Mi pareja le cuenta absolutamente todo lo que hacemos o vamos a hacer, lo que decidimos todo tiene que saberlo ella igual que nosotros. Siempre opina y el siempre obedece.. yo no sé qué más hacer. Intento hablar con él, le muestro conductas no normales.. no funciona nada.
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17 AGO 2025
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Muchas gracias Maya por compartir tu situación con tanta apertura. Hablar de algo que te duele dentro de la relación no es fácil, y el hecho de que lo expreses muestra tu valentía y tus ganas de cuidar tu pareja.
Es importante que es para ti que tu relación tenga intimidad, respeto y límites claros, y eso habla de tu compromiso y de tu deseo de construir un vínculo sano.
Lo que está pasando es que:
- Tu pareja parece no haber establecido aún una autonomía clara respecto a su madre, lo que genera una “triangulación” (ya que toda decisión pasa por ella).
- Hay un desbalance de prioridades, ya que la pareja debería ser el núcleo principal de confianza e intimidad. Si tu suegra sabe absolutamente todo, se pierde la privacidad y la pareja queda debilitada.
- Hay una falta de límites claros, por lo que no hay una frontera definida entre lo que pertenece a la relación y lo que pertenece a la familia de origen.
* Podrías hablar con tu pareja seriamente y con honestidad y decirle:
- En vez de solo marcar lo que no funciona, comienza reconociendo:
Por ejemplo: “Entiendo que quieras compartir con tu madre lo que pasa en tu vida, y sé que para ti ella es muy importante. Eso habla de que eres alguien familiar y que valoras a quienes quieres.” (Esto ayuda a suavizar la conversación y reduce la resistencia).
- Luego puedes expresar con calma:
Por ejemplo: “Para mí, hay temas que siento que deberían ser solo nuestros, porque somos pareja y necesito sentir que tenemos un espacio íntimo que nos une a los dos. Si todo lo sabe tu madre, me cuesta sentir esa unión contigo.” (Aquí no criticas a su madre, sino que expresas cómo te afecta).
- Si en los dos pasos anteriores ha reaccionado bien, puedes ahora establecer acuerdos concretos como pactar límites:
- Temas privados (intimidad, discusiones, decisiones personales).
- Temas compartibles (cosas cotidianas o logros que no afectan la relación).
Así, no sería un “nunca hables con ella”, sino un “respetemos un espacio solo nuestro”.
- La clave está en que tu pareja aprenda a tomar decisiones sin necesitar aprobación externa. Puedes reforzar cuando él elige algo por sí mismo, por ejemplo: “Me gustó mucho que lo decidieras con tu criterio, me hace sentir más conectada a ti.”
- Si ella opina de todo, tu pareja debe ser quien ponga límites. Por ejemplo: “Mamá, agradezco tu consejo, pero esta decisión la voy a tomar con Maya.” (Ojo, esto solo funciona si él se compromete a priorizar la pareja.
- Si tras varios intentos él sigue obedeciendo ciegamente a su madre y nunca te pone como prioridad, debes preguntarte:
“¿Puedo convivir con este patrón toda la vida, o necesito que cambie para sentirme bien en la relación?”
Porque algunas personas no logran separarse emocionalmente de su familia, y esto se convierte en un conflicto crónico.
Cuando quieras hablar del tema, te recomiendo usar la técnica “Yo siento – Yo necesito”:
- “Yo siento que nuestra intimidad se pierde cuando todo lo sabe tu madre.”
- “Yo necesito que algunas cosas queden entre nosotros para sentirnos más unidos.”
Un fuerte abrazo y muchísimo ánimo!!
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga Sanitaria
Terapia Presencial y Online
20 NOV 2025
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Hola, Maya:
Gracias por contarlo. Lo que describes no es solo una cuestión de “contarle cosas a su madre”, sino esa sensación más honda de que cuando entra un tercero, tú te quedas un poco fuera. Y eso pesa, aunque a veces cueste ponerlo en palabras.
A veces uno insiste en explicarlo, en mostrar por qué duele… y aun así nada cambia. No siempre es falta de esfuerzo: es que hay dinámicas que funcionan casi solas, como si la relación tuviera una especie de hueco por donde se cuela siempre alguien más.
Y ahí suele aparecer la frustración, no tanto por la suegra, sino por cómo te deja a ti todo esto.
Quizá el punto no esté en convencerle, sino en poder mirar lo que a ti te pasa en esa escena: qué lugar ocupas, qué lugar te gustaría ocupar, qué parte de ti queda en silencio cada vez que se lo cuenta todo.
A veces algo empieza a moverse cuando uno puede escucharse en ese lugar, sin pelearse con nadie.
Si lo necesitas, podemos pensarlo juntos y hacer sitio para tu palabra dentro de este vínculo.
26 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 3 personas
Lo que compartes refleja una dinámica en la que sientes que tu relación de pareja no es un espacio íntimo entre dos, sino que siempre hay una tercera persona influyendo y marcando presencia. Es natural que esto te genere frustración, porque percibes que tu opinión no tiene el mismo peso y que tu pareja prioriza la aprobación externa antes que las decisiones compartidas.
Desde un enfoque cognitivo-sistémico, este tipo de situaciones se entienden como patrones relacionales que se han ido consolidando: tu pareja, probablemente por historia personal o por miedo al conflicto, delega en esa otra persona la validación de lo que hace, y eso debilita el vínculo de ustedes como pareja. El problema no es solo que “ella opine”, sino que él no logra establecer un límite sano que proteja la intimidad de la relación.
Hablarlo una y otra vez sin resultados es agotador y puede hacerte sentir invisible. A veces, más que señalarle a la otra persona lo que no funciona, resulta más útil trabajar en pareja sobre cómo construir un espacio propio, con límites claros y acuerdos compartidos. Eso implica que tu pareja asuma un rol más activo y responsable en sostener la relación, y que tú puedas expresar no solo tu malestar, sino también tus necesidades de seguridad, respeto y autonomía dentro del vínculo.
Cambiar este patrón no es fácil, porque suele estar muy arraigado, pero sí es posible si ambos están dispuestos a revisar cómo se organizan las decisiones y los límites. Y si él no reconoce el impacto que esta dinámica tiene sobre ti, eso también dice algo de la relación y de lo que necesitas replantearte para cuidar tu propio bienestar.
Soy Riccardo Pagliara, psicólogo general sanitario, trabajo con adultos, adolescentes y parejas desde un enfoque cognitivo-sistémico. Si lo deseas, podemos verlo juntos en consulta y ayudarte a encontrar la manera de recuperar un espacio de intimidad y equilibrio en tu relación.
22 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenos días Maya,
Las conductas que desarrollamos en pareja se ven muy influenciadas por nuestro apego desarrollado desde la infancia con nuestra familia de origen. Hay conductas que se han aprendido desde pequeños y que aunque seamos adultos seguimos desarrollando. Más que decirle que no lo haga es el entender por qué lo hace y qué pasaría si lo dejara de hacer para él así podrías entender y ver el camino para poder cambiar esta situación. Es ver qué hay detrás de ese comportamiento y qué ocurría de niño si su madre no sabía todas las cosas sobre él.
Un saludo
21 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Entiendo lo difícil que es lo que estás viviendo Maya. Lo que describes refleja una dinámica de pareja donde los límites con la familia de origen no están claros. Eso suele generar mucho desgaste porque sientes que no existe un espacio íntimo y seguro solo para ustedes dos.
Si quisieras expresarlo de una manera formal pero cercana, podrías decirle algo como:
"Quiero hablar contigo desde el cariño y el respeto. Para mí, lo que construimos juntos como pareja es muy importante, y siento que cuando compartes absolutamente todo lo que decidimos o planeamos con tu mamá, perdemos un espacio que debería ser solo nuestro. Entiendo que quieras mantenerla al tanto y que la valores, pero también necesito que respetemos nuestra intimidad y que algunas decisiones se queden entre nosotros. No se trata de apartarte de ella ni de que elijas, sino de que podamos tener un equilibrio sano: que tu familia tenga su lugar y nuestra relación también el suyo. Me gustaría que podamos marcar límites juntos, porque de verdad deseo que lo nuestro se fortalezca, pero para eso necesito sentirme tu compañera principal en las decisiones."
De esa manera:
-No se sentirá atacado, sino que hablas desde lo que sientes y necesitas.
-Reconoces la importancia de su madre para él (evitas que se ponga a la defensiva).
-Le pides un cambio concreto: respetar la intimidad de la pareja y establecer límites sanos.
17 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Muchas gracias Maya por compartir tu situación con tanta apertura públicamente. Hablar de algo que te duele dentro de la relación no es fácil, y el hecho de que lo expreses muestra tu valentía y tus ganas de cuidar tu pareja.
Es importante para ti que tu relación tenga intimidad, respeto y límites claros, y eso habla de tu compromiso y de tu deseo de construir un vínculo sano.
Lo que está ocurriendo es que:
- Tu pareja parece no haber establecido aún una autonomía clara respecto a su madre, lo que genera una “triangulación” (ya que toda decisión pasa por ella).
- Hay un desbalance de prioridades, ya que la pareja debería ser el núcleo principal de confianza e intimidad. Si tu suegra sabe absolutamente todo, se pierde la privacidad y la pareja queda debilitada.
- Y una falta de límites claros, yqNo hay una frontera definida entre lo que pertenece a la relación y lo que pertenece a la familia de origen.
17 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Maya, encantada de saludarte.
Entiendo tu malestar, tu intimidad con tu pareja se ve afectada por el tipo de relación que tiene con tu suegra. Yo lo que os recomiendo es que vayáis a Terapia de Pareja y desde ahí vuestro psicólogo valore si empezar con él por separado o trabajar juntos. Si se trata de un problema de apego con su madre habrá que trabajar de forma individual con él.
Para una evaluación y para obtener los mejores resultados os recomiendo esto, si quisierais trabajar conmigo estaría encantada, en tal caso ya sabéis cómo localizarme.
Un saludo, Rocío.
12 AGO 2025
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Hola, Maya. Entiendo lo difícil que puede ser convivir con una situación en la que la intimidad de la pareja se ve constantemente expuesta y donde la influencia de terceros pesa más que las decisiones conjuntas. Este tipo de dinámica suele generar frustración, sensación de invasión y falta de autonomía dentro de la relación.
Es importante poder comunicar con claridad cómo te sentís y qué necesitas para que el vínculo sea sano, así como explorar juntos qué lugar ocupa su familia en sus decisiones y dónde establecer límites que protejan la intimidad de la pareja. A veces, estas conductas pueden estar muy arraigadas y requerir de un trabajo consciente y sostenido para modificarlas.
Si sentís que ya lo has intentado todo y no logran llegar a un entendimiento, buscar un espacio neutral donde ambos puedan expresarse sin juicios puede ser un paso clave para encontrar acuerdos más equilibrados.
Te envío un saludo afectuoso,
Rosaura Fernández Roget
Psicóloga Sanitaria
12 AGO 2025
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Entiendo lo frustrante que resulta sentir que tu relación está condicionada por la opinión y la aprobación de una tercera persona. Cuando esto pasa, es normal que aparezcan discusiones y que sientas que no tienes un espacio propio como pareja.
En estos casos, es fundamental establecer límites claros y que ambos tengáis un compromiso real de proteger la intimidad de la relación. No se trata solo de que tú lo señales, sino de que él reconozca el impacto que esto tiene y decida implicarse en el cambio.
En mi consulta te ayudo a encontrar la manera de comunicarte de forma que él pueda escucharte de verdad y a establecer estrategias para que vuestra relación recupere su independencia y equilibrio.
11 AGO 2025
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Entiendo que esta situación sea muy frustrante. Cuando una pareja comparte todo con un tercero y sigue sus opiniones sin cuestionarlas, puede indicar falta de autonomía y límites poco claros. Esto suele afectar la confianza y el respeto en la relación.
Ya que has intentado hablarlo sin éxito, es importante que definas qué necesitas para sentirte respetada y lo comuniques con claridad. Si no hay disposición a cambiar, valora si esta relación cubre tus necesidades emocionales. El apoyo terapéutico puede ayudarte a fortalecer límites y tomar decisiones que protejan tu bienestar.
11 AGO 2025
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Buenas tardes Maya,
Entiendo lo que comentas y te agradezco mucho que nos hagas partícipes de tu situación. Imagino que tiene que ser tremendamente difícil como frustrante el hecho de querer ese espacio personal con tu pareja y querer mantener cosas entre vosotros y no poder.
Creo que es importante que le puedas manifestar a tu pareja las consecuencias emocionales que está situación te puede estar provocando. Para ello plantearía hablarlo en un momento en el que se le puedas dar dicha importancia, por ejemplo, en una cena fuera de casa. Hablando desde tus necesidades. Si eso no fuera factible, podría ser importante realizar alguna sesión terapéutica conjunta para poder orientar y guiar en una nueva dinámica.
11 AGO 2025
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Hola Maya, gracias por abrirte y contar algo que puede parecer “pequeño” a ojos de otros, pero que en realidad tiene un peso enorme en la convivencia y en la intimidad de la pareja.
Por lo que explicas, tu pareja comparte absolutamente todo con su madre: lo que hacéis, lo que planeáis y hasta las decisiones que tomáis juntos. Y no solo eso, sino que ella opina y él acata sin cuestionarlo. Esto, en cualquier relación, puede acabar generando sensación de falta de espacio propio, pérdida de autonomía y una dinámica desigual, donde las decisiones dejan de ser cosa de dos.
Has intentado hablar con él y decirle que para ti esto no es normal, que todo se comparta con un tercero, y que esas decisiones deberían quedar en la esfera privada de la pareja. El problema es que, aunque lo expliques, parece que él lo ve de un modo distinto y sigue ocurriendo igual. Cuando una persona ha crecido con una fuerte dependencia emocional hacia su familia de origen, a veces ni siquiera percibe que esa dinámica le está restando libertad y afectando a la relación.
Aquí hay dos planos que conviene diferenciar: el ámbito con la familia de origen, que no significa dejar de quererlos, sino establecer qué se comparte y qué no y el ámbito de la pareja, que implica acordar que cosas son comunes, que es del ámbito familiar y cómo gestionar vuestro núcleo.
Si él no está dispuesto a reconocer que esta dinámica os perjudica (está claro que a ti te produce malestar), la situación difícilmente cambiará. Y tú, por tu parte, tendrás que valorar hasta qué punto puedes o quieres convivir con esto, ya que no puedes cambiar las cosas por mucho que lo pidas (teniendo que aceptar que son así o haciendo cambios individuales).
Mi consejo es que, si es posible, intentéis acudir juntos a terapia de pareja. Un profesional puede ayudarle a tomar conciencia de cómo esta dinámica con la madre está afectando a vuestra relación, y a trabajar herramientas para poner límites sanos ambos. Y si él se niega, no descartes hacer terapia individual: te ayudará a reforzar tu autoestima, establecer tus propios límites y tomar decisiones con más claridad.
Recuerda que esta consulta no sustituye la atención psicológica personalizada. Si buscas un abordaje específico para tu caso y un plan de acción concreto, lo ideal es trabajar con un profesional que te acompañe paso a paso.
11 AGO 2025
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Entiendo que esta situación te genere mucha frustración y desgaste.
Cuando la opinión o la presencia de una tercera persona influye tanto en una relación de pareja, puede sentirse como si no hubiera un espacio propio para tomar decisiones juntos.
En terapia podemos explorar qué hay detrás de esta dinámica: qué le lleva a él a actuar así, cómo te está afectando a ti y qué recursos puedes utilizar para proteger tu bienestar emocional mientras decides qué pasos dar.
No siempre es fácil cambiar estas conductas de manera directa, pero sí podemos trabajar en que tengas herramientas y claridad para afrontar la situación.
11 AGO 2025
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Buenos días,
La dinámica que describes se acerca a lo que en psicología se denomina triangulación, un patrón en el que una tercera persona se involucra excesivamente en la vida de la pareja, afectando la autonomía de la relación. Un estudio publicado en Journal of Family Psychology (Monk et al., 2018) señala que la presencia constante de terceros en la toma de decisiones de una pareja puede reducir la satisfacción relacional y aumentar los conflictos, porque interfiere con la construcción de límites claros y con la confianza mutua.
Aun cuando le hayas mostrado que estas conductas no son saludables, es importante entender que el cambio no se produce solo con argumentos: si él percibe esta relación externa como necesaria para su seguridad emocional, romper ese patrón requiere un trabajo más profundo, muchas veces con acompañamiento terapéutico. Una estrategia que la investigación recomienda es centrar la conversación no en “lo que está mal con ella” sino en “cómo nos afecta a nosotros” y qué límites necesita la pareja para preservar su intimidad.
Te sugiero que, si es posible, propongas un espacio neutral —por ejemplo, terapia de pareja— donde ambas partes puedan expresarse con mediación profesional. A veces, la figura externa permite que se tomen en serio las preocupaciones que en lo cotidiano se minimizan.
11 AGO 2025
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Maya en primer lugar, agradecerte la confianza que depositas en todos nosotros. Realmente tu pareja parece tener un apego importante a su madre y es necesario que se dé cuenta que ahora tú y él comenzáis una familia nueva. Si hablar con él no es suficiente para que lo entienda. Te aconsejo pedir ayuda a un psicólogo de pareja para que os acompañen en estos momentos.
Saludos
11 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Maya;
Gracias por contarnos lo que te sucede.
Desde mi enfoque, no es tu tarea competir con su madre, sino decidir si quieres estar en una relación donde la privacidad y las decisiones son de dos y no de tres. El amor necesita intimidad, y la intimidad se protege con límites claros.
Te invito a que realices este pequeño ejercicio.
Has una ficha psicoeducativa visual con un esquema de “Límites de pareja vs. Invasión de intimidad” para que tu pareja lo vea y no lo perciba como un ataque.
Sería muy útil para que entienda dónde está la línea y qué conductas concretas cruzan ese límite.
En una pareja adulta, la intimidad es como una casa: si cualquiera deja la puerta abierta sin avisar, deja de ser un hogar seguro. Los límites no separan, protegen.
11 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Maya, por lo que describes, parece que te encuentras en una situación donde tu pareja mantiene un nivel de dependencia o de influencia externa muy alto (posiblemente con una figura significativa para él) y eso está afectando directamente a la intimidad y autonomía de la relación.
Quiero señalarte algunas cosas importantes:
Esto no es “normal” si compromete la intimidad de pareja: En una relación sana, las decisiones importantes se comparten, pero también existe un espacio privado que solo pertenece a ustedes dos. Si él comparte *todo* y actúa en función de lo que esa otra persona opina, se diluye el espacio propio de la relación.
Puede tratarse de una dinámica de lealtad y dependencia emocional: A veces, una persona está tan acostumbrada a validar sus decisiones con alguien (un padre, madre, amigo, familiar cercano) que no logra diferenciar entre sus propias elecciones y las de esa persona. Esto puede ser aprendido desde la infancia y no se cambia solo con “señalarlo”.
El riesgo: la relación a tres: Cuando hay una tercera persona con tanto poder de opinión y decisión, tu vínculo deja de ser exclusivo y empieza a funcionar como si hubiera un “copiloto” no elegido por ti. Eso desgasta, genera frustración y te hace sentir desplazada.
¿Qué puedes hacer ahora?
Hablar en términos de “nosotros” y no de “tú contra ella”: si él percibe que es un ataque hacia esa persona, se cerrará. Expón cómo te afecta a ti y qué necesitas para sentirte segura y valorada.
Te recomiendo buscar un espacio de terapia de pareja: a veces un mediador profesional ayuda a que él pueda escuchar lo que no logra recibir de ti directamente.
Y también pensar en ti. Si después de intentar poner límites y pedir cambios la situación no mejora, quizá sea momento de evaluar cuánto puedes y quieres tolerar. No es egoísta priorizar tu bienestar emocional.