Buenos días.
En fechas recientes acudí junto a la que era mi pareja a una terapia de pareja. Desde la primera sesión (fueron 5) sentí que el profesional estaba demasiado inclinado por la versión que daba mi pareja del problema que teníamos, a veces sentía que estaba en la terapia de mi ex pareja y no de la pareja. Se daban situaciones rocambolescas, llegando a mencionar el terapeuta frases en las en empleaba las mismas palabras que mi ex pareja había empleado con anterioridad en casa. En problemas es que al final hemos terminado, pero mi sorpresa es que ella sigue acudiendo al mismo terapeuta para "llevar mejor la separación" El problema que tengo es que creo que este terapeuta está utilizando información obtenida sobre mí en sesiones privadas conmigo e incluso ha llegado a comentar a mi ex pareja una conversación privada por WhatsApp que tuve con el terapeuta una vez terminada la terapia de pareja, informando a mi ex pareja de lo que yo comenté en esa conversación.
Eso es legal, es ético?
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Mejor respuesta
18 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 18 personas
Hola Javier,
Es perfectamente comprensible la incomodidad y la sensación de injusticia que puedes estar viviendo.
Cuando uno acude a una terapia de pareja, lo hace esperando un espacio neutral, confidencial y seguro donde ambas partes sean escuchadas sin sesgos.
Por lo que describes, parece que el profesional no ha mantenido una postura imparcial ni ha respetado del todo los principios éticos que deben regir una intervención terapéutica.
- Es importante que sepas que el profesional tiene la obligación ética y legal de mantener la confidencialidad de todo lo que se comparte durante las sesiones, tanto conjuntas como individuales, salvo que exista una causa de fuerza mayor (por ejemplo, riesgo para la vida de alguien).
- Además, si después de la ruptura uno de los miembros de la pareja decide continuar con el mismo profesional para un proceso individual, el terapeuta debe tener un cuidado extremo para no vulnerar la confianza del otro miembro ni utilizar información obtenida durante las sesiones de pareja.
Si realmente el terapeuta ha compartido información privada tuya o detalles de una conversación posterior por WhatsApp, eso constituye una falta grave a la ética profesional, e incluso podría tener consecuencias legales.
Para ayudarte a afrontar esta situación, podrías:
- Tomar nota de todo lo ocurrido, anotando fechas, frases o hechos concretos que te hagan sospechar de la vulneración de tu confidencialidad. Si tienes mensajes o pruebas, guárdalos.
- Contactar directamente con el profesional, enviándole un mensaje o solicitar una breve reunión para expresar con serenidad tu preocupación por la posible ruptura de la confidencialidad y la falta de neutralidad. A veces, una conversación directa puede aclarar malentendidos o al menos dejar constancia de tu postura.
- Solicitar por escrito la eliminación de tus datos personales y de tus comunicaciones privadas. Si ya no mantienes una relación terapéutica con él, tienes derecho a que no conserve ni utilice tu información.
- Y si finalmente no se resuelve la situación, puedes valorar presentar una queja formal, al comité de ética y deontología del colegio l de psicólogos, donde analizan la situación con detalle y pueden ayudarte.
Lo que te ha ocurrido, puede generarte sentimientos de traición o desconfianza.
Si lo necesitas, busca otro profesional, independiente y sin vínculo con tu expareja, para ayudarte procesar lo ocurrido, entenderlo y seguir adelante.
Javier, lamento mucho que te hayas visto en esta situación. +
No mereces sentirte expuesto ni juzgado en un espacio que debía ser seguro.
Recuerda que lo que ocurrió no representa a la mayoría de los profesionales, y que aún puedes encontrar un profesional que te ayude desde la ética, la empatía y el respeto.
Te mando mucho ánimo y serenidad para gestionar este momento.
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga Sanitaria
Terapia Presencial y Online
25 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
ChatGPT ha detto:
Gracias por compartir tu experiencia. Es comprensible que te sientas inquieto y vulnerado: cuando alguien acude a terapia de pareja, deposita en ese espacio una gran cantidad de información íntima, confiando en que el profesional mantendrá una postura neutral y respetará la confidencialidad de ambos. Cuando esa sensación de neutralidad se rompe, se genera desconfianza y una sensación muy profunda de exposición.
Desde una mirada cognitivo-sistémica, en la terapia de pareja el profesional debe cuidar especialmente el equilibrio del sistema relacional, evitando alianzas, juicios o interpretaciones que coloquen a uno de los miembros en posición de poder sobre el otro. En el momento en que el terapeuta continúa trabajando con uno de los dos después de la ruptura, se produce un cambio de encuadre que requiere consentimiento y claridad previa: el profesional está obligado a informar al otro miembro de la pareja y, sobre todo, a mantener la confidencialidad absoluta de cualquier dato compartido durante el proceso conjunto.
Si efectivamente se ha transmitido información privada o mensajes personales, eso no solo sería una falta ética grave, sino también una vulneración del Código Deontológico del Psicólogo en España, que protege el deber de secreto profesional y la obligación de preservar la intimidad del paciente.
Te recomiendo que, si lo consideras necesario, te pongas en contacto con el Colegio Oficial de Psicología de tu comunidad autónoma y solicites orientación. Ellos te explicarán cómo presentar una queja o reclamación formal para que se valore si ha existido mala praxis o violación del deber de confidencialidad.
Más allá del trámite institucional, también puede ayudarte iniciar un espacio terapéutico nuevo, con un profesional distinto, donde puedas elaborar la sensación de traición y pérdida de confianza que ha dejado esta experiencia. Recuperar la seguridad en la figura del terapeuta y volver a sentirte en un entorno protegido es fundamental para seguir trabajando en ti y en tu bienestar emocional.
20 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Javier, entiendo perfectamente la inquietud y la molestia que puedes sentir. Cuando alguien acude a terapia, lo hace esperando un lugar de confianza y vulnerabilidad, con la esperanza de ser escuchado desde la neutralidad y así debería ser. Sentir que ese espacio pudo haberse inclinado o que tu información personal se compartió sin tu consentimiento es algo que remueve profundamente y puede generar una sensación de injusticia e indefensión.
Es importante aclarar que, en terapia, la confidencialidad es un principio ético fundamental. Lo que una persona comparte en un espacio terapéutico no puede ser trasladado a otra parte, ni comentado con terceros, salvo en casos muy específicos y siempre con autorización. Mucho menos se debe compartir información privada obtenida fuera de sesión, como una conversación personal.
Dicho esto, hay algo que debes tener muy presente: lo que comentas no es lo habitual ni lo que debería ocurrir en una consulta profesional. Si realmente se han compartido tus palabras o experiencias sin tu permiso, estaríamos ante una conducta poco ética, incluso denunciable dependiendo del caso.
Más allá de eso, también es comprensible que te haya dolido sentir que el espacio, en lugar de ser para ambos, parecía inclinarse hacia un lado. En terapia de pareja, puede suceder que alguno de los dos perciba favoritismos, y eso ya es, de por sí, una señal de que el proceso no estaba resultando seguro para ti.
Quizá ahora lo más importante no sea tanto lo que ocurrió con ese terapeuta, sino cómo puedes cuidarte tú y cerrar ese capítulo con claridad. Si lo necesitas, puedes solicitar por escrito al profesional que no se utilice ni comparta ninguna información tuya, y si consideras que ha habido una falta ética grave, existe la opción de elevar una queja al colegio profesional correspondiente.
Si en algún momento decides retomar tu propio proceso con otro profesional, es posible reconstruir esa confianza, desde un espacio seguro y realmente neutral. Y eso puede ayudarte a cerrar no solo la relación, sino también lo que te dejó esta experiencia.
Un abrazo,
Inma Muñoz
Psicóloga Sanitaria y Sexóloga
Online y presencial (Trilum)
19 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenos días Javier,
Toda información que facilitas al terapeuta es confidencial y no debe ser compartida sin tu permiso, es parte del código ético del psicólogo. Solo en los casos donde se pueda ver afectada tu integridad física, la de los demás o se cometan delitos, en ese supuesto si puede romperse la confidencialidad, avisando al paciente previamente, para asegurar su protección o la de los demás.
Incluso en alguna situación donde se ha solicitado un informe pericial para un juicio, no se podrá compartir la información obtenida en terapia de pareja sin la autorización de ambos miembros.
Si necesitas más información, seguro que si te diriges al colegio de psicólogos de tu localidad te puedan facilitar asesorar al respecto.
Espero haberte ayudado.
Saludos,
Sara Colom
19 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Javier buenos días
Siento mucho que hayas tenido que pasar por una experiencia tal como esa. Esa forma de actuar es poco profesional no estes en duda.
Un buen profesional no se tiene que decantar por ninguno en especial sino intentar ayudar a la pareja en conjunto. Puede que sea algo personal del profesional que lo ha llevado al terreno de la terapia sin haber sanado antes su mundo interno por lo que es poco ético.
Un cordial saludo
Tamara García
17 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir tu experiencia Javier. Entiendo perfectamente la confusión, el malestar y la sensación de injusticia que puedes estar sintiendo. Vivir una separación ya es un proceso emocionalmente intenso, y más aún si hay dudas sobre la neutralidad o confidencialidad del acompañamiento terapéutico.
En terapia de pareja, uno de los principios fundamentales es la imparcialidad del terapeuta, así como el respeto absoluto por la confidencialidad individual. Aunque es común que después de una ruptura cada persona continúe su proceso terapéutico de forma individual, lo adecuado éticamente es que lo hagan con profesionales distintos, para evitar conflictos de interés o posibles interferencias.
Además, cualquier información compartida en una sesión individual o por canales privados (como WhatsApp) no debería ser transmitida a la otra parte sin tu consentimiento explícito. Si eso ha sucedido, no solo estaría cruzando un límite ético importante, sino que podría tener implicaciones legales, dependiendo del contexto y la jurisdicción.
Es totalmente legítimo que te sientas vulnerado si percibes que tu intimidad no ha sido protegida. Te recomendaría que, si lo necesitas, puedas expresarlo directamente al profesional en cuestión, o incluso que lo consultes con el colegio oficial de psicólogos de tu comunidad para que te orienten mejor según el caso.
Y si estás en un momento emocional difícil por todo esto, quiero decirte que mereces un espacio terapéutico seguro, neutral y que te ayude a cuidarte, no a generar más confusión o dolor.
Un abrazo,
Estrella
17 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 2 personas
Hola, gracias por compartir lo que estás viviendo. Entiendo que la situación te genere mucha incomodidad e incluso desconfianza. Es completamente válido sentirte así si percibes que el espacio terapéutico no fue neutral o que se rompió la confidencialidad.
La terapia debería ser siempre un lugar seguro, donde puedas expresarte sin temor a que tu información sea utilizada fuera de ese contexto. Si lo que mencionas ocurrió que el terapeuta compartió datos privados contigo a tu ex pareja o usó información sin tu consentimiento, eso no sería ético y podría incluso vulnerar el código deontológico que rige la práctica profesional de la psicología.
En los procesos de pareja, el terapeuta debe mantener una postura equilibrada y respetar la privacidad de ambos, especialmente cuando hay comunicaciones individuales o fuera de sesión.
Quiero que sepas que tus emociones son totalmente legítimas. Sentir decepción, molestia o desconfianza en esta circunstancia es una reacción natural. Cuidar tus límites y buscar espacios donde te sientas realmente escuchado y respetado es un paso importante para tu bienestar.
17 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenos días,
Muchas gracias por compartir tu experiencia y entiendo que debes de estar muy molesto con esta circunstancia. Desde luego, una de las principales cuestiones es que cuando llevas un proceso terapéutico privado con una persona, no sería recomendable realizar la terapia de pareja con esa persona, ya que, se pueden producir sesgos o interferencias con el proceso privado. Por ello, es mejor empezar la terapia de pareja con un terapeuta a parte.
Por otro lado, desde luego que no se puede utilizar la información privada para sacarla en terapia de pareja y mucho menos para mencionarselo a la otra parte de la pareja a no ser que sea algo que pueda poner en peligro a la otra persona, lo cual, deduzco que no es el caso.
17 OCT 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 3 personas
Buenos días,
No es sencillo sentir que un espacio que debería ser neutral y seguro se percibe de otra forma. La terapia de pareja es un proceso delicado, donde ambas personas necesitan sentir que pueden expresarse sin temor a juicios ni a la pérdida de confidencialidad.
De acuerdo con los principios éticos de la psicología, el profesional debe mantener una posición equilibrada y preservar la confidencialidad de todo lo que se comparte en el contexto terapéutico. Si en algún momento una de las partes percibe que esto no se está cumpliendo, es comprensible que surja malestar o desconfianza.
En situaciones así, puede ser útil buscar otro profesional que te acompañe individualmente para elaborar lo vivido y resolver las dudas o sensaciones que han quedado abiertas. A veces, tener un espacio propio ayuda a recuperar la serenidad y poner en orden lo que ha sucedido.
Cuidar la confianza en los procesos terapéuticos es esencial, y mereces sentirte respetado y seguro en cualquier acompañamiento psicológico.