Mejor respuesta
12 MAY 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 21 personas
Hola Carlos!!
Lo que estás viviendo parece una mezcla muy intensa de agotamiento emocional, frustración física y sensación de estancamiento vital. Y cuando todo eso se acumula durante mucho tiempo, es muy común que aparezca esa sensación de “crisis existencial”: no solo duele el cuerpo o la mente, sino que empieza a doler la vida en sí misma.
Quiero devolverte algo importante: el hecho de que estés pidiendo ayuda muestra que todavía hay una parte de ti que no se rindió. Aunque ahora te sientas cansado, confundido o desesperanzado, sigues buscando una salida. Y eso tiene valor.
Hay varios niveles ocurriendo al mismo tiempo en lo que cuentas:
1. El cansancio profundo y la apatía
Cuando dices “estoy aburrido y sin ganas de hacer nada”, muchas veces no es simple aburrimiento. A veces es una mezcla de:
agotamiento mental,
desmotivación crónica,
pérdida de ilusión,
desconexión emocional,
y sensación de no encontrar sentido.
Después de muchos años sosteniendo malestar, tratamientos, síntomas físicos y dificultades laborales, el sistema nervioso puede entrar en una especie de “modo supervivencia”. En ese estado, cuesta disfrutar, proyectarse o sentir entusiasmo.
No significa que seas vago ni que no quieras vivir mejor. Significa que probablemente llevas demasiado tiempo sobreviviendo.
2. El impacto de los síntomas físicos
Los síntomas que mencionas —mareos, inestabilidad, tinnitus, hormigueo, alteraciones visuales— son cosas que merecen ser tomadas en serio médicamente, especialmente llevando años con Litio.
El litio puede ser muy útil para algunas personas, pero también requiere controles periódicos porque puede producir efectos secundarios neurológicos o afectar otras funciones del cuerpo si los niveles no están bien ajustados.
Es importante que no cargues con esto solo pensando “tengo que aguantar”. Sería recomendable revisar:
niveles de litio en sangre,
función renal,
función tiroidea,
evaluación neurológica,
revisión del equilibrio y la marcha,
y hablar claramente con tu psiquiatra sobre cómo te sientes física y emocionalmente.
No te digo esto para alarmarte, sino porque tus síntomas merecen una revisión completa y actualizada.
3. La sensación de no encontrar paz
Hay una frase muy fuerte en lo que escribiste:
“quiero que esto se solucione de una vez por todas y pueda encontrar tranquilidad”.
Eso transmite mucho cansancio acumulado. A veces uno no busca felicidad extrema; solo quiere dejar de luchar todo el tiempo.
Muchas personas en crisis existencial sienten:
“mi vida no avanza”,
“todo pesa”,
“no encuentro mi lugar”,
“ya no sé quién soy”,
“nada me entusiasma”.
Y cuando además no aparece trabajo, el golpe a la autoestima puede ser enorme. El desempleo prolongado muchas veces afecta la identidad, la confianza y la sensación de utilidad.
Pero que hoy no encuentres empleo no define tu valor personal. Estás atravesando un momento vulnerable, no una sentencia sobre quién eres.
4. Algo importante: ahora mismo probablemente necesitas menos exigencia y más reconstrucción
Cuando una persona está tan saturada, intentar “resolver toda la vida” de golpe suele aumentar la angustia.
Quizás el foco inicial no sea:
encontrar el trabajo perfecto,
sentirte motivado inmediatamente,
ni descubrir el sentido de toda tu vida.
Quizás el primer paso sea:
estabilizar tu salud,
recuperar un poco de energía,
ordenar el sueño y la rutina,
volver a sentir pequeñas experiencias de alivio,
y salir del aislamiento mental.
La tranquilidad no suele aparecer de golpe. Muchas veces empieza con pequeños momentos donde el cuerpo deja de estar en alerta constante.
5. Algunas preguntas terapéuticas que podrían ayudarte a empezar a ordenar lo que sientes
No necesitas responderme ahora, pero sí reflexionarlas:
¿Hace cuánto sientes que “dejaste de vivir” y empezaste solo a resistir?
¿Qué cosas antes te daban algo de interés o conexión?
¿Hay rabia acumulada por los años de medicación o por sentirte limitado?
¿Te sientes solo emocionalmente?
¿Qué parte de tu vida sientes más perdida: la salud, el propósito, la identidad, el futuro?
¿Qué necesitarías escuchar hoy para sentir un poco de alivio real?
6. Qué haría yo como prioridad si estuviera acompañando terapéuticamente este proceso
En términos prácticos, priorizaría:
Salud física y psiquiátrica
No minimizar los síntomas. Buscar una revisión médica completa y honesta.
Reducir la desesperanza
La mente en crisis suele decir:
“esto nunca cambiará”,
“voy a estar así para siempre”.
Pero los estados emocionales y físicos sí pueden modificarse, especialmente cuando se revisa el tratamiento y se recupera sostén.
Recuperar estructura mínima
Aunque sea básica:
caminar un poco,
horarios regulares,
exposición al sol,
menos aislamiento,
pequeños objetivos diarios.
No para “ser productivo”, sino para ayudar al sistema nervioso a salir de la parálisis.
Hablar de lo que te pasa
No cargar esto solo dentro de tu cabeza. La crisis existencial empeora mucho en silencio.
7. Y algo más importante de lo que parece
No estás pidiendo ayuda porque seas débil. Estás pidiendo ayuda porque llevas mucho tiempo sosteniendo demasiado.
Y aunque ahora veas todo gris, las crisis existenciales a veces también son el momento donde una persona empieza a cuestionar una vida sostenida únicamente por obligación, cansancio o supervivencia. Duele mucho, pero también puede convertirse en un punto de cambio.
Si en algún momento sientes que aparecen pensamientos de hacerte daño o de no querer seguir, busca apoyo inmediato.
Un saludo
Germán Navarro Sánchez
Psicólogo General Sanitario