Es egocéntrico, mentiroso, manipulador, maltratador físico y psíquico, que no hace nada en casa, solo fuma porros, come duerme y me amenaza constantemente para que le de dinero si no me la lía. Tiene Tdh.
Desde que es mayor de edad ni se medica y la convivencia con él es insoportable. Cobra 400 euros sin hacer nada y se lo gasta en dos días, va con su primo y fatal, creo que también se juega parte de su dinero y del mío. Me pide cada día porros, comida lo que le apetece y si no la lía y me amenaza. Amig@s y familia me dicen que no lo deje entrar en casa. Su padre nunca se ha hecho cargo ni económicamente ni psicológicamente. Hasta los 17 conseguí que fuera a la psicóloga, pero ya no hay nada que hacer. Estoy con una decepción, tristeza y frustración que no sé qué hacer. Siempre he estado por él en las buenas y en las malas y siempre se lo he dado todo, este creo que ha sido mi error, a parte se ha vuelto narcisista.
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23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 24 personas
Hola Socorro!!
Devolución terapéutica
Lo que describes no parece un simple problema de rebeldía juvenil ni únicamente una consecuencia del TDAH. Lo más preocupante de tu relato no es que tu hijo mienta, consuma cannabis o sea irresponsable, sino que existe un patrón de amenazas, coacción económica y maltrato psicológico, e incluso físico, hacia ti.
Cuando una madre lleva años sosteniendo sola a un hijo con dificultades, es frecuente que aparezcan sentimientos como los que expresas: tristeza, decepción, culpa, frustración e incluso vergüenza. Sin embargo, conviene diferenciar dos cuestiones:
Lo que le ocurre a tu hijo
Tu hijo parece presentar varios problemas que podrían estar interactuando:
Abandono del tratamiento para el TDAH.
Consumo habitual de cannabis.
Posibles problemas de control de impulsos.
Conductas manipuladoras para obtener dinero.
Ausencia de responsabilidades.
Posible juego problemático (si tus sospechas son correctas).
Escasa conciencia del daño que provoca.
Pero aunque todo esto pueda ayudar a explicar su conducta, no la justifica.
Lo que te está ocurriendo a ti
Llevas mucho tiempo ocupando el papel de cuidadora, proveedora, protectora y solucionadora de problemas. Cuando una madre ha tenido que compensar la ausencia de un padre, suele intentar dar aún más para evitar sufrimiento a su hijo.
No creo que tu error haya sido quererlo demasiado. Más bien parece que, con la intención de ayudarlo, se fue creando una dinámica en la que él aprendió que:
Siempre habría dinero.
Siempre habría comida.
Siempre habría alguien que resolvería las consecuencias de sus actos.
Y ahora, cuando intentas poner límites, responde con amenazas porque es la estrategia que le ha funcionado hasta el momento.
Algo importante: no puedes cambiarlo tú sola
Muchas madres llegan a un punto en el que siguen pensando:
"¿Qué más puedo hacer para que cambie?"
La pregunta terapéutica suele ser otra:
"¿Qué necesito hacer yo para dejar de participar en una dinámica que me está destruyendo?"
Porque el cambio de tu hijo depende de él. El cambio de tus límites depende de ti.
Algunas medidas que suelen ser necesarias
Si existe violencia o amenazas:
No darle dinero para cannabis, apuestas o gastos no esenciales.
No negociar bajo amenazas.
Documentar episodios de agresividad.
Buscar apoyo profesional para ti, aunque él no quiera acudir.
Contar con familiares o personas de apoyo.
Valorar seriamente si la convivencia es segura.
Cuando familiares y amigos te dicen que no lo dejes entrar en casa, probablemente están viendo algo que tú, desde el dolor y el vínculo materno, tienes dificultades para valorar objetivamente: el nivel de riesgo y desgaste que estás soportando.
Sobre el supuesto narcisismo
Es comprensible que lo percibas como "narcisista", pero conviene ser prudentes con las etiquetas. Muchas conductas egocéntricas pueden aparecer por inmadurez emocional, consumo de sustancias, problemas de personalidad o falta de límites. Un diagnóstico no puede establecerse a partir de esta información.
Lo relevante no es tanto la etiqueta como la conducta:
Te amenaza.
Te manipula.
Te exige dinero.
No respeta límites.
Te hace sentir miedo y culpabilidad.
Eso ya es suficiente para actuar.
Mi impresión clínica
Leyendo tu mensaje, me preocupa más tu situación que la de él en este momento. Percibo a una madre agotada, sola y atrapada entre dos miedos:
Seguir soportando esta situación.
Poner límites firmes y sentir que abandona a su hijo.
Pero poner límites no es abandonar.
De hecho, a veces el mayor acto de ayuda consiste en dejar de amortiguar las consecuencias de las decisiones de un hijo adulto.
Ahora mismo parece que él tiene pocos motivos para cambiar, porque el coste de su conducta lo estás pagando tú.
Mi recomendación sería que buscaras apoyo psicológico para ti cuanto antes y que valoraras con un profesional o con servicios sociales de tu zona un plan de límites y protección, especialmente si existen amenazas o agresiones físicas. Nadie debería vivir con miedo dentro de su propia casa, aunque quien provoque ese miedo sea un hijo.
Un saludo
Germán Navarro Sánchez
Psicólogo General Sanitario
29 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola Socorro, cómo estás?
Antes de nada, quiero decirte que siento mucho la situación que estás viviendo. En tus palabras se perciben el cansancio, la tristeza, la impotencia y la frustración de una madre que lleva mucho tiempo intentando ayudar a su hijo y que siente que, haga lo que haga, nada cambia. Es comprensible que te encuentres desbordada.
Por lo que cuentas, la convivencia ha llegado a un punto en el que no solo existe un gran desgaste emocional, sino también amenazas, intimidación y una dinámica que te está haciendo sufrir. Es importante que sepas que ninguna madre tiene la obligación de soportar el maltrato, las amenazas o el miedo dentro de su propia casa, independientemente de cuánto quiera a su hijo o de las dificultades que él pueda presentar.
Comentas que tiene TDAH y que dejó el tratamiento al alcanzar la mayoría de edad. El TDAH puede influir en aspectos como la impulsividad, la organización o la capacidad para mantener determinadas rutinas, pero por sí solo no explica ni justifica las amenazas, la violencia o las conductas de abuso hacia otras personas. Es importante diferenciar una condición clínica de aquellas conductas de las que cada persona debe responsabilizarse.
También percibo que llevas muchos años intentando sostenerle, ofreciéndole ayuda económica, emocional y acompañamiento. Es habitual que muchos padres, movidos por el amor y el deseo de proteger a sus hijos, terminen asumiendo responsabilidades que no les corresponden. Sin darse cuenta, pueden mantener una dinámica en la que el hijo no llega a afrontar las consecuencias de sus propios actos. Eso no significa que hayas actuado con mala intención; al contrario, probablemente siempre has hecho lo que pensabas que era mejor para él con los recursos que tenías en cada momento.
Ahora quizá sea el momento de plantearte una pregunta diferente: ¿quién está cuidando de ti? Cuando una persona vive durante tanto tiempo con miedo, tensión e incertidumbre, es fácil olvidarse de sus propias necesidades y acabar normalizando situaciones que nunca deberían normalizarse.
Poner límites no significa dejar de querer a un hijo. En ocasiones, establecer límites claros y firmes es una de las formas más responsables de ayudar, tanto a la otra persona como a uno mismo. Si cada vez que cedes lo haces por miedo a sus reacciones, la situación puede perpetuarse y el desgaste emocional será cada vez mayor.
Si realmente existen amenazas, agresiones o temes por tu seguridad, es fundamental que no afrontes esta situación tú sola. Busca el apoyo de familiares, personas de confianza y de profesionales que puedan orientarte. Tu bienestar y tu seguridad también son importantes y merecen ser protegidos.
Por último, me gustaría decirte que no cargues con toda la culpa. Educar a un hijo es una tarea compleja en la que intervienen muchos factores, y una madre no puede controlar todas las decisiones que un hijo toma cuando llega a la edad adulta. Lo que sí puedes decidir ahora es cómo quieres cuidar de ti y qué límites necesitas establecer para recuperar tu tranquilidad.
En caso de necesitarlo, estaré encantada de ayudarte.
28 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 17 personas
Hola Socorro,
Se percibe el cansancio, la impotencia y la tristeza de una madre que ha intentado ayudar a su hijo durante muchos años y que ahora siente que la convivencia se ha convertido en una fuente constante de miedo y sufrimiento.
Es comprensible que te preguntes qué has hecho mal, pero es importante recordar que el comportamiento de un hijo adulto no depende únicamente de la educación recibida.
Existen muchos factores implicados y, en este momento, lo prioritario es proteger tu bienestar.
El problema no parece ser únicamente el TDAH.
Las amenazas, la manipulación para conseguir dinero, el consumo de cannabis, la posible ludopatía y el maltrato físico y psicológico son conductas que requieren una intervención específica.
El TDAH puede influir en la impulsividad o en las dificultades para organizarse, pero no justifica ejercer violencia o intimidación sobre la familia.
En una situación como esta, es importante que empieces a introducir algunos cambios prácticos que te ayuden a recuperar el control de la situación, siempre priorizando tu seguridad, por ejemplo:
- No entregues dinero cuando haya amenazas o chantajes. Aunque hacerlo pueda evitar un conflicto puntual, a largo plazo refuerza
la idea de que intimidándote consigue lo que quiere.
- Establece límites claros y breves.
- Evita entrar en largas discusiones o intentar convencerle cuando está alterado. Frases como "No voy a darte dinero" o "Hablaremos
cuando estés tranquilo" suelen ser más eficaces que justificar continuamente tu decisión.
- Protege tus recursos económicos. Si tienes dificultades para decir que no, puede ser útil limitar el acceso al dinero en efectivo,
cambiar contraseñas bancarias o pedir apoyo a un familiar de confianza para gestionar temporalmente algunos aspectos
económicos.
- No afrontes la situación sola. Habla con familiares o personas de confianza que conozcan la realidad de lo que ocurre. Muchas
madres acaban aislándose por vergüenza o culpa, cuando precisamente necesitan una red de apoyo.
- Prioriza tu seguridad. Si las amenazas aumentan o existe riesgo de agresión física, no minimices lo que ocurre. Pedir ayuda o
recurrir a los recursos de protección disponibles no significa abandonar a tu hijo, significa protegerte.
Es importante también, que puedas trabajar " la culpa". Es frecuente pensar "si le hubiera puesto más límites de pequeño" o "si no le hubiera dado tanto".
Lo útil es preguntarte ahora:
- "¿Qué puedo hacer a partir de hoy para cuidarme y afrontar esto de una forma diferente?"
Aunque ahora él rechace cualquier ayuda psicológica o farmacológica, eso no significa que el cambio sea imposible.
Muchas personas solo aceptan tratamiento cuando empiezan a experimentar las consecuencias de sus propios actos.
Mientras tanto, el trabajo más importante es: aprender a poner límites sin sentirte culpable, recuperar la tranquilidad y dejar de vivir desde el miedo.
Cuando una madre recupera su estabilidad emocional y deja de actuar desde el miedo, también cambia la dinámica familiar y aumenta la posibilidad de que el hijo asuma progresivamente la responsabilidad de sus actos.
Un abrazo y mucho ánimo.
Marita Galafate Domínguez
Psicóloga Sanitaria
Terapia Online y Presencial
24 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Socorro, soy Jesús Seijas, psicólogo con 22 años de experiencia.
Por lo que dices, mi impresión es que estás viviendo una situación de maltrato, amenaza y desgaste extremo dentro de tu propia casa. Que tenga TDAH puede explicar algunas dificultades de impulsividad, organización o regulación, pero no justifica amenazas, agresividad, consumo, exigencia de dinero ni que tú vivas con miedo.
Ahora mismo la prioridad no es diagnosticarle como narcisista o no. La prioridad es tu seguridad, tus límites y dejar de sostener una dinámica que se ha vuelto abusiva. Si cada vez que no le das dinero “la lía”, te amenaza o te intimida, eso no es una convivencia normal ni un problema educativo cualquiera.
También es comprensible que sientas culpa, tristeza y decepción. Has sido madre, has intentado ayudarle, llevarle a psicóloga, sostenerle y darle oportunidades. Pero ayudar no significa permitir que te destruya. A veces el amor también implica poner límites muy firmes.
Si es mayor de edad, conviene que empieces a actuar con apoyo externo... familia, amistades, servicios sociales, asesoramiento legal y, si hay amenazas o violencia, policía o emergencias. No deberías afrontar esto sola ni improvisar en medio de una crisis.
Sería importante cortar el suministro de dinero para porros, juego o exigencias impulsivas. Pero hazlo con un plan, no desde una discusión en caliente. Si puede reaccionar de forma agresiva, necesitas apoyo presencial y medidas de seguridad.
También puede ser necesario establecer condiciones claras para vivir en casa: respeto, no amenazas, no consumo dentro, tratamiento, contribución real y normas básicas. Y si no las cumple, valorar seriamente que no continúe en la vivienda, siempre con orientación legal según tu situación.
La terapia psicológica puede ayudarte a:
• Recuperar fuerza emocional después de años de desgaste.
• Trabajar culpa, miedo y sensación de fracaso como madre.
• Poner límites firmes sin entrar en chantajes.
• Diferenciar ayudar de mantener una conducta destructiva.
• Diseñar un plan de seguridad y convivencia con apoyo externo.
• Tomar decisiones difíciles sin sentir que estás abandonando a tu hijo.
Si existe riesgo físico, amenazas o intimidación, pide ayuda presencial urgente. No esperes a que la situación empeore.
Si necesitas ayuda, no dudes en decírmelo.
Un saludo.
Jesús Seijas, Psicoterapia Online y Presencial.
23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Buenas tardes, según mi criterio creo que es necesario que tengas apoyo de una profesional de la psicología para trabajar en la puesta de límites y valorar las consecuencias que puedes vivir al principio e ir midiendo la forma de hacerlo. Creo que estas conductas están hablando de una persona que también sufre y por ello te ocasiona sufrimiento a ti. El trato compasivo sin límites puede ser peligroso por lo que cuentas, también lo es el rencor y descalificación hacia él. Busca ayuda para ti.
23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola, Socorro. Gracias por compartir una situación tan difícil. Se percibe el enorme desgaste, la tristeza y la frustración que acumulaste después de años intentando ayudar a tu hijo y sostener una convivencia que hoy parece haberse vuelto insostenible.
Desde mi enfoque de trabajo, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), creo que es importante diferenciar dos cuestiones. Por un lado, las dificultades que tu hijo pueda tener relacionadas con su TDAH u otros problemas personales. Por otro, las conductas que describís actualmente: amenazas, manipulación, exigencias constantes, consumo de sustancias, falta de responsabilidad y situaciones que te generan miedo o malestar dentro de tu propia casa.
Es comprensible que como madre hayas intentado ayudarlo, protegerlo y darle oportunidades. Sin embargo, ayudar no significa aceptar situaciones que vulneren tu bienestar o tu seguridad. A veces, con la mejor intención, terminamos sosteniendo dinámicas que refuerzan la dependencia o evitan que la otra persona asuma las consecuencias de sus actos.
Leyendo tu mensaje, tengo la impresión de que gran parte de tu energía está puesta en intentar que él cambie, cuando quizás hoy la prioridad debería ser preguntarte qué necesitás vos para protegerte y recuperar algo de tranquilidad en tu vida.
También me parece importante señalar que el hecho de que tenga un diagnóstico no justifica las amenazas, el maltrato o las conductas agresivas. Son cuestiones que requieren abordaje profesional, pero la responsabilidad de buscar ayuda y comprometerse con un tratamiento, siendo ya un adulto, no puede recaer únicamente sobre vos.
Si este fuera un caso que recibiera en consulta, trabajaría principalmente en:
Fortalecer límites claros y sostenibles.
Reducir la culpa asociada a poner esos límites.
Recuperar espacios de autocuidado y apoyo social.
Evaluar estrategias de protección si existieran situaciones de violencia o amenazas.
Ayudarte a diferenciar qué cosas están bajo tu control y cuáles no.
Muchas madres llegan a consulta sintiendo que han fallado porque "lo dieron todo" y aun así las cosas no salieron como esperaban. Sin embargo, dar mucho amor y apoyo no garantiza que un hijo tome determinadas decisiones en su vida adulta. Hay aspectos que dependen exclusivamente de él.
Por último, quiero decirte algo que considero importante: no es egoísta protegerte. No es abandono poner límites cuando una situación se vuelve dañina. Y no es raro que en momentos así no sepas qué hacer o no encuentres una salida clara. Justamente para eso existe el acompañamiento psicológico.
Después de tantos años ocupándote de él, quizás haya llegado el momento de empezar a preguntarte también cómo cuidarte vos.
23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 1 personas
Hola buenos días.
Entiendo que la situación te supera seria importante poder tratar esto con un especialista para poder estudiar en mayor profundidad los patrones comportamentales que rigen su conducta.
Un saludo
23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Lo que describes transmite un enorme desgaste emocional. Has sostenido durante muchos años una situación muy difícil y es comprensible que te sientas decepcionada, triste y frustrada.
Es importante diferenciar el TDAH de las conductas que mencionas. El TDAH puede asociarse a dificultades en el autocontrol, la impulsividad o la organización, pero no explica ni justifica las amenazas, la violencia, la manipulación o el maltrato. Cuando existe agresividad o abuso hacia un familiar, es necesario abordar el problema desde una perspectiva más amplia.
Ahora que tu hijo es mayor de edad, la decisión de recibir tratamiento depende de él. Sin embargo, tú sí puedes decidir qué límites establecer para proteger tu bienestar y tu seguridad. Si las amenazas o la violencia son una realidad, prioriza tu protección. En estos casos, poner límites, impedir el acceso al domicilio si existe riesgo o solicitar ayuda a familiares, servicios sociales o incluso a las fuerzas de seguridad cuando sea necesario no significa dejar de querer a un hijo; significa protegerte.
También sería recomendable que tú recibieras apoyo psicológico. Muchas madres de hijos con problemas graves terminan desarrollando un profundo sentimiento de culpa y agotamiento, cuando en realidad han hecho todo lo que estaba en su mano. Haber intentado ayudarle durante años no ha sido un error; probablemente actuaste con el deseo de protegerle. Lo que quizá necesite cambiar ahora no es el cariño que le tienes, sino la forma de ayudarle, evitando que el miedo o la culpa mantengan una dinámica que os perjudica a ambos.
No tienes por qué afrontar esta situación sola. Buscar apoyo profesional para ti puede ayudarte a recuperar herramientas, fortalecer los límites y tomar decisiones desde la calma y no desde el miedo.
23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
Hola Socorro,
Entiendo perfectamente el nivel de agotamiento y frustración que me trasladas. Es una situación muy compleja cuando la convivencia en tu propia casa se vuelve insostenible debido a las amenazas, la coacción y episodios de violencia. Lamento mucho que estés pasando por esto, pero quiero que seas consciente de que, ante conductas de maltrato físico o psíquico, la prioridad absoluta tiene que ser tu integridad y tu propia seguridad.
Muchas veces, cuando hemos dedicado años a intentar ayudar a un hijo, nos cuesta ver que, al llegar a la mayoría de edad, la responsabilidad de su conducta y de su tratamiento es exclusivamente suya. Tú no puedes hacerte cargo de alguien que no quiere dejarse ayudar, y menos aún cuando esa persona utiliza el chantaje para obtener lo que quiere de ti. No te sientas culpable por los consejos que recibes de tu entorno; proteger tu hogar y tu tranquilidad no es una falta de amor, sino una medida necesaria para recuperar tu salud mental.
Mi recomendación es que no intentes gestionar esto a solas, ya que es un peso demasiado grande. Te animo a que contactes con los servicios sociales de tu ayuntamiento o con el centro de atención a la mujer de tu zona. Ellos están capacitados para ofrecerte orientación legal y explicarte qué pasos puedes dar para establecer límites reales y protegerte frente a esas amenazas. Tienes derecho a vivir tranquila en tu casa y a dejar de ser la responsable de las decisiones que él toma. Cuídate mucho. Un abrazo.
23 JUN 2026
· Esta respuesta le ha sido útil a 0 personas
es necesario entender el patron de su comportamiento y que esta expresando...si tiene mucha rabia y la intenta calmar con el consumo. Habria que explorar desde cuando aprendio a comportarse asi y abordar su reactividad desde el apego y mentalizacion con usted.