¿Una no relación propuesta por una mujer?
Quisiera presentarte mi historia de relación o lo que sea de los últimos seis meses, para que la puedas incorporar en tus experiencias.
Yo antes de vivirla no sabía de esto de las no-relaciones, y me he estrellado bien estrellado siendo hombre.
Buescando explicaciones me encontré con informaciones en la red, sobre no relaciones, sobre todo propuestas de hombres a mujeres, conteniéndo este quizas razones para lo que he vivido; pena de no haber tenido ese conocimiente hace seis meses.
Yo soy un divorciado de unos cincuenta años, con la custodia monoparental de mis dos hijos adolescentes. Hasta ahora, la dedicación a ellos ha hecho que no me involucrara en ninguna relación de ningún tipo afectiva.
La chica de la historia tiene una edad similar a la mía; tuvo dos matrimonios, con hijos de ambos, mas adelante puedo dar mas detalles. Lleva mas de un año separada.
Bueno, hace ya unos 10 meses la conocí, en un negocio de atención al público en donde trabaja.
Coincidiendo varias veces la invité a quedar, y así empezamos a salir. La primera vez, básicamente me contó su vida sentimental, que yo aprecié que la agobiaba en varios puntos.
Creí apreciar que tenía verguenza y reparos de contar como acabó su primer matrimonio, despues de unos 14 años, por conocer a un tercero que le despertó mariposas en el estomago según ella; tambien tenía un poco de reparo al decir que su hija pequeña la tuvo por que se lo pidió esta segunda pareja.
En la tercera quedada, de apenas una hora de duración, ella me hizo una especie de interrogatorio: religión, relación con la ex, otras relaciones, etc.
Su carácter y gustos me atraen, y ya en una cita fui a despedirme besándola. Ella reaccionó sorprendida y dubitativa.
A posteriori, esa misma noche en nuestras conversaciones por washap se disculpó por su reacción diciendo que por una parte echaba de menos la intimidad de pareja, pero por otra parte tenía reparos para iniciar una relación, aunque fuera poco a poco; me preguntó si yo había tenido desde separarme relaciones íntimas con otras mujeres.
Yo me disculpé con ella, y poco después me dijo que sentía vergüenza, pero que me proponía ser amigos con derechos, decía que no quería hacerme daño. A mi me pillo por sorpresa la propuesta, le dije que no entendía de esas moderneces y así ella lo vió y la retiró diciéndome que no se reconocía habiéndola hecho, que se avergonzaba.
Al día siguiente quedamos en su localidad, cercana a la mía, a pasear, se disculpó de nuevo y me dijo otra vez lo de amiguitos, diciendo que todavía no tenía los papeles de la separación, que si mi religión podría ser obstaculo (soy cristiano, ella dice que dejó de creer en dios) y que no quería hacer daño. Yo le dije que no entendía lo del daño si ella estaba separada realmente y que yo no tenía preocupación por mí, pues me gustaba y sí que quería comenzar una relación con ella. A la noche me volvió a pedir iniciar una relación como amigos ”con todas las ventajas, pero sin obligaciones”, a lo que visto a posteriori, sin cabeza, respondí que “bien”.
Ya esa semana, en alguna quedada, nos despedimos con abrazo y unos besos prolongados por mi parte. Ella me pidió por wasap el quedar cuanto antes para “consumar lo iniciado, tenía necesidad imperiosa, pues no podía dejar de pensar en mi”; ese mismo fin de semana pasamos una noche en casa de un familiar suyo; muy bien, aunque hay algún detalle por parte de ella que me sorprendió mucho.
Yo había llevado preservativos, pero ella, llegado el momento, rechazó su uso; esto me dejó bastante sorprendido.
A los pocos días, me manda un wasap, llamándome por mi apellido, diciéndome que no se comprendía a ella misma, pues aún diciéndome que ella me había pedido que no nos ilusionáramos, era ella la primera en estar ilusionada conmigo, esperando mis mensajes o muy alegre cuando me encontraba a la salida de su trabajo, pero “que no me agobiara con la situación”.
Bueno, pues empezamos una relación, en nuestros momentos libres, compartiendo tiempo en casa de uno u otro, salidas, ratos robados al día a la salida de su trabajo para comentar nuestras cosas... Mucho washap, al levantarnos, durante muchos momentos del día, y un par de horas por la noche cuando nuestros hijos estaban ya durmiendo; mucho emoticono, con mucho corazón, besos, labios...
Cada uno es como es, y yo mas de una vez le solté un te quiero (para ser exactos, cinco veces, pues ella me llevaba la cuenta, de tal forma que incluso parecía que le molestara el que se lo dijera, por lo que me retuve en hacerlo). Alguna vez, ante mis sorpresas que la daba buscando ratucos que pasar juntos, me decía: "estas bien?, me preocupa que te ilusiones...", a la vez que me agradecía mi dedicación y atención.
Y otras veces me decía que “qué pena no haberme conocido antes”, que “la estaba enamorando”, e incluso me mencionó algo de vender su casa recién adquirida; me dijo que iba a iniciar los papeles de la separación.
El hablar con el último ex y con una abogada lo hizo en estos meses, y esos días estuvo comentándomelo en directo por wasap sus vicisitudes, temores y pensamientos; pero curiosamente, el día de la abogada me contestó dos veces con “gracias amiguito”, aunque me dijo que valoraba mucho lo que la arropaba y apoyaba, que yo “le transmitía seguridad”… pero pensaba que “ella no me transmitía seguridad a mí” ¿¿??.
También, un par de veces me dijo que ella creía que no era mujer para mí, diciéndome que yo soy buena gente y con bastante nivel cultural , que se sentía inferior junto a mí, y que yo precisaba de otra mujer, pero que hasta que esta llegara ella estaba allí.
Yo, ante ello, con coraje la he rebatido diciéndole que bien a gusto que estoy con ella, y su sencillez y empatía es lo que me encanta, que no veo por ninguna parte desequilibrio.
Así pasamos tres meses de “relación”, con la comunicación creciente, quedadas y encuentros íntimos en su casa o en la mía.
Visto a posteriori ha sido algo raro, pues ese contacto continuo, preocupándose uno por otro, compartiendo temas y preocupaciones personales, familiares, afectivos, laborables, junto con una efusividad física más allá del sexo, con muestras constantes de cariño, diciéndome que estaba despertando sentimientos en ella, planes para el verano juntos, pero a la vez mas de una ocasión por parte de ella mención a que éramos “amiguitos” , no me ha encajado en el concepto de amigos con derecho a roce, tal como podría haber entendido; mas bien creía que era el inicio de una relación de pareja y así me sigue pareciendo.
El caso es que hace dos meses, a tres días de haber pasado una mañana compartida en su casa, con todo el cariño por mi parte, y aparentemente por el suyo, quedamos para pasar la noche del sábado; al despedirnos el sábado estando ella mirándome fijamente la pregunto en que piensa, y me dice que sigue pensado que no es ella para mí, por otra parte, me dice que no despierto los celos en ella que para ella es signo de enamoramiento, que no quiere que me ilusione, etc.
Pero tambien me dice en otro momento que si había sentido enamoramiento por mí, por que sino no se hubiera acostado conmigo; parece mentira que tres dias antes nos habíamos acostado y tenido una sesión intima de cariño.
Me quedé anonadado.
A los dos días me escribe dándome las gracias por no haberla dejado de hablar “por su sinceridad”, yo la digo que entiendo que no haya encendido sentimientos que ha sentido con otras personas, pues eso no es algo que se gane. Sigue la misma comunicación, como antes. Al día, viéndonos porque la fui a buscar a la salida del trabajo, se abraza a mí, y me come a besos.
Al siguiente fin de semana no dejo de escribirme por wasap (estaba yo de viaje y ella con su hija pequeña), como siempre todo plagado de besos, cariños, etc. En un washap me dice que se ha encontrado con un conocido que no veía desde hace 7 años, y que le ha propuesto quedar para charlar.
Ese domingo por la noche me preguntó por el futuro de mis hijos conmigo, y esa noche su actitud cambió radicalmente.
El lunes escribió muy poco, sin signos de afecto, me dijo que había pasado mala noche dando vueltas a pensamientos, le pregunte a que, y su respuesta es a "la vida". Me pregunta que tal estoy, y la dije que preocupado por ella, que me gustaría que compartiéramos nuestras preocupaciones, que estoy algo bajo de ánimo, y me ahorro los símbolos de efusividad habituales.
El martes por la noche, después de decirme que por la mañana estuvo con su madre hablando de “sus problemas”, me dice que quiere hablar conmigo, pero que tiene prisa y que por ello me lo tiene que decir por wasap: “te veo muy entregado, pero yo no me veo en relación, me veo inferior y no quiero hacer daño ni involucrar a la familia”
Fueron dos horas de wasap, intentando por mi parte entender algo, a la vez que la transmitía que respetaba sus decisiones, que por lo que me iba conociéndome sabía como era yo, que yo la quería como la había ido conociendo, pero que respetaba sus decisiones pues una relación es cosa de dos; que me gustaría hablar las cosas cara a cara, que podíamos quedar. Ella insistió en que no lo veía, que ya se había equivocado dos veces, que se sentía inferior, que quería estar segura al 100% para involucrar a la familia, que solo lo estaba al 85% conmigo, que buscaba a una persona que encajara perfectamente con ella, que yo tenía la base: sincero, honesto, detallista, cariñoso, empático; que funcionábamos muy bien en horizontal; pero que no lo “veía por ahora”.
La pregunté si era cuestión de tiempo, que por mi no era problema, me dijo que “por ahora no”.
La dije que siendo así, con pena y echándola mucho de menos me tenía que despedir; ella me dijo que no lo entendía; le dije que necesitaría dejar de quererla y que por eso me despedía; ella me dijo que estaba siendo yo muy duro, y que no le dijera que tenía que dejar de quererla, que la hacía llorar.
A los dos días me escribió: “ mi silencio no es señal de despreocupación o desinteres, es de respeto”, algo muy formal y fuera de su estilo.
Al siguiente fin de semana de esto, paseando por mi localidad, me la encontré sentada con un hombre en una cafetería charlando; Este fin de semana, que los hijos estaban conmigo, me había dicho que había quedado con una amiga en su localidad de residencia; dicha amiga se había separado hacía poco para empezar con su amante, y en su día me comento algo que luego puedo escribir al respecto.
A la semana la dije de quedar para hablar. Me parecía no ya por su parte, sino incluso por la mía, mal el despedirse por washap.
En dicho encuentro ella me transmitió que la ruptura de lo que tuviéramos (para mí un inicio de relación de pareja en todos sus aspectos), coincidió con que empezara ella a quedar “ y a escribirse por wasap con otro hombre”. Me preguntó si volvería a visitarla por su trabajo… yo la dije que no.
Lo demás que me contó era similar a lo hablado por wasap; me insistió en que la dijera que yo estaba bien, también me dijo que no me había echado de menos esos días.
Y así, con un abrazo prolongado y unos besos míos en su rostro, me despedí de ella.
Bueno, han pasado dos meses de contacto cero; yo bastante mal, de duelo; dándole vueltas a la cabeza, con explicaciones totalmente opuestas entre sí; tengo varias hipótesis, y certezas generales, y muchísimas dudas.
Creo que algunas lecciones aprendidas, no sé si erróneas.
Lo que me sorprende es que en una mujer pueda haber esa disociación entre intimidad-sexo y sentimientos; yo le dije que para mí la intimidad-sexo era un lenguaje para transmitir cariño y querer... y ella me contestó " eso es si hay sentimientos".
Gracias por compartir este rato conmigo.
Saludos