No tengo ganas de relacionarme con la gente. No veo ni les escribo a mis viejos, familiares o amigos y tampoco siento un interés real en hacerlo.
Me cuesta mucho mantener una conversación. Cada vez que empiezo alguna pienso, cómo salgo de acá? O trato de disociar para no establecer una.
Me frustro con facilidad y me enojo. Incluso, a veces, me pongo violento.
Fantaseo con la idea de crear algo innovador o emprender en una cooperativa, pero no puedo ni ayudar a mi pareja en el que ya tenemos y me desmotivo enseguida.
Pienso que si no es bajo los efectos de la mariguana no disfruto nada. Me aburro fácil o ni siquiera me dan ganas de hacer las cosas que antes disfrutaba.
Me gusta mucho mi pareja, pero no puedo dejar de ver a otras mujeres en público o buscar porno. Es como un deseo constante, aunque sepa que no debo. Esto me llevó a peleas casi diarias con mi novia e hizo que se ponga celosa o sospeche todo el tiempo que estoy hablando con alguien o "mandándome" alguna, aunque tenga buenas razones para hacerlo, además que le mentí varias veces con que iba a dejar de hacerlo y nunca lo hice.
Ella me ama e intenta ayudarme, me aconsejó hacer terapia, hacer cursos de cocina o tomar clases de batería, hasta compró una alfombra para usarla, pero ni ganas de armarla tengo. Se que hace todo para que estemos bien y de verdad me pone mal saber que le estoy arruinando la cabeza.
A veces pienso que solo estaría mejor y/o más tranquilo. Podría hacer las cosas que me gustan y hasta tener ganas de hacerlo.
Pienso que si me alejo de la gente y me olvidan poco a poco nadie me va a extrañar.
Esto últimamente es una constante en mi vida, pero hoy estoy excepcionalmente bien y me gustaría sentirme así siempre, o al menos más seguido sin caer en todo lo anterior de nuevo.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Mejor respuesta
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 2 personas
Buenos días!
Unos días pueden sentirse más pesados que otros, y lo que describes refleja mucho cansancio emocional, frustración y también una sensación de estar atrapado en un ciclo que no sabes cómo romper. Que hoy te sientas bien es muy valioso, porque demuestra que hay momentos en los que tu estado cambia y eso significa que es posible encontrar un camino más estable y saludable.
Lo que cuentas de la falta de ganas de relacionarte, el desinterés por lo que antes disfrutabas y la necesidad de la marihuana para sentir placer son señales que suelen relacionarse con procesos depresivos o con un agotamiento mental profundo. No significa que “seas así para siempre”, sino que tu mente y tu cuerpo están pidiendo atención y cuidado.
Un dato interesante: un estudio de la American Journal of Psychiatry (2018) encontró que las personas que experimentaban aislamiento social y falta de motivación mostraban mejoras significativas cuando incorporaban rutinas pequeñas y realistas, combinadas con apoyo profesional. No se trata de “cambiarlo todo de golpe”, sino de introducir pasos muy concretos que puedan sostenerse, incluso cuando no hay ganas.
Me parece muy valioso que reconozcas el amor de tu pareja y lo que ella intenta construir contigo. Ese apoyo es un recurso importante, pero la fuerza principal debe venir de tu decisión de cuidarte y dar el paso hacia la ayuda profesional. La terapia puede ser un espacio seguro donde entender lo que pasa con tu motivación, tu frustración y también con esos impulsos que hoy generan tanto conflicto.
No estás solo en esto. El hecho de que hoy quieras compartir lo que te pasa es un primer movimiento hacia adelante. Te abrazo fuerte y con respeto, recordándote que buscar ayuda no es un signo de debilidad, sino de valentía..
2 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir lo que estás sintiendo con tanta claridad y honestidad. No es fácil poner en palabras lo que muchas veces cuesta incluso reconocer para uno mismo. Lo que describes —desconexión emocional, desinterés, irritabilidad, uso de sustancias para poder disfrutar, dificultad para vincularte y sentirte motivado— no es menor. Es muy probable que estés atravesando un cuadro que podría estar relacionado con una depresión o un estado emocional prolongado de agotamiento, frustración y confusión.
Es valioso que, aun en medio de todo eso, puedas identificar momentos como el de hoy en que te sientes “excepcionalmente bien”, y que reconozcas el deseo de que eso pase más seguido. Eso muestra que hay una parte tuya que sigue en contacto con la esperanza, con las ganas de estar mejor, y eso es algo que podemos usar como punto de partida.
También es comprensible que sientas culpa o preocupación por el impacto que esto tiene en tu pareja. Pero antes de tratar de sostener el bienestar de otro, es fundamental que puedas empezar a ocuparte de tu propio malestar. No estás solo, y no tienes por qué resolver esto sin ayuda. A veces el primer paso es simplemente animarse a hablar, como hiciste ahora. A partir de ahí, se puede empezar a trabajar con herramientas concretas: entender de dónde viene esto, qué lo mantiene, y cómo empezar a reconstruir una relación más sana contigo mismo.
Y algo muy importante: no es verdad que nadie te va a extrañar. Eso es una idea que aparece cuando el dolor nubla el valor que tienes para los demás. Tus vínculos, aunque estén alejados o silenciados ahora, pueden recuperarse. Y sobre todo, puedes recuperarte.
Buscar ayuda profesional en este momento no es un signo de debilidad, sino de fortaleza y conciencia. A veces, cuando uno está adentro del pozo, no ve la escalera. Pero eso no significa que no exista.
2 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, gracias por abrirte de esta forma tan clara y directa.
Lo que describes no es solo una etapa difícil. Es una experiencia existencial densa, donde parece que cada intento de conectar, disfrutar o estabilizarte emocionalmente se ve frustrado, sustituido por desmotivación, enojo o culpa. Y aún así, estás escribiendo. Eso ya es un movimiento valiente hacia el cambio.
Tu pareja parece estar intentando ayudarte con afecto y propuestas concretas, pero el problema no está en las soluciones externas. Está en cómo tú estás experimentando el mundo desde dentro. Falta de placer, aislamiento, deseo compulsivo, uso evasivo de la marihuana, insatisfacción vital… todo eso apunta a un malestar de base que necesita un abordaje clínico real.
No se trata solo de “cambiar hábitos” o “hacer cosas que te gustan”.
Se trata de entender por qué el deseo se apaga, por qué el impulso se dispara en otra dirección, y por qué la frustración se convierte en rabia o fuga.
En un proceso terapéutico podemos trabajar en:
Diferenciar el síntoma del vacío existencial que lo alimenta.
Desbloquear tus propios recursos sin exigirte que “funciones bien” para los demás.
Reconstruir una identidad donde no tengas que evadirte para sentirte vivo.
No estás solo. Ni loco.
Solo necesitas que alguien te ayude a ordenar este mapa desde dentro, sin juicio, sin soluciones prefabricadas.
Si estás dispuesto a dar ese paso, podemos empezar.
Un saludo,
David Monsalve Llopis – Psicólogo General Sanitario
1 AGO 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, gracias por compartir tu situación,
Lo que estás describiendo no es poca cosa. Se nota que hay un gran malestar interno, y al mismo tiempo, una lucidez muy potente. Tienes una mirada clara de lo que te pasa, aunque ahora mismo no tengas fuerzas para salir de ahí.
Esa mezcla entre desconexión, irritabilidad, desmotivación, dificultad para disfrutar, aislamiento, impulsos contradictorios… no aparece de la nada. Muchas veces es el reflejo de un desgaste emocional profundo, posiblemente con heridas no resueltas que hoy te están pasando factura.
Y aunque cueste creerlo, el hecho de que hoy digas "hoy me siento bien y quiero sentirme así más seguido", ya es una rendija. Una puerta que se está abriendo. No te castigues por no poder con todo. A veces el primer paso es simplemente dejar de luchar en soledad.
Si alguna vez decidís dar ese paso y empezar terapia, buscá a alguien con quien sientas confianza, sin miedo a mostrar las sombras. Porque sí, podés reconstruirte, incluso aunque ahora no lo veas del todo claro.
30 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, encantada de saludarte.,
siento el malestar que estás experimentando.
Enhorabuena porque en el momento en el que escribiste te encontrabas, excepcionalmente bien, eso es un buen indicador.
Por lo que comentas, presentas síntomas que se pueden encuadrar en el síndrome amotivacional provocado por el cannabis.
Te recomiendo trabajar en terapia. Sentirte amado y encontrarte ocasionalmente bien son dos factores que pueden indicar un buen pronóstico. Te animo a ello. Si quieres trabajar conmigo ya sabes como contactarme.
Un abrazo,
Rocío
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Lo que estás atravesando no se entiende solo desde tus pensamientos o emociones aisladas, sino también desde el contexto de tus relaciones actuales y pasadas. Desde un enfoque sistémico-cognitivo, entendemos que muchos de los malestares que sentimos tienen que ver tanto con los significados que damos a lo que vivimos, como con los patrones de interacción que repetimos con los demás.
Por eso, el trabajo terapéutico se centra en dos ejes: por un lado, identificar y cuestionar los pensamientos automáticos que te generan bloqueo, culpa o frustración; y por otro, observar cómo ciertos roles o dinámicas familiares o de pareja pueden estar influyendo en tu forma de sentirte o reaccionar.
Tomar conciencia de esto no es culparse, sino abrir la posibilidad de hacer algo distinto. Y eso ya es empezar a cambiar.
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Buenas tardes,
muchas gracias en comentar tu situación actual y compartirla con nosotros. Lamento mucho el momento de apatía que estás viviendo y es natural que esto te provoque un sentimiento de frustración.
En ocasiones, el ser humano tiende a la retroalimentación de la tristeza y la apatía. Esta retroalimentación se debe a la falta de motivación que me lleva a no movilizarme para el cambio y por lo tanto, los sentimientos de tristeza o apatía no disminuyen, sino que aumentan, convirtiéndose en una bola mucho más grande que gestionar. Por ello, a veces, nos tenemos que obligar y forzar a llevar a cabo actividades sociales o actividades dinámicas que nos ayuden a segregar más serotonina en nuestro cerebro y salgamos poco a poco de ese letargo. En esta ocasión, tener personas que nos puedan ayudar y nos intenten motivar es fundamental para poder acogernos a algo. No obstante, no hay que obviar que es un proceso complicado, por lo que, es entendible que en ocasiones nos veamos en una autentica "incapacidad" para dar dichos pasos. En ese caso habría que valorar la posibilidad de estar sufriendo algún tipo de depresión y si es necesario medicación.
Te animo a que puedas consultar e ir a terapia con un profesional de la salud mental.
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir esta experiencia tan dolorosa, seguro que ayuda a más personas que están pasando por algo similar. Lo que compartes refleja una lucha interna profunda, una sensación de estar desconectado de los demás… y de ti mismo. Es muy valiente por tu parte ponerle palabras a lo que sientes y hacerte preguntas tan importantes como las que planteas aquí. A veces, escribirlas ya es el primer paso para empezar a aclararse.
Por lo que describes, da la impresión de que estás atravesando una etapa marcada por el cansancio emocional, la apatía, la frustración y una desconexión general con la vida. Pero también de fondo se asoma un deseo muy genuino de cambio: “hoy estoy excepcionalmente bien y me gustaría sentirme así siempre”. Creo que esta parte de ti, que intenta cuidarte y que estés bien se merece ser escuchada y valorada.
Cuando todo pesa y se vuelve difícil de sostener, nuestro cuerpo y nuestra mente tienden a protegerse, a evadirse, incluso a autoboicotear lo que más queremos. La marihuana puede haber comenzado como un refugio, un alivio rápido, pero si se convierte en la única forma de sentirte bien, probablemente te esté robando parte de la energía y la motivación que necesitas para avanzar. No quiero juzgarte por ello, pretendo que reflexionemos para entender qué papel cumple hoy en tu vida… y si te está acercando o alejando de lo que realmente deseas.
También se nota que quieres cuidar a tu pareja, que reconoces sus esfuerzos y que valoras su compañía. Pero necesitas comenzar a cuidar de ti para poder tener fuerzas para cuidar a los demás. El deseo constante hacia otras personas o el uso del porno que mencionas no necesariamente te convierte en “malo”, puede ser un intento más de llenar un vacío, de distraerte de una realidad que te resulta difícil. Pero si esa conducta te genera culpa, tensión en tu relación o va en contra de tus valores, entonces es lógico que te genere malestar. Y ahí es donde merece la pena mirar con más profundidad qué necesidad está cubriendo.
Sobre los proyectos, las ganas de emprender, de crear… Qué valioso que eso esté en ti, aunque todavía no logres concretarlo. Muchas veces no es falta de talento o de voluntad, sino una falta de orden interno, de dirección emocional, de apoyo. Y ese caos interno hace que cualquier impulso termine apagándose. No eres perezoso, ni incapaz: quizás estás desbordado y confundido, y eso agota.
Aunque ahora no sientas el impulso de relacionarte, que escribas esto demuestra que sí hay una parte tuya que quiere conectar, con alguien, con algo. Y eso también habla de ti.
Si hoy estás sintiéndote mejor, aprovecha ese rayo de claridad. Quizás podrías empezar por algo pequeño, que no te abrume. ¿Y si pruebas con una conversación sincera con tu pareja, solo para contarle que quieres mejorar pero que te cuesta? ¿Y si te das el permiso de buscar ayuda profesional sin esperar a estar peor? Un psicólogo no está para juzgarte, sino para ayudarte a entenderte y acompañarte a dar pasos reales (abordando de forma personalizada tu caso, después de evaluarlo, aquí yo te puedo aportar solo consejos generales).
No estás solo. Hay salida, aunque no se vea clara aún. Y te la mereces.
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Estimada/o;
Gracias por compartir tu caso.
Lo que describes muestra un momento de mucha carga emocional, donde se combinan el aislamiento, la desmotivación, el malestar interno y el desgaste vincular. No estás solo en esto: muchas personas atraviesan crisis vitales en las que sienten que han perdido el rumbo, el deseo o el sentido.
Notás que te cuesta conectar con los demás, mantener el interés, sostener proyectos, y que incluso te invaden pensamientos de frustración o vacío. También mencionas que sientes culpa por cómo está afectando esto a tu pareja, y que sólo bajo los efectos del consumo lográs desconectar o disfrutar. Todo esto no es menor.
Desde mi experiencia profesional, te animo a considerar una ayuda especializada, que te acompañe sin juzgarte y te ayude a recuperar claridad, motivación y recursos internos para reconectar con lo que te importa.
-A veces no se trata de “tener ganas” para empezar, sino de empezar aunque no haya ganas, y que esas pequeñas acciones vayan creando el cambio.
-Lo que hoy vives no te define, ni va a durar para siempre.
- Hay formas de volver a elegirte, sin tener que hacerlo todo solo.
Si sientes que este puede ser un primer paso puedes escribirme por privado o buscar un/a profesional con quien te sientas cómodo para iniciar este proceso.
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir lo que estás viviendo con tanta honestidad. Lo que describes —la falta de ganas de relacionarte, la desmotivación, el aislamiento, el enfado constante, la desconexión del placer y del deseo— son señales importantes. Es probable que estés atravesando un cuadro que combine síntomas de ansiedad, depresión e incluso momentos de disociación emocional, que hacen que la vida se sienta distante, pesada o sin sentido.
Esto no significa que haya algo mal en ti, sino que tu sistema interno está intentando defenderse o sostener algo que probablemente lleva tiempo acumulándose. Pero si no se atiende, ese malestar tiende a ganar terreno, afectando poco a poco tu energía, tus vínculos, tu creatividad y tu capacidad de disfrutar lo que antes sí tenía valor para ti.
La buena noticia es que esto tiene salida. La terapia no busca cambiar quién eres, sino ayudarte a comprender qué te está pasando por dentro, reconectar con tus emociones reales y recuperar el deseo de vivir de forma más plena y auténtica. No se trata de “ponerle ganas”, sino de empezar a ver lo que hay detrás de esta desconexión… y hacerlo acompañado, con respeto y claridad.
El hecho de que hoy te sientas un poco mejor es una señal valiosa: tu parte sana sigue ahí. Y aunque parezca lejos, puede fortalecerse si recibe el espacio y el apoyo adecuado.
Estás a tiempo de empezar a entender lo que te pasa. Y ese primer paso, ya lo diste, es el impulso que te ha traído hasta este foro…
Ahora, solo dale un poco de lugar y permítete ayudarte a ti mismo.
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir lo que estás viviendo con tanta honestidad. Lo que describes —la falta de ganas de relacionarte, la desmotivación, el aislamiento, el enfado constante, la desconexión del placer y del deseo— son señales importantes. Es probable que estés atravesando un cuadro que combine síntomas de ansiedad, depresión e incluso momentos de disociación emocional, que hacen que la vida se sienta distante, pesada o sin sentido.
Esto no significa que haya algo mal en ti, sino que tu sistema interno está intentando defenderse o sostener algo que probablemente lleva tiempo acumulándose. Pero si no se atiende, ese malestar tiende a ganar terreno, afectando poco a poco tu energía, tus vínculos, tu creatividad y tu capacidad de disfrutar lo que antes sí tenía valor para ti.
La buena noticia es que esto tiene salida. La terapia no busca cambiar quién eres, sino ayudarte a comprender qué te está pasando por dentro, reconectar con tus emociones reales y recuperar el deseo de vivir de forma más plena y auténtica. No se trata de “ponerle ganas”, sino de empezar a ver lo que hay detrás de esta desconexión… y hacerlo acompañado, con respeto y claridad.
El hecho de que hoy te sientas un poco mejor es una señal valiosa: tu parte sana sigue ahí. Y aunque parezca lejos, puede fortalecerse si recibe el espacio y el apoyo adecuado.
Estás a tiempo de empezar a entender lo que te pasa. Y ese primer paso, ya lo diste.
No dejes que el desánimo te gane el pulso, pequeñas decisiones son las que pueden llevarnos a construir la vida que queremos y merecemos.
29 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Gracias por compartir lo que estás sintiendo con tanta honestidad. Todo lo que describes —el aislamiento, la desmotivación, la irritabilidad, las fantasías de escape, el consumo como vía de desconexión, las dificultades en tu relación— no son señales de que haya “algo mal en ti”, sino de que estás atravesando un momento emocionalmente muy saturado. Y eso merece ser mirado con cuidado, sin juicio.
Estar en piloto automático, sentir que ya no disfrutas, que no te apetece vincularte o que incluso te molesta hacerlo, suele estar relacionado con un agotamiento interno profundo. A veces puede ser una forma de defensa ante el dolor o la exigencia. Otras veces, es la forma en que el cuerpo y la mente nos piden ayuda.
También me parece importante que hayas notado que hoy estás “excepcionalmente bien”. Esa frase no es menor. Indica que sí hay en ti una parte que sabe cómo se siente estar mejor, aunque a veces parezca inaccesible. Y eso es una pista: si has podido sentirte así, aunque sea un rato, es porque no está todo perdido. Hay algo que puede volver a ser habitado.
Te diría que no hace falta que puedas con todo ahora mismo. Solo empezar por algo: hablar con alguien, iniciar un espacio terapéutico, reducir el consumo de forma consciente o comprometerte con una sola pequeña acción diaria que conecte con el cuidado hacia ti. No porque “debas”, sino porque te lo mereces.
Y por último: no estás solo. Muchas personas atraviesan momentos parecidos y sienten lo mismo que tú ahora. Eso no lo hace menos importante, pero sí te recuerda que no estás loco, ni roto, ni condenado. Solo estás atravesando algo que puede trabajarse. Con tiempo, con acompañamiento, con espacio seguro.