Hola mis hijos se han tocado varias veces sus partes íntimas y lo descubrí hable con ellos pero ayer lo volví a descubrí y ya el varón tiene 14 y la niña 10 que puedo hacer y el dice que no sabe porq lo hace o realmente no me quiere contar a mi necesito ayuda eso no es normal entre hermanos que puedo hacer
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Mejor respuesta
21 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 17 personas
Hola Nena,
Tu preocupación, tu miedo y tu confusión, son muy comprensibles, ya que lo que estás viviendo es muy duro para cualquier madre, y recuerda, no significa que hayas fallado ni que seas una mala madre.
El comportamiento sexual entre hermanos, especialmente con estas edades (14 y 10 años), no se considera ya una conducta exploratoria normal. La diferencia de edad y de desarrollo hace que sea una situación que necesita atención profesional seria y rápida.
Lo primero que quiero transmitirte es calma. El pánico, los gritos o las amenazas no ayudan y pueden cerrar completamente la comunicación, sobre todo con el mayor, que probablemente siente vergüenza, miedo o confusión y por eso dice que “No sabe por qué lo hace”.
Muchas veces sí lo sabe, pero no puede o no se atreve a decirlo.
Sería importante:
1)- Ofrecerles protección inmediata y límites claros.
Debes asegurar que no vuelvan a darse estas situaciones.
Esto implica supervisión, evitar que estén solos en espacios íntimos, y establecer normas firmes pero tranquilas.
No es castigar, es proteger.
2)- Hablar con cada uno por separado.
No juntos. Con un tono muy calmado.
Transmiteles mensajes como, por ejemplo:
- “No estás en problemas, pero esto no puede volver a ocurrir y necesito entender qué está pasando para ayudarte”.
Debes evitar interrogatorios y presiones.
A veces la información fluye poco a poco.
3)- No debes asumir intenciones sexuales adultas.
En algunos casos hay curiosidad mal gestionada, en otros repetición de conductas vistas, y en otros puede haber exposición previa a contenidos sexuales o incluso experiencias inadecuadas externas. Por todo ello, es importante, no sacar conclusiones sin evaluar.
4)- Busca ayuda profesional especializada cuanto antes.
Esto no es algo que debas gestionar solo en casa.
Un psicólogo infantil-juvenil con experiencia en conductas sexuales problemáticas entre menores debe evaluar la situación.
Es para entender el origen y prevenir daños emocionales futuros en los dos.
5)- Cuidar especialmente a la niña de 10 años.
Debes asegurarte de que se sienta segura, escuchada y protegida.
Sin cargarla de culpa ni de miedo. Explícale, con palabras sencillas, que su cuerpo es suyo y que ningún hermano ni nadie puede tocarla de esa manera.
6)- Evita hablar de esto delante de otras personas o familiares.
La exposición, el señalamiento o el escándalo pueden generar más daño psicológico que el propio hecho.
7)- Debes estar atenta y observar si hay cambios de conducta: ansiedad, aislamiento, problemas de sueño, agresividad, tristeza, miedo.
Esta información es también importante para el profesional.
Nena, no debes olvidar que pedir ayuda es la decisión correcta.
Esto tiene solución si se aborda de forma adecuada, temprana y con apoyo profesional.
Ignorarlo o solo regañar sí sería peligroso.
Estás haciendo lo correcto al buscar orientación.
Es una situación compleja, pero con intervención adecuada se puede proteger a ambos hijos y ayudarlos a desarrollarse de forma sana.
Te mando muchísimo ánimo, mucha fuerza y serenidad para afrontar este momento.
Un abrazo.
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga General Sanitaria
Terapia Presencial y Online
8 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Entiendo tu preocupación, y haces bien en buscar ayuda. A esas edades, especialmente con la diferencia entre un adolescente de 14 años y una niña de 10, es importante tomar la situación en serio y actuar con calma, pero con claridad.
No conviene reaccionar desde el grito, la vergüenza o el castigo extremo, porque eso puede hacer que se escondan más o que aparezca más culpa y confusión. Pero tampoco es algo que deba minimizarse o dejarse pasar.
Hay algo importante: muchas veces los menores no saben explicar por qué hacen determinadas conductas sexuales. Puede haber curiosidad, impulsividad, búsqueda de sensaciones, exposición previa a contenido sexual o falta de comprensión de límites y consentimiento.
Ahora mismo lo prioritario es:
-Marcar límites muy claros.
-Evitar situaciones donde puedan quedarse solos en intimidad.
-Hablar con ambos por separado, desde calma y sin humillar.
-Valorar ayuda psicológica especializada cuanto antes.
También sería importante explorar:
-Si ha habido exposición a pornografía.
-Si alguno ha vivido o visto conductas sexuales inapropiadas.
-Cómo están emocionalmente ambos.
Otra cosa importante: que tu hijo diga “no sé por qué lo hago” no necesariamente significa que quiera ocultarte algo grave. A veces realmente no entienden bien el impulso o les cuesta hablar por vergüenza.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
-Entender qué está ocurriendo realmente.
-Abordar la situación sin generar más daño emocional.
-Enseñar límites y educación afectivo-sexual adecuada.
-Proteger el bienestar emocional de ambos hijos y el tuyo.
Lo imprescindible ahora es intervenir con calma, firmeza y ayuda profesional, no desde el pánico ni desde la culpa.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
21 MAR 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Lo que has descubierto genera mucho impacto y es lógico que te preocupe y te desborde, pero es importante abordarlo con calma y sin reaccionar desde el susto, porque la forma en que intervengas ahora va a marcar mucho cómo se reorganiza la situación. No es un comportamiento que debamos normalizar entre hermanos de esas edades, pero tampoco significa automáticamente que haya algo “irremediable” o perverso; suele indicar falta de límites claros, curiosidad sexual mal canalizada y, a veces, ausencia de supervisión o educación afectivo-sexual adecuada. A los 14 y 10 años ya hay una asimetría importante de desarrollo, y ahí el foco no es tanto “por qué lo hacen” como establecer de manera firme que ese tipo de contacto no es adecuado ni permitido entre ellos. Es clave que transmitas un límite claro, sin humillar ni culpabilizar, pero sí con mucha firmeza: entre hermanos no hay contacto sexual. Cuando uno de los dos dice que “no sabe por qué lo hace”, muchas veces no es que no lo sepa, sino que no tiene herramientas para explicarlo o siente vergüenza, por eso es mejor no presionarle a que dé una explicación inmediata, sino abrir un espacio donde pueda hablar sin sentirse juzgado. Al mismo tiempo, es importante reorganizar el contexto: aumentar la supervisión, evitar que estén a solas en situaciones donde esto pueda repetirse y marcar normas claras de intimidad y privacidad en casa. También conviene explorar con cuidado si han estado expuestos a contenidos sexuales, pornografía o dinámicas que hayan podido influir, porque hoy en día esto tiene mucho peso en la conducta. Tu papel no es solo cortar la conducta, sino ayudarles a entender los límites del cuerpo, el consentimiento y el respeto, adaptado a su edad. Es muy recomendable que esto no lo gestiones sola y que acudáis a un profesional que pueda valorar la situación en profundidad, porque hay que diferenciar entre exploración desajustada y posibles indicadores de algo más. Intervenir a tiempo suele tener muy buen pronóstico. Lo más importante ahora es que te posiciones como una figura firme y segura, no como alguien desbordado o asustado. Tu reacción puede ayudarles a reorganizar esto de manera saludable. No estás llegando tarde, estás justo en el momento en el que se puede intervenir bien.
16 FEB 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Si me siento con tus palabras y escucho lo que traes…
Siento mucha angustia en ti. Miedo, desconcierto, quizá también culpa por no saber cómo manejar algo que te supera. Y quiero empezar diciéndote que buscar ayuda ya es un acto de cuidado hacia tus hijos.
Lo que está ocurriendo te inquieta porque rompe tu idea de lo que es “normal” entre hermanos. Y es comprensible. Cuando vemos algo que no entendemos en nuestros hijos, el corazón se acelera y la mente se llena de preguntas.
Antes que nada, sería importante acercarte a cada uno desde la calma, no desde el juicio ni el miedo. Los niños y adolescentes suelen cerrarse cuando perciben acusación o alarma excesiva. Si tu hijo dice que “no sabe por qué lo hace”, puede que realmente no tenga palabras para entender sus impulsos. A los 14 años el despertar sexual es intenso y a veces confuso. Eso no justifica la conducta, pero ayuda a comprender que puede haber más desorientación que maldad.
Con tu hija, lo esencial es que se sienta segura y libre para expresar cómo vive ella la situación. Sin preguntas que sugieran respuestas, solo ofreciéndole un espacio donde pueda hablar si lo necesita.
Yo escucho en ti una madre que quiere proteger, no castigar. Y desde ese lugar es más fácil actuar con firmeza y cuidado a la vez. Tal vez ahora lo más importante sea asegurar límites claros entre ellos, sin dramatizar, y buscar acompañamiento profesional que pueda orientarte con serenidad.
No estás sola en esto. No significa que hayas fallado como madre. Significa que ha surgido algo que necesita ser comprendido y acompañado con responsabilidad.
12 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, encantada de saludarte.
Lo que cuentas es algo preocupante que necesita de acción.
Lo que te recomiendo es que contactes con un psicólogo clínico infantil de tu zona y que hables de forma separada con cada uno de ellos.
Para que se abran es importante que hables con ellos sin juzgar, solo con curiosidad. Y todo lo que obtengas lo compartas con el psicólogo.
Te deseo lo mejor,
un saludo,
Rocío
12 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir una situación tan delicada, Nena. Entendemos tu preocupación.
Cuando existen conductas sexuales entre hermanos con diferencia de edad, especialmente cuando uno de ellos ya es adolescente, no se considera una exploración infantil normal y es importante intervenir.
Lo más recomendable es:
• Establecer límites claros y firmes para que estas conductas no vuelvan a repetirse.
• Asegurar la protección y el bienestar emocional de ambos menores, especialmente de la menor.
• Evitar el castigo o la culpabilización, ya que no ayudan a comprender ni a resolver la situación.
• Solicitar ayuda psicológica especializada cuanto antes, para valorar qué está ocurriendo y orientar adecuadamente a la familia.
Buscar apoyo profesional en estos casos es una forma responsable de cuidar a tus hijos y prevenir posibles consecuencias emocionales a largo plazo.
Un/a psicólogo/a especializado/a puede ayudarte a abordar esta situación con claridad, contención y respeto hacia todos los miembros de la familia.
12 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Entiendo perfectamente tu preocupación; es una situación que puede generar mucha alarma, pero es importante abordarla sin culpabilizar y de una manera informada y segura para ambos menores.
Lo primero que quiero transmitirte es que cuando dos menores se tocan entre sí, no siempre implica algo patológico, pero sí requiere una valoración cuidadosa, sobre todo por la diferencia de edad y porque se repite. A esta edad (14 y 10 años) ya no hablamos de exploración infantil, sino de conductas que sí necesitan ser revisadas para garantizar que ambos estén seguros, no haya coerción y comprendan los límites corporales.
Qué puedes hacer ahora
1. Mantener la calma y evitar reacciones muy duras o de castigo.
Si sienten vergüenza o miedo, es más probable que oculten información importante.
2. Hablar con cada uno por separado.
De forma tranquila, breve y clara. Algunas preguntas útiles:
“¿Cómo te sentiste en ese momento?”
“¿Esto pasó porque alguien lo pidió o lo propuso?”
“¿Hubo algo que no te gustara o te incomodara?”
“¿Sabes que el cuerpo tiene límites y que no es adecuado tocar las partes íntimas de otra persona, ni siquiera entre hermanos?”
Aquí no buscamos culpables, sino entender si hubo consentimiento, presión, curiosidad o desconocimiento.
3. Explicar con claridad las normas de cuidado corporal.
Con mensajes así:
“Las partes íntimas nadie las toca y tú tampoco tocas las de otra persona, aunque sea de tu familia”.
“Si alguna vez pasa algo que no entiendes o que te incomoda, siempre puedes contármelo. No te voy a regañar”.
“Si tienes curiosidad sobre tu cuerpo, puedo ayudarte o buscamos información juntos”.
4. Observar si hay señales de alarma:
Repetición de la conducta pese a haber puesto límites.
Gran diferencia de poder o madurez (en este caso, existe).
Secretos entre ellos sobre lo ocurrido.
Culpabilidad intensa, miedo o cambios bruscos en el comportamiento.
Que alguno diga que no quería, que le daba vergüenza o que lo hacía para que el otro no se enfadara.
Si aparece alguno de estos puntos, es muy recomendable que un profesional valore la situación con más detalle. No implica necesariamente un abuso, pero sí que necesitan orientación.
5. No asumir que el niño “no quiere contarte” por mala intención.
A los 14 años pueden sentir una mezcla de vergüenza, miedo a decepcionarte y desconocimiento real de por qué actúan así.
TE RECOMIENDO PEDIR CITA, ESTO REQUIERE DE ATENCIÓN PROFESIONAL y estamos aquí para ayudarte.
12 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola;
Es comprensible tu preocupación por tus hijos de 14 y 10 años que se han tocado repetidamente las partes íntimas. Aunque la exploración sexual entre hermanos puede ser normal si es breve y mutua, la diferencia de edad, la recurrencia y la reticencia del mayor sugieren evaluar si es abuso o dinámica inapropiada.
Pasos clave:
Habla por separado sin juzgar, separa sus espacios y supervisa su tiempo juntos. Inicia educación afectivo-sexual sobre límites y consentimiento.
Acción inmediata:
Consulta urgentemente a un psicólogo infantil o llama al teléfono ANAR (900 20 20 10) para evaluación profesional; no lo manejes sola para evitar traumas. Intervención temprana protege a ambos.
11 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola es importante que como adulta referente de tu hijo e hija te involucres y preguntes a ambos lo que está ocurriendo. Muchas familias niegan o no hacen visible este tipo de situaciones. Hay que trabajar con las causas, a nivel individual y el contexto familiar. Es importante que consulte a un profesional de la salud mental a pedir asesoramiento y quizás sea necesario terapia familiar.
11 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenos días,
Lo que estás describiendo es una situación que necesita ser atendida de forma seria y sin demora. A los 14 años, un adolescente ya cuenta con una comprensión y un desarrollo sexual muy superiores a los de una niña de 10, y por eso este tipo de comportamientos no pueden considerarse parte de una exploración normal entre hermanos ni algo que vaya a resolverse solo con una conversación. Aunque tu hijo no actúe con intención de hacer daño, la diferencia de edad y madurez hace necesario intervenir cuanto antes.
Es muy importante que un profesional especializado valore la situación lo antes posible, no porque haya que culpar a nadie, sino porque, si no se aborda ahora, puede generar efectos emocionales significativos en la niña y también en el adolescente. Un especialista podrá ayudarte a entender si ha habido presión, si la niña ha podido sentirse confundida o desbordada, y cómo acompañar a ambos de manera segura.
Sé que enfrentarse a esto es difícil y puede remover muchas emociones, pero estás dando un paso fundamental al no restarle importancia. Ahora lo esencial es proteger el bienestar de tus hijos y contar con apoyo profesional para manejarlo de la forma adecuada.
11 DIC 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenos días,
Lo que está ocurriendo entre tus hijos requiere atención inmediata. A los 14 años, un menor ya tiene un nivel de desarrollo físico, emocional y sexual muy superior al de una niña de 10. Esa diferencia de edad y madurez significa que estas conductas pueden considerarse un posible abuso, incluso aunque él diga que no sabe por qué lo hace o no haya intención de hacer daño. Es fundamental aclarar qué tipo de conductas sexuales están sucediendo, porque cualquier forma de contacto íntimo entre hermanos, y más con esta diferencia de edad, no es adecuada y no debe repetirse.
Es importante que hables con cada uno por separado, desde la calma, pero con total claridad. Necesitas saber si ha habido tocamientos, desnudez, contacto con genitales o situaciones que hayan hecho sentir incómoda a la niña. Pregunta con suavidad si en algún momento se sintieron confundidos, presionados o si no querían continuar. Escuchar sin juzgar es clave para que puedan contarte la verdad.
También es esencial observar señales de posible abuso: cambios bruscos de comportamiento, miedo, vergüenza, evitación entre ellos, nerviosismo o dificultad para explicar lo que pasa. Mientras se aclara la situación, es necesario establecer límites muy estrictos en casa: no deben quedar solos en espacios privados, y cada uno debe tener su propia privacidad para cambiarse o ir al baño.
En este punto, lo más recomendable es buscar ayuda profesional. Un psicólogo infantil o un equipo especializado podrá valorar la situación, determinar si ha habido abuso, guiarte en cómo proteger emocionalmente a la niña y evaluar si el niño de 14 necesita intervención específica. Esto no es un castigo, sino una medida para garantizar la seguridad y el bienestar de ambos.
Sé que es una situación dura y que puede generar miedo o culpa, pero estás actuando bien al tomarlo en serio y buscar orientación. No estás sola. Esto se puede manejar mejor con apoyo profesional y pasos claros. Estoy aquí para ayudarte en lo que necesites.