Mi pareja rompe objetos cada vez que discutimos

Realizada por LUCKY · 3 dic 2025 Violencia de género

Hola.
Mi pareja cada vez que discutimos rompe objetos. Cosa que odio y no veo normal.
Me dice que la culpable soy yo, por no hacerle caso. Se pone a discutir como un energúmeno, creyendo que él siempre tiene la razón. Si yo no le doy la razón, pues me insulta, de que yo estoy loca. O no me deja hablar, incluso me tapa mi boca con su mano.
Vivimos juntos y creo que su comportamiento se ha ido de madre.
Por ejemplo, desmontamos unos muebles, de las tablas que salieron yo quería aprovechar algunas que estuvieran bien y colocar unas baldas a otro mueble que me falta. Pues se ha pegado tres días insultando me, porque según él eso es basura y yo estoy loca por querer aprovechar las tablas. Es cierto que el mueble por debajo había cogido humedad, pero muchas tablas estaban bien. Digo estaban porque se puso a partir las tablas, a revolearlas, y decirme que yo estoy loca que cojo cosas de la basura. Mi opinión que son muebles nuestros que hemos desmontado que no hay nada de malo de querer aprovechar algunas tablas. Pues ya por eso estoy loca, se pone a insultarme, a partir objetos. Solo por eso, cosas que yo no veo nada malo. Según él todo es basura y que yo estoy chalada por querer aprovechar la basura.
La cuestión es que está vez se ha sobrepasado con su comportamiento. Ya había roto objetos antes en alguna discusión. Cosa que no lo apruebo. Intente darle una oportunidad a esa conducta agresiva, teniendo en cuenta que él estaba pasando una mala racha. Y que suele tener detalles de comprarme cosas materiales sin yo pedírselo, después de discusiones. Como mira que detalles tengo contigo.
Pero ya tantas veces ese comportamiento no me parece normal. Está última vez aparte de romper objetos, insultarme de loca, también me ha llamado HDP, según él porque soy yo la que lo provoca. También me tapaba mi boca con su mano haciendo fuerza, me empujaba.... básicamente sentía que me quería pegar y que se estaba como aguantando.
Da pena tener que decir esto, pero mí pareja tiene conductas agresivas de ira, no sabe controlar las emociones. A tal punto que está última vez, sentí miedo de él, ¿a pensar mi vida corre peligro al lado de él? ¿Tengo que llegar a llamar a la policía para que me proteja? Es muy fuerte llegar a esos extremos. Vivimos juntos con una casa en propiedad comprada hace poco, se que si nos separamos le tengo que pagar el dinero que él puso. Yo laboralmente ahora no trabajo todo el año, y me va resultar difícil afrontar. La casa prácticamente la he pagado yo de mis ahorros de toda mi vida trabajando, el solo ha puesto una cuarta parte.
Creí que con la nueva vivienda formaríamos una familia. Pero al ver que su conducta en vez de ir a mejor a ido a peor. Me deja claro que no voy a formar una familia con una persona con la que siento que mi vida puede correr peligro en algún ataque de ira. A tal punto de pensar, que me veo en los juzgados de violencia de género.
Creí, creí, que éramos buena pareja.
Pero solo siento que me equivoqué a formalizar la relación, que me equivoqué al no poner fin antes, a justificar ese comportamiento de es una mala racha.
Para mí cada persona es responsable de sus actos, y no hay excusas al decir que yo soy la culpable de su comportamiento agresivo.
Debí ser más decisiva y romper antes la relación ante esta conducta suya.
Ahora me voy a ver con un problema económico grande sola.
Para mí:
No es normal que rompa objetos en cada discusión.
No es normal, los insultos y las amenazas.
No es normal, que llegues a querer agredir a tu pareja.
No, no soy la culpable de esa conducta.
He sido tan tonta como para caer en manos de un agresor.
¿Mi consulta es como afrontar esta situación? ¿Como manejar de la mejor forma y ponerle fin?
¿Como afrontar el sentimiento que él me ha hecho sentir que yo soy la culpable de los actos de él? Se que no soy responsable de sus actos de agresividad, pero si me ha dejado marcada, ese sentimiento lo tengo.

Respuesta enviada

En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente

Ha habido un error

Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.

Reserva cita online inmediata por 40€

Recibe atención psicológica en menos de 72h con profesionales colegiados y eligiendo la hora que más se adapte a tus necesidades.

Mejor respuesta 4 DIC 2025

Hola Lucky,

Lo que estás viviendo no son simples discusiones. Cuando alguien rompe cosas, te habla de forma hiriente, te impide expresarte o te empuja, es normal que empieces a sentir inseguridad y confusión. Nada de esto significa que tú estés haciendo algo mal.

No tienes responsabilidad en sus reacciones. Cada persona gestiona sus emociones y sus actos, y que él te diga que “lo provocas” no hace que sea cierto. Esa idea puede generar culpa, pero no corresponde a la realidad.

Lo más importante ahora es tu bienestar. Antes de pensar en temas económicos o materiales, necesitas sentirte tranquila. Buscar apoyo psicológico puede ayudarte a ordenar lo que sientes, entender mejor lo que estás viviendo y tomar decisiones con más claridad.

No es necesario que tomes decisiones de golpe. Puedes ir dando pasos poco a poco, a tu ritmo, y con un plan que te haga sentir más segura. Con el tiempo también podrás trabajar esa sensación de culpa que te ha quedado, que es comprensible pero no te corresponde.

Y recuerda algo sencillo cuando aparezca la duda: su forma de reaccionar depende de él, no de ti.

Si en algún momento necesitas contactar con alguien, estoy aquí para ayudarte y estaré encantado de acompañarte.

José Gonzalo Bonet Mena
Psicólogo General Sanitaria
Especializado en Intervención y Mediación Familiar
Psicología Online

José Bonet Psicólogo en Estivella

12 respuestas

255 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

12 DIC 2025

Hola, gracias por atreverte a escribir todo esto. Lo primero que necesito decirte, sin rodeos, es que lo que estás viviendo no es una discusión de pareja. Es violencia psicológica, emocional y física. Y tu cuerpo lo sabe, por eso en el último episodio sentiste miedo real. Ese miedo no es exagerado: es un mecanismo de protección.

Nada de lo que cuentas es “normal” ni justificable:

Que rompa objetos en cada discusión.

Que te insulte, te degrade o te llame loca.

Que te tape la boca o te empuje (esto ya es agresión física).

Que te culpe de su pérdida de control.

Que oscile entre violencia y regalos para “compensar”.

Todo esto forma parte de un ciclo de violencia, y por desgracia es muy frecuente que la víctima termine dudando de sí misma, sintiendo culpa o pensando que “quizá exagera”. Pero no: tú NO eres responsable de sus actos. No eres culpable de nada.

1. Sobre tu seguridad

Cuando una persona rompe objetos, insulta, pierde el control y ya ha empezado a usar la fuerza física para callarte o contenerte, el riesgo de escalada existe. No necesitas esperar a que “llegue a más” para tomar medidas. Tu sensación de que tu vida podría estar en peligro es válida.

Si en algún momento vuelve a pasar algo parecido o sientes miedo, llamar a la policía es una opción totalmente legítima. Estás protegiéndote, no exagerando.

2. ¿Cómo poner fin a esta situación?

Salir de una relación con violencia no se hace de un día para otro, sobre todo cuando hay una vivienda compartida y factores económicos. Esto no te hace débil: te hace realista.
Pero sí puedes empezar a trazar un plan seguro:

Identificar a una o dos personas de confianza que sepan lo que ocurre.

Asegurar que tienes documentos, llaves, móvil cargado en momentos de riesgo.

No comunicar decisiones importantes en momentos de tensión.

Valorar apoyos legales: si lo necesitas, puedo orientarte sobre cómo pedir asesoramiento gratuito.

Preparar un plan de salida seguro, aunque sea progresivo.

3. ¿Cómo afrontar la culpa que él ha sembrado en ti?

Los agresores suelen usar la culpa como forma de control: “tú me provocas”, “tú haces que yo estalle”. Esa narrativa es parte del maltrato.
Tú ya lo has dicho con claridad: cada persona es responsable de sus actos. Y él ha elegido gritar, humillar, romper, empujarte, taparte la boca.
Eso no viene de ti; viene de él.

Pero que tú lo entiendas racionalmente no significa que emocionalmente la culpa desaparezca sola. Esa marca es real y se trabaja:

Validando que no fue tu responsabilidad.

Desmontando el gaslighting que él ha construido.

Recuperando tu voz interna.

Reforzando tus límites y tu autoestima después del daño.

4. ¿Cómo afrontar todo esto emocionalmente?

Ahora mismo estás entre el miedo, la decepción, la culpa inducida y la preocupación económica. Es muchísimo para sostener sola.
No necesitas hacerlo en soledad. Este tipo de procesos mejora mucho cuando la persona tiene un espacio seguro donde poder ordenar:

qué sientes,

qué necesitas,

cómo protegerte,

cómo planificar los siguientes pasos sin ponerte en riesgo,

y cómo reconstruir tu seguridad interna.

Si quieres, puedo acompañarte en todo este proceso, sin juicios y desde un enfoque totalmente centrado en tu protección, tus emociones y tus decisiones. A veces, solo tener un espacio donde tu experiencia se vea clara y sin minimizar ya cambia muchísimo la forma de afrontar la salida.

Lo importante es que sepas que no estás viendo fantasmas: estás viendo señales claras de violencia. Y que tengas derecho a salir de ahí de la forma más segura y acompañada posible. Estoy aquí para ayudarte cuando lo necesites.

Maite Muro Usechi Psicólogo en Pamplona/Iruña

9 respuestas

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

10 DIC 2025

Hola Lucky gracias por compartir esto eres muy valiente por pedir ayuda.
Lo que describes no es una discusión de pareja, ni es “mal carácter”, ni es una etapa pasajera: es comportamiento agresivo, sostenido y escalado, que te hace daño y que pone en riesgo tu seguridad emocional y física.
Cuando alguien:
• rompe objetos durante las discusiones,
• insulta (“loca”, “HDP”),
• invalida (“todo es culpa tuya”),
• minimiza tu opinión,
• te tapa la boca para que no hables,
• te empuja o te intimida físicamente,
• te hace sentir miedo dentro de tu propia casa,
no estamos ante un conflicto normal, sino ante violencia psicológica y violencia física incipiente.

Berta Permuy Arechaga Psicólogo en Getxo

14 respuestas

5 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

10 DIC 2025

Hola Lucky, entiendo el terror, la confusión y la profunda decepción que sientes. Todo lo que estás sintiendo es totalmente normal. Es normal que incluso te sientas agotada y con miedo.

Has escrito algo que me parece muy importante: "Sentí miedo de él, a pensar mi vida corre peligro al lado de él". Igual que me parece importantísima la frase que supongo que te repites como un mantra para llevar mejor esta situación: "no, no soy la culpable de esa conducta".

Parece por lo que cuentas, que tu pareja está abusando psicológicamente, con una manipulación y una inversión de la culpa. Esto se ve en lo que dices que rompe objetos, te insulta, te agrede tapándote la boca y luego dice que tú lo provocas o que estás loca. Está evadiendo su responsabilidad en esta acción y haciéndote dudar de tu propia cordura. La inseguridad y la confusión que sientes son fuertes, pero liego entramos en una espiral de contraste en la que con los regalos materiales borramos o compensamos esta problemática.

Considero que deberías darte prioridad a tu seguridad física y emocional. Si en cualquier momento tu vida estuviese en juego, no dudes en llamar a las autoridades. Cómo esto es una simple consultoría online, no se puede valorar la situación realmente, por lo que te aconsejo acudir a u profesional que te ayude en lo que estás viviendo y en cada elección que tomes, por difícil que pueda resultar.

Espero que tu situación mejore y vivas segura
Un abrazo enorme,
Inma Muñoz
Psicóloga Sanitaria y Sexóloga
Online y Presencial (Trilum)

Inma Muñoz Sánchez Psicólogo en Almería

190 respuestas

52 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

5 DIC 2025

Siento mucho el miedo y la confusión que estás viviendo, debe haber sido muy difícil para tí tener que revivirlo para poder redactarlo y compartirlo por aquí para buscar ayuda. No estás equivocada, las situaciones de violencia que estás viviendo no son tolerables ni aceptables, no mereces vivir con miedo, ni ser insultada, amenazada o tocada sin consetimiento explícito dentro de tu propia casa y dentro de un vínculo que debiera ser tu espacio seguro. Nada de esto es tu culpa, aun que haya una parte de tí que sienta que sí. Que es tu responsabilidad hacer más, no hacer o hacerlo distinto para que él te trate como mereces legítimamente.

Al leerte, puedo ver la parte de tí que sabe y siente que merece ser tratada con seguridad, respeto y cariño, de manera suave y cálida y no así. También aparece otra parte de ti que busca comprender su comportamiento, intenta proteger la relación y buscar explicación a lo que estás viviendo, necesitando creer que hay margen de cambio "si X cambia".

Detecto dos partes en lucha que están pidiendo ser atendidas: Una que quiere confiar, buscar vínculo y salvar la relación. Otra que sabe que tu seguridad corre peligro y que se trata de un vínculo en el que tu cuerpo ya no se siente seguro para poder relajarse.

Que estés pudiendo nombrar e identificar todas estas situaciones de violencia en la relación nos da pistas de que la parte que quiere protegerte es fuerte y está lista para ser escuchada, y darle prioridad de una manera segura.

Te invito, si te resuena, a realizarte algunas preguntas que podrían ayudarte a organizar lo que viene:

¿Dispones de una red de vínculos (familiares, amistades...) que pudiera ayudarte a sentirte sostenida y apoyada mientras atraviesas este momento de tanto miedo y de peligro?
¿Qué pasos concretos necesitas para garantizar tu seguridad inmediata y sentirte protegida?
¿Crees que te ayudaría tener acceso a acompañamiento legal/financiero que te respalde y no sentirte desprotegida si decides separar vuestros caminos?
¿Cómo podrías acompañarte y cuidar tus necesidades emocionales y físicas mientras sigues en el vínculo'

Tu capacidad de reconocer que este trato hacia tí se siente muy doloroso e injusto ya es un primer acto de cuidado profundo hacia ti misma. Me encantaría decirle a la parte de tí que todavía se siente culpable por su agresividad, que aunque trata de darte alguna "explicación digerible" a lo que estás viviendo, recuerde que mereces suavidad. Cargar con la culpa sembrada durante todo este tiempo es normal que quede marcada. Recuerda que mereces sentirte segura, tranquila, respetada y querida, que tu tranquilidad no es negociable. Espero que encuentres la manera de tomar las decisiones que honren cómo mereces ser tratada.
Un abrazo,

Clàudia Prat Martínez Psicólogo en Torroella de Montgrí

2 respuestas

1 voto positivo

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

4 DIC 2025

Lo primero que quiero transmitirte es que nada de lo que estás viviendo es normal, ni mucho menos aceptable. La agresividad jamás está justificada. En una relación sana puede haber desacuerdos, pero nunca insultos, nunca romper objetos, nunca taparte la boca, empujarte o hacerte sentir miedo. El respeto no es opcional: es la base mínima para cualquier convivencia y para cualquier vínculo afectivo.

Es importante que tengas muy claro que tú no eres responsable de su comportamiento. Cada persona es dueña de sus actos y de la manera en la que gestiona sus emociones. Que él te diga que “lo provocas” o que “eres la culpable” es una forma de manipulación que intenta desplazar su responsabilidad hacia ti. Pero eso no es verdad: él decide insultar, él decide romper cosas, él decide ejercer control físico sobre ti.

Tampoco es casual que después de episodios agresivos trate de compensarlo con regalos o “detalles”: ese patrón es típico en dinámicas donde la agresividad ya está fuera de control. El problema no es la discusión ni las tablas del mueble: el problema es la ira, la intimidación y la violencia.

Quiero decirte con total claridad:
Lo que estás viviendo es violencia.
Y tu sensación de miedo es una señal seria que debes escuchar. Cuando una persona empieza a perder el control, a romper objetos, a empujar, a tapar la boca y a insultar, existe un riesgo real de que el siguiente paso sea la agresión física directa. No es exageración ni dramatización: es prevención y protección.

También quiero que sepas algo más: no has sido tonta. Has confiado, has querido ver lo mejor, has pensado que era una mala racha. Eso no te hace ingenua, te hace humana. Pero ahora que ves con claridad la situación, lo importante es qué haces con esa claridad.

¿Cómo afrontar esta situación y ponerle fin?

1. Pon tu seguridad por delante de todo.
Si vuelves a sentir miedo o él vuelve a mostrar agresividad, llamar a la policía es totalmente legítimo y adecuado. Tu vida y tu integridad valen más que cualquier duda o vergüenza.


2. Busca una salida segura y acompañada.
No tienes que hacerlo sola. Puedes apoyarte en amistades, familia, profesionales, o recursos especializados. Dejar una relación violenta no es un acto impulsivo, es un proceso que requiere protección y planificación.


3. Habla con servicios especializados.
Ellos pueden orientarte sobre cómo salir de esta situación y cómo manejar los aspectos emocionales, legales y económicos. La violencia nunca es solo un “problema de pareja”: es un riesgo personal.


4. Recuerda lo esencial: respetarte a ti misma.
Tú mereces una relación donde puedas hablar sin miedo, opinar sin ser insultada y discutir sin que nadie te ponga una mano encima. No permitas que nadie te falte al respeto. Nadie.



¿Cómo afrontar el sentimiento de “culpa” que él ha intentado imponerte?

Ese sentimiento es una marca que deja el maltrato psicológico, pero puedes y vas a superarlo.
Recuérdate esto tantas veces como haga falta:

Tú no provocas su ira.

Tú no eres la causa de su violencia.

Tú no controlas sus emociones ni sus reacciones.

Él es responsable al 100% de sus actos.


No has hecho nada para merecer insultos, humillaciones, amenazas ni miedo.
Tu única responsabilidad ahora es protegerte, respetarte y dar pasos hacia una vida donde esto no vuelva a repetirse.

Y ese paso —aunque cueste, aunque dé vértigo— es el más valiente y el más necesario.

Candelaria Álamo López Psicólogo en Utrera

16 respuestas

3 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

4 DIC 2025

Hola. Antes de nada, quiero decirte que leer tu mensaje ha sido muy duro y quiero reconocer tu inmensa valentía por escribir esto y por ser tan clara y honesta con lo que estás viviendo. No eres tonta, y no eres culpable de su comportamiento. Es muy importante que lo sepas.
Vamos a abordar tu consulta desde una perspectiva clara y práctica, priorizando siempre tu seguridad.
Lo más importante es tu seguridad.
Lo que describes es una escalada de violencia física y psicológica que no es negociable ni justificable. Romper objetos, insultar, intentar impedirte hablar, empujarte y hacerte sentir miedo son formas de maltrato. El hecho de que hayas llegado a preguntarte si tu vida corre peligro y si debes llamar a la policía es una señal de alarma que debes tomar muy en serio.
Tu vida NO corre peligro por tu culpa. Él es el único responsable de sus actos.
El ciclo de violencia; tensión, explosión/agresión, y luego la "luna de miel" con regalos, es una táctica de control muy común. Los regalos materiales no compensan ni anulan el miedo y la violencia.

Su conducta es maltrato.
Violencia Física: Romper objetos es una amenaza de lo que podría hacerte a ti. Taparte la boca con fuerza y empujarte ya son agresiones físicas directas. Sentir que se está aguantando es la confirmación de que existe un riesgo real.
Violencia Psicológica: Insultarte (loca, HDP), culparte (dice que tú provocas) y desautorizar tu opinión (lo de las tablas) son tácticas para anular tu autoestima y controlarte. Esto es el patrón de un agresor.
La culpa es una manipulación.
Sientes que te equivocaste y te sientes culpable. Esto no es ingenuidad tuya, sino el resultado de la manipulación psicológica a la que te ha sometido. Él necesita culparte para no asumir su responsabilidad. Es vital que repitas: "Sus actos son suyos. Mi responsabilidad es ponerme a salvo."
El hecho de sentir miedo por tu vida y pensar en la policía o en los juzgados de violencia de género es la señal más clara de que la relación es insostenible y peligrosa. No tienes que esperar a que te pegue para que la policía te proteja. La violencia psicológica y la amenaza de agresión ya son suficientes para actuar.
¿Cómo afrontar y poner fin a la situación?
La respuesta es a través de un plan de seguridad, ya que la comunicación con él es ahora mismo peligrosa.
1. Prioriza la ayuda inmediata y legal (No lo hagas sola)
Busca apoyo especializado: Llama al 016 (número gratuito de información y asesoramiento para víctimas de violencia de género, no deja rastro en la factura). Ellos te darán apoyo psicológico, social y legal.
Abogada/o: Contacta con una abogada especializada en divorcios o violencia de género. Debes abordar la separación y el tema de la vivienda desde una estrategia legal que te proteja y tenga en cuenta tu desventaja laboral/económica. No discutas el dinero de la casa con él.
2. Prepara la salida y el plan de seguridad
La decisión es firme: Has decidido que no quieres formar una familia con alguien así. Respeta y honra esa decisión.
Recoge documentos: Haz una copia de todos los documentos importantes (DNI, escrituras de la casa, contratos, cuentas bancarias). Guárdalos en casa de un familiar o en un lugar seguro fuera de la vivienda.
Maleta de emergencia: Prepara una bolsa con ropa esencial, medicamentos y una copia de tus documentos. Déjala en casa de alguien de confianza.
Cero contacto no esencial: Minimiza las interacciones. La comunicación ahora debe ser exclusivamente logística. No discutas ni intentes que entre en razón. Él no va a cambiar si sigue creyendo que tú eres la culpable.

La urgencia es tu seguridad. Llama al 016 hoy mismo. Si sientes miedo ahora, no dudes en irte de casa temporalmente o llamar al 112.

Un abrazo y mucho ánimo.

Alejandro Lara Psicólogo en Logroño

2 respuestas

1 voto positivo

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

4 DIC 2025

Buenos días.

Lo que estás viviendo no son “discusiones fuertes”, es una forma de violencia en la pareja. Romper objetos cuando se enfada, insultarte, llamarte “loca”, decir que todo es culpa tuya, taparte la boca para que no hables, empujarte y hacer que llegues a tener miedo de que pueda llegar a agredirte físicamente, encaja con lo que se define en psicología como violencia de pareja: conductas que dañan tu integridad física, psicológica y emocional. No estás exagerando ni dramatizando; estás poniendo palabras a algo serio. La sensación de que tu vida podría estar en peligro es una señal de alarma que hay que tomar muy en serio. De hecho, estudios internacionales han mostrado que estos comportamientos (intimidación, insultos, destrucción de objetos, control físico) no son “mal carácter”, sino indicadores de relaciones violentas y de alto riesgo para la salud de la mujer que los sufre.

Entiendo que te duela reconocer que la persona con la que pensabas formar una familia está teniendo conductas de agresor, y entiendo también que te sientas culpable por no haber puesto fin antes. Quiero decirte con mucha claridad que tú no eres responsable de sus estallidos de ira, ni de sus insultos, ni de que rompa las tablas o cualquier otro objeto. Él es adulto y tiene capacidad para decidir cómo gestiona su enfado. Que tú quieras aprovechar unos muebles o que tengas una opinión diferente no causa la violencia: la causa es que él no sabe —o no quiere— regular su ira y recurre a la agresión, la humillación y el control. La investigación en violencia de género lleva años observando que muchas mujeres, igual que tú, terminan sintiéndose culpables, pensando “debí haber roto antes”, “he sido tonta”, “igual lo provoco yo”, y se ha visto que esta autoculpa no significa debilidad, sino que es consecuencia de la propia dinámica de maltrato, en la que el agresor culpa a la víctima y la hace dudar de sí misma. Eso incluye hacerte sentir “loca” por querer aprovechar unas tablas o por no compartir su opinión: es una forma de manipulación psicológica muy descrita, que va desgastando la autoestima y la seguridad interna.

También es lógico que te líen los “detalles” que tiene contigo después de las discusiones. Que te compre cosas, que te diga que te quiere o que prometa cambiar forma parte de un ciclo que en psicología conocemos muy bien: tensión, explosión (insultos, rotura de objetos, empujones), fase de arrepentimiento y calmado, y luego vuelta a empezar. Muchas mujeres se agarran a esos momentos “buenos” para sostener la relación y justificar la esperanza de que la mala racha pase. Pero tú ya has observado algo muy importante: con el tiempo, en lugar de mejorar, los episodios se han vuelto más frecuentes e intensos, hasta el punto de que por primera vez has sentido miedo real de lo que pueda llegar a hacer. Esa lucidez es muy valiosa ahora, porque te permite ver que tu proyecto de formar una familia no encaja con vivir con alguien de quien temes que pueda agredirte.

En cuanto a cómo afrontar la situación y ponerle fin de la mejor forma posible, te propongo pensar en tres niveles. El primero es tu seguridad. Si en algún momento vuelve a perder el control, rompe cosas, te empuja, te tapa la boca o simplemente sientes que la situación se descontrola, tu prioridad es protegerte: salir de la habitación o de la casa si puedes, pedir ayuda a alguien de confianza y, si percibes peligro real para tu integridad, llamar a emergencias (112). En España también existe el 016, un teléfono gratuito y confidencial de atención a mujeres que sufren violencia de género, donde pueden orientarte sobre pasos a dar, recursos disponibles, ayudas económicas, opciones legales y apoyo psicológico. No estás obligada a denunciar para pedir información; puedes llamar solo para orientarte y sentirte acompañada.

El segundo nivel es el económico y legal, que sé que te preocupa muchísimo. La casa, el dinero que ha aportado cada uno, tu situación laboral… todo eso pesa y a veces hace que una se quede en la relación por miedo a no poder sostenerse sola. Precisamente por eso es importante que no te quedes solo con el miedo general de “me voy a ver con un problema económico grande”, y puedas hablar con alguien especialista que revise tu situación concreta. A través del 016 o de los servicios de tu comunidad pueden derivarte a asesoría jurídica gratuita, donde te expliquen qué derechos tienes sobre la vivienda, cómo se podría gestionar una separación, qué ayudas económicas podrías solicitar si tu situación se reconoce como violencia de género. Tener información real —aunque no sea perfecta— suele bajar la angustia y te permite decidir desde un lugar un poco más firme.

El tercer nivel es el emocional. Por un lado, está esa voz interna que te dice “he sido tonta por caer en manos de un agresor” o “debí romper antes”. En lugar de machacarte, te invito a que intentes mirarte con algo más de compasión: en su momento tomaste decisiones desde el amor, la esperanza y el deseo de formar una familia, y eso no te hace tonta, te hace humana. Algo que puede ayudarte es escribir en una hoja, en una columna, los hechos (rompe objetos, insulta, te empuja, te tapa la boca, te culpa) y, en otra columna, las interpretaciones (“yo le provocaba”, “si hubiera tirado las tablas no habría pasado”, “soy tonta por no dejarlo antes”). Así puedes recordar, cada vez que te asalte la culpa, que los hechos hablan de su responsabilidad, y que tu interpretación de “soy culpable” es una consecuencia del maltrato, no la realidad. La investigación psicológica ha mostrado que trabajar la culpa y aumentar la autocompasión mejora mucho la recuperación de las mujeres que han vivido violencia, y aquí podría ayudarte mucho contar con una psicóloga o un psicólogo especializado en trauma y violencia de género, que te acompañe a ordenar lo vivido, sostener el proceso de separación si decides seguir adelante y reconstruir la confianza en ti misma y en tu futuro. En este contexto, no es recomendable hacer terapia de pareja, porque mientras haya violencia activa y miedo no hay condiciones de igualdad ni seguridad.

Me gustaría terminar recordándote lo que tú misma ya has identificado: no es normal que tu pareja rompa cosas cada vez que discutís, no es normal que te insulte, no es normal que te empuje o te tape la boca para que no hables, y tú no eres la culpable de nada de esto. Has querido creer en la relación, has justificado por amor y por esperanza, pero ahora estás viendo con claridad que esa conducta no va a mejor y que te sientes en riesgo. Eso que estás haciendo ahora —mirar la situación de frente, pedir ayuda, plantearte cómo salir— habla de tu fortaleza, no de tu debilidad. No tienes por qué hacerlo sola: apóyate en recursos especializados, en personas de confianza y en profesionales. Poco a poco, con información y apoyo, puedes salir de esta relación y construir una vida en la que no tengas miedo de la persona que vive contigo.

Un saludo,
Beatriz Troyano

Beatriz Troyano Díaz Psicólogo en Madrid

164 respuestas

864 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

4 DIC 2025

Hola buenos días, gracias por compartir algo tan duro, lo que estás viviendo no es una discusión de pareja “subida de tono”; lo que describes son conductas de violencia, control y desregulación emocional por parte de tu pareja, y es completamente comprensible que te sientas asustada, confundida y cuestionando si realmente eres responsable de algo. Quiero dejar claro que no lo eres.

Romper objetos, insultarte, taparte la boca, empujarte, intimidarte o hacerte sentir miedo nunca es normal ni aceptable, y bajo ningún concepto es culpa tuya. Esa idea de que “tú lo provocas” forma parte de una dinámica de maltrato en la que la responsabilidad se desplaza injustamente hacia la víctima. Nada justifica esa forma de actuar.

También es natural que hayas intentado comprenderlo, justificarlo o darle oportunidades. Cuando hay vínculo afectivo, es común agarrarse a los buenos momentos o pensar que es una mala racha. Esto no te convierte en alguien “tonta”, sino en alguien que ha confiado y que ha tenido esperanza. Lo importante ahora es que estás pudiendo ver con claridad que la situación se ha vuelto peligrosa para ti.

Ante lo que cuentas, hay varios puntos esenciales:

1. Tu seguridad está por encima de todo.
Si vuelves a sentirte en peligro, llamar a la policía es una opción totalmente válida. Nadie tiene que vivir con miedo en su propia casa.

2. No tienes por qué afrontar esto sola.
Existen servicios especializados en violencia de pareja que pueden orientarte tanto en el plano emocional como en el jurídico y económico. Informarte te dará más control y tranquilidad.

3. Pensar en poner fin a la relación no es un fracaso, es autocuidado.
Has visto que la conducta va a peor y que afecta a tu integridad física y emocional. Tomar distancia o plantear una separación es una decisión protectora.

4. La culpa que sientes no te pertenece.
Ese sentimiento aparece porque has sido expuesta a mensajes que buscan responsabilizarte de lo que él decide hacer con su ira. Con apoyo psicológico, esa culpa se puede trabajar y desmontar.

5. En lo económico también hay alternativas.
Consultar con un/a profesional legal puede ayudarte a ver qué opciones reales tienes respecto a la vivienda y la parte económica, para no cargar con algo que no te corresponde sola.

Lo más importante es que no estás exagerando, lo que cuentas sí es violencia, y tienes todo el derecho a priorizar tu bienestar y tu seguridad. Pedir orientación ya es un acto de valentía y de claridad. Con apoyo adecuado, puedes salir de esta situación y recuperar tu tranquilidad.
Un cordial saludo
Támara García

Tamara Garcia Psicólogo en Huelva

29 respuestas

182 votos positivos

Hace terapia online

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

4 DIC 2025

Quiero agradecerte que hayas compartido algo tan doloroso y delicado. Lo que estás viviendo no es fácil de poner en palabras, y que lo hayas hecho demuestra mucha fuerza y claridad interna.
Voy a hablarte con sinceridad, porque mereces comprensión, apoyo y una visión clara de la situación.

Lo que describes no son simples discusiones de pareja; son comportamientos violentos.
Romper objetos, insultarte, descalificarte, decirte que estás loca, impedirte hablar, taparte la boca, empujarte y culpabilizarte de su propia agresividad son conductas que forman parte de un patrón de violencia psicológica y física. Nada de esto es normal y, sobre todo, nada de esto es culpa tuya.

Es importante que puedas escuchar esto con calma:
No hay ninguna justificación para la violencia. No existe un “me sacaste de quicio” que lo excuse. Cada persona es responsable de sus actos, y él lo es de los suyos. Tú no provocas sus reacciones, tú no eres la causa de sus explosiones, y tampoco eres “tonta” por haber intentado darle oportunidades. Cuando queremos a alguien, cuando vemos su potencial o cuando creemos que es una mala racha, es muy fácil minimizar señales que ahora, con perspectiva, ves claramente.

El hecho de que después de insultarte o romper cosas te haga regalos o tenga detalles materiales no es reparación real; forma parte de un ciclo de violencia en el que, tras la agresión, llega la calma y el aparente arrepentimiento… hasta que vuelve a ocurrir. Y cada vez, como ya has visto, sucede con más frecuencia e intensidad.

Me preocupa especialmente que hayas llegado al punto de sentir miedo, de pensar que tu vida podría estar en peligro o que podrías verte en una situación judicial por violencia de género. Ese miedo es una señal interna muy importante: tu cuerpo te está avisando de que no estás en un entorno seguro. Cuando una pareja llega a tapar la boca, empujar, romper objetos como forma de intimidación y recurrir al insulto extremo, el riesgo es real.

Entiendo también tu preocupación económica. Tener una vivienda en común y sentir que vas a afrontar sola una carga que no esperabas es algo que pesa mucho. Pero tu seguridad física y emocional están por encima de cualquier cuestión económica. Lo material se puede resolver con ayuda profesional más adelante; tu integridad no se puede recuperar si no la cuidas.

En primer lugar, quiero transmitirte que no tienes que hacerlo sola. Busca apoyo emocional en alguien de confianza: un familiar, una amiga, alguien que pueda acompañarte y ser un punto seguro. Hablar en voz alta de lo que estás viviendo suele ayudar a ordenar las ideas y reducir la culpa.

Lo segundo, antes de tomar decisiones definitivas, es importante que pienses en tu seguridad:
• Identifica un lugar donde podrías ir en caso de emergencia.
• Ten siempre contigo tu móvil cargado, documentación importante y llaves.
• Si alguna vez vuelve a empujarte, taparte la boca, romper objetos cerca de ti o sientes miedo, llamar a la policía no es un extremo: es una medida de protección.

A la hora de poner fin a la relación, lo más recomendable es que lo hagas en un momento en el que él no esté alterado, y preferiblemente cuando no esté en casa o tengas a alguien cerca. No es necesario confrontar ni entrar en explicaciones profundas; tu prioridad es salir de ese entorno de forma segura y ordenada.

Después, podrás abordar los aspectos legales y económicos con profesionales que te orienten sobre cómo gestionar la vivienda, la aportación económica y tus derechos. No estás sola en ese proceso.

Que ahora te cuestiones “¿cómo pude caer en esto?” o “¿por qué no me fui antes?” es una reacción normal. Pero la culpa no te pertenece. Cuando una persona agresora utiliza insultos, culpabilización, humillación y violencia, va erosionando poco a poco la percepción de la realidad y la autoestima de la otra persona.
Ese impacto emocional no desaparece de un día para otro, pero sí puede trabajarse. Y con acompañamiento psicológico podrás reconstruir tu seguridad interna y desmontar esas creencias que él ha intentado imponerte.

Quiero que te quedes con esto:
Tú no has provocado nada. No eres responsable de su ira. No eres la causa de sus actos.
Has confiado, has apostado por la relación, has intentado comprender y has creído que podía cambiar. Eso no te hace débil, sino alguien que ha actuado desde el cariño.
Ahora estás viendo con claridad algo que antes era difícil identificar, y esa claridad es un punto de partida para protegerte y empezar de nuevo.

Estoy aquí para acompañarte en cómo dar estos pasos, ayudarte a aclarar decisiones o darte herramientas para fortalecer tu bienestar emocional. No estás sola.

Sara Colom Psicólogo en Palma de Mallorca

18 respuestas

43 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

4 DIC 2025

Quiero agradecerte que hayas compartido algo tan doloroso y delicado. Lo que estás viviendo no es fácil de poner en palabras, y que lo hayas hecho demuestra mucha fuerza y claridad interna.
Voy a hablarte con sinceridad porque mereces comprensión, apoyo y una visión clara de la situación.

Lo que describes no son simples discusiones de pareja; son comportamientos violentos.
Romper objetos, insultarte, descalificarte, decirte que estás loca, impedirte hablar, taparte la boca, empujarte y culpabilizarte de su propia agresividad son conductas que forman parte de un patrón de violencia psicológica y física. Nada de esto es normal y, sobre todo, nada de esto es culpa tuya.

Es importante que puedas escuchar esto con calma:
No hay ninguna justificación para la violencia. No existe un “me sacaste de quicio” que lo excuse. Cada persona es responsable de sus actos, y él lo es de los suyos. Tú no provocas sus reacciones, tú no eres la causa de sus explosiones, y tampoco eres “tonta” por haber intentado darle oportunidades. Cuando queremos a alguien, cuando vemos su potencial o cuando creemos que es una mala racha, es muy fácil minimizar señales que ahora, con perspectiva, ves claramente.

El hecho de que después de insultarte o romper cosas te haga regalos o tenga detalles materiales no es reparación real; forma parte de un ciclo de violencia en el que, tras la agresión, llega la calma y el aparente arrepentimiento… hasta que vuelve a ocurrir. Y cada vez, como ya has visto, sucede con más frecuencia e intensidad.

Me preocupa especialmente que hayas llegado al punto de sentir miedo, de pensar que tu vida podría estar en peligro o que podrías verte en una situación judicial por violencia de género. Ese miedo es una señal interna muy importante: tu cuerpo te está avisando de que no estás en un entorno seguro. Cuando una pareja llega a tapar la boca, empujar, romper objetos como forma de intimidación y recurrir al insulto extremo, el riesgo es real.

Entiendo también tu preocupación económica. Tener una vivienda en común y sentir que vas a afrontar sola una carga que no esperabas es algo que pesa mucho. Pero tu seguridad física y emocional están por encima de cualquier cuestión económica. Lo material se puede resolver con ayuda profesional más adelante; tu integridad no se puede recuperar si se pierde.

¿Cómo afrontar esta situación y ponerle fin?

En primer lugar, quiero transmitirte que no tienes que hacerlo sola. Busca apoyo emocional en alguien de confianza: un familiar, una amiga, alguien que pueda acompañarte y ser un punto seguro. Hablar en voz alta de lo que estás viviendo suele ayudar a ordenar las ideas y reducir la culpa.

Lo segundo, antes de tomar decisiones definitivas, es importante que pienses en tu seguridad:
• Identifica un lugar donde podrías ir en caso de emergencia.
• Ten siempre contigo tu móvil cargado, documentación importante y llaves.
• Si alguna vez vuelve a empujarte, taparte la boca, romper objetos cerca de ti o sientes miedo, llamar a la policía no es un extremo: es una medida de protección.

A la hora de poner fin a la relación, lo más recomendable es que lo hagas en un momento en el que él no esté alterado, y preferiblemente cuando no esté en casa o tengas a alguien cerca. No es necesario confrontar ni entrar en explicaciones profundas; tu prioridad es salir de ese entorno de forma segura y ordenada.

Después, podrás abordar los aspectos legales y económicos con profesionales que te orienten sobre cómo gestionar la vivienda, la aportación económica y tus derechos. No estás sola en ese proceso.

Que ahora te cuestiones “¿cómo pude caer en esto?” o “¿por qué no me fui antes?” es una reacción normal. Pero la culpa no te pertenece. Cuando una persona agresora utiliza insultos, culpabilización, humillación y violencia, va erosionando poco a poco la percepción de la realidad y la autoestima de la otra persona.
Ese impacto emocional no desaparece de un día para otro, pero sí puede trabajarse. Y con acompañamiento psicológico podrás reconstruir tu seguridad interna y desmontar esas creencias que él ha intentado imponerte.

Quiero que te quedes con esto:
Tú no has provocado nada. No eres responsable de su ira. No eres la causa de sus actos.
Has confiado, has apostado por la relación, has intentado comprender y has creído que podía cambiar. Eso no te hace débil, sino alguien que ha actuado desde el cariño.
Ahora estás viendo con claridad algo que antes era difícil identificar, y esa claridad es un punto de partida para protegerte y empezar de nuevo.

Estoy aquí para acompañarte en cómo dar estos pasos, ayudarte a aclarar decisiones o darte herramientas para fortalecer tu bienestar emocional. No estás sola.

Sara Colom Psicólogo en Palma de Mallorca

18 respuestas

43 votos positivos

Contactar

¿Te ha resultado útil?

¡Gracias por tu valoración!

Psicólogos especialistas en Violencia de género

Ver más psicólogos especializados en Violencia de género

Otras consultas sobre Violencia de género

Explica tu caso a nuestros psicólogos

Haz tu consulta de forma anónima y recibe orientación psicológica en 48h.

50 Es necesario escribir 12500 carácteres más

Tu pregunta y sus respuestas se publicarán en el portal. Este servicio es gratuito y no sustituye a una sesión de terapia.

Enviaremos tu consulta a expertos en el tema que te ofrecerán llevar tu caso personalmente.

El precio de la sesión de terapia no es gratuito y estará sujeto a las tarifas del profesional.

El precio de la sesión de terapia no es gratuito y estará sujeto a las tarifas del profesional.

Introduce un apodo para mantener tu anonimato

Tu consulta está siendo revisada

Te avisaremos por e-mail cuando esté publicada.

Si necesitas atención psicológica inmediata, puedes reservar una terapia en las próximas 72h y a un precio reducido de 40€.

Esta consulta ya existe

Por favor, utiliza el buscador para conocer la respuesta

psicólogos 12850

psicólogos

preguntas 12500

preguntas

respuestas 47450

respuestas