Toda mi vida se ha basado en satisfacer los deseos y metas que los demás han impuesto en mí, pero cuando no tengo la capacidad de lograrlos y los demás asumen que no he hecho nada con mi vida, que soy lenta de mente o que he malgastado sus recursos me da miedo decirles que en verdad esto no es lo que deseo para mí, pero simplemente prefiero desquitarme conmigo adoptando un comportamiento autodestructivo para hacerme sentir inútil y sin valor alimentando mi inseguridad y baja autoestima.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Reserva cita online inmediata por 40€
Recibe atención psicológica en menos de 72h con profesionales colegiados y eligiendo la hora que más se adapte a tus necesidades.
Mejor respuesta
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 10 personas
Lo que estás sintiendo es algo tan profundo y silencioso que muchas veces ni siquiera encuentra espacio para expresarse en voz alta, y que duele más cuando parece que nadie a tu alrededor lo percibe. Vivir intentando estar a la altura de las expectativas ajenas, moldeando tus pasos para cumplir metas que no nacen de ti, deja una huella silenciosa que va creciendo hasta convertirse en ese vacío que ahora sientes. Y en ese intento constante por agradar, por no fallar, por evitar decepcionar, uno termina perdiéndose, olvidando qué cosas realmente desea, o incluso creyendo que no tiene derecho a desear algo distinto. No es que no quieras luchar o avanzar, es que estás cansada de caminar una ruta que no elegiste, y aún así cargas con la culpa como si fuera tuya.
Que el miedo te calle y al mismo tiempo se transforme en rabia hacia ti misma es una manera muy dura de vivir, y aún así es una respuesta profundamente humana. A veces, cuando sentimos que no podemos decepcionar a los demás, lo que hacemos es decepcionarnos a nosotras mismas, como si ese castigo fuera un precio justo por no cumplir lo que se espera. Pero tú no mereces vivir castigándote por sentir diferente, por no encajar en lo que otros decidieron que debía ser tu vida. Lo que estás viviendo no habla de debilidad, sino de una lucha interna constante que está pidiendo ser escuchada con ternura y comprensión. Mereces construir una vida propia, no desde la exigencia ajena, sino desde tus propios anhelos, aunque ahora se sientan lejanos o apagados. Aunque hoy duela, hay un camino más compasivo posible. Y no tienes que recorrerlo sola. En consulta solemos hacer acompañamiento en este tipo de casos, que son más comunes y extendidos de lo que pueda parecer.
Un fuerte abrazo Ametere,
Gabinete de Psicología Aparicio y Peredo
12 MAY 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir algo tan íntimo. Lo que describes no solo refleja una gran carga emocional, sino también una lucidez muy valiosa: has vivido tratando de responder a los deseos de los demás, y cuando no lo logras, no te permiten fallar ni preguntarte qué quieres tú realmente. Y en lugar de darte ese espacio, te castigas por no encajar en una vida que ni siquiera elegiste.
Esto no es debilidad. Es una forma de supervivencia que has aprendido, aunque te esté haciendo daño. Pero también es una señal de que estás empezando a ver lo que duele y por qué duele, y eso es el primer paso para cambiarlo.
Sería importante poder trabajar todo esto en un espacio terapéutico seguro, donde puedas empezar a reconocerte fuera de lo que los demás esperan de ti, y reencontrarte con tus propios deseos, sin miedo ni culpa.
10 MAY 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Ametere,
Gracias por abrir tu corazón y compartir algo tan profundo. Puedo imaginar lo difícil que ha sido para ti cargar durante tanto tiempo con el peso de expectativas ajenas, tratando de encajar en modelos que quizás nunca elegiste. Eso, por sí solo, ya habla de una gran fortaleza interna, aunque tal vez hoy te sientas muy lejos de reconocerla.
Lo que describes no es solo doloroso; también es muy humano. Muchas personas, al no sentirse libres de expresar lo que realmente desean o necesitan, terminan dirigiendo la frustración hacia sí mismas. Como si hubiera que pagar un precio por no cumplir con lo que otros esperan. Pero nadie merece vivir castigándose por no encajar en los sueños de otros. Y mucho menos, sentir que no tiene valor por ello.
Tu miedo a hablar, tu necesidad de agredirte, tu sensación de inutilidad… no son defectos tuyos. Son señales de una herida que necesita ser mirada con cuidado y con respeto. Detrás de cada gesto autodestructivo suele haber una parte tuya que está pidiendo ser escuchada, que quiere ser libre, que ya no quiere seguir viviendo desde el miedo o la culpa.
Este puede ser el comienzo de algo distinto: de un camino hacia ti, hacia tu voz, hacia tu deseo. Y si en algún momento decides que quieres acompañamiento, estaré aquí para caminar contigo, sin juicios, con todo el respeto que tu historia merece.
28 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola! Primero que nada gracias por compartir tu experiencia y haber puesto el valor en abrir y exponer tus sentimientos. Es muy buena señal que seas consciente de que los objetivos de tu vida te han sido impuestos y no son lo que realmente quieres. Ese es el primer paso hacia el cambio. Te recomiendo que con ello busques ayuda psicológica con alguna psicóloga de tu zona, que podrá entender mejor y con más información tu caso, para que así podáis buscar una solución. Si quieres adelantarte a eso, puedes empezar haciendo una lista de cuáles son tus objetivos o metas reales, y cuáles has conseguido a lo largo de tu vida. Un saludo y que te vaya todo bien.
26 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Ametere.,
gracias por compartir con nosotros tu malestar.
Encantada de saludarte. Siento tu malestar, por lo que comentas, las estrategias psicológicas que has utilizado, y que al principio te podían defender de alguna manera, ahora te das cuenta del terrible daño que te están ocasionando.
Está claro que debes cambiar de estrategia, y trabajar ese miedo que puede dificultar el cambio. Para ello lo que te recomiendo es que comiences una buena terapia psicológica con un psicólogo clínico. En él te podrás apoyar para establecer los cambios que quieres en tu vida trabajando esa inseguridad y tu baja autoestima.
Yo estaría encantada de trabajar contigo, ya sabes como contactarme en tal caso.
Un fuerte abrazo,
Rocío
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Los demás exigen y si no cumples, te castigan y te degradan. Y como no es posible salir de ahí, aceptas lo que ellos dicen de ti y lo incorporas a tu diálogo interno.
Creo que lo estás haciendo bien y vas por buen camino cuando decides venir aquí y escribirlo. Hay muchísima conciencia en ti.
Reconocer que lo que has estado haciendo no es lo que deseas ya es el primer paso para romper ese ciclo, y eso no es nada fácil.
Ese comportamiento autodestructivo, aunque duela, no es una condena permanente: es un síntoma de algo que necesita amor, presencia y reparación dentro de ti.
También es importante señalar que las metas que otros imponen suelen reflejar sus propios miedos, deseos o inseguridades, no necesariamente tu potencial o tu camino. Puedes preguntarte ":¿Quién decidió que esto era "lo correcto" para ti? ¿Realmente te pertenece?"
Castigarte es una forma de expresar tu frustración cuando no te permites decir "no" o "esto no es lo que quiero". Pero ese dolor que te infliges no convence a los demás, solo te hiere a ti.
¿Qué pasaría si, en lugar de castigarte, canalizaras esa rabia hacia protección y defensa de tus necesidades?
Eres mucho más que lo que logras o dejas de lograr. Tu mente no es "lenta", tu camino no es "equivocado". La autocrítica feroz es una voz aprendida, no una verdad. Cada vez que te sientas inútil, recuerda:
Resistir en un sistema que te obliga a ser otra persona es un acto de valentía. No estás malgastando nada; estás intentando sobrevivir en un molde que no te queda. La autodestrucción no es el único escape: también está la posibilidad de rebelarte construyéndote a tu manera.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Ametere , gracias por compartir con tanta sinceridad lo que estás sintiendo.
Lo primero que quiero decirte es que tu dolor es completamente comprensible. Vivir tratando de cumplir con las expectativas de los demás, dejando de lado los propios deseos, puede ser muy desgastante. Y lo que describís (ese miedo a hablar, el castigo hacia vos mismo/a, esa sensación de no valer) no habla de una falla personal, sino de una historia en la que tu valor estuvo condicionado a cuánto respondías a lo que otros esperaban de vos.
Desde la teoría del apego, podríamos pensar que aprendiste a vincularte desde la necesidad de aprobación, quizás porque desde muy temprano recibías reconocimiento solo cuando respondías a ciertas exigencias. Y eso deja marcas: el miedo a decepcionar, la dificultad para poner límites, y la sensación de que expresar lo que verdaderamente querés puede poner en riesgo los vínculos.
Desde una mirada cognitivo-conductual, esa imagen negativa que hoy tenés de vos está sostenida por creencias muy arraigadas, que probablemente se formaron con el tiempo y que podés empezar a cuestionar. Pensamientos como “no valgo”, “soy lento/a”, “decepcioné” son narrativas que se repiten y refuerzan el malestar, pero que no definen quién sos.
Y desde una perspectiva humanista, todo lo que estás sintiendo puede verse como el resultado de una desconexión profunda con tu yo auténtico. Quizás hoy haya una parte de vos que empieza a pedir ser escuchada, aunque no sepa bien cómo hacerlo. Y eso es valioso. Aunque ahora duela, ese malestar puede ser el inicio de un camino distinto, uno donde puedas empezar a habitar tu vida desde lo que realmente necesitás, y no desde lo que se espera de vos.
No estás solo/a. Lo que te pasa tiene sentido, y se puede trabajar. Podés empezar de a poco, dándote lugar para escuchar lo que necesitás. Y si es posible, buscar un espacio terapéutico que te acompañe en ese proceso. Porque merecés sentirte libre, en paz, y en coherencia con vos mismo/a.
Tu valor no depende de lo que lográs, sino de quién sos en esencia. Y eso, aunque hoy te cueste verlo, sigue estando ahí.
Te abrazo fuerte y gracias por confiar en compartirlo :)
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Ametere,
Gracias por compartir algo tan profundo y valiente. Lo que estás viviendo no es poca cosa. Has pasado gran parte de tu vida tratando de encajar en los moldes que otros construyeron para ti, intentando ser lo que se esperaba sin apenas preguntarte qué querías tú. Eso agota, desgasta y, con el tiempo, te deja sintiéndote vacía y sin rumbo, que es básicamente lo que estás sintiendo ahora.
Y cuando encima no consigues responder a esas expectativas, no solo aparece el miedo a decepcionar, sino también una dureza contigo misma que no te mereces ni te has merecido nunca. Empiezas a castigarte, como si el fallo fuera tuyo por no encajar, como si tu valor dependiera de lo útil que eres para los demás. Pero eso no es justo.
Lo que te está ocurriendo tiene raíces profundas. No se trata solo de cambiar un pensamiento o de darte más ánimos, más que nada es ir desenredando capa a capa todo ese sistema interno que has aprendido para sobrevivir en el pasado, pero que ahora te está haciendo daño y te aprieta. Y eso se puede trabajar. Con calma, con acompañamiento, y sobre todo con mucho cuidado.
Por eso te animo de corazón a que empieces un proceso terapéutico. No tienes por qué hacer todo esto tú sola. Hay una parte de ti que ya se está dando cuenta de que necesita algo distinto. Ese ya es un primer paso importante. Lo siguiente es empezar a construir un espacio donde puedas recuperar tu voz, tu deseo, tu forma de estar en el mundo sin miedo ni culpa.
Si necesitas hablar y ver cómo la terapia podría ayudarte, no dudes en contactar con cualquiera de nosotros.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenos días,
En primer lugar, gracias por compartir tu situación y lamento que te pueda estar generando este malestar. En ocasiones, aprendemos a vivir a través de las expectativas que los demás tienen de nosotros y no cumplirlas o vivir con el miedo de no hacerlo provoca una insatisfacción vital, además de olvidarse de uno mismo y no priorizarse. Por ello, el paso que acabas de dar, de poder valorar y hacer esta introspección de ti misma es super importante para que puedas trabajar la seguridad en ti misma y la autoestima. Es el primer paso para ello. Este choque que estás teniendo con la gente de tu alrededor, no es más que el síntoma de que algo no esta yendo como te gustaría. Te recomiendo totalmente poder hacer aprovechar el momento en el que te encuentras para acudir y realizar un proceso terapéutico.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola! Tiene que ser muy duro sentirse así... Por lo escribes yo deduzco varias cosas; la más importante, es que eres consciente de qué algo no está bien, esa capacidad de conciencia es el primer paso para cambiar la situación, es muy inteligente y valiente por tu parte haber llegado a ese punto. Luego... el deseo de agradar a los demás, gustar, que te validen puede venir de alguna dificultad en el vínculo que hayas desarrollado, desde una perspectiva sistémica podríamos trabajar como son tus relaciones con las personas que te rodean para que éstas te hagan sentir mejor❤️
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, Ametere. Antes que nada, quiero decirte que siento mucho el peso que estás cargando, y que es totalmente comprensible que te sientas agotada y herida si has vivido tanto tiempo intentando estar a la altura de las expectativas de los demás, olvidándote de tus propias necesidades y deseos. Es muy duro sentir que no puedes ser tú misma por miedo al juicio o la decepción ajena, y más aún cuando ese miedo termina volviéndose contra ti misma.
Muchas veces, cuando hemos aprendido desde pequeñas a valorarnos solo por lo que conseguimos o por cómo complacemos a otros, podemos caer en dinámicas muy duras… y acaban volviéndose en forma de culpa, autocrítica o incluso castigo. Pero que te sientas así no significa que sea verdad lo que te dices. Que no hayas podido cumplir con lo que otros esperaban, no quiere decir que no tengas valor o que no estés haciendo lo mejor que puedes con lo que tienes.
Tu ritmo, tus deseos, tus capacidades y tu historia personal merecen respeto. Y lo merecen, ante todo, por ti. Reconectar con lo que tú quieres, independientemente de lo que hayan esperado los demás, no solo es necesario, es profundamente valiente. Quizá ahora mismo no sepas qué deseas, o no te sientas con fuerza, pero el solo hecho de expresar esto ya es un primer paso. Lo que sientes tiene sentido, y no estás sola.
Buscar apoyo psicológico puede ayudarte a poner palabras a estas emociones y a reconstruir tu autoestima. En sesiones aportamos un espacio donde explorar quién eres tú, sin presiones externas, y empezar a quererte de otra manera.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por expresar tu dolor y sentir con la comunidad.
Algo muy bueno es que eres consciente de lo que te pasa y describes muy bien tu sentir. Eso ayuda mucho a la hora de poder ayudarte.
Las experiencias que hemos vivido en nuestro pasado afecta mucho a como reproducimos nuestro comportamiento en nuestro día a día. Y tener consciencia de porqué se alimenta ese comportamiento destructivo te da la llave para empezar a hacer ese giro necesario en tu vida.
Te animo a describirlo, porque es clave.
Ahora te deseo permitirte el sentirte útil, una vez, una pequeña experiencia, pero date ese pequeño regalo. Irás viendo que eres capaz y eso hará que vayas cogiendo confianza en ti. Simplemente permítete el poco a poco. Se amable con tus ritmos.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Ametere buenos dias
Lo que cuentas muestra que has vivido mucho tiempo tratando de cumplir con lo que otros esperan de ti, dejando a un lado tus propios deseos. Y cuando sientes que no lo logras o que te juzgan por ello, en vez de expresar lo que realmente sientes o piensas, terminas volcando esa frustración contra ti misma, como si te castigaras por no estar a la altura. Eso es muy doloroso.
Ten en cuenta que lo que sentimos y hacemos muchas veces nace de cómo pensamos. Y esos pensamientos no siempre son realistas o racionales, aunque a nosotros nos parezcan totalmente ciertos.
Con la corriente cognitivo- conductual, que es con la que trabajamos, se busca romper ese círculo. Primero, ayudándote a reconocer esos pensamientos que te están haciendo daño, y luego enseñándote a cuestionarlos y cambiarlos por otros más compasivos y realistas.
También te ayuda a tomar decisiones basadas en lo que tú realmente quieres, no solo en lo que los demás esperan de ti. Porque tu vida es tuya, y tus deseos también son importantes. Aprender a poner límites, a decir lo que sientes y a cuidarte no es egoísmo, o es un tipo de egoísmo saludable a nivel emocional.
Mucho animo.
Estamos a tu disposicion.
saludos
Alejandro
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Ha veces aprendemos un comportamiento pasivo como el que comentas mediante observación y de una manera muy inconsciente que lo reproducimos en nuestras experiencias una y otra vez. Es importante tomar consciencia de ello y de como ese comportamiento se refuerza a diario sin darse uno cuenta. Para el cambio la toma de consciencia de ambas cosas es supe imprescindible.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenos días Ametre,
Gracias por abrirte y compartir algo tan profundo y doloroso. Lo que estás viviendo es una experiencia emocionalmente intensa y, aunque puede que te sientas sola con esto, quiero que sepas que no lo estás, y que lo que sientes tiene un sentido.
Desde muy pequeños, muchas personas crecemos intentando ser lo que los demás esperan: cumplir sueños ajenos, ajustarnos a ideales que no son los nuestros, y renunciar poco a poco a lo que verdaderamente deseamos por miedo a decepcionar o ser rechazados. Cuando esto ocurre durante mucho tiempo, es normal llegar a un punto en el que una parte de nosotros se va apagando… y otra parte empieza a doler profundamente.
Que sientas culpa, miedo o inseguridad no significa que estés fallando. Significa que llevas demasiado tiempo callando tu voz interna para priorizar la de otros, y eso genera una especie de lucha silenciosa contigo misma. La autocrítica, los pensamientos de inutilidad y los comportamientos autodestructivos muchas veces son formas dolorosas de canalizar esa presión acumulada, esa sensación de no poder ser tú sin sentir que estás defraudando.
Pero hay algo importante: tu malestar no te define. Lo que estás sintiendo ahora no es un signo de debilidad, sino una señal de que algo dentro de ti quiere salir de ese bucle, quiere comenzar a construir una vida más fiel a quien realmente eres.
Puede que el primer paso no sea gritar tu verdad al mundo, sino empezar por ti misma. Comenzar a identificar qué deseas, qué te hace bien, qué valores y metas son tuyas, no impuestas. Y sobre todo, dejar de pelear contigo como si tú fueras el problema.
En este tipo de procesos, la ayuda profesional puede ser una gran aliada. El reconectar con uno mismo, desmontar creencias limitantes, sanar heridas de exigencia y baja autoestima, y aprender a poner límites sin sentir culpa puede serte de gran ayuda. La terapia online puede facilitarte este espacio seguro y adaptado a tus tiempos, para que poco a poco puedas empezar a vivir desde la autenticidad, y no desde la obligación.
Si en algún momento decides dar el paso, estaré encantado de acompañarte. No para decirte quién eres, sino para ayudarte a que tú lo descubras y lo abraces, sin miedo ni culpa.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Ametere,
Lo primero de todo, gracias por compartir tu experiencia.
Lo que cuentas refleja un gran malestar, y al mismo tiempo deja entrever la necesidad de ser escuchada con respeto, sin juicios y con comprensión.
Lo que estás viviendo no tiene que ver con una falta de capacidad, sino con algo más profundo y complejo. Parece que a lo largo del tiempo se ha impuesto una mirada externa exigente, que poco a poco ha ido silenciando tu propia voz. Esa desconexión contigo misma, unida al peso de las expectativas ajenas, puede haber generado una sensación de inseguridad que alimenta ese malestar.
Desde mi experiencia, sé que cuando se ha vivido durante tanto tiempo en función de lo que otros esperan, es fácil caer en dinámicas de autoboicot o de culpa. Pero también sé —porque lo he visto muchas veces— que es posible reconstruirse desde un lugar más auténtico, con libertad y dignidad.
Eso sí, una consulta como esta solo permite intuir una parte de lo que te ocurre. Para poder ayudarte como mereces, sería necesario profundizar, conocer tu historia, entender bien los mensajes que has recibido, y sobre todo, recuperar esa voz interna que hoy parece perdida.
Si decides dar ese paso, estarás empezando un camino hacia ti y si me necesitas, no dudes ponerte en contacto conmigo, estaré encantada de escucharte y ayudarte:)
Un abrazo,
Eva Fernández Antón
Psicóloga especializada en autoestima, procesos vitales y bienestar emocional
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Lo que describes no es falta de capacidad, sino el peso de años de exigencias impuestas que han hecho que te midas con una vara ajena. No eres lenta ni un fracaso: simplemente no te han enseñado a escucharte a ti misma.
En terapia trabajo con personas que se sienten como tú: atrapadas entre la culpa, el miedo al juicio y una sensación constante de no estar a la altura. Podemos trabajar para reconstruir tu autovaloración desde otro lugar, uno que no dependa de lo que esperan los demás.
Si te apetece, puedes escribirme sin compromiso. Estoy aquí para ayudarte a empezar a vivir por ti.
25 ABR 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 7 personas
Buenos días,
Gracias por compartir con tanta honestidad cómo te estás sintiendo. Lo que expresas no solo es profundo, sino también muy valiente. Has puesto palabras a una herida que muchas personas viven en silencio: la de moldear la propia vida para cumplir expectativas ajenas, al precio de desconectarse de uno mismo.
Cuando sentimos que nuestra valía está condicionada a lo que otros esperan —y que si no lo logramos, fallamos no solo ante ellos, sino ante nuestra identidad— puede aparecer una profunda sensación de vacío, culpa e incluso autodesprecio. Lo más doloroso es que, muchas veces, en lugar de protegernos, dirigimos esa frustración hacia dentro, como tú bien describes, en forma de comportamientos autodestructivos.
Quiero que sepas algo fundamental: tus deseos, tiempos, decisiones y emociones son válidos. No eres “lenta”, no has “malgastado” nada. Estás cargando con un peso que no te pertenece: el de sostener los sueños y juicios de los demás sobre tus hombros. Y eso, a la larga, agota.
Lo que te está sucediendo tiene sentido: el conflicto entre lo que los demás te han pedido y lo que tú realmente deseas está gritando dentro de ti. Y es normal que ese grito duela. Pero también es una señal de que algo en ti ya está queriendo cambia. Que estás lista para empezar a escucharte. No desde el miedo o la culpa, sino desde el respeto a tu verdad interna.
Te propongo algo muy sencillo como primer paso: empieza a escribir lo que tú querrías hacer si no tuvieras miedo a defraudar. Sin juicio. Solo soñar. Y si lo deseas, podemos seguir trabajando a partir de ahí. No tienes que pasar sola por este proceso. Puedes hacerlo acompañada, con respeto, a tu ritmo, sin exigencias ni castigos.
Recuerda: no necesitas hacerte daño para justificar tu sufrimiento. Tu dolor ya es válido. Y tú, como eres, ya tienes valor