Hace más de dos años mi ex terminó conmigo de una forma abrupta después de una relación marcada por traiciones de su parte. Rápidamente, retornó a su ex y tuvieron relaciones, pero no llegó a más después de ese encuentro. Aún sabiendo todo lo que él hacía desde la ruptura, decidí perdonar eso y lo sucedido en la relación y tras un mes de no contacto, retomamos la conversación y desde entonces llevamos poco más de un año viéndonos cada tanto tiempo.
Nos vemos, pasamos días juntos, él me trata como cuando éramos pareja y cuando llega el día de despedirnos vuelve su actitud fría y distante y pareciera estar ya fastidiado de mí. La verdad es que esta dinámica he sabido llevarla, siendo muy sincera la idea de volver hacía muchísimo que ya se había disipado de mi cabeza, sin embargo acabo de regresar de dos días quedándome con él y me siento anímicamente fatal, hasta lo he extrañado (cosa que hace muchísimo no sentía). Él a la despedida, como es habitual, se ha comportado frío y esto ha generado en mí la misma desesperación y tristeza que provocaba los días recientes a la ruptura, lo que me sorprendió muchísimo porque para mí esto era un tema superado.
No sé qué hacer, no entiendo por qué él actúa de manera tan confusa, me trata dulce, me toma de la mano en la calle, pero después cuando llega la hora de la despedida se comporta como si yo fuera un estorbo. No he parado de llorar, volví a sentirme mal como la vez en la que cortamos y mi cabeza no para de darle vueltas a la situación. Por otro lado, estoy atravesando un momento de mucha soledad en mi vida y esto ha sido la guinda del pastel para acabar de derrumbarme emocionalmente.
Les agradezco su orientación y les deseo un bonito día.
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13 SEP 2025
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Lo que cuentas transmite con mucha claridad la ambivalencia que estás viviendo y el dolor que te provoca. Has logrado mantenerte en pie después de una ruptura muy dura, marcada por traiciones y desengaños, y pensabas que lo tenías superado, que la idea de volver con él ya había quedado atrás. Sin embargo, al volver a compartir días juntos has sentido de nuevo el vacío, la tristeza y la desesperación que en su momento te hicieron tanto daño, y eso te ha sorprendido porque no esperabas que reapareciera con tanta fuerza. Es importante que entiendas que no estás exagerando ni retrocediendo, lo que ocurre es que su forma de comportarse es confusa y te coloca en un vaivén emocional muy difícil de sostener. Cuando estáis juntos él se muestra cariñoso, cercano, incluso se comporta como si siguierais siendo pareja, pero en el momento de la despedida se vuelve frío, distante y casi despectivo. Esa contradicción te descoloca, te devuelve al dolor original de la ruptura y reabre heridas que pensabas cicatrizadas.
Lo que él hace tiene más que ver con sus necesidades y limitaciones que con tu valor. Puede que busque compañía y afecto en los momentos compartidos, pero que no esté dispuesto a un compromiso real ni a sostener la intimidad de manera continua. Ese patrón de calidez seguida de frialdad genera un ciclo muy tóxico porque en ti activa la esperanza y la ilusión cuando te trata bien, pero después te deja con la sensación de rechazo y abandono, reactivando la ansiedad y la tristeza. En el fondo es como si volvieras a revivir la ruptura una y otra vez.
A esto se suma que estás atravesando una etapa de soledad, lo que hace que el golpe sea todavía más duro, porque la ausencia de redes o de proyectos que te sostengan te deja más expuesta al dolor y a la sensación de vacío cuando él se aleja. Por eso lloras tanto ahora y sientes que te derrumbas, porque no solo es la despedida de él, sino la confirmación de que te falta apoyo en otros aspectos de tu vida.
Lo que puedes hacer para protegerte es empezar a preguntarte si realmente este vínculo, tal y como está planteado, te aporta algo bueno o si más bien reabre continuamente heridas y te impide avanzar. No se trata de negar lo que sientes ni de despreciar lo que habéis compartido, sino de reconocer con honestidad que esta dinámica te hace daño y que tienes derecho a priorizar tu estabilidad emocional. La soledad que hoy pesa tanto no se resolverá manteniendo un contacto que te hiere, sino poco a poco reconstruyendo un entorno en el que encuentres apoyo, nuevas experiencias y vínculos más seguros.
No es fácil soltar a alguien con quien sigues compartiendo momentos de cercanía, pero lo cierto es que lo que vives con él no es una relación plena, sino un vaivén que te mantiene atada al pasado y que reactiva en ti emociones que pensabas superadas. Dar un paso hacia tu propio cuidado puede significar poner distancia, buscar acompañamiento terapéutico y, sobre todo, trabajar en ti para llenar los espacios de soledad con algo más que el recuerdo de lo que fue.
No tienes la culpa de sentirte así ni de haber vuelto a caer en el dolor, es simplemente la consecuencia natural de vincularte con alguien que no te ofrece coherencia ni seguridad. Lo que está en tus manos ahora es decidir si quieres seguir expuesta a este ciclo o si prefieres empezar a cuidarte de verdad, aunque duela tomar distancia. Eso no solo es válido, es necesario para que puedas recuperar la paz que mereces.
17 ABR 2024
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Estimada, antes que nada agradecerte tu sinceridad y confianza. Por lo que cuentas parece que mantienes una relación que te causa muchos momentos de malestar y dolor. Y me pregunto por qué sigues intentando entenderlo, como si esperaras que él fuera diferente. ¿Qué te lleva a mantener esta relación? ¿Se trata quizás de modelos familiares de relaciones en que una parte sufre? Una relación de pareja tiene siempre sus momentos y altibajos, pero en ningún modo puede incluir situaciones de despreció y de rechazo como las que cuentas. ¿Te has parado a pensar si es eso lo que realmente quieres para tu vida?
Esperando haberte ayudado un poco, recibe un cordial saludo, Montse Cascalló, Psicóloga colegiada 291019.
16 ABR 2024
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Buenos días
Gracias por la confianza en plantear tus dudas y sentimientos, así como recibir nuestra orientación.
Hay un conflicto en tu interior: entre la expectativa y la realidad, entre lo que sientes y razonas, entre lo tolerable y no.
Esta encrucijada en la que estás inmersa te confunde, te frustra y te coloca en una montaña rusa de emociones, pocas veces te sientes bien pero otras muchas muy mal ante el rechazo y el abandono.
Esta "dinámica" como tu la defines está destrozando tu autoestima y lo sabes, aunque te cuesta aceptarlo.
No es casualidad sino causa de conflictos anteriores, posiblemente partan de tu historia vital, los vínculos de apego, tu forma de recibir y dar afecto.
Lo que no resolvemos del pasado está condenado a repetirse en el presente. ¿Has sentido en tu niñez que para que te quieran y estén contigo es necesario que cedas a todo tipo de condiciones?
Como digo generalmente hay dos soluciones: una urgente y otra necesaria.
La urgente es tomar una decisión, quieres una relación donde tu te sientas amada, respetada y prioritaria?, entonces esta no es la relación. Duele mucho reconocerlo pero puedes curarte de esa dependencia insana.
Lo necesario es trabajar en fortalecer tu autoestima para luego reconocer quien te estima bien, emprender un camino de autovaloración en todos los aspectos: íntimo, familiar, amistades y laboral. Será un cambio fundamental y definitivo para que no se vuelvan a repetir historias a medias, carentes e irresponsables afectivamente.
Anímate, tu lo vales.
Lic. Adriana García Cavalieri
Centro Dejando Huellas
16 ABR 2024
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Buenos días, Pastel de fresas
La relación que mantuviste con tu expareja, llena de traiciones y de engaños, ha dejado sin duda heridas en ti. Las razones para aceptar y perdonar está conducta son tuyas, pero me llama mucho la atención que toleres cualquier cosa que te haga, aunque eso te ocasione dolor y tristeza.
El mes de no contacto era muy buena decisión, pero no como un intermedio, sino como un medio para alejarte de quien te daña intencionadamente.
Si has aceptado que no vais a regresar y vuelves a estar sufriendo por su trato, que es un juego donde te trata bien y después mal, lo mejor sería comenzar una terapia donde trabajar porqué aceptas ser tratada de este modo y cómo te has enganchado, ya te adelanto que él sabe perfectamente lo que hace para mantenerte en vilo.
Busca soporte psicológico, trabaja en ti y aléjate de quien te haga daño, espero haberte ayudado. Eva.