El problema se genera por que la nena duerme con la madre. Yo no vivo con mi pareja. Los fines de semana la nena viene y se queda a dormir en la cama que comparte conmigo (yo a veces me voy) cuando vuelvo, me molesta por que ella comienza a llorar ya que yo ocupo la misma cama ( eso me hace poner muy incomoda). Y se asocia el malestar a mi presencia. Se lo planteo a mi pareja y se enojo. No me siento respetada. No tengo intimidad en esa cama.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Mejor respuesta
9 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 11 personas
Hola Silvilopez,
Lo que estás viviendo no tiene solo que ver solo con “dormir en una cama”, sino con sentirte desplazada, no tenida en cuenta y asociado al malestar dentro de un espacio que debería representar intimidad, pareja y conexión emocional. Es muy normal, que esto te genere tristeza, frustración e incluso inseguridad dentro de la relación.
También es importante entender que la niña no actúa necesariamente “contra ti”. A los 10 años, cuando un niño está muy acostumbrado a dormir con uno de sus padres, puede vivir cualquier cambio como una amenaza a su seguridad emocional.
El llanto probablemente expresa apego, costumbre y dificultad para adaptarse, no rechazo personal hacia ti, pero eso no significa que tú tengas que resignarte a sentirte incómoda o invisibilizada.
El verdadero conflicto aquí parece estar en cómo tu pareja está gestionando los límites y las necesidades de todos:
- Tú necesitas sentir respeto, espacio e intimidad con tu pareja.
- Y al mismo tiempo, él probablemente siente culpa, protección o dificultad para poner límites a su hija.
El problema aparece cuando tus necesidades quedan anuladas o cuando expresar cómo te sientes provoca enfado en lugar de diálogo.
Es importante que puedas hablar con él desde lo emocional y no desde la crítica a la niña. Por ejemplo, explicándole "Cómo te sientes", por ejemplo:
- “No me siento cómoda cuando tengo que irme de la cama.”
- “Necesito sentir que también hay un espacio para nuestra relación y para mí.”
- “Entiendo que tu hija necesite adaptación, pero yo también necesito sentirme incluida y respetada.”
No se trata de competir con una niña, sino de construir un equilibrio sano entre parentalidad y pareja.
Esto implica que los adultos sean quienes organicen los límites, no que la situación se mantenga únicamente para evitar el llanto o el conflicto inmediato.
Tambien es importante tener en cuenta que, a largo plazo, fomentar cierta autonomía para dormir también suele ser beneficioso para los niños, siempre desde un proceso gradual, seguro y acompañado emocionalmente, no desde la imposición brusca.
La reacción de enfado de tu pareja puede indicar que este tema le toca emocionalmente más de lo que parece, por distintos motivos: culpa, miedo a hacer sufrir a su hija, dificultad para tolerar el conflicto… Pero esto no invalida lo que tú sientes, tus necesidades afectivas y de intimidad dentro de la relación, que también importan.
Un abrazo y muchísimo ánimo.
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga Sanitaria
Terapia Online y Presencial
5 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola buenas tardes, Silvilopez. Entiendo que esta situación te esté generando incomodidad y malestar. No parece que el problema seas tú, sino la dinámica que se ha creado alrededor del sueño y los espacios compartidos. Es normal que te sientas desplazada o poco tenida en cuenta si percibes que no hay un lugar claro para ti dentro de la relación y de la convivencia en esos momentos.
La reacción de la niña también puede estar relacionada con el hábito de dormir con su madre y con los cambios que eso implica, no necesariamente con un rechazo hacia ti como persona. Sin embargo, tus necesidades emocionales y de intimidad también son importantes y merecen ser escuchadas sin enfados ni invalidaciones.
Sería positivo poder hablar con tu pareja desde la calma, no solo sobre la cama en sí, sino sobre cómo os estáis organizando como pareja y qué lugar ocupa cada uno dentro de la relación. Buscar acuerdos progresivos y respetuosos para todos puede ayudar mucho.
5 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Silvia, lo que cuentas es realmente incomodo y te limita la intimidad de tu pareja ciertamente.
A los niños les gusta estar en la cama con los padres, se sienten más cerca de ellos y más tranquilos. Los padres lo promueven al principio para estar más cerca del bebe y más tarde el niño lo pide insistentemente o de facto. A determinadas edades los niños pasan temporadas que padecen terrores nocturnos y tienen tendencia a desear dormir con sus padres porque tienen miedo, o se inquietan por alguna cosa y así se sienten más protegidos. Eso a menudo acaba convirtiéndose en un hábito. Sobre todo, cuando además también duerme con su madre habitualmente
En tu caso, creo que se juntan también otros elementos a considerar y es que la niña en realidad quiere a su papa para ella sola, y claro pues se enfada cuando tu vienes, y llorando consigue que te vayas.
Creo que tu pareja quizas, también disfruta de dormir con su hija y por eso se resiste a decirle que debe dormir en su cama. Es su fin de semana y desea estar junto a su hijita.
A esta edad la niña puede entender que, aunque desea estar con el padre, ya es mayor y puede dormir en su cama. Su papa puede explicarle que tiene una pareja y que su pareja también desea estar con su papa.
El padre puede iniciar un proceso de negociación con su hija, con objeto de ir abandonando esta costumbre cuando este en casa.
Puede proponer estar juntos un tiempo y luego volver a su habitación el resto de la noche.
También puede repartir los días del fin de semana o cualquier otra cosa similar para que vaya abandonando el hábito.
También en ocasiones pueden compartir los tres, un tiempo para leer cuentos, cantar jugar a algo por tiempo limitado
Puede recompensarla realizando actividades con ella a solas en ocasiones, y los tres más habitualmente. Este aspecto compensaría la necesidad de la niña de estar a solas con su papa. Y el padre también sentiría mas cerca a su hija en estos casos.
Poco a poco la niña irá aceptando que ha de compartir el papa con la pareja y aceptando su participación. Que su pareja no va a quitarle a su papa y que este va a continuar queriéndola mucho como siempre.
En tu caso, Silvia, seria interesante hacer alguna actividad con la niña y tener una participación activa en actividades como la lectura de cuentos, ir al parque y jugar a algo, lo que sea para que la niña vaya acercándose a ti y no te vea como rival del papa o de la mama.
Intenta hablar con tu pareja y explicarle que es más saludable que la niña vaya acostumbrándose a estar en su habitación y que vaya poco a poco incorporándote a las actividades lúdicas y cotidianas sin recelo, ni miedo de perderlo.
Ya ves que no es algo fácil, ni rápido, pero se puede solucionar si los dos estáis de acuerdo y en una misma dirección.
5 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Silvi, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Aquí hay dos planos que se están mezclando:
-Necesidad de la niña: está acostumbrada a dormir con su madre → cambio de contexto → llora. No es rechazo hacia ti, es desregulación por rutina.
-Necesidad tuya: intimidad y respeto en la relación.
El conflicto aparece porque no hay un acuerdo claro de funcionamiento.
Qué hacer:
-Separar espacios: la cama de pareja no debería ser el lugar de transición de la niña.
Propuesta concreta a tu pareja:
-Rutina progresiva para que la niña duerma en su espacio (acompañamiento, no ruptura brusca)
-Horarios definidos (ej. duerme con él al inicio y luego se la lleva a su cama)
Nombrar tu necesidad sin atacar: “Entiendo a tu hija, pero necesito un espacio de intimidad contigo. Así como está ahora, no me siento cómoda”.
Clave importante: si tu pareja solo protege la necesidad de la niña y desatiende la tuya, el problema ya no es la niña, es la falta de equilibrio en la relación.
Idea central: no es elegir entre la niña o tú; es organizar la convivencia para que ambas necesidades tengan lugar.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
-Comunicar límites sin generar confrontación.
-Integrar el rol de pareja en un contexto con hijos.
-Manejar la incomodidad sin personalizar la reacción de la niña.
-Construir acuerdos estables en la relación.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo. Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
5 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenos días Silvi
Cómo estás?
Muchas gracias por tu consulta y por compartir una situación tan delicada
Es comprensible que esta situación te genere incomodidad, malestar e incluso sensación de falta de respeto. Estás intentando encontrar tu lugar dentro de una dinámica familiar que ya está establecida, y eso no siempre es sencillo, especialmente cuando hay una niña pequeña involucrada y hábitos de sueño que vienen de tiempo atrás.
Por un lado, es importante tener en cuenta que, para muchos niños, dormir con uno de sus progenitores es una fuente de seguridad emocional. No es algo negativo en sí mismo, pero sí puede generar dificultades cuando aparecen cambios, como la presencia de otra persona en ese espacio que para la niña es tan significativo. Su reacción —llorar cuando te incorporas a la cama— probablemente no sea un rechazo hacia ti como persona, sino una expresión de incomodidad ante una alteración en su rutina o en su sensación de seguridad.
Ahora bien, eso no invalida en absoluto lo que tú sientes. Es completamente legítimo que necesites intimidad, descanso y sentirte respetada dentro de la relación. La cama no es solo un lugar físico, también representa un espacio de conexión de pareja, y cuando eso se ve limitado de forma constante, puede generar frustración y distancia emocional.
Aquí hay varios aspectos importantes a trabajar:
La comunicación con tu pareja: es clave poder expresar cómo te sientes sin que eso se convierta en un conflicto. No se trata de señalar culpables, sino de compartir necesidades. Por ejemplo, podrías hablar desde el “yo siento” en lugar del “tú haces”, para facilitar una conversación más abierta.
Los acuerdos de convivencia: aunque no vivan juntos, es importante definir ciertos límites y espacios. ¿Hay posibilidad de que progresivamente la niña tenga su propio espacio para dormir? ¿Se pueden establecer momentos de intimidad para la pareja?
La validación emocional: es importante que tu pareja pueda reconocer tu malestar, así como tú también puedes intentar comprender la necesidad emocional de la niña. No es una competencia, sino un equilibrio que requiere tiempo y ajustes.
Tu propio bienestar: si una situación te hace sentir incómoda de forma repetida, es importante no normalizarlo ni minimizarlo. Tus necesidades también cuentan y merecen ser atendidas.
Este tipo de situaciones suelen requerir paciencia y diálogo continuo. No hay soluciones inmediatas, pero sí caminos posibles cuando ambas partes están dispuestas a escucharse y a construir acuerdos que incluyan a todos.
Si sientes que la conversación con tu pareja se vuelve difícil o que el tema genera conflicto constante, podría ser muy útil contar con un espacio terapéutico (individual o de pareja) donde puedan abordar esto con acompañamiento profesional.
En caso de necesitarlo estaré encantada de ayudarte
Cuidate mucho
Un abrazo
Amaya Marcos
Psicóloga general sanitaria M-31115
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 6 personas
Hola Silvilopez!!
Lo que estás viviendo no es un detalle menor ni una ‘incomodidad sin importancia’. Tiene que ver con algo muy básico en una relación: el lugar que ocupas tú dentro del vínculo y cómo se cuidan los espacios compartidos.
Por un lado, hay una situación concreta: la niña duerme con su madre y, cuando está con vosotros, también ocupa la cama que compartís. Eso, en sí mismo, no es necesariamente un problema grave, especialmente si hablamos de una niña pequeña o de una dinámica previa ya instalada. El punto importante no es solo lo que ocurre, sino cómo te impacta a ti y cómo está siendo gestionado dentro de la pareja.
Lo que aparece en tu relato no es solo incomodidad física, sino algo más profundo: te sientes desplazada, incómoda en un espacio que debería ser también tuyo, y además percibes que tu presencia genera malestar en la niña, lo cual te coloca en una posición muy difícil. Es como si, al intentar ocupar tu lugar, algo se tensara y terminaras sintiéndote fuera de sitio o incluso culpable por estar ahí.
A eso se suma otro elemento importante: cuando lo hablas con tu pareja, él se enoja. Y ahí el conflicto deja de ser solo sobre la cama o la niña, y pasa a ser sobre cómo se están escuchando (o no) tus necesidades dentro de la relación. Porque no estás planteando un capricho, estás expresando una necesidad legítima de intimidad, de comodidad y de pertenencia en ese espacio.
También es comprensible que esta situación toque algo más profundo: la sensación de no ser priorizada o de no tener un lugar claro dentro del sistema que ya existe entre tu pareja y su hija. Y aquí hay que ser muy cuidadosos, porque no se trata de competir con la niña ni de desplazarla, sino de construir un equilibrio donde tú también tengas un espacio reconocido.
Desde fuera, parece que hay una dinámica ya establecida entre padre e hija que no ha sido revisada al incorporarte tú. Y cuando una pareja se forma, especialmente cuando hay hijos, es necesario reorganizar espacios, roles y límites, porque lo que funcionaba antes puede dejar de ser suficiente.
Tu incomodidad no es el problema en sí. Más bien está señalando que hay algo que necesita ser ajustado en la dinámica de la pareja. Y si eso no se puede hablar sin que aparezca enojo o invalidación, entonces el foco también está en cómo se están comunicando.
Quizá una forma diferente de abordarlo con él no sea desde el momento de tensión (cuando ya estás incómoda), sino en un espacio más tranquilo, poniendo el acento no en la niña sino en ti. Algo como: ‘No es que me moleste tu hija, lo que me pasa es que no estoy encontrando mi lugar cuando estoy contigo, especialmente en algo tan íntimo como la cama. Necesito que podamos pensar juntos cómo hacer espacio para los tres sin que yo tenga que desaparecer o sentirme incómoda’.
Porque ahora mismo la solución que aparece es que tú te retires (te vas de la cama, te incomodas, te callas), y eso a largo plazo genera desgaste y resentimiento.
También sería importante abrir la conversación sobre qué tipo de intimidad quieren como pareja. Si no conviven, los momentos que comparten tienen aún más peso, y la cama no es solo un lugar para dormir: es un espacio de conexión, de descanso y de vínculo. Si eso no está cuidado, es lógico que te sientas desplazada.
Esto no va de imponer un cambio inmediato, sino de poder negociar una nueva forma de organización: quizá establecer momentos donde la niña duerma en su propio espacio, o buscar alternativas que no impliquen que tú pierdas completamente tu lugar.
Lo importante es que no te quedes sola gestionando esta incomodidad ni adaptándote siempre tú. En una relación, el ajuste tiene que ser mutuo.
Lo que sientes no es exagerado. Es una señal de que necesitas más espacio, más reconocimiento y más lugar dentro de la relación. Y eso merece ser escuchado y trabajado, no minimizado.
Un saludo
Germán Navarro Sánchez
Psicólogo General Sanitario
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, Silvia. Gracias por compartir tu situación; lo que sientes es muy humano y tiene mucho que ver con la dificultad de encontrar un lugar propio en una relación donde hay hijos de por medio.
Es normal que te sientas incómoda y poco respetada. No es solo que te falte espacio en la cama, es que sientes que tu presencia se convierte en un "estorbo" y eso duele. Lo que está pasando es que la niña ve la cama como un territorio exclusivo con su padre, y al no haber un límite claro, tú quedas como la "intrusa" cuando llega el momento de dormir.
El problema no es la niña ni eres tú; el conflicto está en que tu pareja no está sabiendo proteger vuestro espacio de intimidad. Si él se enfada cuando se lo dices, es probable que se sienta dividido entre su hija y tú, pero su deber es garantizar que tú te sientas bienvenida y cómoda en la relación. Sin ese espacio de pareja, es lógico que aparezca el malestar.
Te animo a que intentes hablar con él fuera del momento del conflicto, explicándole que no es un ataque a su hija, sino que tú necesitas sentirte en tu lugar para que la relación funcione. Si él no puede verlo, quizás necesitéis un apoyo profesional para establecer esas nuevas reglas de juego.
4 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Es comprensible que te sientas incómoda. No es tanto “con quién duerme la niña”, sino que tú no tienes un espacio propio ni intimidad cuando estás con tu pareja, y además la reacción de la niña te hace sentir rechazada.
A los 10 años es bastante habitual que haya apego nocturno, pero también es importante que la pareja tenga su espacio. No es un ataque a su hija, es una necesidad básica de la relación.
Podrías plantearlo desde el “nosotros” y no desde la crítica: explicar que necesitas sentirte incluida, respetada y tener momentos de intimidad con él, y que juntos busquéis una transición gradual (no de golpe) para que la niña vaya durmiendo en su propia cama cuando esté con vosotros.
Tu necesidad es legítima y merece poder hablarse sin enfados.