Tengo 36 años y mi novio 30, tengo un trabajo estable, casa y de momento vivo tranquilamente, mi novio no ha terminado de estudiar y a pesar de tener su casa vive en la de sus padres. Yo le quiero mucho, pero nunca he sido muy estable psicológicamente, siempre me he puesto en las peores situaciones, aunque muy difícilmente ocurran y sufro constantemente por eso, por lo mismo pienso que traer una criatura a este mundo no está dentro de mis capacidades. Mi pareja dice que acepta no tener hijos pero tengo miedo a que cambie de opinión y sea demasiado tarde para mi, puesto que ya casi no tengo tiempo.
Lo he hablado con él y dice que no le importa, pero tengo miedo a dejar pasar el tiempo y luego arrepentirme. No quiero hacerle perder el tiempo ni hacerle sentir culpable. Pienso que no responde con la verdad y solo dice lo que quiero escuchar para que me quede tranquila.
He pensado en dejarle para que viva una vida plena y quedarme sola para así no hacerle daño a nadie. He pensado que si algún día llego a arrepentirme voy a caer en un abismo de arrepentimiento , pero también pienso que todo tiene solución en la muerte y eso me tranquiliza.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Reserva cita online inmediata por 40€
Recibe atención psicológica en menos de 72h con profesionales colegiados y eligiendo la hora que más se adapte a tus necesidades.
Mejor respuesta
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 8 personas
Hola Marta, gracias por confiar y compartir como te sientes.
En tu mensaje refieres varias preocupaciones simultaneas:
- Amor por tu pareja
- Miedo al paso del tiempo
- Una autoexigencia muy dura contigo misma
- Ansiedad anticipatoria (que te lleva a colocarte, una y otra vez, en los peores escenarios posibles).
No estás obligada a tomar hoy una decisión definitiva para toda la vida.
Las decisiones no son definitivas ni para siempre, se pueden modificar y adaptarse a los tiempos y circunstancias de cada uno.
Tu mente te está empujando a un “todo o nada” que aumenta muchísimo tu sufrimiento.
Piensas cosas como:
* Sobre los hijos: Hay tres cosas que ahora están mezcladas:
1. Tu deseo real y actual de ser madre.
2. El miedo a arrepentirte en el futuro.
3. El miedo a hacer daño a tu pareja o “quitarle tiempo”.
No querer hijos ahora, o incluso pensar que no entra dentro de tus capacidades, no te convierte en una mala persona ni en
alguien egoísta.
Recuerda, que uno puede cambiar de opinión con el tiempo.
Sería importante, trabajar con horizontes temporales, no con decisiones eternas.
Por ejemplo:
o “Puedes pensar y decidir, que durante los próximos 2 o 3 años voy a vivir de acuerdo con lo que hoy siento, cuidando mi salud mental y mi relación”.
Todo esto te va ayudar a reducir la presión que sientes y te devolverá la sensación de control.
* Sobre tu pareja y el miedo a que no sea sincero:
Tu miedo a que él diga lo que tú quieres oír tiene mucho que ver con tu inseguridad, y no necesariamente con la realidad.
Cuando alguien te dice claramente “Acepto no tener hijos”, la responsabilidad de esa elección es compartida, no solo tuya.
No le estás robando nada si él elige quedarse.
Es libre de hacerlo o no.
Por ejemplo, podrías:
Hablar con él no para decidir, sino para explorar, que siente, que piensa, que imagina y proyecta en unos años contigo.
* Sobre la ansiedad y la tendencia a imaginar catástrofes:
Tu mente está funcionando en modo amenaza constante.
Eso es ansiedad.
La ansiedad te hace imaginar el futuro como si fuera una certeza cuando en realidad es una hipótesis.
Cuando te ocurra, puedes intentar valorar si ese “miedo” es real y fundado o, y representa una amenaza para ti, o por el contrario, que recursos tendría para hacerle frente.
* Sobre la idea de “Quedarme sola para no hacer daño”:
Aislarte y sacrificarte no es una solución sana, sino que es una forma de castigarte.
Marta, no eres una carga para nadie.
El amor adulto no se basa en elegirte con conciencia.
* Cuando dices que pensar que “Todo tiene solución en la muerte”:
Eso es una señal clara de que el dolor y el agotamiento emocional están siendo muy intensos.
Es la ansiedad buscando una salida definitiva a un problema que sí tiene alternativas.
Te recomiendo buscar un compañer@ para iniciar un proceso terapéutico individual.
No para decidir si tener hijos o no, sino para fortalecer tu estabilidad emocional, tu autoconfianza y tu capacidad de vivir sin tanto miedo al futuro.
Te mando mucho ánimo Marta, cuídate mucho.
Un abrazo.
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga General Sanitaria
Terapia Presencial y Online
AYER, 12 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenas. Voy a transmitirte de forma clara el proceso.Entiendo lo que estás viviendo: por un lado, tienes una vida estable (trabajo, casa, tranquilidad) y, por otro, tu mente tiende a adelantarse a los peores escenarios y a sufrirlos como si ya fueran realidad. Además, aquí se mezclan dos temas muy sensibles: el proyecto de vida (hijos/no hijos) y el miedo a equivocarte o a “hacer daño”.
1) Autonomía personal: recuperar el control de tu vida (sin exigir certezas imposibles)
Tu autonomía no consiste en “asegurarte al 100% de que nada saldrá mal”, sino en poder decidir desde tus valores aunque exista incertidumbre.
No puedes controlar si otra persona cambiará de opinión en el futuro; sí puedes controlar cómo construyes acuerdos hoy, cómo comunicas tus necesidades y qué decisiones tomas en tu tiempo.
Una forma sana de cuidarte es convertir el “miedo difuso” en un plan concreto: por ejemplo, acordar con tu pareja momentos de revisión (“en X meses volvemos a hablar de esto con calma y honestidad”) en lugar de vivirlo como una amenaza constante.
Autonomía es: “Yo decido con la información y los valores que tengo hoy, y me comprometo a revisarlo de manera responsable, no desde la urgencia del miedo”.
2) Respeto a ti misma: dejar de tratarte como un riesgo o un problema
Que hayas sido inestable o muy ansiosa no significa que “no puedas” con tu vida, ni te invalida para decidir. Significa que has vivido con un sistema de alarma muy sensible.
Respetarte sería:
No insultarte por sentir miedo (“soy incapaz”, “no valgo”, “voy a arruinarle la vida a alguien”).
No castigarte con decisiones extremas para evitar la ansiedad (por ejemplo, romper “para no hacer daño” sin que haya un hecho real que lo justifique).
Aceptar que puedes necesitar apoyo psicológico sostenido para manejar la anticipación catastrófica y la intolerancia a la incertidumbre. Eso no te hace débil; es una forma adulta de cuidarte.
3) Respeto a él: no decidir por él, no “salvarlo” quitándole su libertad
Tu intención de no hacerle daño es valiosa, pero puede volverse injusta contigo y con él si te coloca en el rol de “yo sé mejor que tú lo que te conviene”.
Respetarlo implica:
Creer que es un adulto capaz de elegir, aunque su situación actual (estudios, vivir con padres) sea distinta a la tuya.
Decirle la verdad de lo que te pasa (miedos, dudas, necesidad de claridad) sin acusarlo de mentir, pero también sin tragarte tus dudas.
Evitar la ruptura “por su bien” como forma de calmar la ansiedad. Si hay que tomar una decisión, que sea por valores y realidad, no como anestesia emocional.
4) Superar los miedos: escuchar el miedo sin obedecerlo
Ahora mismo el miedo te está proponiendo dos trampas:
“Si no tengo certeza, estoy en peligro.”
“Si me equivoco, será irreversible y devastador.”
Una vía más sana es entrenarte a distinguir:
Hechos: “Mi pareja dice que acepta no tener hijos.”
Hipótesis: “Está diciendo lo que quiero oír.”
Miedo: “Y si luego me arrepiento / y si él cambia / y si ya es tarde.”
Acción valiosa: “Hablar de forma estructurada, pedir coherencia entre palabras y hechos, acordar revisiones, y tratar mi ansiedad para no decidir desde el pánico.”
Cuando la mente te lleve al peor escenario, una frase útil es:
“Esto es una preocupación, no una profecía.”
5) Vivir el presente consciente y feliz: que tu vida no ocurra en el “y si…”
La felicidad aquí no es estar eufórica; es vivir con presencia, calma funcional y coherencia.
Dos anclas prácticas:
Cuerpo (presente): respiración, notar pies en el suelo, tensión/relajación.
Una acción pequeña con sentido (valores): hoy hago algo que me construye (cuidarme, ordenar una conversación, descansar, planificar un paso realista), aunque siga habiendo dudas.
La pregunta diaria sería:
“¿Qué paso pequeño puedo dar hoy para respetarme y construir mi vida, sin pedirle al futuro garantías imposibles?”
Puedes plantearte alternativas como la congelación de óvulos, pero es un paso importante que deberías meditar.
10 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Marta,
Gracias por poner en palabras algo tan íntimo. Se nota que eres una persona reflexiva, sensible y muy responsable con las decisiones que toma, especialmente cuando implican a otros. Lo que describes no habla de egoísmo ni de incapacidad, sino de una gran preocupación por no dañar y por hacer “lo correcto”.
Veo varios focos de sufrimiento que se entrelazan. Por un lado, una tendencia a anticipar escenarios catastróficos y a vivir con una ansiedad constante por el futuro, algo que dices que te acompaña desde hace tiempo. Por otro, una presión muy fuerte en torno al tiempo, la maternidad y la idea de que hay decisiones “irreversibles”, lo que incrementa aún más ese malestar. Cuando estas dos cosas se juntan, es comprensible que aparezca miedo, culpa y la sensación de estar atrapada.
Es importante detenernos en una idea que se repite: asumir que sabes lo que tu pareja realmente siente, aunque él te diga otra cosa. Esto suele ser una carga muy pesada, porque te coloca en la posición de decidir por ambos y de responsabilizarte de un daño que todavía no existe. Las relaciones adultas se sostienen, precisamente, en la posibilidad de que cada persona pueda expresar y hacerse cargo de sus propias decisiones, incluso si más adelante cambian.
También me gustaría subrayar algo importante: pensar en dejar a tu pareja o quedarte sola “para no hacer daño” no parece venir del deseo, sino del miedo y de una autoexigencia muy dura contigo misma. A veces, cuando el sufrimiento es intenso, la mente busca soluciones extremas que prometen alivio inmediato, aunque a largo plazo no lo sean.
Me preocupa especialmente cuando dices que pensar en la muerte como solución te tranquiliza. Esto no significa que quieras morir, pero sí indica que el nivel de angustia es alto y que necesitas apoyo. Cuando la muerte aparece como una salida calmante, es una señal clara de que no tienes por qué seguir sosteniendo esto sola. Existen otras formas de aliviar este dolor sin que tú desaparezcas.
Desde una mirada clínica, antes de tomar decisiones definitivas sobre la pareja o la maternidad, sería muy valioso que pudieras trabajar tu ansiedad, tus miedos anticipatorios y esta forma tan exigente de tratarte a ti misma en un proceso terapéutico. No para “convencerte” de tener o no hijos, sino para que cualquier decisión que tomes nazca desde mayor calma y no desde el miedo.
No estás rota, ni fuera de tiempo, ni condenada a arrepentirte. Estás atravesando un conflicto vital complejo que merece ser acompañado con cuidado y respeto. Y tu bienestar importa, tanto como el de cualquier otra persona.
Si quieres trabajar conmigo ya sabes como contactarme,
8 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Marta,
Entiendo que la situación que describes es muy dolorosa para ti. Aunque lo más recomendable es que puedas trabajar con un profesional tu seguridad y autoestima, te dejo pequeños consejos que espero te ayuden:
- Prioriza tu bienestar psicológico: es importante que trabajes sobre los pensamientos intrusivos que tienes y lo que consideras inestabilidad psicológica, esto te ayudará a tomar esta y muchas otras decisiones con mayor calma.
- Valida la autonomía y palabras de tu novio: él ya es adulto y capaz de tomar sus propias decisiones. Si para él tener hijos es algo realmente trascendente, entonces será él quien tomará el paso de cortar la relación.
- La decisión de tener o no un hijo tiene que ser propia, no sujeta a presión, si tu no estás preparada y no es algo que para ti sea realmente importante, no dejes que presiones externas decidan por ti. Tener un hijo implica mucho compromiso y dedicación, es una decisión que debe salir de ti en acuerdo con tu pareja, pero no tiene que ser unilateral ni tomada por presiones.
Espero darte un poquito de paz a tu día.
Saludos,
Adriana
7 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenos días, Marta. Es duro estar con el tiempo amenazando cuando no se tiene claro ser madre aún, para tu tranquilidad te diré que también es posible tenerlo después de los 40, pero aún así, hay que hacer en cada momento las cosas para las que uno se siente preparado, y más en el caso de tener una criatura que depende tanto de los dos. Tómate tu tiempo para sentirte algo más segura (no digo del todo porque segura del todo nunca vas a estar, no debes buscar eso, no existe la seguridad absoluta) y que tu pareja te acompañe 100 % en la decisión. Cada quien hace lo que puede en el momento en el que se encuentra, no es bueno guiarse por patrones o prejuicios de lo que socialmente se debe de hacer, y después mirando hacia atrás, entender que se hizo lo que se pudo cuando se pudo. Las circunstancias de cada uno son distintas, y hay para quienes se hace más fácil cumplir ciertas mentas que para otras personas, no hay que reprocharse a uno mismo por ello.
Es posible que tu pareja no sea lo bastante maduro para ello, a la vista está que tampoco ha podido salir de la protección y comodidad de vivir en casa de sus padres. Hoy día hay personas que viven una adolescencia tardía. Quizás por eso aún no siente el deseo de ser padre, eso supondría tener la responsabilidad sobre alguien, y puede que no esté preparado, por su madurez.
Una pareja segura, que te acompañe en la decisión, te ayudaría a sobre llevar esos pensamientos negativos disruptivos que tienes.
Te aconsejo seguir ahondando en la relación, esperar a que se consolide más, o sientas que no es la persona que te hace bien, una cosa o la otra.
También que para ello y para los pensamientos disruptivos acudas a terapia, te ayudará a conocerte mejor y encontrar tus respuestas y tu camino en la vida, a encontrarte y reconciliarte contigo misma.
Espero haberte ayudado.
Rosa Celdrán, psicóloga presencial y online.
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
La idea de que “la muerte lo soluciona todo” es una señal de sufrimiento emocional y merece atención y acompañamiento profesional.
No es urgente decidir ahora sobre hijos; lo urgente es cuidar tu salud mental. La ansiedad anticipatoria tiene tratamiento. No tomes decisiones irreversibles (terminar la relación, renunciar a tu futuro) desde el miedo. Busca apoyo psicológico y, si los pensamientos sobre la muerte se intensifican, ayuda inmediata (en España: 112 o 024).
Importas, no estás exagerando y no tienes que pasar por esto sola.
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Tu pareja ppuede tener problemas de mandurez emocional. Piensa que si tenéis un hijo, seguramente te tengas que hacer cargo el 75% por ciento del tiempo... Te estás juzgando todo el rato, y deberías de tener mas compasión contigo... Y pensar en la relación, meditar si este tipo de relación es la que tu necesitas.
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenas Marta. Quiero empezar reconociendo el torbellino de miedos y angustia que estás sintiendo ahora mismo. Siento mucho la presión por el tiempo, la duda sobre la sinceridad de tu pareja y tu propio malestar emocional te estén llevando a un lugar de tanto dolor. Tiene todo el sentido del mundo que te sientas agotada y confundida.
Es totalmente normal que a los 36 años, con la presión social y biológica que a menudo nos rodea, sientas que cada decisión tiene un peso inmediato. También es muy comprensible que, si te percibes como alguien "inestable", te dé miedo no estar a la altura. Aunque lo que más me preocupa es que la muerte te tranquilice. Muchas veces el ruido mental puede ser muy fuerte y el descanso parecer la única salida. Este pensamiento es solo un síntoma del agotamiento emocional que llevas cargando. Tu vida tiene un valor incalculable, aunque ahora mismo el miedo no te deje verlo.
Es normal que al sentirnos vulnerables o inestables creamos que no encajamos en lo que se considera una vida funcional o que somos una carga para los demás. Pero ese sentimiento hay que cuestionarlo y valorarlo y eso solo lo puede hacer una evaluación profesional que te ayude a ver toda la realidad y no sesgarte en lo negativo que estas sufriendo. Además, la inseguridad es una trampa que te hace creer que puedes leer la mente de tu novio y que él te miente, cuando es posible que él tenga como prioridad su relación contigo y no un proyecto de familia que no siente necesario (como él te ha mencionado).
Yo te recomiendo que empieces a trabajar todo esto. Diferencia tus miedos catastróficos de los hechos presentes (sino siempre viviremos en ese futuro irreal en el que sufrimos). Una forma de empezar con esto puede ser a través de un sencillo ejercicio, el de preguntarnos si esto es un hecho o una opinión:
Un hecho sería, por ejemplo, decir que un coche es de color rojo. En cambio, una opinión sería que ese coche es el más bonito del mundo. Tu que crees sobre esta situación, ¿qué el quiera tener hijos es un hecho o una opinión? Él ya te ha comunicado que no es su deseo ahora mismo, por lo que parece que estamos ante una opinión (el hecho es lo que él te comunica).
Pensar en este coche rojo puede ayudarte a diferenciar lo que es una preocupación real de lo que es esa ansiedad que te empuja a salvaros de sufrimientos del futuro.
Por supuesto, esto es solo una recomendación. Siempre es aconsejable una evaluación más profunda para tratar esa tendencia de ponerte en lo peor y ayudar a gestionar la ansiedad. Buscar ayuda profesional puede ayudarte a conseguir todo esto. Y, muy importante, por favor, si te sientes muy desesperanzada, busca ayuda inmediata. En España, por ejemplo, tenemos de forma gratuita el teléfono de la esperanza y el 024. No estas en esto sola y mereces vivir sin ese peso contante, es algo que vemos a diario en consulta.
Un abrazo enorme,
Inma Muñoz
Psicóloga Sanitaria y Sexóloga
Online y Presencial (Trilum)
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenos días,
Lo que describes encaja con un patrón de ansiedad anticipatoria/catastrofismo: la mente se adelanta a escenarios muy negativos (aunque sean poco probables) y eso dificulta decidir con serenidad sobre maternidad y proyecto de vida en pareja. En ese estado, es habitual que aparezcan culpa (“hacerle perder el tiempo”) y desconfianza (“solo dice lo que quiero oír”).
Una revisión/metaanálisis en trastornos de ansiedad concluye que la terapia cognitivo-conductual (TCC) es moderadamente eficaz frente a placebo para reducir síntomas. 
Para avanzar sin decisiones drásticas:
• No decidas desde el miedo: trabaja primero la ansiedad (p. ej., TCC/ACT centrada en incertidumbre, rumiación y culpa) y luego reevalúa el deseo de maternidad.
• Acuerdo explícito y revisable con tu pareja: conversad por escrito qué significa “no tener hijos” para cada uno (convicción vs. renuncia), qué sería una “línea roja” y fijad una revisión en 6–12 meses. Esto reduce la sensación de “me está ocultando algo”.
• Información realista: si la presión por la edad te pesa, una consulta ginecológica informativa puede darte datos y opciones sin obligarte a decidir hoy.
Y si vuelven pensamientos del tipo “la muerte como solución”, pide apoyo cuanto antes; en España está disponible la Línea 024 (Ministerio de Sanidad).
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Marta, gracias por exponer tu caso y trasmitir tus inquietudes.
Tener un hijo, en el ciclo vital de la pareja, es una de las situaciones que más alteran el funcionamiento de la misma. Cargas con una decisión que tenéis que tomar de acuerdo entre los dos, creo que tenéis que tomar la decisión acompañados por un profesional donde podáis expresaros libremente, que os ayude a valorar el camino a seguir y que os ofrezca otro punto de vista.
Tomar una decisión hoy " por si luego" no es la mejor manera de enfocarla, el, según nos cuentas está estudiando y quizá en sus prioridades esté terminar y buscar cierta estabilidad que os permita vivir juntos, algo que creo que es muy importante antes de tener hijos, la adaptación previa a convivir, aunque ahora compartáis mucho tiempo juntos, es muy importante antes de tomar decisiones tan cargadas de responsabilidad como tener un hijo.
Aún así tienes margen de edad, la edad media de tener el primer hijo ha subido mucho en los últimos años, un buen acompañamiento os puede ayudar a ir avanzando en la decisión.
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenos días Marta.
Muchas gracias por compartir tan bellas palabras y con tanto corazón.
Es bonito lo que cuentas a pesar de mostrar esas emociones que a veces nos asustan.
Estoy seguro que estás capacitada para traer una vida a este mundo y darle los mejores cuidados.
En cuanto a la opción de dejar la relación para que él viva una vida plena… lo siento pero no tenemos esa capacidad de hacer que el otro viva una vida plena y sería conveniente mirar tus razones para hacerlo.
Lo que hablas de que todo tiene solución en la muerte te diría que en la vida es donde todo tiene solución.
Un fuerte abrazo de corazón para que sea en la vida donde busques la solución que no es otra que vivirla.
Sería interesante que hicieras un trabajo sobre esto que muestras para poder mirarlo desde otra perspectiva!
Un fuerte abrazo Marta!
5 ENE 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 3 personas
Gracias por explicarte con tanta honestidad, Marta. En tu mensaje se percibe una gran preocupación por el paso del tiempo, el miedo a equivocarte y un fuerte deseo de no hacer daño ni a tu pareja ni a ti misma. Estás intentando ser muy responsable con una decisión compleja y eso te genera mucha angustia.
Por un lado, dices que ahora mismo no te ves capaz de tener hijos y, al mismo tiempo, te asusta que en el futuro puedas arrepentirte y que entonces ya sea tarde. Ese miedo te lleva a dudar de las palabras de tu pareja, a sentir que quizá no está siendo del todo sincero y a plantearte incluso dejar la relación para evitar posibles sufrimientos más adelante.
Todo esto muestra cuánto te pesa la incertidumbre y cómo te colocas en una posición de cargar tú sola con todas las consecuencias futuras. Quizá podría ayudarte explorar, con acompañamiento profesional, cómo tomar decisiones desde lo que hoy sientes y necesitas, sin tener que anticipar todos los escenarios posibles ni castigarte por ellos. No tienes por qué resolverlo todo ahora ni hacerlo sola.
Un cordial saludo
Tamara García