Orientación de pareja por vacío y estrés laboral
Hola. Quisiera expresar la situación que actualmente estoy viviendo con mi pareja porque sentimos que emocionalmente ya no sabemos cómo manejar muchas cosas solos y creemos que necesitamos orientación psicológica. Somos una pareja joven que realmente se ama, pero en los últimos meses ambos hemos pasado por situaciones emocionales muy fuertes que terminaron afectando la relación y nuestra estabilidad mental individual.
Mi pareja empezó hace unos meses a sentirse diferente emocionalmente después de una etapa de muchísimo estrés laboral. Él trabaja en horarios rotativos bastante pesados y hubo una temporada donde prácticamente su vida se resumía en trabajar, dormir poco y volver a trabajar. Durante ese tiempo comenzó a sentirse vacío emocionalmente, confundido, agotado mentalmente y desconectado de muchas cosas. Al principio no sabía identificar qué sentía, porque es una persona que nunca ha aprendido realmente a reconocer o expresar sus emociones. Él mismo me decía que se sentía raro, que sentía un vacío y que no sabía por qué. A pesar de eso, cuando estaba conmigo decía sentirse tranquilo, en paz y feliz, pero cuando volvía a quedarse solo o regresaba a la rutina del trabajo, el vacío volvía nuevamente. Eso empezó a generarle culpa porque sentía que no estaba siendo suficiente para la relación y comenzó a creer que me estaba haciendo daño emocionalmente.
Por mi parte, antes incluso de que él comenzara con ese proceso, yo ya venía emocionalmente cargada desde hace meses. Empecé a sentirme sola, triste, vacía y emocionalmente agotada por muchas situaciones familiares, discusiones constantes en casa, problemas emocionales personales y una sensación muy fuerte de abandono y soledad. Empecé a llorar constantemente, a encerrarme en mi cuarto, a sentir ansiedad, miedo al abandono y mucha dificultad para manejar mis emociones. Nunca hablé completamente de eso con nadie porque sentía que podían invalidar lo que sentía pensando que “como no trabajo” o “como no hago cosas tan pesadas”, entonces no tenía razones para sentirme mal. Me fui guardando todo hasta que emocionalmente exploté.
Cuando mi pareja empezó también con sus problemas emocionales, yo me culpé muchísimo. Empecé a sentir que era mi culpa que él estuviera así, que tal vez no había sido una buena novia, que no lo había apoyado suficiente o que había fallado en algo. Eso aumentó muchísimo mi ansiedad y me llevó a desarrollar conductas muy dañinas emocionalmente. Empecé a tener problemas con la comida, ansiedad constante, pensamientos obsesivos, miedo intenso a perderlo y una necesidad exagerada de sentir seguridad emocional. Llegué incluso a ocultar comidas, sentir culpa al comer y tener pensamientos relacionados con inducirme el vómito, aunque gracias a Dios nunca llegué a hacerlo.
Nuestra relación empezó a volverse emocionalmente muy intensa. Pasábamos muchísimo tiempo juntos, casi siempre en la misma rutina, encerrados, sin espacios individuales, sin actividades nuevas y hablando constantemente de problemas emocionales. Llegó un punto donde ambos desarrollamos mucha dependencia emocional sin darnos cuenta. Él sentía culpa por verme mal y empezó a creer que tal vez alejarse era hacerme un bien, mientras que yo sentía terror de perderlo porque se había convertido en una de las personas más importantes y emocionalmente seguras para mí.
En algún momento él me pidió terminar porque sentía que me estaba haciendo daño y que no sabía cómo sostener la relación mientras él mismo se sentía tan confundido emocionalmente. Durante ese tiempo intentó convencerse de que debía dejarme ir, aunque emocionalmente seguía conectado conmigo. Luego volvimos a hablar y nos dimos cuenta de que el amor seguía estando ahí. Él mismo reconoce que le encanta estar conmigo, que se siente tranquilo conmigo, que me desea, que disfruta compartir conmigo, que se imagina una vida conmigo y que no disfrutó realmente sentirse “soltero” durante el tiempo separados. Sin embargo, todavía siente miedo, culpa y confusión porque siente que no sabe cómo sostener la relación mientras ambos estamos emocionalmente afectados.
También hubo una situación que afectó la confianza. Durante el tiempo en que estábamos separados él habló con otra muchacha y eliminó conversaciones porque no quería que yo me sintiera mal. Aunque entendimos el contexto, eso despertó todavía más inseguridad y ansiedad en mí. Aun así, después de hablar profundamente, entendimos que el problema principal no parece ser falta de amor, sino agotamiento emocional, culpa, ansiedad, rutina y falta de herramientas emocionales para manejar todo esto de una manera sana.
Actualmente ambos queremos seguir juntos y queremos intentar mejorar la relación, pero sentimos que no sabemos cómo hacerlo solos. Hemos empezado a tomar algunas decisiones para intentar mejorar, como darnos espacios individuales, cambiar la rutina, salir más, hacer actividades diferentes, cuidar más el sueño, disminuir el estrés y aprender a comunicarnos mejor. Sin embargo, sentimos que necesitamos ayuda profesional porque ambos estamos emocionalmente agotados y no queremos seguir dañándonos desde la ansiedad, el miedo o la culpa.
Nos gustaría recibir orientación para aprender a manejar nuestras emociones de forma más sana, mejorar nuestra comunicación, recuperar estabilidad emocional individual y entender cómo construir una relación más tranquila, equilibrada y sana sin dependencia emocional ni miedo constante a perdernos.