Hola.. tengo un problema y me da vergüenza admitirlo pero ya me está suponiendo un problema en mi relación. En todas mis relaciones de pareja he sido muy insegura, estoy obsesionada con que mi pareja mira a otras mujeres.. me lo niega y se enfada pero es que yo lo veo con mis ojos o me lo imagino ya no lo sé.. al negármelo tanto ya no sé ni qué pensar. El pobre va por la calle evitando mirar a otras mujeres por no tener un problema conmigo pero me da igual . Dejo de hacer planes que me encantaría hacer con el por culpa de mi miedo a que mire a otras, como por ejemplo ir a algún concierto, a tomar una copa de noche etc.. pero es que tampoco quiero quedar con mis amigas por que me da miedo ver que las mira o cualquier detalle que me moleste. También me pasa cuando vemos la tele.. es un problema que ya me cansa y me trae muchos problemas en mi día a día. De pequeña crecí viendo en mi casa a mi madre serle infiel a mi padre y aun así él la perdonó.. después mi madre siempre le decía en todos sitios que él miraba a otras mujeres y tenían unas broncas flipantes, el caso es que era verdad por que hasta yo me daba cuenta.. no se si tendrá que ver esto algo pero bueno.. gracias y espero alguna respuesta que pueda ayudarme.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Mejor respuesta
23 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 10 personas
Gracias por abrirte y compartir algo tan delicado, porque se nota cuánto lo estás sufriendo. Lo que estás viviendo no es solo una preocupación pasajera, sino algo que te está afectando en tu día a día, y que lleva tiempo dentro de ti. Esa inseguridad no nace en el presente únicamente, parece que arrastra ecos del pasado, de lo que viste y viviste en tu infancia. Aunque eres consciente de que tu pareja intenta tener cuidado, de que incluso evita situaciones para no molestarte, hay una sensación que te atrapa y no te deja estar en paz. Como si una parte de ti siguiera buscando señales de amenaza incluso cuando todo está en calma. Y eso no es porque quieras sabotear nada, sino porque tu historia te ha enseñado a estar en guardia, a protegerte incluso cuando no hace falta. Y eso cansa, desgasta, y duele.
Lo que cuentas sobre lo vivido en casa cuando eras pequeña es algo que deja huella, y no es raro que ahora te cueste diferenciar lo que ocurre de verdad de lo que temes que ocurra. Ver esas discusiones, esas traiciones, esas desconfianzas tan marcadas, tiene un impacto muy profundo. Parece que ahora esa experiencia se ha quedado dentro de ti, encendida como una alarma que suena incluso cuando no hay fuego. Y claro que duele, porque no quieres vivir así, porque estás deseando confiar, disfrutar de tu pareja, hacer planes… y sin embargo, hay algo más fuerte que te paraliza. Reconocerlo, decirlo en voz alta como acabas de hacer, es un paso inmenso. Significa que no te conformas, que no quieres seguir atrapada en eso, y que dentro de ti hay una parte que está pidiendo ayuda y alivio. Se puede trabajar, de verdad. Y no estás sola en ello.
Un fuerte abrazo Luz,
Gabinete de Psicología Aparicio y Peredo
23 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, ante todo muchas gracias por tener la valentía de compartir tu experiencia.
La situación que describes podría ser abordada y resuelta conociendo mejor cómo funciona tu problema y evaluando todo aquello que estás llevando a cabo para intentar sufrir menos ante el contexto que describes.
Sería conveniente abordar tus propias inseguridades y a su vez, evaluar y tratar el componente de duda constante con respecto a la actitud de tu pareja, distinguiendo tu percepción sobre su actitud de los hechos objetivos que pueda haber y que están alimentando tu desconfianza. Saludos!
23 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
¡Hola!
Gracias por compartir esto con tanta honestidad. Hablar de algo que te da vergüenza ya es un paso valiente, y dice mucho de tu deseo de entenderte y mejorar. Lo que estás viviendo no es raro, pero sí es muy doloroso: sentir esa inseguridad constante, el miedo a perder a la persona que quieres, los pensamientos intrusivos que no se apagan… puede llegar a desgastar muchísimo, no solo la relación de pareja, sino también tu propia autoestima y bienestar.
Lo que cuentas parece estar muy relacionado con una herida emocional del pasado que ha dejado una huella profunda. Crecer viendo relaciones marcadas por la infidelidad, la desconfianza y los reproches genera muchas veces una forma de amar con miedo, donde se confunde mirar con deslealtad, y donde incluso disfrutar se vuelve un riesgo.
Pero esto no te define como persona, ni te condena a vivir así. Lo que te ocurre tiene sentido, y lo más importante: puede trabajarse en terapia.
Aquí algunas claves que podrían ayudarte a empezar:
- Tus pensamientos no son hechos. Que algo pase por tu mente no significa que sea cierto. El cerebro muchas veces genera imágenes o interpretaciones desde el miedo y la historia pasada, no desde el presente real.
- La desconfianza puede ser una forma de protección. Muchas veces, cuando tememos ser heridos, nos adelantamos al dolor imaginando lo peor. Pero esto no protege: solo crea más sufrimiento.
- Puedes aprender a identificar y cuestionar estos pensamientos. La terapia cognitivo-conductual, o enfoques basados en trauma y apego, pueden ayudarte a transformar ese patrón de inseguridad por uno más seguro y amable contigo misma.
- Tu historia tiene un peso, pero no tiene la última palabra. Lo que viviste en casa explica muchas cosas, pero hoy puedes elegir un camino distinto.
Si ya estás notando que esto afecta a tu día a día, que condiciona tu vida social, tus planes e incluso tu alegría, es un momento ideal para pedir ayuda. No estás sola, y merece la pena construir un vínculo en el que puedas sentirte segura sin tener que controlar todo.
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenas tardes Luz,
En primer lugar, muchas gracias por compartir esta situación que puede ser bastante complicada para ti. Lo que sientes es totalmente válido y que puede venir originado de algunos miedos o inseguridad que han provocado situaciones del pasado.
A veces, estos miedos nos conlleva focalizarnos en aquello que puede ser un peligro, por ejemplo, como tu pareja puede mirar a otras mujeres y ahí en ocasiones se intensifican los sentimientos.
Es muy valiente reconocer esto que te sucede y es el primer paso para poder trabajar en ti misma sobre esto, siendo importante también el acompañamiento de tu pareja hacía ti.
Por ello, es necesario empezar un proceso terapéutico y si lo necesitas te puedes poner en contacto conmigo.
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, Luz, primero que nada agradecerte que compartas con nosotros tú malestar y por lo que estás pasando y has pasado. Creo que un poco de ayuda para fortalecer tu seguridad y autoestima sería clave para afrontar este tipo de situaciones, así como profundizar y entender situaciones del pasado. Si necesitas ayuda, me gustaría ayudarte a mejorar tu vida en todo lo posible. El primer paso ya lo estás dando!
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Luuuuuuz
Primero quiero decirte que es muy valiente de tu parte reconocer cómo esto te está afectando y cómo está impactando en tu vida diaria y en tu relación. Que lo puedas ver y decir ya es un gran paso.
Por lo que contás, es evidente que hay una parte tuya que reconoce que esta inseguridad no tiene tanto que ver con tu pareja en sí, sino con algo más profundo, más interno. Desde la psicología sabemos que nuestras primeras experiencias —sobre todo aquellas que vivimos en la infancia y que nos marcan emocionalmente— funcionan como “lentes” a través de los cuales interpretamos lo que nos pasa en el presente.
Si creciste en un entorno donde la desconfianza, los celos y la infidelidad eran parte del día a día, es muy comprensible que ahora tu mente esté en alerta, buscando señales aunque no las haya. No porque no confíes en tu pareja actual, sino porque hay una parte tuya que aprendió a protegerse anticipando el daño. Y eso no es algo que se elige, es algo que el psiquismo construye como mecanismo de defensa.
La buena noticia es que hoy podés empezar a trabajar eso. Esta relación, que vos misma reconocés como valiosa, puede ser una oportunidad para mirar hacia adentro y sanar heridas que vienen de mucho antes. No se trata de forzarte a cambiar de golpe ni de culparte por sentir lo que sentís, sino de acompañarte en un proceso de autoconocimiento que te permita vivir con más calma y confianza.
Con ayuda terapéutica, vas a poder entender mejor qué activa estos miedos, cómo se sostienen y cómo empezar a responder de una manera más conectada con el presente y no desde lo que dolió en el pasado. Porque merecés vivir tus vínculos desde la libertad, no desde el miedo.
Espero que esto que te comparto te haya servido. Te envío un abrazo fuerte :)
Rosaura Fernández Roget
Psicóloga General Sanitaria
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Luuuuuuz, gracias por compartir algo tan íntimo y tan difícil de poner en palabras. No es fácil reconocer que algo nos hace sufrir y aún más complicado cuando sentimos vergüenza por ello. Es muy valiente por tu parte dar este paso, y eso ya dice mucho, de tu deseo de estar mejor y de cuidar tu relación.
Lo que describes, ese malestar constante y la sensación de estar atrapada en tus propios pensamientos, puede llegar a ser realmente desgastante, no solo para ti sino también para la pareja. Es muy importante que sepas que no estás sola: muchas personas arrastran inseguridades que, aunque no lo parezca, tienen raíces profundas, muchas veces conectadas con lo vivido en la infancia. Ver a tus padres en una dinámica de celos, infidelidad y desconfianza probablemente dejó una huella que hoy se manifiesta en tu forma de relacionarte.
No se trata de que estés exagerando o de que “te lo estés inventando”, sino de que tu mente intenta anticiparse al dolor o al abandono, aunque eso signifique imaginar cosas o interpretar señales de forma distorsionada. Lo paradójico es que, al intentar protegerte, acabas provocando mucho malestar y alejamiento, incluso dejando de hacer cosas que disfrutarías.
Es muy positivo que ya te estés dando cuenta de que esto se ha convertido en un problema. El primer paso es dejar de culpabilizarte y comenzar a trabajar en entender de dónde vienen esas emociones. Es fundamental aprender a reconocer los pensamientos obsesivos sin dejar que tomen el control, y comenzar a reconstruir poco a poco la confianza, empezando por la confianza en ti misma.
En estos casos, la ayuda psicológica puede ser de gran utilidad, especialmente si se trabaja desde un enfoque que tenga en cuenta la historia personal, las creencias aprendidas sobre las relaciones y las estrategias para regular las emociones. Como bien dices, esto ya está interfiriendo en tu vida y en tu felicidad, así que merece la pena tratarlo con profundidad. Y es algo que vemos normalmente en consulta, tranquila.
Mucho ánimo, confía en que puedes salir de este bucle con el acompañamiento adecuado.
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, te agradezco que hayas compartido esta dificultad. Efectivamente, tienes una importante y, como dices, decisivo problema que incide en tus relaciones afectivas. Hay un pasaje que me llama la atención y que te propongo que reflexiones: indicas sobre la infidelidad de tu madre con otros hombres, quizá en un intento de cruzar las historias, al indicar que tu pareja también lo podría ser contigo. Pero me surge una reflexión: y si en vez de ser cruzado es lineal; esto es ¿tu serle infiel a tu pareja a través de la identificación con tu madre?. Otro dato quizá revelador es que igualmente quien ve a esas otras mujeres no solo es tu pareja (cuestión que tampoco sabemos cual es su mirada hacia ellas) sino tu misma. Te propongo que puedas reflexionar sobre ello, es importante. Y, por supuesto, creo que te vendría bien iniciar un proceso terapéutico. Aprovecha las oportunidades que te brinda la terapia online.
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 5 personas
Buenos días!
Gracias por atreverte a compartir algo tan íntimo. No es fácil poner en palabras lo que una siente cuando hay vergüenza y miedo de por medio, pero ya el hecho de que lo hayas hecho aquí muestra una parte de ti que quiere sanar y mejorar. Y eso es valiosísimo.
Lo que describes es un patrón muy doloroso y desgastante, tanto para ti como para tu pareja. Y aunque ahora te parezca que no tiene solución, sí la tiene. Lo primero que quiero decirte es que no estás loca ni eres "demasiado", como muchas personas en esta situación temen. Lo que estás viviendo tiene sentido si miramos tu historia. Creciste en un entorno donde el amor y la desconfianza iban de la mano. Aprendiste, sin quererlo, que quien ama también puede traicionar, y que estar alerta es la forma de protegerse del dolor. Esa "hipervigilancia", ese miedo constante, son mecanismos que en su momento te sirvieron para adaptarte a tu entorno, pero que ahora están interfiriendo en tu vida adulta.
La inseguridad que sientes no es tu enemiga, es una señal de que hay heridas abiertas que merecen ser escuchadas y tratadas con cuidado. Es probable que estés atrapada en un bucle de pensamientos intrusivos que te hacen sufrir mucho y que, aunque no quieras, te empujan a controlar para sentirte más segura. Pero la seguridad emocional no llega cuando todo está bajo control, sino cuando dentro de ti construyes un espacio seguro, más allá de lo que haga o no haga el otro.
Ser consciente de todo esto ya es el primer paso. El siguiente es pedir ayuda profesional. Una terapia centrada en la gestión de la ansiedad, la autoestima y el apego (especialmente el apego ansioso) puede ayudarte muchísimo. También es importante que en el proceso puedas separar lo que ocurre hoy en tu relación de lo que ocurrió en tu infancia: no estás condenada a repetir esa historia.
Tu relación no tiene por qué acabarse, pero sí necesita que tú te cuides, y que aprendas a poner límites a tu mente cuando se deja arrastrar por el miedo. Con trabajo, es posible. Y mereces vivir el amor sin miedo.
22 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, Luz.
Gracias por animarte a compartir algo tan íntimo .. No es fácil reconocer este tipo de vivencias, sobre todo cuando se experimentan con vergüenza o miedo a ser juzgada. Y sin embargo, es un primer paso muy valiente hacia el cambio.
Lo que describes —la sensación de obsesión, la inseguridad, el malestar físico y emocional cuando tu pareja mira a otras mujeres— es algo que viven muchas personas, y no tiene que ver con ser “demasiado celosa” o “débil”, sino con heridas profundas vinculadas a la autoestima, la historia personal y a veces, experiencias pasadas de rechazo, abandono o comparación.
Cuando sentimos que no somos suficientes o que podríamos ser reemplazadas fácilmente, el sistema emocional se activa como si estuviera en peligro. Y ese malestar se traduce en pensamientos obsesivos, control, o incluso asco, como mencionas. Pero en el fondo, lo que hay es miedo: miedo a no ser elegida, vista, valorada.
Lo más importante es que no estás sola y que esto tiene salida.
Te animo a iniciar un proceso terapéutico donde puedas mirar más profundamente qué hay debajo de esta inseguridad: ¿Qué creencias sobre ti misma se activan en esos momentos? ¿Qué parte de ti necesita protección, validación o cuidado?
Trabajar estas heridas no solo puede aliviar el malestar que hoy estás sintiendo, sino también ayudarte a construir relaciones más seguras, libres y amorosas.
Un abrazo,
Andrea Duarte-Pires
Psicóloga · Cente Psicologic Padua