tenga interés en personas del sexo femenino que estén cerca y que su curiosidad le lleve a algún tocamiento o beso. Igual que es normal que un niño de pocos años experimente con su propio cuerpo y se toque los genitales, también lo es que al inicio de la pubertad se hagan algunas acciones de exploración (algún tocamiento, algún beso) con personas del sexo que nos atrae. Estas acciones responden a una necesidad vital de experimentación con la sexualidad propia de esa edad y no es ni bueno ni malo. Y el que fuera tu prima u otra chica no tiene ninguna importancia, depende más de las chicas que estuvieran cerca tuya que te resultasen atractivas. Es más, existen relaciones entre primos que han llegado a consolidarse como matrimonios o parejas formales. El problema real sólo existiría si esos besos o tocamientos se hubieran realizado con fuerza y sin consentimiento por parte de la otra persona. Pero no es el caso, pues así te lo ha confirmado tu prima, que no ve ningún problema en ello. De hecho, tal como tu prima te ha expresado, lo que pasó fue algo de niños y no tiene la más mínima importancia ni hay que dársela. No fue ningún abuso ni acto obsceno del que tengas que arrepentirte ni sentirte culpable. Si algún día tienes hijos y eres observador verás comportamientos de ese tipo en ellos y posiblemente lo entenderás mejor.

Relájate con el tema, no hiciste daño a nadie ni hiciste nada malo, sólo estabas experimentado con una sexualidad incipiente y aunque ahora lo juzgas con ojos de adulto y te parece incorrecto, debes comprender al niño que fuiste, que actúo movido por la curiosidad natural, de forma absolutamente normal y que no causó ningún daño a a nadie.

Esperando haberte ayudado un poco a reducir tu malestar mientras vuelve tu psicóloga, recibe un cordial saludo de Montse Cascalló - Psicóloga colegiada 29109

Montse Cascalló Piqueras Psicólogo en Barcelona

109 respuestas

64 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Hola, gracias por la confianza al compartir algo que te pesa tanto.

Lo primero que quiero transmitirte es que lo que ocurrió en tu infancia y adolescencia forma parte de experiencias de exploración propias de la edad, en un momento en el que no existía la madurez ni la consciencia que tienes ahora como adulto. Eso no te convierte en una mala persona ni en un “monstruo”. Lo que estás sintiendo hoy es culpa retroactiva, es decir, mirar con ojos de adulto algo que hiciste siendo niño/adolescente sin tener la capacidad emocional ni sexual para entenderlo entonces.

Es importante subrayar que, con la información que das, no hubo intencionalidad de dañar, sino conductas de curiosidad y búsqueda de contacto, muy comunes en la etapa infantil y preadolescente. De hecho, mencionas que pediste disculpas, que hablaste con tu prima años después y que ella te dijo que no fue un problema para ella. Eso indica que la herida que cargas está mucho más en tu interior que en las personas con las que compartiste esos momentos.

Lo que sí es relevante hoy es cómo gestionas esa culpa y ese miedo. Estás mostrando una gran capacidad de reflexión y autocrítica, y eso ya habla de ti como alguien responsable y consciente. Los pensamientos que tienes (“¿seré merecedor de amor después de esto?”) son fruto del miedo y de la vergüenza, no de tu verdadera valía.

Mi recomendación es que trabajes este tema en terapia con tu psicóloga. No para juzgar el pasado, sino para aprender a reconciliarte contigo mismo, soltar esa carga y permitirte construir relaciones sanas en el presente. Sentir miedo no te hace peligroso: al contrario, significa que tienes un código ético sólido y que deseas hacer las cosas bien.

En resumen:

-Lo que pasó no define quién eres hoy.

-La culpa que sientes habla más de tu sensibilidad que de una maldad real.

-Sí puedes amar y ser amado.

-Con apoyo terapéutico podrás transformar la culpa en aprendizaje y compasión hacia ti mismo.

Estás buscando ayuda en el lugar adecuado, y eso ya es un paso muy grande.



David Monsalve Llopis, Psicólogo General Sanitario

David Monsalve Llopis Psicólogo en Rafelbuñol/Rafelbunyol

59 respuestas

18 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Hola, M.

Gracias por abrirte de esta manera tan sincera. Entiendo perfectamente que hablar de esto te genere vergüenza, culpa o incluso miedo, pero el simple hecho de que lo expongas y lo reconozcas ya dice mucho de ti y de tu deseo de sanar y ser mejor persona.

Lo que cuentas ocurrió en la infancia y adolescencia, en una etapa en la que todavía no se tienen los mismos recursos emocionales, morales ni de autocontrol que de adulto. Hoy, con tus 27 años y la seguridad en ti mismo de que estuvo mal, justamente por eso te duele tanto. Esa conciencia no te convierte en un monstruo: te convierte en alguien que quiere reparar, crecer y no repetir lo que pudo hacer daño.

La culpa, es una emoción totalmente válida, que aparece para no repetir actos que creemos que pueden hacer daño a los demás. Por ello, es una emoción incómoda o desagradable, pero también puede ser una oportunidad. Es el recordatorio de que tienes valores, de que no quieres dañar a nadie, y de que hoy tienes la capacidad de elegir ser diferente. Tu prima ya te dijo que no guarda resentimiento, pero entiendo que a ti te quede la herida. Esa herida puedes transformarla en un compromiso contigo mismo: respetar, cuidar y construir vínculos desde el amor y el consentimiento.

También es importante que no te castigues de manera indefinida. Todos cometemos errores en la infancia y adolescencia, y aunque algunos pesan más que otros, lo importante es lo que hacemos ahora con esa experiencia. Tú ya no eres ese adolescente: eres un adulto consciente, que busca amar bien, sin dañar. Y claro que mereces ser querido, porque el merecimiento no nace de no equivocarse nunca, sino de aprender, reconocer, y elegir actuar diferente.

Si sientes que esta culpa es muy grande y te impide avanzar en tus relaciones, te animo a trabajarlo en terapia. Los profesionales estamos aquí para ayudarte a poner esta experiencia en perspectiva, a soltar la autoexigencia excesiva y a construir una relación más compasiva contigo mismo. No se trata de olvidar, sino de integrar tu pasado como parte de tu historia, sin que defina tu presente con este tizne tan negativo (ten en cuenta que sí nos sirve para ver lo que no queremos repetir).

Confía en que puedes tener una relación sana, basada en el respeto y el cuidado mutuo. No estás condenado por lo que hiciste de niño: estás definido por lo que eliges hacer hoy.

Un abrazo grande,
Inma Muñoz

Inma Muñoz Sánchez Psicólogo en Almería

179 respuestas

44 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Buenos días,

En principio mil gracias por compartir tu experiencia y entiendo que haya sido muy complicado poder expresar todo esto.

En primer lugar, darte la enhorabuena de hacer esta reflexión tan importante. Es natural que sientas culpabilidad, ya que, está emoción nos permite valorar aquellas conductas que necesitamos modificar por nuestro propio bien y por los demás. No obstante, cuando la culpa se convierte en algo más cónico, nos puede dificultar los avances que queramos dar y nos provoca un discurso interno muy negativo. Por ello, creo que es muy importante que valores el cambio y el trabajo que quieres hacer contigo mismo refonzandote. Por otro lado, es importante que se pueda trabajar dentro de un contexto terapéutico.


Un abrazo enorme.

Beatriz Latorre Psicólogo en Madrid

204 respuestas

77 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Hola M, gracias por abrirte y compartir algo tan íntimo y doloroso.

Lo que cuentas refleja que, de adolescente, cometiste conductas inadecuadas fruto de la inmadurez, la falta de educación sexual y el contexto de soledad que describes. Hoy, siendo adulto, tienes conciencia clara de que aquello estuvo mal y te responsabilizas, incluso buscaste disculparte. Eso muestra crecimiento y un fuerte sentido ético.

Sentir culpa es natural, pero quedarse atrapado en ella no te ayuda ni a reparar ni a avanzar. Haber cometido errores en la adolescencia no te condena de por vida: lo importante es quién eres ahora, cómo actúas y qué valores guían tu presente.

Claro que puedes ser amado y querer a alguien. De hecho, tu capacidad de reflexionar y de querer hacer las cosas bien con esta chica es un buen indicador de que estás preparado para construir relaciones sanas.

Te recomiendo trabajar este tema con tu psicóloga, aunque te cueste contactar: quizás puedas plantearle por escrito lo que me compartiste aquí. Llevarlo a la terapia te ayudará a transformar la culpa en aprendizaje y autocompasión.

Un abrazo.

Maria Luisa Vallejo Psicólogo en Jerez de la Frontera

93 respuestas

24 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Hola M,
Gracias por compartir algo tan íntimo y difícil de expresar. Entiendo lo duro que puede ser para ti convivir con la culpa y el miedo a ser juzgado por experiencias pasadas.

Lo primero que quiero señalar es que lo que relatas ocurrió en una etapa de desarrollo en la que aún no existía la madurez emocional ni cognitiva de un adulto. La adolescencia y la preadolescencia son momentos en los que puede haber curiosidad sexual y conductas exploratorias que, vistas con ojos adultos, pueden generar vergüenza o culpa. Con la información y la conciencia que tienes ahora, es lógico que lo interpretes de manera distinta.

Es importante también destacar que, según lo que cuentas, pediste perdón a tu prima y ella te transmitió que no se sintió dañada. Eso no elimina tu malestar, pero muestra que ya hubo un reconocimiento y reparación de tu parte.

El hecho de que hoy reflexiones sobre lo ocurrido, que seas consciente de lo inadecuado de esas conductas y que te plantees cómo actuar de forma sana en tus relaciones, habla de tu crecimiento personal y de tu responsabilidad como adulto. La culpa, aunque dolorosa, también puede ser una señal de que tus valores actuales están claros y de que quieres construir vínculos respetuosos y sanos.

Respecto a tu pregunta de si “mereces ser amado”, la respuesta es sí. Todos podemos equivocarnos en la vida, sobre todo en la etapa de desarrollo, y aún así aprender, crecer y transformarnos. El amor sano se basa en el presente: en cómo eliges relacionarte hoy, en la honestidad contigo mismo y en el respeto hacia los demás.

Si ves que estos pensamientos y sentimientos de culpa te bloquean demasiado o te generan ansiedad en tus relaciones actuales, puede ser muy útil trabajarlo en terapia, quizá poniendo el foco en el perdón hacia ti mismo y en tu autoconcepto.

Mereces avanzar, construir relaciones sanas y permitirte ser querido.

Un abrazo,

Verónica Molina Correro Psicólogo en Madrid

6 respuestas

1 voto positivo

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Hola, gracias por compartir tu vivencia con tanta honestidad y valentía.

Entiendo que hablar de este tema te genere vergüenza y miedo, pero el hecho de que hoy, siendo adulto, seas capaz de reconocer lo que pasó, reflexionar críticamente y sentir la necesidad de repararlo, ya dice mucho de la persona que eres y de los valores que tienes en el presente.

Es importante diferenciar entre lo que ocurre en la etapa de la adolescencia —con curiosidad, impulsividad y falta de madurez— y las elecciones conscientes que hacemos como adultos. No eres el mismo chico de 12 o 14 años, y el que hoy te cuestiones con tanta profundidad muestra justamente tu deseo de hacer las cosas de otra manera, con respeto y cuidado hacia los demás.

Tu sentimiento de culpa puede convertirse en una oportunidad de crecimiento si lo trabajas con tu psicóloga. Te animo a seguir llevándolo a terapia, porque es un espacio seguro para elaborar el peso de esa culpa, resignificar tu historia y permitirte avanzar en tus relaciones con más confianza.

Respecto a tu pregunta de si mereces ser amado: la respuesta es sí. Todos tenemos derecho a aprender de nuestros errores, crecer y construir relaciones sanas. Que hoy quieras hacerlo de forma diferente es la mayor prueba de que has cambiado.

Si te cuesta comunicarte con el centro, quizá puedes hablar directamente con tu psicóloga en sesión o explorar con ella medios alternativos de contacto (email, mensajes). Sería muy importante que puedas compartir esto con ella, porque puede ayudarte a trabajar el miedo y los sentimientos de autoexclusión que hoy te acompañan.

No eres un monstruo. Eres alguien que está enfrentando su historia con honestidad y que merece encontrar un lugar desde el respeto y el amor.

Un saludo
Andrea

Andrea Duarte-Pires Psicólogo en Barcelona

13 respuestas

3 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

MYC, eres muy valiente al compartir algo tan íntimo y difícil.

Reconocer y poner en palabras este tipo de recuerdos y sentimientos requiere mucha honestidad contigo mismo, y eso ya habla de tu deseo de comprenderte y sanar.

Lo que cuentas sucedió en una etapa de curiosidad infantil y adolescente, donde la conciencia de los límites y el consentimiento aún no estaban completamente desarrollados. Hoy, con 27 años, tu capacidad de comprender lo que está bien o mal es totalmente distinta.

No eres la misma persona de 12 o 14 años que actuaba desde la inmadurez.

Reconocer ahora que aquello estuvo mal muestra un crecimiento ético y personal.

El sentimiento de culpa que sientes no te convierte en un monstruo, al contrario: significa que tu conciencia, tu empatía y tu sentido de respeto hacia los demás están activos. La culpa aparece como un recordatorio de que tienes valores claros hoy en día. El problema es que si la culpa se instala de manera excesiva, puede transformarse en vergüenza tóxica (“soy malo”) en lugar de culpa reparadora (“hice algo mal, pero puedo crecer y actuar distinto”).

En su momento pediste perdón y tu prima respondió con tranquilidad. Eso significa que para ella no quedó una herida. El hecho de que lo recuerdes más tú que ellas, muestra que lo que queda pendiente es tu propio perdón hacia ti mismo.

Tus actos pasados no definen tu identidad presente. Lo que realmente habla de ti es cómo eliges vivir hoy: el respeto, los límites, la forma en que quieres relacionarte con las mujeres. Si hoy tienes claro que jamás repetirías aquello y que valoras la igualdad y el consentimiento, eso es lo que verdaderamente importa en tus relaciones actuales.

Es comprensible que sientas que “no mereces” ser amado, porque te juzgas muy duramente. Pero merecer amor no significa haber tenido un pasado perfecto: significa estar dispuesto a amar con responsabilidad, respeto y cuidado.

Cuando aparezcan recuerdos, puede ayudarte, repetirte frases como: “Era un niño/adolescente, ahora soy un adulto distinto. Aprendí, cambié y respeto a las personas.”

También puedes escribir una carta de perdón a tu “yo adolescente”: reconoce su soledad, su inmadurez, sus errores, y ofrécele comprensión.

Es importante que trabajes la confianza en relaciones sanas: empieza poco a poco con la chica que te gusta, sin esconder tu miedo, pero sin que este miedo domine tu presente.

Si ves que el tema te sobrepasa, puedes siempre pedir ayuda a un profesional de la psicología para que te ayude a afrontar la situación.

MYC, lo que hiciste no lo puedes borrar, pero lo que haces hoy y lo que harás en el futuro sí está en tus manos.
Ya has demostrado conciencia, empatía y deseo de hacer las cosas bien. Eso es lo que te hace merecedor de amor, respeto y vínculos sanos.

Te deseo muchísima confianza y ánimo en este proceso. Piensa que estás demostrando mucha valentía al enfrentarlo, y eso es señal de que vas por el buen camino.

Muchísimo ánimo.

Un abrazo.

Marita Galafate Domínguez
Psicóloga Sanitaria
Terapia Presencial y Online

Marita Galafate Domínguez Psicólogo en Jerez de la Frontera

59 respuestas

532 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

25 AGO 2025

Hola, gracias por compartir tu experiencia con tanta sinceridad.
Entiendo la angustia que te genera recordar esos episodios del pasado y la dureza con la que hoy los juzgas.
Es importante enmarcar lo que cuentas: durante la infancia y la adolescencia es habitual que exista curiosidad sexual, conductas exploratorias y una comprensión aún inmadura de los límites. Lo que hoy, desde tu mirada adulta, identificas como inadecuado o dañino, en aquel momento formaba parte de un proceso de desarrollo en el que todavía no contabas con los recursos cognitivos y emocionales que tienes ahora.
Que hoy seas capaz de reconocerlo, reflexionar, sentir culpa y revisar lo ocurrido con mirada crítica habla de una evolución personal significativa. La diferencia está en que ahora tienes conciencia, valores y respeto hacia los demás, y eso marca la forma en la que eliges relacionarte.
Por otro lado, ya comprobaste que las personas implicadas no refieren haberse sentido dañadas, y que incluso aceptaron tus disculpas. Eso no invalida tu malestar, pero sí indica que no generaste un impacto traumático en ellas como temes.
Tu miedo actual (“¿merezco ser amado?”) refleja más una culpa que se ha quedado enquistada que una amenaza real en tu presente. Y aquí el trabajo terapéutico puede ayudarte: no se trata de negar lo que pasó, sino de integrar esa parte de tu historia para que deje de bloquear tu autoestima y tu capacidad de construir relaciones sanas.
Sí, puedes merecer ser querido. No eres el adolescente que fuiste: hoy eres un adulto consciente, con valores y con deseo genuino de respetar y cuidar a los demás.
Mi recomendación es que sigas trabajando con tu psicóloga estos sentimientos de culpa, quizá a través de un proceso de perdón hacia ti mismo y de reconciliación con tu historia. Pedir ayuda, como lo haces ahora, ya es un paso muy valioso.

Un saludo cordial.

Lolimar Rodríguez B. Psicólogo en Villarreal/Vila-Real

99 respuestas

76 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

Psicólogos especialistas en Terapias de adultos

Ver más psicólogos especializados en Terapias de adultos

Otras consultas sobre Terapias de adultos

Explica tu caso a nuestros psicólogos

Haz tu consulta de forma anónima y recibe orientación psicológica en 48h.

50 Es necesario escribir 12400 carácteres más

Tu pregunta y sus respuestas se publicarán en el portal. Este servicio es gratuito y no sustituye a una sesión de terapia.

Enviaremos tu consulta a expertos en el tema que te ofrecerán llevar tu caso personalmente.

El precio de la sesión de terapia no es gratuito y estará sujeto a las tarifas del profesional.

El precio de la sesión de terapia no es gratuito y estará sujeto a las tarifas del profesional.

Introduce un apodo para mantener tu anonimato

Tu consulta está siendo revisada

Te avisaremos por e-mail cuando esté publicada.

Si necesitas atención psicológica inmediata, puedes reservar una terapia en las próximas 72h y a un precio reducido de 40€.

Esta consulta ya existe

Por favor, utiliza el buscador para conocer la respuesta

psicólogos 12750

psicólogos

preguntas 12400

preguntas

respuestas 47350

respuestas