Confinamiento: testimonios y reflexiones

¿Cúal es la experiencia que recogemos de esta situación común que como humanidad?¿Duelo o aprendizaje comunitario? ¿ Qué nos unen a pesar de las diferencias?

24 ABR 2020 · Lectura: min.

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Confinamiento: testimonios  y reflexiones

" No poder caminar al aire libre, no ver a mi hermano, a mi sobrina, el miedo al contagio, no tener libertad, preocupación por mi familia, y si me pasa a mí, incertidumbre, no poder hacer lo que quiero, no poder abrazar, ansiedad y saturación de información, duermo peor, calles vacías, tristeza, me cuesta concentrarme, sensación de irrealidad, tengo la sensación de que sueño un montón, ERTE, mis clases de teatro, el coro, sentirme sola me crea ansiedad, sin bici…"

Son partes de testimonios que me han hecho llegar en estas semanas y que agradezco que compartáis en estos momentos.

¿Te suenan algunos de ellos? ¿Cómo estás viviendo esta experiencia?

Te propongo que, por un minuto dejes lo que estás haciendo, cierres tus ojos y respires, dándote la oportunidad de conectar con lo bello y lo placentero, con lo que te ayude a sentirte en calma. Guarda esta imagen como un refugio al que volver tantas veces como lo necesites y respira, respira, esto sí lo puedes hacer.

¿En qué te puedo ayudar en el día a día?

No me quiero repetir con todas las recomendaciones que aparecen en medios de comunicación y redes sociales pero si destacar algunas que considero más importantes:

  • Tener una mínima sensación de control interno. Y, ¿ Cómo se consigue esto? Con una rutina en la que incluyas actividades que sueles hacer en casa(limpiar, cocinar…), actividades con las que disfrutes( deporte, pintar, jugar…). También te puede ayudar marcarte algún objetivo y retomar aquello que habías dejado pendiente hace tiempo
  • Estar en conexión con el cuerpo, Observar si te sientes tensa, relajada, si tienes frío o calor, a dedicar un tiempo a mirar cómo te sientes corporalmente. Te propongo moverte desde el ejercicio físico, el baile, el movimiento como juego, abriéndote a la escucha física y psíquica para liberar emociones.
  • Buscar canales de expresión. Escribiendo, bailando, cantando, cocinando, dibujando para plasmar creativamente lo que estás viviendo.
  • Tener una red de apoyo. Familia, amigos, compañer@s de trabajo con l@s que fomentar la co-escucha, una escucha sin juicio de lo que nos pasa en estos momentos.
  • Tener sensación de pertenencia. A la familia, al grupo de amig@s, al grupo de Pilates, de Entrenamiento, de Correr, de Cocina, de Teatro…pertenecer a, fortalece tu red de apoyo y te puede ayudar a disminuir el sentimiento de soledad, por tanto, la sensación de aislamiento en la que te encuentras.
  • Cuidarte para poder cuidar. Los cuidados sustentan la vida, son la base en esta situación de emergencia, cuidarnos siguiendo las recomendaciones sanitarias es un acto de responsabilidad social. ¿Cómo te cuidas? ¿Pides ayuda cuando lo necesitas? Si te apetece, párate a pensar unos minutos cómo te cuidas, cómo te cuidan y dale voz.

Y para terminar, ¿qué aprendizajes vas construyendo de esta experiencia? 

Recojo un testimonio poético como forma de aprender a parar, a darme cuenta de lo que tengo en este momento, a agradecer. Me ha llegado al corazón, espero que a ti también te llegue.

"Asómome a ventá e os paxaros cantan, vivo nun bosque, pero non o sabía ata que o mundo parou.

Deixo a ventá aberta e observo o meu xardín, formado por macetas de todas as cores.

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Escrito por

Nefes Psicologia Humanista

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