Hola me llamo Maribel, desde hace mucho no tengo deseo sexual con mi esposo, no sé si sea por los problemas que hemos tenido por su falta de romanticismo que no me entiende que cada vez que me baja mi periodo él se enoja por todo, me habla mal, nunca se preocupa por mí, cómo me siento, al igual cuando me llego a enfermar nunca siento su apoyo yo siempre tengo que andar haciendo todo, siempre ando estresada ya no me dan ganas de arreglarme, salir, solo quiero estar en cuarto viendo la tele, a veces quisiera no levantarme de la cama, pero todavía tengo quien dependa de mí, mis hijos. Sé que estoy mal porque no tengo deseo sexual pero él me dice que es mi obligación como su esposa que soy y a veces acepto, pero no es porque quiera o dese si no es por el, pero me siento muy mal y pues él me dice que se va a buscar a otra porque yo no cumplo como esposa, que ya se cansó.
Respuesta enviada
En breve comprobaremos tu respuesta para publicarla posteriormente
Ha habido un error
Por favor, inténtalo de nuevo más tarde.
Reserva cita online inmediata por 40€
Recibe atención psicológica en menos de 72h con profesionales colegiados y eligiendo la hora que más se adapte a tus necesidades.
Mejor respuesta
13 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 3 personas
Maribel, gracias por abrirte con algo tan íntimo y doloroso. Lo que estás viviendo no solo es agotador, sino que además te está generando una sensación muy profunda de soledad emocional. No sentirte escuchada ni cuidada por tu pareja, especialmente en momentos en que estás más vulnerable, puede dejar una huella muy dura en tu ánimo y en tu autopercepción. Esa sensación de que todo depende de ti, mientras tú misma no recibes ni comprensión ni afecto, es algo que hemos visto en muchas personas que acuden a nuestro gabinete y entendemos lo profundamente desgastante que resulta.
Cuando además se junta el desinterés emocional con la presión o la culpa para mantener relaciones sexuales sin deseo, es normal que el cuerpo y la mente se desconecten aún más. No es que estés "mal" por no tener deseo sexual, sino que tu cuerpo está respondiendo a una situación en la que no te sientes cuidada ni valorada. Y esa amenaza constante de que buscará a alguien más solo añade más dolor e injusticia a una situación que ya es muy difícil para ti. Lo que estás sintiendo no es exagerado ni estás sola por experimentarlo.
Si estás en un punto donde sientes que nada te ilusiona y todo pesa, estos podrían ser algunos objetivos a que pudieses proponerte:
- Recuperar tu autoestima y bienestar emocional para poder volver a conectar contigo misma.
- Aprender a poner límites frente a situaciones que te hacen daño o te presionan.
- Explorar si tu deseo sexual puede recuperarse cuando te sientas escuchada y emocionalmente segura.
Si sientes que esta situación está afectando seriamente tu salud mental y emocional, por favor, no dudes en pedir ayuda. Mereces ser cuidada también.
Un fuerte abrazo,
Gabinete de Psicología Aparicio & Peredo
Terapia presencial en Santander y Terapia Online
22 JUL 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Desde un enfoque sistémico, el deseo no aparece ni se mantiene en el vacío. El deseo nace del vínculo, del cuidado mutuo, de sentirte vista, respetada, valorada. Y tú estás en una relación donde —según cuentas— no hay apoyo cuando estás mal, no hay empatía en tus momentos vulnerables, y sí hay maltrato verbal, desinterés emocional y exigencias sexuales.
En ese contexto, no es que te hayas apagado tú: es que estás sobreviviendo en un ambiente que no cuida tu deseo, que no cuida tu salud mental, que no cuida tu cuerpo.
Desde una mirada cognitiva, también es comprensible que hayas empezado a creer que “estás mal tú”, que “deberías tener ganas”, que “fallas como esposa”. Pero eso es lo que ocurre cuando durante años te repiten que tu valor está en “cumplir”, no en ser. Cuando lo que tú deseas no importa, cuando tu cansancio se ignora, cuando el otro te exige en lugar de acompañarte, es normal que dejes de querer, que dejes de desear, incluso que dejes de sentirte viva por dentro.
Y hay algo más que no se puede pasar por alto: el sexo no es una obligación conyugal. Nunca.
Tener relaciones sin deseo, por miedo a perder a la pareja, por presión, por “cumplir” —aunque no haya violencia explícita— es una forma de abuso emocional y corporal. Porque tu cuerpo también merece ser escuchado. Porque si tú no quieres, eso debe bastar.
Tu deseo no está roto, Maribel. Está agotado.
Y tal vez ahora no tengas ganas de salir, ni de arreglarte, ni de vivir como antes. Pero eso también es un síntoma de algo más profundo: estás triste, sola, cansada de no sentirte cuidada.
Y esa tristeza no se soluciona cediendo. Se empieza a sanar cuando dices “basta”, cuando pides ayuda, cuando recuperas tu voz.
Tus hijos te tienen, sí. Pero tú también mereces tenerte a ti.
Y no, Maribel, no estás mal por no querer tener relaciones. Lo que está mal es que él te diga que es tu deber. Lo que está mal es que no te escuche. Lo que está mal es que te amenace con irse con otra si no te entregas.
No estás sola. No estás loca. Estás pidiendo aire.
Estoy aquí si necesitas acompañamiento. Hay otra forma de vivir. Con respeto, con espacio, con deseo real. No impuesto. Deseo tuyo. Vida tuya.
14 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 2 personas
Gracias por compartir lo que estás viviendo, Maribel. Lo primero que quiero decirte es que siento mucho que estés atravesando una situación tan dolorosa y agotadora. Lo que estás contando no solo tiene que ver con el deseo sexual, sino con una sensación más amplia de agotamiento emocional, incomprensión y falta de apoyo. Y todo eso, claro, impacta directamente en tu estado de ánimo, tu energía… y tu deseo.
El deseo no nace de la nada, no es una obligación ni algo que se pueda forzar. El deseo se construye en un entorno de cuidado, respeto y conexión emocional. Cuando sientes que no te escuchan, que no te entienden, que no se preocupan por ti ni por cómo estás, lo más natural es que tu cuerpo y tu mente se cierren. No estás mal por no tener deseo. Estás reaccionando de una forma completamente humana a una situación que no te hace sentir segura, querida ni valorada.
Además, mencionas que a veces accedes a tener relaciones sin ganas, simplemente “por él” o porque él dice que es tu obligación. Esto es algo muy serio. El consentimiento no es solo decir “sí”; también implica querer hacerlo, sentirte cómoda, tener el deseo y el espacio para disfrutarlo. Cuando no lo hay, y aún así se fuerza la situación, lo que queda no es intimidad, sino una experiencia muy solitaria y dolorosa.
También noto que estás muy agotada. Cargas con muchas responsabilidades, te sientes sola incluso cuando estás acompañada, y todo eso parece estar pasándote factura. Es posible que estés atravesando un momento de bajón anímico importante y eso también es importante atenderlo. Porque tú importas. No solo como madre o como esposa, sino como persona.
Te animaría a buscar un espacio de apoyo emocional donde puedas hablar con libertad y sin juicios sobre lo que estás viviendo. Un acompañamiento psicológico podría ayudarte a reconectar contigo misma, a recuperar poco a poco la energía y a pensar con más claridad qué quieres, qué necesitas y cómo cuidarte mejor. No estás sola. Aunque ahora todo se vea oscuro, hay caminos, hay recursos, y hay maneras de salir adelante poco a poco.
Y recuerda: tener deseo sexual no es una “obligación conyugal”, y mucho menos un deber que tengas que cumplir para evitar amenazas, chantajes o reproches. Tu cuerpo es tuyo, y mereces respeto, ternura y reciprocidad.
14 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Maribel
Lo que sientes no es un fallo tuyo: es una señal de que estás agotada, emocionalmente sola y desconectada de un vínculo que no te cuida.
Cuando no hay ternura, apoyo ni comprensión, es normal que el deseo desaparezca. Y lo más importante: el deseo sexual nunca es una obligación. Si accedes por miedo o presión, eso no es intimidad compartida, es una forma de violencia que muchas veces se normaliza.
Tú también necesitas cuidado, respeto y espacio para escucharte. Si puedes, busca ayuda profesional. No estás sola, y tu cuerpo está diciendo algo importante: mereces sentirte viva, no forzada.
13 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenas tardes Maribel,
Gracias por compartir tu experiencia y lamento muchísimo lo que te está ocurriendo con tu pareja.
Comentarte que el deseo sexual también va muy estrechamente vinculado de la conexión emocional que tienes en tu relación. Si en tu relación te sientes cómoda, segura, existe un cuidado mutuo y se fomenta el tiempo de calidad, es donde incrementa esa conexión emocional y es posible que el deseo también reaparezca en determinada medida. No obstante, siempre puede ser óptimo podríamos acudir a una tapia de pareja y sexual. Sin embargo, por lo que me estás comentando siento que una escasa conexión emocional con tu pareja a día de hoy debido a la falta de cuidados es por ello que es natural que tu deseo sexual haya disminuido considerablemente.
13 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Maribel,
Gracias por abrir este espacio para compartir lo que estás atravesando. Lo que describís en tu mensaje no solo refleja una falta de deseo sexual, sino un malestar emocional profundo que parece estar relacionado con una dinámica de pareja desigual y con cierto grado de exigencia o presión que impacta directamente en tu bienestar psicológico.
Es importante señalar que el deseo sexual en una relación no es algo que se impone, ni debe responder a una obligación conyugal. El deseo es un proceso complejo que se construye cuando hay cuidado mutuo, respeto emocional y un entorno de seguridad afectiva. Cuando una persona se siente constantemente exigida, desatendida, juzgada o sobrecargada de responsabilidades, es natural que aparezca el cansancio, la desconexión emocional y, por ende, la pérdida de deseo.
Además, el hecho de que te sientas forzada a aceptar encuentros sexuales “para evitar que busque a otra” constituye una forma de coerción emocional que es necesario poder identificar. El consentimiento pleno y genuino es una condición indispensable en cualquier vínculo sexual saludable, y lo que vos estás expresando es que ese deseo ya no está, al menos en estas condiciones.
También mencionás estar atravesando una gran carga física y mental, con estrés sostenido, síntomas emocionales y falta de apoyo. Es fundamental poder atender estos aspectos porque el cuerpo no es ajeno a las emociones. Muchas veces, lo que aparece como un “problema sexual” en realidad es el síntoma de algo más profundo que necesita ser mirado.
Este puede ser un buen momento para iniciar un proceso terapéutico donde puedas revisar qué necesitás hoy, cómo querés sentirte en tus vínculos, y qué decisiones podrían acercarte a una vida más acorde a tu bienestar integral. No se trata de culpas ni de señalar a nadie, sino de empezar a priorizarte, escucharte y entenderte desde un lugar más respetuoso y compasivo con vos misma.
13 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola, Maribel.
Gracias por escribir con tanta sinceridad sobre algo tan difícil. No es fácil poner en palabras una sensación que a menudo queda atrapada entre el deber, el cansancio y el silencio. A veces no es el deseo lo que falta, sino el espacio para que algo de él pueda hablar… sin quedar atrapado en lo que se espera.
Lo que cuentas parece una escena que se repite, donde algo se juega siempre en el mismo lugar: el cuerpo que no responde, el gesto que se vuelve exigencia, la entrega que se da sin querer. Y sin embargo, algo en ti escribe.
Quizás no se trate tanto de entender lo que sientes, sino de empezar a escuchar desde dónde se arma esta escena. Qué lugar ocupa cada quien. Y qué lugar te está quedando a ti.
A veces una acepta, sí. Pero no siempre por deseo. Ni siquiera por miedo. A veces por algo más antiguo, más difícil de nombrar. Algo que se reorganiza… aunque duela.
Y sin embargo, escribes. Eso también habla. Tal vez no sea el momento de decidir nada, pero sí de dejar que aparezca otra forma de estar contigo, sin tener que responder todo el tiempo a lo que se espera.
Si algún día sientes que hablar de esto sin rendir cuentas te puede ayudar a escucharte desde otro lugar, aquí estaré.
Un saludo,
Mariano – Psicólogo General Sanitario – Especializado en Terapia Dinámica Breve
13 JUN 2025
· Esta respuesta le ha sido útil a 2 personas
Hola, Maribel. Gracias por expresarte con tanta honestidad.
Lo que describes no es simplemente una pérdida de deseo sexual. Lo que estás viviendo es una acumulación de desgaste emocional, sobrecarga, falta de reciprocidad y un trato que roza el maltrato psicológico.
No es extraño que no sientas deseo hacia una persona que no te cuida, no te acompaña, te habla mal y te presiona. El deseo no nace por obligación ni deber: nace del vínculo, del respeto, del afecto y del sentirte mirada como persona, no como rol.
Quiero dejar algo muy claro:
Tener relaciones sexuales por presión, por miedo a que te dejen o por chantaje emocional no es un acto de amor. Es un sacrificio que te hace daño.
Y nadie, ni siquiera tu esposo, tiene derecho a decirte que es tu “obligación” estar disponible si tú no lo deseas. Eso no es amor conyugal, es una forma de coerción afectiva y sexual.
Maribel, tú no estás mal. Estás agotada.
No necesitas cambiar para complacer. Necesitas espacio para recuperar tu identidad, tu cuerpo y tu voz.
Si alguna vez quieres comenzar un proceso terapéutico donde poder trabajar todo esto —tu agotamiento, tu deseo, tus límites, tu historia con este vínculo— estoy aquí para acompañarte.