Hola, escribo porque últimamente me acuerdo mucho de las personas que abusaron de mí o me hicieron daño de alguna manera. Esto me pasa cada cierto tiempo. Tengo mucha sed de venganza y quiero hacerles daño uno a uno. Tengo este sentimiento desde hace unos 35 años, tal vez más. Pensé que con los años lo superaría, pero eso no ocurre. No quiero los típicos consejos de 'vive tu vida', 'ellos te tienen atrapado' o sobre problemas legales, solo busco abordar este sentimiento. Gracias.
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2 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 6 personas
Hola Alejandro,
Cuando este tipo de emoción lleva contigo tantos años, suele estar señalando heridas que no han podido cerrarse del todo.
Es importante entender que esa agresividad no aparece “porque sí”, sino que muchas veces es la forma en la que tu mente intenta procesar el daño que viviste.
La sensación de querer hacer daño a quienes te lo hicieron puede surgir como una búsqueda de equilibrio, de justicia emocional o como forma de recuperar el control frente a situaciones en las que te sentiste vulnerable o impotente (de pequeño).
Lo ideal sería, más que intentar eliminar ese sentimiento de golpe, suele ser más útil aprender a entenderlo y canalizarlo.
La terapia psicológica, y la cognitivo-conductual o centradas en el trauma, puede ayudarte a:
- Identificar qué recuerdos o pensamientos activan esa sed de venganza.
- Comprender qué necesidad emocional hay debajo (dolor, humillación, injusticia, abandono…).
- Trabajar formas más sanas de procesar esa rabia sin que te consuma ni te domine.
- Aprender a regular la intensidad emocional cuando aparece, para que no escale.
- Reconstruir una sensación de poder personal que no dependa de hacer daño a otros.
No se trata de justificar lo ocurrido, ni minimizarlo, sino de evitar que ese pasado siga teniendo tanto peso sobre tu presente.
Cuando estas emociones no se trabajan, tienden a repetirse en ciclos, como estás experimentando.
También puede ayudarte explorar formas de expresar esa agresividad de manera segura, como:
- Escribir lo que sientes sin filtro
- Actividad física intensa
- Técnicas guiadas donde se trabaja la rabia de forma controlada.
No eliminan el origen, pero sí reducen la presión acumulada.
Entender el origen concreto de esa rabia, desactivar los detonantes actuales y ayudarte a transformar esa energía en algo que no te desgaste tanto por dentro.
Muchas veces, cuando se ordena lo que sentimos, cambia también la forma en la que vivimos con ello.
Un abrazo.
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga Sanitaria
Terapia Online y Presencial
5 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola buenas tardes, Alejandro. Lo que describes habla de un dolor muy profundo que probablemente lleva muchos años sin poder elaborarse del todo. Cuando una persona ha vivido situaciones de abuso o daño importante, es frecuente que aparezcan pensamientos de rabia intensa, resentimiento o deseos de venganza, especialmente cuando se siente que aquello nunca fue reparado ni reconocido emocionalmente.
Más que intentar eliminar ese sentimiento a la fuerza, suele ser útil comprender qué función está teniendo para ti. Muchas veces la fantasía de venganza aparece ligada a la necesidad de recuperar poder, dignidad o justicia frente a experiencias donde uno se sintió indefenso. El problema es que, cuando esa emoción queda congelada durante tantos años, termina consumiendo mucho espacio interno y reactivándose una y otra vez.
No significa que seas una mala persona por sentirlo. Lo importante es poder explorar qué heridas siguen abiertas debajo de esa rabia y cómo expresar todo ese dolor de una manera que no te destruya a ti mismo. A veces detrás del odio sostenido hay tristeza, humillación, miedo o sensación de abandono que nunca pudieron procesarse con seguridad.
El hecho de que puedas ponerlo en palabras ya es importante, porque indica que una parte de ti está intentando entender lo que ocurre en lugar de actuar impulsivamente. Trabajar este tipo de emociones en un espacio terapéutico puede ayudarte no a olvidar, sino a que esos recuerdos dejen de tener tanto poder sobre tu presente.
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 3 personas
Lo primero: no es un tema menor. Ese tipo de rumiación con deseo de venganza tan sostenido en el tiempo suele estar muy ligado a experiencias traumáticas no resueltas. Si se aborda de forma superficial (“déjalo pasar”), no solo no mejora, sino que se cronifica más, como parece que ha ocurrido aquí. No me preocupa que sientas rabia o deseos de venganza; eso suele aparecer cuando alguien ha sido herido profundamente. Lo que sí veo es que esa parte de ti lleva décadas intentando resolver algo que no pudo en su momento. Si te parece, en lugar de intentar quitar esa sensación, podemos entender qué necesita realmente y ayudarte a cerrar eso de una forma que no te deje atrapado en ese bucle.
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir algo tan difícil y tan cargado de emociones. Que este sentimiento lleve contigo tantos años habla de que el daño que sufriste fue profundo y probablemente no pudo procesarse ni cerrarse en su momento.
La sed de venganza suele aparecer cuando hay dolor, impotencia y sensación de injusticia que nunca encontró salida. Es una emoción muy humana: una parte de ti quiere reparar, protegerte y recuperar el poder que sentiste que te quitaron. No significa que quieras convertirte en alguien violento; significa que hay una herida que sigue abierta.
Muchas veces lo que se mantiene durante décadas no es el recuerdo en sí, sino:
* La rabia no expresada.
* El dolor no validado.
* La sensación de que “nadie pagó por lo que pasó”.
* La parte de ti que quedó congelada en ese momento.
Esa parte sigue intentando resolver lo que entonces no pudo.
Trabajar este sentimiento no consiste en reprimirlo ni en obligarte a perdonar, sino en darle un lugar seguro donde poder existir sin que te domine. En terapia solemos trabajar:
* La rabia como emoción legítima y protectora.
* El duelo por lo que ocurrió y por lo que se perdió.
* La sensación de poder personal en el presente.
* Separar pasado y presente para que los recuerdos dejen de invadir.
Muchas personas descubren que, cuando la rabia se procesa de verdad, lo que aparece debajo es dolor y necesidad de reparación emocional.
No hay nada “mal” en que esto siga activo tras tantos años; solo indica que esa herida nunca tuvo espacio suficiente para cerrarse. Y sí es posible trabajarla de forma profunda y específica, más allá de los consejos superficiales que mencionas.
Buscar ayuda terapéutica centrada en trauma puede ser un paso muy valioso para empezar a transformar esa rabia en algo que no te consuma. No tienes que cargar con esto en soledad.
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Alejandro, este sentimiento de venganza, no viene solo, proviene de las experiencias en las que recibiste un daño importante. Aunque han pasado años de estas experiencias, no se ha cerrado tu herida psicológica y emocional, por esto continúan reproduciéndose.
¿Qué sucede? lo que sucede, es que de vez en cuando pasas por alguna experiencia actual, que, aunque te parezca imposible, te recuerda algo de lo que pasó,( puede ser cosas muy imperceptibles, o coses más evidentes, también pueden ser temporadas en las que sientes que te están dañando de alguna manera.) Esta experiencia, inconscientemente, reactiva tu dolor pasado y el sentimiento asociado a ella, la rabia y impotencia que posiblemente sentiste y se te renueva tu rabia y las ganes de devolver el daño causado.
Este sentimiento debe ser trabajado en terapia. De todos modos, veo que puedes no actuar la rabia, ni desplazarla hacia otras persones de tu alrededor, esto es muy importante y debes valorarlo. Porque sé, que es un gran esfuerzo emocional.
Lo que puedes hacer además de ir a terapia, es tratar de hacer relajación o meditación en el momento en que te aparezca el deseo de venganza, para ayudar a calmar el dolor al que te lleva. También tratar de identificar que es lo que te lo ha causado y abordarlo de forma asertiva , para sentir que no estas siendo dañado o detener el daño actual que renueva tus deseos de venganza. Estas cosas te aliviaran mucho. Aunque te recomiendo que hagas psicoterapia, te ayudara a sentirte mucho mejor, te lo aseguro..
Un abrazo
Irene Pons
Psicóloga psicoterapeuta
Un abrazo
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenos días Alejandro, cómo estás?
Gracias por compartir algo tan profundo y persistente en el tiempo. No es sencillo poner en palabras este tipo de vivencias, y el hecho de que lo hagas habla de una necesidad legítima de comprender lo que te ocurre.
Lo que describes —esa reaparición periódica de recuerdos asociados a personas que te dañaron, junto con una intensa sed de venganza— es una respuesta que, aunque dolorosa y difícil de sostener, tiene sentido dentro de la experiencia de haber sido herido. Cuando alguien atraviesa situaciones de abuso o daño significativo, especialmente si no han podido ser elaboradas o procesadas en su momento, es frecuente que queden “abiertas” internamente. No desaparecen con el paso del tiempo por sí solas, sino que tienden a reaparecer en forma de pensamientos intrusivos, emociones intensas o incluso fantasías de reparación, entre ellas la venganza.
La sed de venganza, en este contexto, puede entenderse como una expresión de algo más profundo: una necesidad de justicia, de recuperar el control, de validar el dolor vivido o de restaurar una sensación de dignidad que en su momento fue vulnerada. No necesariamente habla de quién eres como persona en esencia, sino de una parte de ti que sigue intentando encontrar una salida o un cierre a algo que quedó inconcluso.
Es importante también reconocer que estos sentimientos sostenidos durante tantos años pueden volverse agotadores y ocupar mucho espacio interno. No porque deban ser eliminados a la fuerza, sino porque probablemente están señalando que hay aspectos de esa historia que aún necesitan ser mirados con más profundidad, pero desde un lugar distinto al de la repetición del daño.
Abordar este tipo de emociones no implica negarlas ni sustituirlas por mensajes simplistas. Más bien se trata de poder acercarse a ellas con curiosidad y, poco a poco, con mayor capacidad de contención. En muchos casos, esto requiere un espacio terapéutico donde puedas explorar lo ocurrido, cómo te impactó, qué significados quedaron asociados y qué partes de ti siguen “ancladas” a esas experiencias. No se trata de justificar lo que pasó ni de perdonar si no lo sientes así, sino de trabajar en cómo eso sigue viviendo dentro de ti hoy.
También puede ser útil distinguir entre el impulso y la acción. Sentir deseos de hacer daño no es lo mismo que actuar en consecuencia. Poder observar ese impulso, reconocer cuándo aparece, cómo se intensifica y qué lo activa, es un primer paso importante para que no sea lo que dirija tu conducta.
Después de tantos años, no es extraño que hayas esperado que el tiempo por sí solo trajera alivio. Sin embargo, hay experiencias que necesitan algo más que tiempo: necesitan ser elaboradas de manera consciente, acompañada y respetuosa con tu propio ritmo.
Sería bueno que buscases un profesional que pidiera ayudarte. No porque haya algo “mal” en ti, sino porque has cargado durante mucho tiempo con algo que merece ser atendido con cuidado.
En caso de necesitarlo estaré encantada de ayudarte
Cuidate
Un abrazo
Amaya Marcos
Psicóloga general sanitaria M-31115
4 MAY 2026
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Hola Alejandro.
Encantada de saludarte.
Siento el daño que has podido recibir. Estos hechos fueron traumáticos para ti y es necesario procesarlos para manejar así esos sentimientos de venganza que tampoco te están dejando vivir tranquilo.
Lo que te recomiendo es trabajarlo con EMDR que es la técnica que más evidencia tiene en trauma.
Te deseo lo mejor,
Rocío
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Alejandro. Soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Lo que describes no es raro tras experiencias de daño mantenido.
La sed de venganza suele ser la forma que tiene la mente de intentar recuperar control, dignidad y justicia cuando eso no se pudo hacer en su momento. El problema es que, mantenida en el tiempo, se convierte en un bucle de activación: cuanto más lo piensas, más se intensifica.
Para abordarlo sin banalizarlo:
Diferencia emoción de acción: la rabia es válida; actuarla dañando no te va a dar cierre, solo mantiene el circuito.
Ponle forma concreta: ¿Qué te duele exactamente (humillación, impotencia, traición)? Nombrarlo reduce la intensidad difusa.
Descarga dirigida: escribir sin filtro lo que dirías a cada persona (sin enviarlo) o verbalizarlo en voz alta en un espacio seguro.
Interrupción del bucle: cuando aparezca la escena, identifícala (“esto es rabia/recuerdo”) y vuelve al presente con una acción breve (respiración, movimiento, tarea concreta).
Trabajo corporal: la rabia crónica se sostiene en el cuerpo; ejercicio intenso y breve ayuda a regularla.
Si lleva más 30 años, no es falta de voluntad; es un recuerdo emocional no procesado.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
Procesar el trauma sin reactivarte.
Transformar la rabia en límite y autocuidado, no en impulso.
Cerrar escenas pendientes (trabajo de exposición/narrativa).
Reducir la frecuencia e intensidad de las intrusiones.
Esto tiene salida, pero necesita un abordaje específico, no solo “pensarlo distinto”.
Un saludo.
Jesús Seijas. Psicoterapia presencial y online.
2 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Cuando uno ha sido víctima de abusos donde se sintió totalmente humillado, sintiendose pequeño sobretodo cuando uno no tenía los recursos necesarios para afrontarlo ( de niño) es normal que sientas esas ganas de vengarte cuando te das cuenta y sientes todo el dolor que te han hecho. El conectar uno des del dolor tambien puede conectar des del propio poder y querer devolverle todo el daño que te causaron. En ese caso ellos utilizaron su poder en hacerte daño y tu psique de alguna forma ha conectado poder con abuso de poder, que son cosas distintas. Entiendo tu herida y las ganas que tienes de abordar este sentimiento de venganza. Y tambien entiendo que te lo quieras dejar sentir, no frenandolo... Te invito a que lo puedas sentir, poder abrazar esta emoción junto con el dolor que te causaron. Una terapia de liberación emocional te puede ayudar a transitar este sentimiento de venganza y poder sentir que ya no eres ese niño que le hirieron, que lo puedes abrazar, protegerle, cuidarle... Sentir tu propio poder sin tener que aplastar, de hacer daño....Poderle dar salida en terapia de forma acompañada, resignificando todo lo ocurrido...liberarlo e integrarlo.
2 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Entiendo… Llevas más de tres décadas con esto dentro. Esos rostros vuelven, la rabia sube y el deseo de hacerles daño se siente tan vivo como el primer día. No se ha ido. Y debe ser agotador cargar con eso tanto tiempo.
Mírame un segundo. Ese impulso de venganza no te hace mala persona. Es lo que tu mente encontró para no sentirte tan indefenso. Te dio una ilusión de control cuando más lo necesitabas. Pero ahora te está costando la paz.
Lo que veo mucho en consulta es que ese fuego se mantiene porque el dolor original nunca terminó de procesarse. El cerebro se quedó “enganchado” ahí, repitiendo la misma película.
Vamos a trabajar esto de forma realista, ¿te parece?
La próxima vez que aparezcan, en vez de meterte en la fantasía, prueba esto: pon los pies en el suelo, respira lento y di en voz baja: «Otra vez estás aquí, viejo dolor. Te veo».
Solo nómbralo. No luches, no alimentes. Míralo como si fuera una ola que pasa. Muchas veces la intensidad baja solo con eso.
También podemos hacer algo más potente: escribirles esa carta sin filtro (todo lo que quisieras decirles o hacerles) y luego, en otra parte, contestarte a ti mismo: «¿Qué necesito yo realmente?». A menudo detrás de la venganza hay una necesidad de dignidad, de que se reconozca el daño, de recuperar el poder. Ahí es donde podemos empezar a dárselo tú a ti mismo.
2 MAY 2026
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Hola Alejandro. Si esas personas hacia las que tienes esos sentimientos te hicieron daño es normal tener deseos de venganza e incluso querer hacerles daño. Una cosa es lo que sientes y otra distinta que vayas hacerlo. Es habitual que las emociones que no pudieron expresarse en una situación de peligro se queden bloqueadas en el cuerpo, pidiendo salir de alguna forma. Te animo a que acudas a terapia para que te acompañen a liberar esas emociones de una forma reparadora. Espero haberte ayudado. Un saludo! Mar Suárez, psicóloga sanitaria.
2 MAY 2026
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Hola Alejandro,
lo que describes no es algo extraño cuando ha habido experiencias de abuso o daño importantes. Esa “sed de venganza” que aparece una y otra vez suele estar muy vinculada a algo que quedó sin elaborar: rabia acumulada, sensación de injusticia, de no haber podido defenderte o de que nadie reparó lo que pasó. En ese sentido, más que un problema en sí mismo, ese sentimiento habla de una parte tuya que sigue muy viva y que no ha encontrado todavía otra vía para expresarse.
También es importante entender que la intensidad y la persistencia (tantos años) indican que no se trata solo de recuerdos, sino de algo emocionalmente no cerrado. La mente vuelve ahí porque, de algún modo, sigue intentando resolverlo.
Trabajar esto no pasa por “quitarte” la rabia, sino por poder entenderla y darle un lugar distinto. Algunas claves que suelen ser útiles en terapia:
Poner palabras a lo que hay debajo de la venganza: muchas veces, además de rabia, hay dolor, humillación, impotencia o tristeza.
Dejar de sentirte atrapado en lo que te hicieron y poder notar que, aunque eso ocurrió, hoy no estás en el mismo lugar ni eres la misma persona.
Ir pasando de “no pude hacer nada” a “hoy sí puedo hacer algo con esto”, aunque ese “algo” no sea vengarte, sino entenderlo, colocarlo y que deje de arrastrarte.
Elaborar la herida, no negarla: cuando esto se puede trabajar en profundidad, la necesidad de venganza suele transformarse, no porque desaparezca sin más, sino porque pierde su función.
Dices que no quieres consejos típicos, y tiene sentido: esto no se resuelve con frases hechas. Es un proceso más profundo, y por lo que cuentas, probablemente te beneficiaría abordarlo en un espacio terapéutico donde puedas ir desgranando todo esto con calma y sin juicio.
2 MAY 2026
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Este sentimiento te acompaña desde hace mucho tiempo y te hace sentir mal.
Muchas veces es porque no has elaborado lo sucedido. Sígues atrapado allí, debido al daño que recibiste.
Cuando no se elabora no se avanza.
La venganza es lo que se te hace presente y debajo de la venganza hay otras emociones, como tristeza, soledad, decepción...
Darte cuenta de lo que sientes y poder expresarlo es el primer paso.
De qué manera te afecta en tu vida?
Como sería tu vida si está emoción desapareciera?
Qué has hecho hasta ahora para sentirte mejor?
Qué crees que te ayudaría?
Espero que estas preguntas te ayuden a reflexionar y buscar soluciones!
Gracias por compartir tu vivencia Alejandro.