Soy casada hace 5 años, ahora tenemos dos bebé, unos de 4 meses y otro de 2 años, estamos en peleas y discusiones constantes porque yo me dedique al cuidado de mis hijos, me retiré de trabajar y ahora las peleas son porque él dice que solo yo debo hacerme cargo de todos los oficios de la cocina, de la casa de tener su ropa y todo al día porque me quedo en casa según él sin hacer nada, que el rol de él es ser proveedor y pagar cuentas. Acepto que en la paternidad es excelente con sus hijos, pero conmigo siempre está la grosería y el despotismo por delante, solo ofensas diciendo que no hago nada, que no soy mujer de hogar, que no estaba lista para tener esposo e hijos, en fin, comentarios reiterativos de eso, la familia lo apoya con comentarios y soluciones de que yo debo responder como esposa, que si no sé mi rol y mis funciones las busque en internet y él se envalentona más y peor me trata. No sé qué hacer, yo estoy buscando cómo conectar con él porque no intimidad tenemos, solo los dos embarazos que he tenido, me culpa solo a mí que porque no lo trato con respeto, porque no lo atiendo, porque no le tengo la casa limpia, porque no le cocino a sus horas, en fin. Estoy agotada y subestimada porque siempre los comentarios es que por ser el sincero y decirme la verdad entonces soy yo quien se hace la víctima, pero que el simplemente me está diciendo lo que es, que no sirvo para hogar.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Mejor respuesta
4 AGO 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 10 personas
Hola Eri!!
Antes que nada, quiero agradecerte la confianza que has depositado al compartir una situación tan íntima y dolorosa. Lo que describes permite comprender que llevas mucho tiempo sosteniendo una carga muy elevada, tanto física como emocionalmente.
Actualmente te encuentras en una etapa vital especialmente exigente. Tienes dos hijos muy pequeños, uno de apenas cuatro meses y otro de dos años. Solo el cuidado de dos niños de estas edades supone un trabajo constante, con pocas oportunidades de descanso, recuperación física o autocuidado. Es frecuente que durante este periodo las parejas experimenten cambios importantes en su relación, pero lo que relatas va más allá del estrés propio de la crianza.
Percibo que existe un profundo sentimiento de infravaloración. Independientemente de si existen aspectos de la organización familiar que puedan mejorarse, ninguna persona necesita escuchar de forma repetida que "no sirve", que "no hace nada" o que "no está preparada para ser esposa o madre". Este tipo de mensajes terminan afectando seriamente a la autoestima y generan una sensación de incompetencia y culpa que puede hacer que la persona dude incluso de sus propios esfuerzos.
También observo que has asumido un cambio muy importante en tu identidad. Dejaste tu trabajo para dedicarte al cuidado de la familia. Ese cambio suele implicar renuncias económicas, personales, sociales y profesionales. Cuando esa dedicación no es reconocida por la pareja, es habitual que aparezcan sentimientos de vacío, soledad y desvalorización.
Resulta significativo que puedas reconocer aspectos positivos de tu marido, como su implicación con los hijos. Esto demuestra que tu visión no está basada únicamente en el enfado, sino que eres capaz de diferenciar aquellas áreas donde funciona adecuadamente de aquellas donde experimentas un gran sufrimiento. Sin embargo, ser un buen padre no elimina el impacto que puede tener un trato despectivo hacia la pareja. Una relación sana necesita que ambos miembros se sientan respetados, escuchados y valorados.
Otro aspecto importante es que parece haberse instaurado una visión muy rígida sobre los roles familiares. Tu marido interpreta que, al ser él el proveedor económico, toda la responsabilidad doméstica y del cuidado debe recaer sobre ti. Sin embargo, el trabajo doméstico y la crianza constituyen un trabajo real, continuo y con una elevada carga física y mental. El hecho de que no tenga remuneración económica no disminuye su valor.
Además, mencionas que la familia de él refuerza este discurso. Cuando una persona siente que, además de no ser comprendida por su pareja, tampoco encuentra apoyo en su entorno cercano, puede experimentar una gran sensación de aislamiento. Esto puede hacer que poco a poco deje de expresar sus necesidades por miedo a ser nuevamente invalidada.
En tu relato también aparece un deseo muy claro: tú quieres volver a conectar con él. No hablas desde el rechazo, sino desde la necesidad de recuperar la relación, la intimidad y el vínculo afectivo. Sin embargo, la conexión emocional difícilmente puede reconstruirse cuando una de las personas se siente constantemente criticada, juzgada o menospreciada. El afecto y la intimidad suelen deteriorarse cuando desaparece la seguridad emocional.
Es importante señalar que la responsabilidad del estado actual de la relación difícilmente puede recaer sobre una sola persona. En toda pareja existen responsabilidades compartidas. Cuando uno de los miembros asume toda la culpa y el otro toda la razón, la relación entra en una dinámica desigual que dificulta enormemente cualquier cambio.
Desde el punto de vista psicológico sería importante explorar cómo está afectando esta situación a tu bienestar emocional. Sería conveniente valorar la presencia de síntomas de ansiedad, tristeza, agotamiento, sobrecarga e incluso posibles síntomas relacionados con el posparto, ya que acabas de tener un bebé hace pocos meses y estás atravesando una etapa especialmente vulnerable.
En sesiones podríamos trabajar en varios aspectos:
Validar y reconstruir tu autoestima, diferenciando quién eres de los mensajes que has recibido.
Explorar la carga mental y emocional que supone la maternidad de dos niños pequeños.
Identificar patrones de comunicación que mantienen las discusiones.
Aprender estrategias de comunicación asertiva y establecimiento de límites respetuosos.
Diferenciar responsabilidad de culpabilidad.
Explorar tus necesidades emocionales y afectivas dentro de la relación.
Valorar si existen indicadores de maltrato psicológico, especialmente si las descalificaciones, humillaciones y el desprecio son persistentes.
Trabajar el autocuidado y la recuperación de espacios personales.
Si ambos estuvieran dispuestos, valorar la conveniencia de una terapia de pareja.
Quiero que sepas que el hecho de sentirte agotada no significa que seas una mala madre ni una mala esposa. Lo que estás viviendo supone una enorme carga para cualquier persona. Mereces que tu esfuerzo sea reconocido, que tus necesidades también tengan un lugar y que las diferencias puedan hablarse desde el respeto y no desde la descalificación.
No se trata de decidir quién trabaja más o quién tiene razón, sino de construir una relación donde ambos puedan sentirse compañeros y no adversarios. Una pareja sana no se sostiene únicamente por el reparto de funciones, sino por el respeto mutuo, el reconocimiento del esfuerzo del otro y la capacidad de afrontar juntos las dificultades. Independientemente de las decisiones que toméis en el futuro, el objetivo terapéutico será que puedas recuperar la confianza en tu propio valor, tomar decisiones desde la calma y no desde el miedo o la culpa.
Un saludo
Germán Navarro Sánchez
Psicólogo General Sanitario
5 AGO 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Eri.,
Leo con detenimiento todo lo que compartes y quiero agradecerte la confianza de abrir tu experiencia.
Lo primero que quiero decirte es que tu agotamiento tiene todo el sentido del mundo. Estar al cuidado de un bebé de 4 meses y de un niño de 2 años es, en sí mismo, un trabajo arduo, continuo y sumamente demandante física y emocionalmente. La maternidad en estas etapas tempranas requiere sostén, y vivirla en medio de descalificaciones, exigencias extremas y falta de apoyo genera un desgaste inmenso.
Es totalmente comprensible que te sientas incomprendida y sobrepasada cuando tus esfuerzos son invisibilizados y etiquetados como "no hacer nada". Escuchar repetidamente comentarios que minan tu autoestima y responsabilizarte por completo de la dinámica de la casa o de la relación no solo es injusto, sino que altera profundamente tu bienestar y tu salud mental.
Me parece un paso muy valioso y valiente que estés buscando ayuda psicológica para ti. La terapia puede ser un espacio seguro, neutral y libre de juicios para:
-Procesar el impacto que estas descalificaciones están teniendo en tu autoestima e identidad.
-Evaluar los límites que necesitas establecer para cuidar de ti misma y de tu salud mental.
-Comprender las dinámicas de tu relación y esclarecer qué es lo que tú realmente necesitas y deseas para tu vida.
Si quisieras trabajar conmigo ya sabes como contactarme.
4 AGO 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenas Eri, siento mucho lo que estás viviendo. La crianza de los hijos suele ser una etapa complicada en la vida y en la pareja. No sois la única pareja que tiene este tipo de problemáticas. Por supuesto, la crianza y gestión del hogar son tareas duras y muchas veces infravaloradas.
Aquí veo una parte que está fuera de tu control, que son las creencias de él sobre los roles de género y su rígida posición sobre cual es el papel de cada uno. En otras palabras, no puedes con dos conversaciones hacer que su opinión cambie por lo que estás contando.
Por otro lado está lo que si puedes hacer tu. Por un lado, tener claro cuales son los roles que quieres y puedes asumir (con esto me refiero a si quieres volver a trabajar, si prefieres cuidar a los hijos y la casa, si quieres un punto intermedio...). Una vez que lo sepas puedes empezar a conversar con él. Lo ideal sería estar en un ambiente calmado y que ambos tengáis disposición a hablar. La idea no es pelearse sino buscar soluciones juntos. Exponer lo que estas sintiendo, cómo quieres que sea el futuro del hogar y buscar juntos soluciones que ayuden a ambos como pareja. (Seguro que suena fácil aquí, pero puede ser complicado por la dinámica que tenéis interiorizada ambos actualmente).
La idea es encontrar algo que os ayude a ambos, así que podéis hacer una lluvia de ideas de todas las soluciones que se os ocurran (contratar a alguien que vaya a limpiar a la casa, fijar cuales son las tareas que son realistas con el cuidado de los hijos de por medio, intercambiar roles de quien va a trabajar y quien gestiona el cuidado, trabajar ambos y pedir ayuda a los abuelos, por ejemplo). La cosa es elegir una en conjunto y probar si es la solución que os sirve.
El no poder llevar todo adelante no te hace menos merecedora de cariño y amor. Eres una persona igualmente válida. Estos trabajos no están remunerados y son constantes, no tienen vacaciones. Por supuesto, si ves que todo esto te supera, te aconsejo que busques ayuda psicológica, para ti y para la pareja. Los especialistas en consulta podemos ayudaros mucho mejor, en lugar de dando consejos generales como estos, adaptándonos a vuestro caso y situaciones concretas y trabajando ambos puntos de vista.
Espero que todo vaya mejor y lo que necesites aquí estoy
Inma Muñoz
Psicóloga Sanitaria y Sexóloga
Online y Presencial (Trilum)
31 JUL 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Se nota que estás atravesando un momento de mucho desgaste y que, además de las exigencias propias de criar a un bebé de 4 meses y otro de 2 años, sentís que no encontrás comprensión ni reconocimiento por el esfuerzo que hacés cada día.
Desde mi enfoque de trabajo, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), hay algo importante para señalar: cuidar de dos niños tan pequeños es un trabajo que implica una enorme carga física y emocional. La idea de que "quedarse en casa es no hacer nada" no refleja la realidad de la crianza y puede generar sentimientos de culpa, insuficiencia y agotamiento, como los que describís.
También me preocupa la forma en que se están comunicando. Por lo que contás, las discusiones no parecen centrarse en cómo organizar las responsabilidades, sino que incluyen descalificaciones, críticas constantes y comentarios que afectan tu autoestima. Escuchar repetidamente que "no servís para el hogar" o que "no estabas preparada para ser esposa" puede tener un impacto muy negativo en tu bienestar emocional, independientemente de quién realice el aporte económico.
Por otro lado, mencionás que él es un buen padre con sus hijos, pero que con vos predominan la grosería y el despotismo. Es importante recordar que una relación de pareja saludable no solo implica cumplir determinados roles, sino también respeto mutuo, reconocimiento y la posibilidad de resolver los conflictos sin recurrir a la humillación o al menosprecio.
Si este fuera un caso que recibiera en consulta, trabajaría en fortalecer tu autoestima, ayudarte a identificar cuáles son tus necesidades dentro de la relación y desarrollar estrategias de comunicación más asertivas. También exploraría junto a ustedes cómo están distribuyendo las responsabilidades familiares, ya que la crianza y el funcionamiento del hogar son tareas compartidas, aunque uno de los miembros esté trabajando fuera de casa.
Quiero remarcar algo importante: que hoy estés agotada o que no puedas cumplir con todas las tareas que se esperan de vos no significa que seas una mala esposa o una mala madre. Estás atravesando una etapa particularmente demandante, y es esperable que necesites apoyo y corresponsabilidad.
Si ambos desean continuar con la relación, una terapia de pareja podría ser un espacio valioso para revisar estas dinámicas y construir acuerdos más saludables. Sin embargo, si las descalificaciones, el desprecio o el maltrato continúan, también será importante priorizar tu bienestar emocional y contar con una red de apoyo que te acompañe en este proceso.
Ninguna persona merece vivir sintiéndose constantemente desvalorizada. Una relación sana no se construye desde la crítica permanente, sino desde el respeto, la colaboración y el reconocimiento mutuo.
31 JUL 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Eri,
La etapa de la crianza de hijos tan pequeños suele ser uno de los momentos de mayor exigencia y estrés en una pareja. Es un periodo donde la fatiga acumulada y la reorganización de roles pueden desencadenar tensiones muy elevadas.
Sin profundizar en la dinámica concreta de vuestro hogar, sí es importante señalar algunos aspectos sobre el malestar que describes:
Independientemente de cómo se repartan las tareas o del desempeño de cada uno en el hogar, la comunicación basada en el desprecio, la desvalorización o la descalificación constante erosiona el vínculo. Sin un trato basado en el respeto mutuo y la seguridad emocional, es muy difícil que exista espacio para la intimidad o el acercamiento afectivo.
El cuidado continuo de dos niños pequeños implica una carga mental y física inmensa. Cuando el trabajo de cuidados no se reconoce o se percibe desde la exigencia unilateral, el agotamiento emocional se multiplica.
El desacuerdo en la convivencia y en los roles es habitual, pero la forma de gestionarlo no debería pasar por la invalidadación de la otra persona.
¿Qué se puede hacer desde aquí?
Más allá de quién tenga la razón en el reparto de tareas, lo prioritario ahora es tu bienestar emocional. Te sugeriría valorar un espacio de terapia individual donde poder expresar este agotamiento, clarificar tus necesidades y aprender a gestionar la comunicación y los límites en el hogar.
Si ambos tenéis la disposición de revisar la dinámica y mejorar la convivencia, una terapia de pareja sería el marco adecuado para evaluar con objetividad la corresponsabilidad, la comunicación y el respeto recíproco.
Te envío un saludo cordial y mucho ánimo