Mejor respuesta
30 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 6 personas
Buenos días, encanta de saludarte. Mi nombre es Sandra.
Gracias por abrir tu corazón tan honestamente y sincera, y, especialmente, pedir ayuda. Lo que estás viviendo es completamente humano y más común de lo que crees, aunque no siempre se hable abiertamente por ser un tema tabú en la sociedad actual. Lo primero, es recordarte que por tener un relación con una persona no implica que no nos pueda gustar o nos podamos enamorar de otra. También, me gustaría comentarte que no estás sola en este proceso ya que puedes contar con profesionales y es un paso de valentía por tu parte pedir ayuda y abrirte. Podemos decir, por llamarlo de alguna manera, que estás en una encrucijada emocional importante, y es normal que ahora mismo seas un lío de preguntas y emociones, así como sentimientos encontrados.
Voy a intentar ayudarte a ordenar estos hilos desde distintas perspectivas para que tú misma puedas darte respuestas o encontrar la que necesitas.
1. Respecto a tu relación actual: ¿qué sientes realmente? ya que, por lo que compartes, parece que llevas mucho tiempo sosteniendo tu matrimonio en base a la “bondad” de tu pareja y cierta rutina, pero no desde un deseo auténtico, una conexión profunda o una complicidad adulta. Esto puede verse en frases que escribes como: “siento que más que una pareja, tengo un adolescente”, “no me hace falta nadie, me valgo por mí misma”, “nuestra vida sexual me aburre mucho”... estas frases indican una desconexión emocional de la relación y, obviamente, una clara insatisfacción que no puedes ignorar.
También, como bien dices, venimos a este mundo "solos", sin nadie a nuestro lado, ya que las parejas que tenemos son una decisión propia nuestra y no por ello debemos de vivir hasta el fin del mundo con esta decisión.
2. Sobre el hombre que has conocido en internet, es ¿ una fantasía o una realidad?, es decir, lo que vives con esta persona virtual te ha devuelto algo que echabas de menos, como es el desear a a alguien y sentirte deseada, ilusión por alguien y por hacer cosas juntos, juego y una conexión emocional-adulta. Sin embargo, como bien dices, no es alguien "libre", ya que, está en la misma situación que tú, está casado y también vive en su propia burbuja de insatisfacción. ¿A qué podría llevar esto? a una zona cómoda para ambos, pero también una trampa emocional porque, claramente:
sí, podrías enamorarte (o no)
sí, podrías desear repetir ( o no)
sí, podrías vivir con culpa (esto seguramente pase ya que, a pesar de la insatisfacción que comentas, llevas muchos años con una misma persona, por lo que, la relación de amor y afecto está ahí y es un vínculo que se va a romper, por lo que dolerá y pasarás un duelo propio de dicha fase)
sí, tu matrimonio se vería afectado (porque, si llega a pasar algo entre ambos en dicho encuentro, estarás cometiendo una infidelidad, por lo que, tu matrimonio finalmente se romperá, a no ser que ambos hagáis un trabajo y pongáis esfuerzo por vuestra parte acudiendo a un especialista y tomar esto como un bache del que salir adelante juntos y reforzados). Es más, quizás tu matrimonio ya esté afectado porque por lo que comentas, el hecho de que tengas más ganas de escribirle a él que de hablar con tu marido ya es un síntoma de afección del mismo.
3. ¿Es solo sexo lo que buscas, es libertad emocional, es madurez o es un poco de todo?. Esto te lo pregunto ya que a veces el deseo sexual hacia otra persona aparece cuando sentimos que nos validan como mujer y como persona deseada o atractiva. El deseo no siempre es solo físico, sino existencial, que te den importancia y sentirte especial para alguien. Piénsalo así: ¿realmente estás deseando tener sexo con este hombre, o estás deseando sentirte viva, especial, libre, deseada, adulta?
4. entonces, ¿quedamos o cortamos la relación?: esta es una decisión que solo tú puedes tomar, pero aquí tienes dos caminos:
Si decides quedar con este hombre, hazte consciente de que puede haber consecuencias emocionales y morales. No te engañes pensando que puedes controlar lo que sentirás o que una sola noche se quedará allí. A veces sí… muchas veces no. Pero, sobre todo, no uses ese encuentro como una vía de escape emocional sin antes resolver lo que sientes por tu marido.
Si decides cortar, te dolerá al principio (o no, cada persona es un mundo y el duelo no siempre viene después de corta la relación, ya que hay personas que pasan el duelo dentro de la propia relación antes de terminar y después de terminar se sienten bien). Pero cortar puede abrirte el espacio para conectar contigo, hacer introspección y decidir de forma más clara qué quieres para ti sin autoengaños.
5. ¿Cómo recuperar el deseo por tu pareja?: aquí hay una verdad incómoda, ya que el deseo no se recupera con trucos sexuales si no hay una base emocional madura, y tú misma estás diciendo que te aburre, que no hay novedad, y que ya no lo ves como un hombre. Por lo que te planteo algunas preguntas que podrías hacerte:
¿Estás dispuesta a hablar con tu pareja abiertamente sobre tu insatisfacción?
¿Sabes si él siente lo mismo que tú?
¿Él estaría abierto a crecer, a madurar, a trabajar en la relación? ?Y tú?
¿Podríais ir juntos a terapia de pareja y daros una segunda oportunidad?
¿Sientes que quieres salvar la relación, o solo que no te atreves a soltarla?
¿Has pensado que quizás, el chat con este hombre es un punto de inflexión en tu relación respecto hasta qué punto quieres salvarla o hasta qué punto quieres abandonarla?
6. ¿Qué necesitas realmente?: no se trata de sexo, sino, se trata de ti.
¿Qué vida quieres para ti en esta nueva etapa donde ya sabes que te vales por ti misma?
¿Quieres seguir cuidando de alguien como una madre, o quieres una relación recíproca, madura y viva?
¿Quieres fidelidad porque es lo correcto, o porque nace del deseo y del amor?
Mis recomendaciones son, que antes de tomar cualquier decisión impulsiva, hagas una pausa y no decidas desde la excitación o desde el conflicto. Conecta contigo, en un viaje sola o en terapia. Sé totalmente honesta contigo misma, no podemos aferrarnos a algo por el hecho de que soltar nos duela, porque quizás nos duela más agarrar.
Los cambios son difíciles, pero en muchas ocasiones, necesarios.